3
La región de Medio Oriente y Africa del Norte1 comprende 14 países de bajos y medianos ingresos localizados desde Irán hasta Marruecos (ver mapa). La región sustenta a una población de 296 m de personas de las cuales 120 m habitan en áreas rurales, de éstas, cerca de 84 m dependen de la agricultura -incluyendo pesca y ganadería. La región presenta antiguos asentimientos humanos; no obstante, a lo largo de la historia se han presentado flujos migratorios provenientes de otras áreas. El Medio Oriente es uno de los centros de origen de la agricultura, así como de la diversidad de importantes cultivos de cereales y leguminosas; además de ser una de las primeras áreas de domesticación de caprinos y ovinos. La región fue también una de las principales áreas de innovación de la agricultura entre los siglos IV y XI a.C., tiempo en el que se introdujeron una variedad de nuevos cultivos y tecnologías provenientes del Lejano Oriente.
En esta región existen una variedad de patrones de asentamiento, caracterizados según las tendencias históricas y los cambios políticos; no obstante, la población está incrementando en las principales ciudades y tiende a concentrarse en los pueblos más importantes de las áreas rurales. La región alberga un número significativo de pastores nómadas, cuyo patrón de migración estacional va desde bajas a altas latitudes en las regiones montañosas y desde las regiones más húmedas hasta las estepas, caracterizadas por tener clima seco. La presencia histórica de asentamientos humanos, el acceso inequitativo a la tierra y las altas tasas de urbanización han provocado una seria degradación de la tierra y los recursos forestales en la mayor parte de la región.
La región cubre 1 100 m de ha e incluye una diversidad de medio ambientes; no obstante, predominan las áreas áridas y semiáridas con precipitaciones escasas y variables. Las zonas más húmedas presentan un clima Mediterráneo que se caracteriza por tener veranos secos de larga duración e inviernos moderados y húmedos. Estas zonas moderadamente húmedas ocupan menos del 10% del área total de la región; no obstante, albergan a más de la mitad de la población agrícola, mientras que el 90% del área total se compone de áreas secas y alberga menos del 30% de la población. Estos estimados incluyen asentamientos humanos, por lo general localizados en áreas dispersas e intensivamente irrigadas al interior de zonas áridas y semiáridas; además existen zonas de riego a gran escala -que cubren apenas el 2% del área total y albergan a un 17% de la población agrícola.
En esta región se producen cultivos de secano durante la estación invernal, que es más húmeda, mientras que las áreas irrigadas se cultivan durante todo el año. Los principales cultivos de secano son: trigo, cebada, leguminosas, aceitunas, uvas, frutas y vegetales. Además, se produce una amplia gama de cultivos subtropicales bajo riego, incluyendo fruta y vegetales, durante los meses del verano. El ganado, en especial ovino y caprino, es un rubro importante para muchos sistemas de producción agropecuaria y sirve de nexo entre los diferentes sistemas y al interior de los mismos -va desde el pastoreo nómada generalizado hasta pequeños lotes de pastoreo en zonas de agricultura peri-urbana.
A diferencia de otras áreas en desarrollo, la región de Medio Oriente y Africa del Norte constituye una zona en donde la incidencia de la pobreza no es particularmente severa. El desarrollo de antiguas civilizaciones, cuya agricultura se basaba en el riego en la mayor parte de esta región, sentó la base para el establecimiento de sistemas agrícolas intensivos que todavía se mantienen en la actualidad. Más aún, la evidencia histórica demuestra que en tiempos del Imperio Romano la mayor parte del Norte de Africa contaba con un nivel adecuado de precipitaciones para sostener el cultivo de secano generalizado de cereales y otros productos. Las condiciones climáticas y la cobertura vegetal parecen haber experimentado un serio deterioro desde entonces.
Históricamente, las prácticas de riego, sumadas a tecnologías nativas efectivas para el manejo de la limitada base de recursos han significado que la incidencia de la desnutrición en áreas rurales haya estado asociada principalmente a la pérdida de los cultivos, causada por la sequía, plagas y por la no ocurrencia del desbordamiento anual del río Nilo. No obstante, el rápido incremento poblacional sumado a las mejoras registradas en la tasa de supervivencia infantil, así como a un descenso generalizado de la mortalidad son factores que amenazan este equilibrio histórico. A pesar de que las ciudades se han constituido en un foco de atracción para la gente joven, las tasas de desempleo en áreas urbanas son particularmente altas. Si bien alrededor del dos por ciento del total de la población se ubica por debajo del umbral internacional de pobreza medida en el parámetro de US$1/día, un estimado de 9% (33 millones de habitantes)2 -la mayor parte de ellos rurales -se ven afectados por la desnutrición.
La pobreza en áreas rurales es generalizada en relación a las áreas urbanas. Un gran porcentaje de hogares de bajos ingresos está conformado por agricultores o pastores nómadas que dependen de la agricultura como su principal fuente de alimentación y subsistencia. La pobreza está condicionada principalmente por la falta de acceso a los limitados recursos suelo y agua y se debe también a la baja productividad. La pobreza se exacerba debido a la inestabilidad en el patrón de lluvias, a las pocas opciones existentes en cuanto a cultivos y ganadería y a la continua degradación de la base de recursos naturales. El acceso a una extensión de tierra suficiente para sustentar a las familias, cada vez más numerosas, se constituye en un serio problema en varios países de la región. La tenencia de la tierra está sesgada, pues un número reducido de agricultores posee grandes extensiones de las mejores tierras. A esto se suma que la naturaleza altamente fragmentada de los predios conduce a prácticas ineficientes en el manejo del suelo. Los mercados son por lo general defectuosos y las políticas tienden a favorecer las necesidades urbanas -en su mayor parte la provisión de alimentos de bajo costo. Los productores de cereales y los pastores nómadas son particularmente vulnerables al impacto causado por el subsidio a los cereales importados.
Históricamente, la agricultura ha tenido un papel fundamental en el desarrollo de la economía de los países del Medio Oriente y Africa del Norte; inicialmente en lo relacionado a la producción de cereales y a la ganadería y más tarde en el desarrollo de la producción de frutas, vegetales y cultivos comerciales en áreas irrigadas o parcialmente irrigadas. En 1997 la agricultura aportó con un 13% al PIB regional, constituyó el 19% del total de exportaciones y representó el 50% del empleo regional. No obstante, su importancia varía según el país, dependiendo de la importancia relativa del ingreso no agrícola en la economía del mismo. El acceso al recurso hídrico, tanto en términos de cantidad como de calidad, continúa siendo un problema clave tanto para la economía agrícola como nacional. El potencial relativamente bajo para incrementar la producción sin riego ha llevado a las economías a depender de otros motores de crecimiento económico, incluyendo la extracción de petróleo, la minería, actividades manufactureras, intercambio y otras actividades comerciales.
Principales Sistemas de Producción Agropecuaria en Medio Oriente y África del Norte - MAPA
Se han identificado ocho principales sistemas de producción agropecuaria que se han delimitado de manera general basándose en los criterios ya analizados en el primer capítulo de este estudio. Los sistemas se caracterizan en la tabla 3.1 y su ubicación geográfica se muestra en el Mapa que acompaña al presente capítulo.
Sistema de Producción Agropecuaria con Riego
Debido a la naturaleza árida y semiárida de la mayor parte del Norte de Africa y del Medio Oriente, el Sistema de Producción Agropecuaria es responsable por la generación de la mayor parte de la producción agrícola de la región. El sistema cuenta con patrones de riego a pequeña y a gran escala. El sistema a gran escala está conformado por 8,1 m de ha de tierra cultivable irrigada y sostiene a una población agrícola de aproximadamente 16 m3, lo que ha tenido como resultado una alta concentración demográfica y una reducida área predial. La incidencia de la pobreza en ambos subsistemas es moderada.
Tradicionalmente, las áreas localizadas al interior del Subsistema de Riego a Gran Escala han dependido principalmente de aguas superficiales permanentes, por ejemplo los valles del río Nilo y Eufrates; no obstante, la intensificación de los sistemas tradicionales karez o qanat también han permitido la evolución de áreas de riego a gran escala en zonas con abundante agua subterránea. Más recientemente, la disponibilidad de tecnologías de perforación profunda y bombeo ha permitido el desarrollo de nuevas áreas basándose en la presencia de acuíferos. Los patrones de riego a gran escala se encuentran dispersos por toda la región e incluyen áreas de producción de cultivos de alto valor comercial y de exportación y áreas de cultivo intensivo de vegetales y fruta. El patrón de uso del agua varía según la zona, no obstante, en toda la región la existencia de políticas inadecuadas en lo referente a la fijación de precios del agua y la presencia de sistemas manejados de manera centralizada se han traducido en el uso ineficiente del recurso hídrico. Se han presentado importantes externalidades económicas y medio ambientales debido a la sobreutilización de los acuíferos que no han sido recargados, mientras que en un sinnúmero de casos, el riego excesivo ha causado el incremento de la capa freática, la salinización del suelo y problemas de sodificación.
