El presente informe expone las oportunidades que
hay para mejorar los medios de subsistencia rurales en el
Perú, a través de cambios normativos e institucionales
en los sectores de la leche y la fibra de camélidos,
en los cuales participa un gran número de pequeños
productores.
Puntos estratégicos de ingreso
para el desarrollo a favor de los pobres
A pesar de los problemas que limitan las perspectivas de
instaurar políticas de desarrollo en favor de los pobres
que den buenos resultados, existen algunos puntos de ingreso
estratégicos para mejorar las oportunidades para que
los pequeños productores se beneficien del crecimiento
del sector pecuario. Los principales seis puntos de ingreso
son:
• Apoyo a las asociaciones de los pequeños
productores
Dado que los pequeños productores deben ser, a fin
de cuentas, protagonistas en el proceso que conduce a la adopción
de políticas de desarrollo en favor de los pobres,
es decisivo fortalecer las asociaciones que los representan.
La comunidad internacional podría contribuir a realizar
este objetivo mediante el suministro de apoyo económico
y asistencia técnica.
• Asistencia para la pequeña industria de
las fibras
La promoción de la pequeña industria de las
fibras ayudaría a crear más empleos y oportunidades
en la producción artesanal del vestido, lo que generaría
más valor añadido en el Perú y en el
sector de la fibra de camélidos. El establecimiento
y la consolidación de pequeñas industrias productoras
de fibras también podría reducir la dependencia
de los pastores respecto de las tres principales grandes empresas
e incrementar los precios de los productores. Las organizaciones
internacionales y los donantes, de esta manera, deberían
contemplar el suministro de capacitación técnica
y de crédito para los empresarios interesados en la
elaboración de fibras.
• Institucionalización y profesionalización
de las dependencias del Estado
El acelerado cambio de funcionarios de las dependencias del
sector público relacionadas con la agricultura y la
ganadería constituye un problema generalizado y persistente.
El Consejo Nacional de Camélidos Sudamericanos (CONACS),
un organismo de especial importancia para el sector de la
alpaca, ha avanzado considerablemente hacia la profesionalización
en los últimos años. Es necesario proteger su
autoridad y a su personal contra sustituciones por motivos
políticos, en caso de que hubiera presiones al cambio
de gobierno en 2006.
• Financiación de los organismos del sector
pecuario
Las principales organizaciones públicas del sector
pecuario, comprendidos el CONACS y la Dirección de
Crianzas del Ministerio de Agricultura, necesitan más
recursos económicos para promover con mayor eficacia
un desarrollo del sector en favor de los pobres. Los participantes
internacionales podrían ayudar mediante financiación
directa de estas entidades o ejerciendo presión sobre
el nuevo gobierno que llega al poder en 2006 para que dé
prioridad a estas organizaciones y a sus programas.
• Coordinación entre los proyectos de los
donantes y los organismos del Estado
Una mayor coordinación entre las organizaciones internacionales
y nacionales que se encargan de la gestión o financian
los proyectos de desarrollo del sector pecuario en el Perú
evitaría la duplicación de actividades y la
creación de organizaciones paralelas a los organismos
del Estado dedicados a actividades similares.
• Apoyo a la descentralización
Los participantes locales e internacionales del desarrollo
deben reforzar y apoyar la importancia del apoyo del Estado
central a los nuevos gobiernos regionales y locales, el incremento
de las transferencias de recursos (de acuerdo a la creación
de capacidad en estos niveles), y la necesidad de aclarar
las funciones de las nuevas instituciones regionales participativas
a través de la corrección de las deficiencias
del marco jurídico.
Políticas públicas específicas
en favor de los productores pecuarios pobres
Dada la orientación neoliberal del Estado peruano
y la ausencia de una capacidad reglamentaria robusta, es limitada
la variedad de políticas públicas que se podrían
ejecutar para promover el desarrollo del sector pecuario en
favor de los pobres. Teniendo presente esta realidad, se recomiendan
cuatro políticas públicas específicas
que podrían promover el desarrollo en favor de los
pobres:
• Asegurar la protección contra los productos
lácteos subvencionados de importación en los
tratados de libre comercio
El sector de la leche afronta el posible peligro de las importaciones
baratas subvencionadas de leche de los Estados Unidos a consecuencia
del tratado de libre comercio que estaba negociándose
mientras se realizaba esta investigación. Sería
razonable que el gobierno peruano exigiera la inclusión
de una cláusula en el tratado de libre comercio con
los Estados Unidos que impida el dumping de productos lácteos
estadounidenses subvencionados a precios inferiores a los
que se cobran por las importaciones de otros países.
Los propios productores de leche sugieren que se fijen contingentes.
Dos factores limitan la viabilidad de esta opción normativa:
primero, la intransigencia de los Estados Unidos con relación
a sus propias subvenciones a los productores de leche y su
insistencia en eliminar los contingentes variables del Perú;
y en segundo lugar, la premura del gobierno peruano por finalizar
el tratado.
• Promoción de la comercialización
directa de la fibra de alpaca de los productores a la industria
Casi todos los pastores de alpacas son en extremo pobres,
están insuficientemente organizados y dispersos en
el territorio. Los intermediarios compran la fibra a los pastores
y después la venden a granel a las tres principales
empresas que la elaboran. Reducir la dependencia respecto
a los intermediarios es en interés a largo plazo tanto
de los productores como de la industria. El organismo estatal
especializado que se dedica al sector de los camélidos,
el CONACS, está trabajando actualmente para lograr
este objetivo a través de un sistema nacional de recogida
y comercialización de la fibra de alpaca, que promueve
la creación de centros de acopio a cargo de los productores
para ofrecer volúmenes mayores de fibra directamente
a la industria.
• Aplicar normas nacionales para la clasificación
de la fibra de alpaca
Una norma uniforme permitiría que los pastores de alpacas
obtuvieran valor añadido clasificando la fibra antes
de su venta a la industria. Actualmente esta opción
es menos factible porque cada empresa utiliza su propio sistema
de clasificación. Una norma uniforme también
daría incentivos a los productores para mejorar la
calidad. La ejecución de esta política podría
encontrar dos obstáculos: la resistencia persistente
de las tres empresas, que parecen apreciar la autonomía
en la clasificación, y la debilidad de la capacidad
de reglamentación del Estado.
• Exención del IVA a la carne seca de alpaca
El Programa Nacional de Asistencia Alimentaria (PRONAA), del
Estado, compra la carne deshidratada de alpaca, denominada
"charqui", además de otros productos alimentarios,
para distribuirlos a través de su programa nacional
de subvención a la nutrición. El charqui es
producido exclusivamente por pastores pobres de alpacas y
por lo tanto genera pocos ingresos fiscales. El cobro de un
impuesto al valor añadido al charqui también
se opone al principio de equidad fiscal. Se obtendrían
pequeñas mejoras en el bienestar de los pastores si
se eximiera el charqui de este impuesto y si el PRONAA utilizara
el ahorro así obtenido para comprar más carne
seca para distribuirla a los sectores urbanos pobres.
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