El Subsistema de Riego a Pequeña Escala también se presenta de manera dispersa en la región y a pesar de no tener la importancia de los patrones a gran escala en términos de población o de la cantidad de alimentos y otros cultivos producidos, constituye un elemento significativo para la supervivencia de los habitantes tanto de áreas áridas como de las remotas zonas montañosas. Este subsistema, que puede tener varios siglos de antigüedad, por lo general se presenta en las riveras de riachuelos permanentes, en los oasis y en áreas en dónde el riego por inundación y por desviación de aguas es factible. El sistema también depende de la presencia de acuíferos superficiales, y de pozos entubados, aunque por lo general éstos no alcanzan la profundidad que presentan en los patrones a gran escala. Los principales cultivos producidos en áreas de riego a pequeña escala son cereales varios, plantas forrajeras y vegetales. Estas áreas también se constituyen en importantes puntos focales para la actividad socioeconómica; no obstante, la intensa competencia por el uso de la limitada base de recursos hídricos que se da al nivel local entre los pequeños agricultores rurales y otros usuarios, es cada vez más evidente. El Subsistema de Riego a Pequeña Escala no ha sido cartografiado debido a su naturaleza altamente dispersa, sin embargo las áreas que tienen una importante presencia de riego a pequeña escala al interior de otros sistemas se han marcado con líneas oblicuas en el Mapa regional.
Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Tierras Altas
Este sistema es el más importante de la región en términos de población -cuenta con 27 m de habitantes agrícolas - pero representa únicamente el 7% del área total, es decir, 74 m de ha, lo que ha tenido como resultado una densidad poblacional moderadamente alta. El sistema presenta un área cultivada de 22 m de ha, de las cuales aproximadamente cinco millones cuentan con riego. El sistema está conformado por dos subsistemas que en muchas áreas se superponen. El primero se caracteriza por el cultivo de cereales y leguminosas de secano, a lo que se suma la producción en terrazas de cultivos arbóreos, fruta y olivos, alternados con viñedos. En Yemen, este subsistema incluye la producción de quat y café, que son los cultivos arbóreos tradicionales más importantes de las regiones montañosas. El segundo subsistema se basa en la ganadería (principalmente ovina) en tierras manejadas comunalmente. En algunos casos, tanto los pastores como el ganado son trashumantes y migran de manera estacional desde las estepas situadas en áreas bajas, ocupadas durante la estación húmeda del invierno, hacia las áreas altas en la estación seca. Este tipo de ganadería es todavía importante en Irán y Marruecos. La pobreza está generalizada debido a que por lo general los mercados se encuentran muy distantes y a que el desarrollo de la infraestructura es deficiente; además, la degradación de los recursos naturales constituye un serio problema.
Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Secano
A pesar de albergar al 18% de la población regional, el Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Secano ocupa tan sólo el dos por ciento del área regional, lo que resulta en una alta densidad poblacional. El área cultivada alcanza los 14 m de ha, incluyendo cultivos arbóreos y viñedos; el sistema además alberga a ocho millones de bovinos. A pesar de que el sistema se caracteriza por su agricultura de secano, en la actualidad, gracias a las nuevas tecnologías de perforación y bombeo, un área cada vez mayor (aproximadamente 0,6 m de ha) cuenta con riego complementario en el invierno para la producción de trigo y durante el verano cuenta con riego durante todo el ciclo de producción de cultivos comerciales4. Durante la estación seca los rebaños de ganado ovino migran desde las estepas. Las áreas más húmedas (con una precipitación anual de 600 a 1 000 mm) se caracterizan por poseer cultivos arbóreos (olivos y frutales), melones y uvas. Además, existen cultivos con riego complementario de papa, vegetales y flores bajo cubierta5. Otros cultivos que se producen son el trigo, cebada, garbanzo, lenteja y, entre los cultivos forrajeros, vicia y medicago. La pobreza es moderada, pero tendría una mayor incidencia de no existir el acceso generalizado al ingreso proveniente de actividades extra-prediales, relacionadas con la migración por trabajo estacional.
Tabla 3.1 Principales Sistemas de Producción Agropecuaria de Medio Oriente y Árica del Norte |
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Sistemas de Producción Agropecuaria |
Superficie |
Población Agrícola |
Principales Formas de Subsistencia |
Incidencia de la Pobreza |
Con riego |
2 |
17 |
Fruta, vegetales, cultivos comerciales |
Moderada |
Mixto de Tierras Altas |
7 |
30 |
Cereales, leguminosas, ganado ovino, empleo extra-predial |
Generalizada |
Mixto de Secano |
2 |
18 |
Cultivos arbóreos, cereales, leguminosas, empleo extra-predial |
Moderada (para los pequeños agricultores) |
Seco Mixto |
4 |
14 |
Cereales, ganado ovino, empleo extra-predial |
Generalizada (entre los pequeños agricultores) |
Pastoreo |
23 |
9 |
Ganado ovino, caprino, cebada, empleo extra-predial |
Generalizada (para pastores a pequeña escala) |
Disperso (Arido) |
62 |
5 |
Camélidos, ganado ovino, empleo extra-predial |
Limitada |
Pesca Costera Artesanal |
1 |
1 |
Pesca, empleo extra-predial |
Moderada |
Basado en Areas Urbanas |
>1 |
6 |
Horticultura, avicultura, empleo extra-predial |
Limitada |
Fuente: Estadísticas de la FAO, apreciación de expertos. |
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Sistema de Producción Agropecuaria Seco Mixto
El sistema comprende áreas secas subhúmedas que presentan precipitaciones anuales que fluctúan entre los 150 y 300 mm. El sistema alberga a una población agrícola de 13 m de personas con 17 m de ha de tierra cultivada. La densidad poblacional tiende a ser menor que en el resto de los principales sistemas aptos para la agricultura y el promedio del área predial tiende a ser mayor. Los principales cereales de secano producidos son: cebada y trigo, producidos en rotación y generalmente con un período de barbecho de uno o dos años; pero el riesgo de sequía es alto y existe una considerable inseguridad alimentaria. El sistema de ganadería que alberga a seis m de cabezas de ganado bovino y a un número mayor de rumiantes menores interactúa de manera dinámica con los sistemas de cultivo y plantas forrajeras. En años favorables, se cultiva cebada de secano como grano, pero en los años en que las precipitaciones son insuficientes para una maduración adecuada, es usual dárselo al ganado como pienso. Las variedades locales de cebada están especialmente bien adaptadas a este sistema. El desarrollo de cultivos de mayor valor comercial como frutas y vegetales se ha visto limitado por la escasez de lluvia y por un desarrollo deficiente de las redes de mercado. La pobreza es generalizada entre los pequeños agricultores.
Sistema de Producción Agropecuaria de Pastoreo
El Sistema de Producción Agropecuaria de Pastoreo caracterizado por la cría de ganado ovino y caprino, además de un porcentaje más reducido de ganado bovino y camélidos, se extiende por casi un cuarto del total del área regional -equivale a aproximadamente a 250 m de ha. Este incluye extensas áreas de estepa semiárida y se caracteriza por presentar una baja densidad poblacional con la presencia de áreas más densamente pobladas alrededor de las zonas irrigadas. Existen aproximadamente 2,9 m de ha de tierra irrigada dispersas bajo cultivo en todo el sistema, lo que aumenta la población agrícola -que alcanza aproximadamente ocho millones- y alberga a una población ganadera de 2,5 m de bovinos. Existen fuertes nexos con otros sistemas de producción debido a la fluctuación en la carga ganadera, tanto por la migración de rebaños hacia áreas más húmedas, como por la venta de animales a lotes de pastoreo más numerosos de las áreas urbanas. La migración estacional es una medida especialmente importante para minimizar los riesgos y depende de la disponibilidad de pastos, agua y rastrojo de los sistemas circundantes aptos para la agricultura. En la actualidad, los rebaños están parcialmente manejados y financiados por capital urbano. En áreas donde existe disponibilidad de agua se han desarrollado pequeñas zonas de cultivo para complementar la dieta y el ingreso de las familias dedicadas a la cría de ganado. No obstante, existen pocas zonas de este tipo y la pobreza del sistema es generalizada.
Sistema de Producción Agropecuaria Disperso (Árido)
El Sistema de producción Agropecuaria Disperso (Arido) ocupa más del 60% del área regional e incluye bastas zonas desérticas. Aproximadamente cuatro millones de personas (alrededor del cinco por ciento de la población agrícola regional) vive en el sistema, en oasis y en un sinnúmero de sistemas de riego (en especial en Túnez, Argelia, Marruecos y Libia). Aproximadamente 1,2 m de ha irrigadas se dedican a la producción de dátiles, otras palmas, cultivos forrajeros y vegetales. A esto se suma un estimado de 2,7 m de cabezas de ganado bovino; los pastores nómadas que habitan en el sistema crían además, camélidos, ovinos y caprinos. El sistema permite el pastoreo de rebaños nómadas durante las estaciones favorables y después de tormentas ocasionales. El límite entre los sistemas de pastoreo y de agricultura dispersa es bastante difuso y depende de las condiciones climáticas. La pobreza es por lo general baja debido a la limitada presión demográfica.
Sistema de Producción de Pesca Costera Artesanal
Los pescadores artesanales a pequeña escala se han asentado a lo largo de las costas del Mediterráneo y del Océano Atlántico por miles de años y han complementado sus ingresos, provenientes de la venta de pescado, con una producción de cultivos y ganadería a pequeña escala. Existen aproximadamente un millón de habitantes al interior del sistema, que cuenta con un área de 11 m de ha. El sistema de pesca artesanal se ha reducido debido a que la industria pesquera en alta mar ha recibido la inyección tanto de tecnologías modernas como de capitales.
Sistema de Producción Agropecuaria Basada en Áreas Urbanas
Un pequeño porcentaje de los habitantes urbanos, estimado en menos de 6 m de personas, se dedica a la producción hortícola y a la ganadería a pequeña escala, en especial de fruta, vegetales y avicultura. El aporte de este sistema al PIB agrícola es reducido en la actualidad. No obstante, el crecimiento de los lotes de pastoreo y de la producción de fruta, así como el cultivo intensivo de vegetales en áreas urbanas, podría ser más importante durante las próximas décadas. En ocasiones el sistema presenta nexos con sistemas de producción peri-urbana y rural.
Esta sección describe las tendencias regionales más importantes en términos de: población, hambre y pobreza; recursos naturales y clima; ciencia y tecnología; liberalización del comercio y desarrollo del mercado; políticas, instituciones y bienes públicos e información y capital humano. Se han seleccionado cuatro de los sistemas de producción agropecuaria ya descritos en la sección anterior del presente capítulo para analizarlos a mayor profundidad.
Población, hambre y pobreza
Se prevé que durante el período 2000-2030, la población regional de 296 m6 se duplicará. Esto podría tener un impacto negativo bastante importante en áreas que presentan suelos frágiles o vulnerables o tierras escarpadas y también influirá en los recursos hídricos en toda la región. Se prevé que las áreas ubicadas alrededor de los principales asentamientos humanos se verán afectadas por distintos tipos de degradación medio ambiental y de déficit de agua.
A pesar de que la incidencia del hambre se ha reducido desde 1970, se estima que 33 m de habitantes al interior de la región todavía estaban afectados por la desnutrición durante el período 1995-19977. Las previsiones indican que esta cifra no variará en gran medida hasta el año 2030, aunque el porcentaje de la población que sufre de desnutrición experimentará un descenso. En la actualidad el promedio de ingesta de calorías/día es de 2 980 kcal, lo que equivale a un incremento del 13% del promedio para los países en desarrollo tomados en su conjunto y se constituye en el más elevado de entre las seis regiones analizadas en este estudio. La ingesta de calorías promedio refleja los altos niveles de consumo de cereales (20% más altos que el promedio para el conjunto de países en desarrollo) y carne, que se ve influida por el acceso por sobre el nivel promedio a los alimentos de los países petroleros de la región. No obstante, esta cifra enmascara la existencia de grupos vulnerables en algunos países; así como, esconde las diferencias existentes entre los países petroleros y no petroleros.
Se considera que el aumento proyectado del 6% de la ingesta de calorías del total regional es bajo; no obstante, la región de todas maneras alcanzará una ingesta diaria promedio de 3 170 kcal hasta el año 2030, lo que la pondrá muy por encima del promedio de los países en desarrollo, que se ubican en 3 020 kcal. Se prevé que el incremento provendrá principalmente del crecimiento paulatino en el consumo de carne (60%) así como de leche y productos lácteos (23%). En muchos áreas rurales existe una nutrición deficiente, en especial entre la población de bajos ingresos que vive en sistemas más secos y aislados. Si bien la carne y los cereales pueden ser bastante accesibles, los vegetales y frutas son relativamente escasos y tienen un alto costo. Como se muestra en la Figura 1.3 del primer capítulo ha habido una reducción de la pobreza medida en el parámetro de 1 dólar/día en la región durante la última década.
Recursos naturales y clima
Desde 1961 el área cultivada se ha expandido en un 14% y la intensificación de los cultivos ha experimentado un incremento de más del 15% durante el mismo período. Actualmente la tierra cultivada en la región alcanza los 65 m de ha, lo que equivale al 76% del potencial total estimado de tierras cultivadas. Estas cifras demuestran que la mayor parte de la tierra apta para cultivos se encuentra en producción y que las posibilidades de expansión del área cultivada es limitada. No obstante, durante el período 2000-2030 se prevé que el uso de la tierra cultivada incrementará y alcanzará el 82% del potencial total. Sin embargo, las nuevas áreas enfrentarán serias restricciones de clima, gradiente y calidad de suelo. El acceso a la tierra será cada vez más difícil durante los próximos años, en especial para las personas de bajos recursos y el incremento previsto de cultivo en tierras marginales conducirá a una importante degradación medio ambiental.
En la actualidad existen más de 20 m de ha irrigadas -lo que representa el 32% de la tierra total cultivada en uso y el 60% de la tierra que presenta potencial de riego. La eficiencia de riego promedio es de aproximadamente 50%, cifra un poco más alta que el promedio del 43% de los países en desarrollo. Los recursos hídricos explotados en la región equivalen a únicamente el 1,4% del total anual renovable de los recursos hídricos de los países en desarrollo. Debido a la aridez de la región, el riego es la fuente principal de la intensificación y diversificación agrícola. En las áreas alejadas de las principales fuentes permanentes de agua, el requerimiento agrícola de agua se ha cubierto tradicionalmente por medio de la explotación de aguas subterráneas poco profundas y la infiltración y el establecimiento de embalses a pequeña escala. El siglo veinte fue testigo de la construcción de varias presas de gran tamaño construidas para suplir la necesidad de almacenamiento de agua para los patrones de riego permanentes a gran escala, que se extienden por varios cientos de kilómetros cuadrados. Más aún, el agua subterránea se ha usado cada vez más como un catalizador primordial para la reducción del riesgo hidrológico. En muchos países estas prácticas utilizadas para contrarrestar los riesgos por la escasez de agua han producido dependencia, debido a que la demanda ha sobrepasado la capacidad de otros recursos.
Basándose en el área irrigada y la eficiencia de riego, se calcula que aproximadamente el 58% de este recurso se utiliza con fines de riego. No obstante, cuatro países -Jordania, Libia, Arabia Saudita y El Yemen, extraen volúmenes que exceden la recarga hídrica anual, debido al incremento en la demanda de agua de sus ciudades y para suplir los sistemas agrícolas intensivos. Es muy probable que el agotamiento de los recursos hídricos se convierta en un problema serio en varias áreas. Se prevé que el área total irrigada aumentará en un 20% durante el período 2000-2030; esto equivaldrá al 77% del total de tierras con potencial de riego. Se prevé, además, que el requerimiento de agua en la región aumentará en un 14% y se estima que la eficiencia en el uso del recurso hídrico alcanzará el 65%.
Tomando en consideración la expansión prevista para el área irrigada, se proyecta que el agua destinada al riego, alcanzará al 67% del total renovable de los recursos hídricos de la región. Estas cifras enmascaran la situación negativa que se da en un sinnúmero de áreas en donde la extracción de aguas subterráneas excede la recarga hídrica y por lo tanto conduce al agotamiento de las reservas estratégicas. La competencia económica por el control de la limitada base de los recursos hídricos renovables de la región se ha intensificado. Son cada vez más evidentes las disputas sobre los derechos de uso sobre el agua y la asignación de este recurso entre los distintos sectores y trasciende los límites internacionales, a medida que se alcanzan los límites económicos. En estas circunstancias el desarrollo del riego está cada vez más condicionado por la realidad socioeconómica y medio ambiental, la punto que es imprescindible contar con un manejo de la demanda tanto de agua como de servicios de riego.
Ciencia y tecnología
El incremento en la producción de cultivos hasta el año 2030 que se estima en 1,7% anual (a diferencia del 1,6% anual del conjunto de los países en desarrollo). Durante 1961-1997 la producción agrícola experimentó un incremento como resultado de la expansión de tierra cultivable (29%) y del incremento del rendimiento (71%). El trigo está a la cabeza de la producción de cereales; en el año 2000 la región produjo 23 millones de toneladas de trigo, con un rendimiento promedio de 1,4 t/ha -lo que representa un incremento anual del rendimiento del 1,8% desde 1970 (ver Tabla 3.2). A pesar de que la cebada es el segundo rubro de importancia en términos de su área de producción, lo sobrepasan tanto el maíz como el arroz en términos de producción. El cultivo de olivos que es un rubro de exportación de gran importancia alcanzó el 2,8 millones de toneladas con un rendimiento promedio de 2 t/ha. La región experimentó un rápido crecimiento en la producción de olivos durante el último decenio, tanto en términos de área (2,1% anual) como de rendimiento (5,5% anual) -y se prevé un incremento sustancial en el rendimiento durante las próximas tres décadas.
El consumo actual de fertilizante alcanza únicamente el 7,2% del total en el conjunto de países en desarrollo. La región no presentó un incremento en el consumo de fertilizantes durante la última década, en contraste con el incremento del 3,5% anual para el total de los países en desarrollo. No obstante, las proyecciones sugieren que se dará un incremento gradual en su consumo durante las próximas tres décadas.
La región alberga a 197 millones de cabezas de ganado ovino y caprino (ver Tabla 3.3), lo que equivale a un séptimo de la población total de estos animales en los países en desarrollo. Hay una gran variedad de sistemas de producción relacionados con los caprinos y ovinos. Estos incluyen los sistemas de pastoreo generalizados; la explotación estacional de rastrojo en los sistemas aptos para la agricultura y los lotes de pastoreo en las principales áreas urbanas. Existen importantes nexos entre algunos de estos sistemas. En las últimas décadas, el número de aves de corral (que alcanzó los 900 millones en el año 2000) ha experimentado un rápido incremento -con una tasa de crecimiento de aproximadamente 6% anual, lo que equivale al doble de los países en desarrollo tomados en su conjunto. Se prevé la desaceleración de este ritmo de crecimiento durante el período 2000-20308.
En muchos países, en la actualidad, unas pocas unidades de producción de gran extensión monopolizan la industria y limitan la oportunidad de los productores a pequeña escala de tener acceso al mercado. En el último decenio, el número de bovinos y búfalos incrementó en un 0,8% anual y se proyecta que esta expansión continúe hasta el 2030; a pesar del hecho de que la región no es del todo apta para la producción ganadera. La producción anual total de carne que se da en la actualidad alcanza los 6 m de t y se proyecta que continuará aumentando hasta el 2030. En la actualidad, la producción de leche ha alcanzado los 17 m de t, crecimiento que se ha dado como consecuencia de un ritmo de crecimiento del 3,4% anual desde 1970. No obstante, el ritmo de crecimiento proyectado para el período 2000-2030 es menor9.
Tabla 3.2. Tendencias en el Area Cultivada, Rendimiento y Producción en el Medio Oriente y Africa del Norte, 1970-2000 |
||||||
Cultivo |
Área Cultivada |
Rendimiento 2000 |
Producción 2000 |
Promedio de Cambio Anual |
||
2000 (m de ha) |
(t/ha) |
(m toneladas) |
Area |
Rendimiento |
Producción | |
Arroz |
1 |
6,2 |
9 |
1,3 |
1,3 |
2,6 |
Trigo |
16 |
1,4 |
23 |
0,4 |
1,8 |
2,2 |
Maíz |
1 |
6,1 |
8 |
0,3 |
3,3 |
3,6 |
Cebada |
7 |
0,6 |
4 |
0,0 |
-0,7 |
-0,7 |
Leguminosas de grano |
2 |
0,8 |
2 |
0,8 |
0,0 |
0,8 |
Cultivos oleaginosos |
4 |
0,3 |
1 |
0,8 |
1,8 |
2,7 |
Vegetales |
3 |
17,9 |
44 |
2,3 |
1,7 |
4,0 |
Fruta |
3 |
9,3 |
30 |
3,0 |
1,0 |
4,1 |
Fuente: FAOSTAT |
||||||
Liberalización del comercio y desarrollo del mercado
La liberalización del comercio ha favorecido a los productores más grandes de la región, debido a que muchos productores más pequeños han abandonado la agricultura y el comercio por completo. Los negocios que comercian con productos agrícolas también enfrentan dificultades casa vez mayores para competir y existen muy pocas áreas en las que tienen algo de ventajas comparativas. Muy pocos países presentan un desarrollo aunque incipiente de las industrias agro-procesadoras a pequeña escala. El crecimiento de empresas a pequeña escala ha sido por lo general el resultado de esfuerzos privados o familiares y no se ha debido a la existencia de cooperativas o a las organizaciones de productores. La ausencia de crédito dirigida a los pequeños productores y la falta de visión respecto a los mercados internacionales también ha constituido una limitante para el desarrollo en esta área.
No obstante, muchos hogares agropecuarios han diversificado sus formas de subsistencia, dedicándose a actividades extra-perdiales como el turismo, abastecimiento y otras actividades de servicio -por lo general gracias a nexos familiares. Se prevé que esta tendencia continuará durante los próximos 30 años y el ingreso extra-predial adquirirá cada vez más importancia, especialmente para lo hogares más desfavorecidos.
El desarrollo del mercado durante las próximas décadas dependerá directamente de la relación existente entre la región y la Unión Europea (UE). El incremento progresivo de los ingresos en los países del Mediterráneo de la UE incrementará la demanda de productos provenientes del Norte de Africa y del Medio Oriente, lo que podría atraer la inversión europea. No obstante, las políticas de los gobiernos locales en lo relacionado al desarrollo del sector privado afectarán significativamente el ritmo de respuesta ante estas oportunidades.
Tabla 3.3 Tendencias de la Población Ganadera y Producción en el Medio Oriente y Africa del Norte, 1970-2000 |
||
Especie |
Millones de Cabezas 2000 |
Promedio de Cambio Anual 1970-2000 (%) |
Bovinos |
21 |
0,8 |
Ovinos |
143 |
1,6 |
Caprinos |
54 |
1,5 |
Camélidos |
1 |
0,3 |
Aves de Corral |
905 |
5,8 |
Producto |
Producción 2000 (millones de t) |
Promedio de Cambio Anual (%) |
Total Productos Cárnicos |
6 |
4,5 |
Total Leche |
17 |
3,4 |
Total Huevos |
2 |
5,4 |
Fuente: FAOSTAT |
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Políticas, instituciones y bienes públicos
Tanto las políticas de desarrollo como la inversión realizada en bienes públicos han tenido un marcado sesgo urbano durante varias décadas. En los últimos años, un sinnúmero de instituciones públicas han estado fuertemente centralizadas y las políticas de desarrollo han tendido a favorecer la provisión de alimentos de bajo costo para las poblaciones urbanas. Las inversiones en infraestructura también han favorecido a las áreas más pobladas; primordialmente en la provisión de agua, servicios básicos y nexos de comunicación. El desarrollo de redes viales por lo general ha favorecido ya sea la seguridad nacional o a los objetivos urbanos en lugar de beneficiar al desarrollo rural; de hecho, su diseño en ocasiones ha estado en conflicto con las necesidades agrícolas. Así también, las ciudades cercanas han ocupado un sinnúmero de tierras aptas para la agricultura, como resultado de normas de planificación poco efectivas y la falta de visión al futuro. Los conflictos acerca de las tarifas de extracción de agua se están convirtiendo en un problema importante, tanto al interior como en la periferia de las áreas de mayor concentración demográfica y se prevé que estos conflictos se intensificarán en el futuro.
La reforma agraria continúa siendo un problema difícil de resolver, debido a que la mayoría de personas se aferra a sus predios fragmentados sin que exista ningún tipo de racionalización o sin que se hayan establecido procesos de concentración parcelaria; incluso en países que están aplicando de manera oficial la reforma agraria. La migración de los jóvenes a las ciudades revela que hay muy poco interés en cambiar el sistema vigente de asignación de tierras y herencias. Las únicas áreas en donde se ha registrado un cambio importante son aquellas en donde los propietarios de grandes empresas agrícolas han conseguido comprar la tierra de los pequeños productores. Es de conocimiento general que la reorganización de los predios es un prerequisito para la introducción de tecnologías dirigidas a preservar los recursos hídricos y suelo a largo plazo.
Las políticas ganaderas nacionales tienden a agravar los problemas relacionados con la sobrecarga ganadera y por lo tanto de sobre pastoreo, mediante el incentivo que se da a la importación de granos de bajo precio para la alimentación animal y a la falta de control sobre los volúmenes de importación. Los avances tecnológicos en el transporte de ganado y agua y la importancia del capital privado ejercen gran presión sobre los pastizales. La falta de reglamentación ha minado la fuerza de las instituciones más antiguas y del sistema de manejo comunal de pastoreo que se diseñaron para manejar los recursos de manera sostenible.
El alto nivel de centralización de los sistemas de planificación y la rígida imposición de un enfoque dirigido a la obtención de metas en la producción ha coartado la innovación y diversificación en varias áreas -en especial en los principales sistemas de riego. La investigación por lo general no se ha enfocado en la resolución de problemas de los productores de las áreas propensas al riesgo o en el uso más eficiente del agua. La investigación de mercado en lo relacionado a los pequeños productores ha sido mínima. Los sistemas de extensión, por lo general han tenido un diseño y aplicación verticales, lo que ha dejado poco espacio a las iniciativas provenientes de los agricultores y la formación de alianzas.
Información y capital humano
Por varios años los capitales de la región tenían nexos de comunicación relativamente buenos con Europa, aunque algunos países adoptaron una política de estrictos controles en lo relacionado al uso de servicios. No obstante, las diferencias existentes con las áreas agrícolas -en especial de pastoreo, no podría ser mayores; y este abandono relativo ha limitado la capacidad de respuesta de los agricultores de muchos países en lo relacionado a las nuevas oportunidades que ofrecen los mercados internacionales. Es muy probable que esta situación cambie, debido a los avances que se han dado recientemente en la tecnología de la información, incluyendo satélites y teléfonos celulares, que permiten nuevas posibilidades de comunicación.
Hasta hace poco, los servicios gubernamentales de extensión agrícola eran instituciones sólidas en muchos países de la región; no obstante, hacían énfasis en las áreas de mayor potencial y en la reglamentación y control en el uso de la tierra y de las prácticas de producción. No obstante, las áreas cultivadas y aquellas dedicadas al pastoreo que presentan una baja densidad poblacional siempre han carecido de un flujo adecuado de información técnica y de mercado. En los últimos años, no obstante, algunos países han iniciado la difusión de información de administración agrícola mediante la computadora. La capacitación de los agricultores se ha mantenido a la saga de otras regiones, lo que ha impedido la adopción de tecnologías y la eficiencia en las prácticas agrícolas; además, han sido ineficientes en el fortalecimiento de las potencialidades de los miembros del hogar agropecuario en lo relacionado a las oportunidades de empleo extra-predial y urbano.
la educación agrícola superior alcanzó importancia al nivel mundial durante los últimos tres cuartos de siglo con el establecimiento de un sinnúmero de universidades reconocidas internacionalmente, localizadas en toda la región. En los últimos años las instituciones de educación agrícola no han adoptado nuevos enfoques en sus currículos; tampoco han empleado sistemas innovadores de difusión de información, como la educación a distancia. No obstante, un sinnúmero de universidades tienen la capacidad de actualizarse a un ritmo acelerado y se espera que la mayor parte de ellas se modernice en estos aspectos durante las próximas décadas.
Selección de los sistemas de producción agropecuaria
De los ocho sistemas de producción agropecuaria anteriormente descritos, se han escogido los siguientes para un análisis más detallado, realizado sobre la base de su potencial para la reducción de la pobreza o crecimiento agrícola; así como, basándose en su importancia en términos demográficos y económicos:
También se ha incluido al Sistema de Producción Agropecuaria de Pastoreo debido a la importancia que presenta para otros sistemas de producción de la región. A pesar de que no es importante en términos demográficos ni ofrece una oportunidad significativa para la reducción de la pobreza, la importancia del sistema radica en contar con una reserva ganadera, que migra hacia otros sistemas en busca de pastos -sea de manera estacional o para animales de engorde, lo que dota al sistema de importancia en términos regionales.
El sistema de Producción Agropecuaria con Riego se presenta en toda la región y se compone de dos susbsistemas bien diferenciados: El Subsistema de Riego a Gran Escala, que es bastante común en un sinnúmero de países al interior de la región, incluyendo Iraq, Siria, Marruecos y Egipto, y el Subsistema de Riego a Pequeña Escala, que se encuentra de manera dispersa en pequeñas áreas en países como Egipto, el Yemen, Omán, Siria y en la zona del Magreb.
A continuación se describen por separado cada uno de estos subsistemas.
CARACTERÍSTICAS DEL SUBSISTEMA
El Subsistema de Producción Agropecuaria de Riego a Gran Escala por lo general se presenta a lo largo de los principales sistemas fluviales ubicados río abajo de las represas y la mayoría de estos sistemas tiene una antiquísima historia de desarrollo. Alberga a una población agrícola de aproximadamente 16 m y se extiende por un área total de 19 m de ha, de las cuales aproximadamente 8 m cuentan con equipos de riego (ver Cuadro 3.1). Este sistema se caracteriza por presentar un cultivo intensivo durante todo el año tanto por parte de los propietarios-productores como por parte de los tenedores. Muchas áreas se ven afectadas por el frecuente desperdicio y la falta de manejo adecuado del recurso hídrico, por la salinidad, sodificación y por la presencia de yeso en el suelo (Eufrates). En muchos casos las áreas de riego a gran escala son significativas en relación al área total cultivada al interior de un país (v.g. el delta del Nilo) y presentan antiquísimas técnicas de manejo de agua de gran sofisticación. Se producen cultivos comerciales (v.g. algodón y remolacha azucarera), vegetales, otros cultivos de alto valor comercial y plantas forrajeras. La intensidad de cultivo fluctúa entre el 120 y 160 por ciento. Algunas áreas sustentan un porcentaje significativo de cabezas de ganado (bovino, búfalos, ovino y caprino).
Cuadro 3.1. Características Principales del Subsistema de Producción Agropecuaria de Riego a Gran Escala | |
Población total (m) |
80 |
Población agrícola (m) |
16 |
Area total (m de ha) |
19 |
Zona agroecológica |
Arida semiárida |
Area cultivada (m de ha) |
8 |
Area irrigada (m de ha) |
8 |
Población bovina (m) |
2 |
Muchos de los esquemas presentan una combinación de propiedad de la tierra estatal y privada. Los principales problemas parecen ser el conflicto que surge de objetivos de manejo opuestos y la presencia de instituciones débiles. Por lo general estos esquemas se caracterizan por el manejo centralizado a gran escala del acceso y distribución del agua que puede ser operado en grandes bloques con insumos mecanizados. En otros patrones, el acceso y distribución del agua también se manejan de manera centralizada, pero la tierra se ha asignado a un gran número de tenedores o propietarios que manejan de manera individual sus pequeñas parcelas -cuya área fluctúa entre los 0,5 y 5 ha - que comparten otros insumos e instalaciones de comercialización. El establecimiento de Asociaciones de Usuarios del Agua (AUAs) es cada vez más común en este contexto y éstas se encargan de los procesos de operación y mantenimiento y aseguran la existencia de procedimientos que permiten una mejor distribución del agua.
En los últimos años se han establecido sistemas de riego a gran escala completamente irrigados que se manejan y financian privadamente. En estos sistemas el agua se extrae empleando pozos entubados y se distribuye a los productores de cultivos de alto valor comercial destinados a la exportación, mediante sistemas de aspersión o goteo. Estos sistemas no solamente se constituyen en un desafío para las áreas más antiguas, que cuentan con riego disponibles en el mercado, sino que representan una amenaza para los sistemas aledaños de riego a pequeña escala, que dependen de mecanismos de extracción de agua más simples; debido a que el volumen de extracción de agua de acuíferos más profundas contribuye al descenso de la capa freática, puesto que el volumen de extracción excede el ritmo de recarga (v.g. la Cuenca del Sana'a en Yemen. El Souss Plain de Marruecos, el valle de Bekaa en Líbano). El cuadro 3.2 describe brevemente un hogar agropecuario característico de este subsistema.
Cuadro 3.2 Un Hogar Agropecuario Característico del Subsistema de Producción Agropecuaria de Riego a Gran Escala Un hogar agropecuario de este subsistema puede tener acceso a 2,5 ha de tierra y cultiva una variedad de productos a lo largo del año, incluyendo cereales, leguminosas de grano, plantas forrajeras, cultivos frutales y cultivos comerciales como el algodón y la remolacha azucarera. El manejo de la tierra irrigada por lo general se ve afectado por problemas físicos -calidad de suelo y agua, y problemas relacionados con conflictos que surgen de posiciones opuestas entre los objetivos del Estado, los propietarios individuales y los tenedores. A esto se añade que el hogar agropecuario por lo general cuenta con un número reducido de cabezas de ganado bovino, caprino y ovino cuya alimentación se consigue mediante el pastoreo en tierras de propiedad común, que se complementa con el rastrojo y las plantas forrajeras cultivadas. |
La historia de los sistemas de riego centralizados más extensos no es muy alentadora. La mayoría ha sido afectado por problemas derivados de un manejo deficiente del recurso hídrico, disputas sobre el acceso al mismo y problemas relacionados con su calidad y cantidad. Los principales problemas técnicos son: los sistemas superficiales que trabajan por debajo de su capacidad de diseño y poco eficientes; el agotamiento acelerado de los acuíferos; programación deficiente sobre la entrega de agua; el incremento de la capa freática; continua degradación del suelo; salinización y sodificación; pérdida de materia orgánica del suelo; y bajos rendimientos. Los costos de energía y maquinaria son también bastante elevados en algunos sectores. A esto se suma que existen problemas institucionales y financieros relacionados con la responsabilidad de los usuarios referente a la organización y manejo de los sistemas y en la recuperación de costos.
En vista de la experiencia negativa en lo relacionado a la sostenibilidad de sistemas de riego operados por el Estado, en la actualidad se pretende incrementar la participación de los usuarios del agua en su manejo. No obstante, la participación de los usuarios en la toma de decisiones sobre el manejo del agua presenta limitantes legales e institucionales respecto a la transferencia de la responsabilidad de operación y respecto a la base legal de la transferencia de autoridad.
Actualmente, en la región se están promoviendo medidas dirigidas a reducir la demanda hídrica de los cultivos por medio del racionamiento o la adopción de cultivos con menores requerimientos hídricos. No obstante, debido a la existencia de políticas débiles de fijación de precio del agua, los costos de la misma y de los servicios de riego pueden no ser significativos en relación con otros costos como la semilla, fertilizante, plaguicida y energía. Esta situación no promueve el uso eficiente del recurso hídrico, por lo que se requiere una reestructuración de largo alcance en lo relacionado a la fijación de precios para el agua y a las políticas de subsidio. Es además necesaria la aplicación de una amplia gama de incentivos económicos para fomentar la adopción y el uso generalizado de tecnologías innovadoras. Si se cuenta con subsidios, estos deben enfocarse en fortalecer la inversión en finca para tecnologías y equipos modernos que faciliten la reasignación de agua, con usos de bajo costo hacia aquellos más valorados.
A fin de fortalecer la intensificación y diversificación de la producción, consideradas como estrategias importantes para la reducción de la pobreza, la principal prioridad es el establecimiento de un mecanismo de manejo de la demanda hídrica, aplicando un sinnúmero de instrumentos económicos, regulatorios y de representación de intereses. Estas iniciativas deben ser específicas a cada localidad y deben ser además introducidas en las políticas nacionales agrícolas y de manejo de los recursos hídricos. Además, el riego debe ser más flexible para acomodarse al riesgo hidrológico perenne existente en la región. El uso conjunto de agua10 y el almacenamiento y recuperación de los acuíferos se constituirán en herramientas importantes para hacer frente a este riesgo.
A fin de acelerar la reducción de la pobreza es necesario realizar un importante reacondicionamiento en el manejo general de estos patrones de gran extensión. Las intervenciones deben incluir: (i) la identificación e implementación de incentivos económicos para reducir la demanda hídrica; (ii) fomentar la creación de instituciones formadas por los usuarios del agua, que aseguren la distribución equitativa de este recurso entre todos los usuarios que tienen derecho a su uso; (iii) incremento en la eficiencia en el uso del agua; (iv) restablecimiento de la fertilidad del suelo incrementando los niveles de materia orgánica y mejorando el manejo de los recursos suelo e hídrico; (v) desarrollo de sistemas de manejo del riego en los que tomen parte los agricultores, en estos sistemas los productores tienen un papel más activo en la investigación, en el desarrollo y en la operación de los mismos; (vi) dotación de un marco legal para las asociaciones, cooperativas y empresas de productores; (vii) posibilitar el ahorro rural y las iniciativas de crédito; (viii) desarrollo de tecnologías innovadoras, crédito, capacitación y educación para el sector de pequeños productores; y (ix) adopción de cronograma de riegos que permitan mayores posibilidades de ahorro del agua.
En vista del énfasis actual sobre la calidad del agua se prevé que factores institucionales como la reglamentación respecto a los niveles del uso de plaguicidas y nutrientes será un factor importante que influirá los programas futuros de investigación en riego. El incremento de la demanda de agua por parte de usuarios no agrícolas llevará intensificará la competencia por este recurso en los próximos años, lo que lo convertirá en un insumo más costoso. Esto redundará a focalizar el suministro de agua hacia cultivos de mayor valor comercial, que requieran un manejo más sofisticado y el empleo de equipos de riego.
CARACTERÍSTICAS DEL SUBSISTEMA
En este subsistema los propietarios - productores y tenedores por lo general cultivan predios de áreas muy reducidas (0,02 a 1 ha) que por lo general se ubican al interior de sistemas de secano de mayor extensión. Por lo tanto, estos patrones de riego a pequeña escala se consideran como parte de los sistemas de producción agropecuaria de secano. Los predios cuenta con árboles frutales y se producen vegetales de manera intensiva. Los sistemas de riego a pequeña escala por lo general se ubican en áreas aisladas y suplen de alimentos y otros productos, principalmente a los mercados locales. Algunos de ellos incluyen prácticas tradicionales de riego, derechos de uso del agua y organización del sistema.
El subsistema se caracteriza por una limitada dotación de agua, que reduce las oportunidades de producción y que por lo general lleva a la siembra que aprovecha las inundaciones y la escorrentía ocasional. Los patrones de cultivo y las especies cultivadas que se han desarrollado se adaptan al suministro y regímenes de agua que se han presentado a lo largo de la historia. Este tipo de agricultura ocurre en las planicies de la región, así como en las laderas cultivadas en terrazas, práctica que puede derivarse de algún sistema ancestral.
Los problemas cruciales que los agricultores que emplean riego a pequeña escala son: la escasez de agua y el déficit de alimentos y deben tener prioridad en la búsqueda de soluciones. La implementación de un proceso participativo en el que se adoptan paquetes tecnológicos que mejoran las prácticas locales ha sido efectivo para abordar el problema de escasez de agua en un sinnúmero de casos. Teniendo en cuenta que, existen posibilidades muy limitadas para la expansión de los recursos hídricos disponibles, pero a costos prohibitivos; por lo que la única solución posible es optimizar la producción de los recursos existentes. El Cuadro 3.3 ilustra un caso de Yemen en donde un enfoque participativo para el manejo del agua ha tenido éxito en reducir el agotamiento de la napa freática.
La principal prioridad es hacerle frente a la falta de acceso equitativo al recurso hídrico. Es bastante evidente en algunas áreas que un puñado de individuos poderosos controlan y acaparan el total de recursos disponibles, haciendo uso de equipos modernos de perforación y bombeo. En estas áreas es esencial adoptar iniciativas que promuevan un acceso más equitativo al agua. Los patrones de riego a pequeña escala que ofrecen nichos importantes para la economía local y el potencial de producción de cultivos de mayor valor comercial se encuentran amenazados por el agotamiento de los recursos hídricos y por la degradación del medio ambiente.
Los sistemas de riego a pequeña escala ubicados en ciertos nichos ecológicos ofrecen oportunidades para validar e introducir nuevas variedades de los principales cultivos y árboles. La tolerancia al estrés y la capacidad de producir en suelos de baja fertilidad son características esenciales y se requiere más investigación adaptativa acerca de estos atributos. Existe una demanda creciente en el Norte de Europa por productos orgánicos y otros productos agrícolas producidos sin insumos químicos, lo que ha creado una oportunidad de producir cultivos adaptados para nichos específicos. La clave en este proceso sería apoyar a los pequeños productores facilitándoles el acceso a estos mercados por medio de la creación de grupos de comercialización agrupados por marcas regionales y con un acceso preferencial a estos mercados.
Cuadro 3.3 Mejora del Manejo Participativo del Agua en Finca para Reducir el Agotamiento de la Napa Freática en Yemen11 El déficit de agua es el problema más significativo que el Yemen enfrenta en la actualidad y hay muy pocas probabilidades de que su importancia disminuya en el futuro a menos que se tomen mediadas apropiadas al respecto. La consecuencia inmediata de la disminución continua de los recursos hídricos ha sido la inseguridad alimentaria de los hogares especialmente de familias de bajos ingresos que viven en áreas rurales vulnerables. Debido a que la mayor parte de los recursos hídricos renovables ya han sido comprometidos para su uso, la única opción viable es mejorar el manejo de los recursos disponibles mediante la introducción de tecnologías apropiadas y mecanismos de manejo. Consciente de estos problemas, en 1995, el Gobierno de Yemen dio inicio a un programa nacional para mejorar la eficiencia general del riego con aguas subterráneas. En este programa participa el Proyecto de Conservación de los Recursos Suelo e Hídrico financiado por el Banco Mundial que se basa en la coparticipación de los costos, en la participación de los agricultores y que cuenta con modernas tecnologías de riego. El ahorro de agua que se ha conseguido al nivel de finca varía entre el 10 y 50%. Al nivel regional el principal ahorro del agua se ubicó como mínimo en el 20% y ha alcanzado hasta el 35%, particularmente al noroeste del país donde la mayoría de las fincas contaban con sistemas de riego de extracción de agua a presión. Tomando en cuenta los costos operacionales actuales que los agricultores tienen para cubrir el bombeo de agua, incluso con costos relativamente bajos de energía; el costo de inversión en equipos de riego modernos se recupera en el lapso de dos a cuatro años, únicamente por medio del ahorro de agua. A esto se suma, que la nueva tecnología presenta beneficios que trascienden el ahorro de agua, incluyendo mejoras significativas en el rendimiento y calidad de los productos y en el valor agregado que resulta de los cambios en los patrones de cultivo o en el incremento en el área irrigada. |
CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA
Este sistema tiene una población total estimada de 65 m, de las cuales 27 m se dedican a la agricultura (ver Cuadro 3.4); lo que hace de este sistema el más importante de la región en términos de población. No obstante, cubre un área de 74 m de ha, de tal manera que la densidad poblacional es bastante menor que en los sistemas con riego y mixto de secano. Las precipitaciones anuales su ubican entre los 200 y 800 mm. El sistema depende de la explotación de tierras altas aptas para la agricultura y de tierras de pastoreo de propiedad común, en donde la intensidad del frío durante los inviernos conducen a la latencia o al crecimiento retardado de los cultivos y plantas forrajeras.
Cuadro 3.4. Características Principales del Subistema de Producción Agropecuaria Mixto de Tierras Altas | |
Población total (m) |
65 |
Población agrícola (m) |
27 |
Area total (m de ha) |
74 |
Zona agroecológica |
Semiárida-Subhúmeda |
Area cultivada (m de ha) |
22 |
Area irrigada (m de ha) |
5 |
Población bovina (m) |
2 |
Los cereales que se producen en el sistema están adaptados a sobrevivir bajo la nieve y son resistentes a prolongados períodos de frío. El trigo y la cebada dominan el patrón de cultivo, que se caracteriza por el monocultivo con períodos de barbecho ocasionales. La tierra de pastoreo de propiedad común, por lo general se encuentra alrededor de las áreas cultivadas y puede ser utilizada por propietarios de la región o por pastores nómadas que migran desde las planicies para pasar el invierno. El Cuadro 3.5 presenta una breve descripción de un hogar agropecuario característico del sistema.
Las terrazas de nivel establecidas hace miles de años, en las tierras escarpadas de gran altitud de varios países (v.g. Yemen), se constituyen en un subsistema y se han dedicado a la producción de árboles frutales, café, quat, olivas y cultivos vegetales -a veces se cuenta con riego complementario en los meses del verano para cultivar el melón o frutas de alto valor comercial.
Cuadro 3.5 Un Hogar Agropecuario Característico del Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Tierras Altas El hogar agropecuario característico de este sistema cuenta con una reducida área de cultivo (cuatro ha), por lo general situadas en antiguas terrazas. La tierra cultivada se emplea primordialmente para la producción de cereales (alrededor de tres ha) y para el cultivo de árboles frutales, café, quat, olivas y vegetales en algunas áreas. La mayor parte de fincas tienen acceso a tierras de pastoreo de propiedad común para sus ovinos y caprinos (cuatro por familia). La familia puede también contar con una vaca lechera. |
El mantenimiento inadecuado de las terrazas que ha tenido lugar en los últimos años a llevado a un deterioro de la calidad de la base de los recursos naturales y a un incremento en la erosión hídrica, que ha reducido la productividad. Hasta cierto punto, la negligencia en el mantenimiento de las terrazas ha sido resultado de la reducción en la disponibilidad de mano de obra, que ha tenido lugar como consecuencia de la migración hacia áreas urbanas y hacia las planicies. El deterioro de la fertilidad del suelo resultante del cultivo continuo y de una baja reposición de nutrientes es también un problema importante en algunas mesetas. En las áreas en donde se cuenta con ganado, el sobre pastoreo cerca de las áreas de asentamiento y fuentes de agua ha contribuido aún más a la degradación del suelo. La competencia cada vez mayor que se ha generado como resultado de la importación subsidiada de productos cárnicos y lácteos para los consumidores urbanos continúa empobreciendo a los pequeños productores, pues causa la caída de los precios.
Las posibilidades para reducir la pobreza mediante la intensificación y diversificación de la producción es bastante limitada en este sistema. No obstante, a fin de proteger los niveles de productividad existentes y a los usuarios rurales y urbanos del agua, que se ubican río abajo, la necesidad primordial es desarrollar sistemas de planificación y manejo sostenible de cuencas, además, de la adopción de sistemas de labranza de conservación y una mejor integración cultivo-ganadería. El éxito de estos cambios técnicos depende de la participación de la población agrícola en los procesos de planificación y manejo y en el establecimiento de instituciones locales adecuadas que aseguren el acceso equitativo a los beneficios para todos los productores. El Cuadro 3.6 presenta un ejemplo de un enfoque al manejo efectivo de cuencas que contribuyó a la reducción de la pobreza en Túnez.
De manera similar, existe la necesidad de una reglamentación más equitativa y del control de los recursos de pastoreo de propiedad común que pueden ser efectivos únicamente mediante la participación de todos los actores. Los sistemas más antiguos de manejo pueden requerir de medidas adicionales y una base legal actualizada para tomar en cuenta a los nuevos capitales que financian la ganadería. La escasez de agua apta para el consumo tanto humano como animal en las áreas montañosas es uno de los problemas más serios y es necesario establecer un gran número de nuevos puntos de acopio.
Finalmente, es necesario ponerle fin a las políticas de subsidio a las importaciones sobre los granos destinados a la alimentación animal, que provocan la baja de los precios locales, lo que dificulta a los productores locales el poder competir. A pesar de que es probable de que un número sustancial de hogares agropecuarios abandonen la agricultura y migren a áreas con mejores oportunidades económicas y servicios, también será importante promover la concentración parcelaria para los pequeños productores que se mantengan en la agricultura. Se puede avanzar en la reducción de la pobreza al incrementar el área predial. Debido a razones similares, se deben fortalecer los nexos con la economía extra-predial a fin de promover, entre otras cosas, el empleo en estas áreas.
Cuadro 3.6 Manejo Participativo de Cuencas Hidrográficas y Reducción de la Pobreza12 El Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Tierras Altas es particularmente propenso a la degradación y erosión del suelo. Un proyecto piloto que abarca un área de más de 70 000 ha en las colinas Atlas de Túnez ha demostrado la posibilidad de combinar le manejo mejorado de cuencas hidrográficas con oportunidades de ingresos mejorados para los participantes. El área está caracterizada por la presencia de pequeños productores con predios fragmentados en tierras escarpadas afectados por una erosión generalizada y presenta un sinnúmero de familias sin tierras. El ingreso familiar promedio se estima en un US$110 mensuales, de los cuales, la mitad proviene de la migración estacional y de actividades extra-prediales. La degradación de la cubierta vegetal y la erosión del suelo es generalizada en la zona y los conflictos sobre el acceso a los recursos se han incrementado, debido a que las tecnologías ofrecidas por los servicios de extensión estatales eran inapropiadas. Las actividades del proyecto incluían forestería, agroforestería, plataformas de árboles (micro-terrazas), embanques de tierra a pequeña escala, pequeños diques de retención que se afianzaban con especies forrajeras, reservorios en las colinas y pequeños sistemas de riego. Los procesos consultivos dirigidos a resolver los conflictos existentes entre los agricultores y el Gobierno en lo relacionado al acceso y uso de áreas forestales nacionales tuvo como resultado un cambio en las especies de árboles empleadas, la apertura de caminos de acceso y la contratación de mano de obra local para muchas actividades relacionadas con la forestería. Los grandes sistemas de retención de agua que beneficiaban en su gran mayoría a los propietarios ubicados río abajo, se reemplazaron con opciones tecnológicas escogidas por los agricultores que se podían implementar de manera individual en las fincas. Se proveyó asistencia para el establecimiento de cultivos arbóreos (olivos, almendras y arboles frutales) combinadas con el cultivo intercalado de legumbres en curvas de nivel. El proceso de transformar las organizaciones de agricultores en grupos de usuarios y encargados de intereses específicos y el fortalecimiento de ONGs activas localmente han sido todos elementos cruciales para el éxito del programa. Debido a que el proyecto todavía se encuentra en marcha, no es posible aun evaluar su sostenibilidad, no obstante, aproximadamente el 75% de las familias han participado en una o más actividades, mientras que los sistemas de apoyo gubernamentales han sido reestructurados para proveer opciones basadas en tecnologías apropiadas y en la coparticipación de costos con los agricultores. La combinación de enfoques participativos, las medidas de conservación y la generación de ingresos permitirán la existencia de un potencial considerable para el desarrollo en otras áreas de la región. |
El sistema sustenta una población total aproximada de 40 m y una población agrícola de 16 m (ver Cuadro 3.7). A pesar de sustentar a un quinto del total de hogares agropecuarios de la región, cubre una área de apenas 17 m de ha, lo que da lugar a una densidad poblacional similar a aquella del sistema con riego. Los agricultores son por lo general propietarios-productores o tenedores. Las precipitaciones anuales fluctúan entre los 300 y 1 000 mm y los ciclos de cultivo se ubican entre los 180 y 365 días. Se produce una diversidad de cultivos y árboles en los sistemas estables ubicados alrededor de los asentamientos.
Cuadro 3.7 Características Principales del Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Secano | |
Población total (m) |
40 |
Población agrícola (m) |
16 |
Area total (m de ha) |
17 |
Zona agroecológica |
Subhúmeda y Subhúmedo Seco |
Area cultivada (m de ha) |
14 |
Area irrigada (m de ha) |
0,6 |
Población bovina (m) |
8 |
En las áreas más húmedas, el sistema está caracterizado por los cultivos arbóreos (olivos, frutas y nueces). Su producción puede estar intercalada con cereales y vegetales en las primeras etapas de crecimiento de los árboles, pero cuando estas maduran se puede convertir en monocultivo. Los cultivos anuales principales son: trigo, cebada, lentejas, garbanzos, papa, remolacha azucarera y habas. Los cultivos de verano se producen después de un período de barbecho invernal. También se producen vegetales, cultivos oleaginosos y flores, por lo general bajo cubierta (túneles de polietileno) a fin de acceder a los mercados especializados en el Norte de Europa y otras áreas.
Muchas fincas se han capitalizado intensivamente con un elevado nivel de insumos y los agricultores están conscientes de las oportunidades de mercado. Existen un sinnúmero de empresas avícolas y especializadas en la producción de lácteos. Las áreas más secas se caracterizan por la producción de cereales y existe una mayor interdependencia entre las familias agrícolas que por lo general comparten recursos y equipo. Los sistemas de producción agropecuaria están diversificados y existe una interacción estacional entre los propietarios de ganado (especialmente ovina y caprina) referente al uso del rastrojo y otros cultivos forrajeros. El Cuadro 3.8 describe brevemente un hogar agropecuario característico del sistema.
Cuadro 3.8 Un Hogar Agropecuario Característico del Sistema de Producción Agropecuaria Mixto de Secano Una finca característica del sistema produce aproximadamente cinco ha dividido en varias parcelas, según la calidad de tierra, alrededor del pueblo. Los cereales (aproximadamente tres ha) y las leguminosas se cultivan de manera comunal en bloques para facilitar la mecanización de las actividades y del manejo de pastoreo poscosecha. Los predios tienen pequeñas áreas de olivos, frutas y viñas. Cerca del pueblo se crían una vaca y unas cuantas ovejas. Los ingresos extra-prediales son significativos y provienen del empleo estacional en las ciudades. |
Las principales tendencias y problemas se refieren a la falta de acceso a tierra de buena calidad que debe enfrentar un número cada vez mayor de pequeños agricultores; a la erosión del suelo en áreas escarpadas, causada por las tormentas y aquella causada por el viento en tierras ligeras sobre explotadas y expuestas; y los sucesivos intentos de los agricultores por diversificar sus cultivos. Las estrategias y las políticas de las instituciones encargadas de la investigación y extensión no satisfacen las principales necesidades de los pequeños agricultores. Otras tendencias incluyen el decremento en la producción de trigo y el incremento del uso de leguminosas como parte de la rotación, el incremento del área predial y la mecanización (incluyendo el uso creciente en los riego complementario), la migración hacia áreas urbanas y la dependencia cada vez mayor de ingresos extra-prediales para alcanzar tanto las seguridad alimentaria y la subsistencia. La mujer es cada vez más marginada en el proceso de producción y su trabajo está siendo progresivamente desplazado, pues el hombre acapara los procesos de mecanización de los principales cultivos.
La densidad poblacional sigue en aumento y existe una creciente influencia externa sobre el sistema, tanto de las importaciones de cereales subsidiados como de problemas en el acceso a los mercados. La agricultura de subsistencia se está perdiendo en estas áreas, pues existen intereses comerciales a gran escala que fomentan la ganadería y la agricultura de cultivos de exportación con uso intensivo de insumos. Al mismo tiempo parece haber poco compromiso por parte de muchos gobiernos para apoyar al sector -en especial a los pequeños agricultores- por medio de la regulación de las importaciones y de apoyo específico a los agricultores de bajos ingresos. Cerca de la costa, el sistema se encuentra bajo una presión bastante considerable en algunas áreas debido a la demanda de tierra con fines de urbanización, turismo y otras formas de intereses económicos (v.g. Líbano, Magreb). Esto podría también representar una oportunidad para aquellos agricultores que desearían participar activamente en el sector turístico.
Este sistema parece tener un potencial favorable para la reducción de la pobreza por medio de la intensificación de la producción basada, entre otras cosa, en el uso más efectivo de los recursos naturales y en un mejor acceso a los mercados. Las intervenciones y acciones de desarrollo que podrían tener un impacto significativo incluyen: manejo integrado del recurso hídrico; la adopción de la agricultora de conservación en tierras escarpadas o en áreas de suelos frágiles; y la introducción de nuevos cultivos y variedades que se adaptan a ciclos cortos de cultivo y a las sequías. Las siguientes medidas de desarrollo son especialmente importantes para los sistemas de producción de menor extensión: (i) recuperación de las terrazas y el uso de curvas de nivel; (ii) cultivos intercalados bajo la cubierta de árboles; y (iii) manejo de cuencas hidrográficas por parte de comunidades y asociaciones locales. A fin de asegurar el éxito de estos cambios se sugieren las siguientes áreas de acción.
Se debe continuar con el establecimiento de programas de reforma agraria, iniciados años atrás, centrándose en la concentración parcelaria, en una distribución más equitativa de los recursos suelo e hídrico y en un mejor acceso a los servicios. La investigación continua, sumada a lo anterior y a la participación activa de los grupos de pequeños agricultores es necesaria en los sistemas de manejo de suelo y agua, incluyendo las técnicas tradicionales empleadas en la región. En combinación con estas acciones existe también la necesidad de identificar incentivos económicos para el manejo más optimo del recurso hídrico y de desarrollar iniciativas de base comunitaria para el manejo a largo plazo de los reservorios de agua -incluyendo la rehabilitación de los sistemas de terrazas y la reintroducción de sistemas de cultivos intercalados. El éxito de estas medidas dependerá en gran medida del fortalecimiento del rol de la mujer en el manejo y recuperación de las cuencas hidrográficas.
Parece existir la posibilidad de abrir nichos de mercado internacionales para productos orgánicos (v.g étnicos), v.g. olivas, uvas, pistacho, fruta, pasas, dátiles, especias, hierbas y vegetales. Es necesario apoyar a los grupos de pequeños agricultores en su ingreso al mercado; en relación con esto existe la oportunidad de desarrollar métodos de procesamiento sencillos, de contar con una comercialización directa por parte de los productores e instalaciones de acopio localizadas en puntos estratégicos.
Se necesita aplicar reformas urgentes en las instituciones encargadas del servicio a los agricultores y en el desarrollo de infraestructura social, que incentive a los jóvenes a no abandonar el área rural. Una de estas acciones podría ser la reestructuración y reenfoque de los sistemas de investigación dirigidos a los agricultores y de los sistemas de extensión basados en los mismos, por medio de alianzas estratégicas con los agricultures-investigadores. Se necesita hacer énfasis en el desarrollo de tecnologías para agricultoras a pequeña escala y para la mano de obra femenina. Se pueden adaptar muchas de las experiencias obtenidas en otras áreas de Asia y Africa. Serían además, de gran utilidad, los viajes de estudio de los agricultores y el establecimiento de talleres interregionales para los agricultores, investigadores y extensionistas. Se requiere además una investigación sistémica más adaptativa, tanto agrícola como socioeconómica en lo relacionado a la integración cultivo-ganadería y a la reducción de riesgos; así como en lo relacionado a la estabilidad y sostenibilidad de los sistemas de producción. Existe también la necesidad de hacer frente a la escasez de estudios de caso recientes sobre los sistemas de producción agropecuaria de la región. También es de importancia prioritaria el desarrollo de métodos de investigación participativa efectivos y el apoyo a la actividad de investigación llevada a cabo por los agricultores.
Se necesitan políticas para controlar una variedad de acciones y prácticas que tienen un fuerte impacto negativo en el medio ambiente, estas incluyen la labranza frecuente y profunda, uso excesivo de plaguicidas y extracción excesiva de agua con fines de riego. Es necesario además promover la optimización de un manejo de los recursos naturales, la diversificación de las empresas y crear oportunidades de acceso al ingreso extra-predial.
Cuadro 3.9. Características Principales del Sistema de Producción Agropecuaria Seco Mixto | |
Población total (m) |
50 |
Población agrícola (m) |
13 |
Area total (m de ha) |
42 |
Zona agroecológica |
Semiárida-Subhúmeda |
Area cultivada (m de ha) |
17 |
Area irrigada (m de ha) |
3 |
Población bovina (m) |
6 |
El sistema de Producción Agropecuaria Seco Mixto se extiende por un área de 42 m de ha y alberga a una población total estimada en 50 m de los cuales 13 m se dedican a la agricultura (ver Cuadro 3.9). Las precipitaciones anuales fluctúan entre los 300 y 150 mm. El área cultivada alcanza los 17 m de ha y se caracteriza por el cultivo de cereales (principalmente cebada y trigo) producidos con períodos de barbecho únicos o dobles. De manera ocasional se producen leguminosas (lenteja y garbanzo) especialmente en áreas de mayor precipitación.
La interacción que se da con los sistemas de pastoreo es bastante importante, debido a que el ganado ovino puede alimentarse de cebada en verde, durante los años secos y del rastrojo de los cultivos en los años de humedad promedio o más húmedos. Se cultivan, además, pequeñas áreas irrigadas de vegetales en asociación con estos sistemas. El Cuadro 3.10 describe brevemente un hogar agropecuario característico del sistema.
Cuadro 3.10 Hogar Agropecuario Característico de un Sistema de Producción Agropecuaria Seco Mixto Un hogar agropecuario característico de este sistema cuenta con aproximadamente siete ha de tierra cultivada localizadas en pequeñas parcelas situadas en diferente calidad de tierra alrededor del pueblo. Se produce trigo y cebada y una pequeña área de leguminosas. La familia cuenta con unas pocas vacas y un número reducido de ovinos (nueve en promedio), que pastan alrededor del pueblo y parte del año en la Estepa. Algunos miembros de las familias más pobres trabajan para agricultores más grandes o tienen trabajo temporal e incluso permanente en áreas urbanas. |
Este sistema depende principalmente de la producción de trigo y cebada y existe una fuerte interacción con la ganadería menor (especialmente ovinos). La confiabilidad de los cultivos depende en gran medida de las precipitaciones y el sistema en su totalidad es vulnerable a la variación interanual y estacional -tanto temporal como espacial- de las precipitaciones. En los últimos años ha habido un descenso en el área de producción de trigo y se ha retomado el cultivo de las variedades nativas de cebada. El problema principal se relaciona con el acceso limitado a nuevos cultivos y variedades que enfrentan la mayor parte de los agricultores.
Otro problema de importancia ha sido la imposibilidad de integrar completamente los sistemas de cultivo y ganadería debido a que las políticas y rangos de precios se han opuesto a este factor, que ofrece un potencial estabilizador. Otro problema se refiere a la nutrición humana, debido a que las dietas tienden a ser deficientes en cuanto a variedad y calidad. En estas circunstancias los agricultores dependen cada vez más en los sistemas de ganadería para la subsistencia y para la obtención de ingresos en efectivo. La migración hacia áreas urbanas ha experimentado un incremento en los últimos años y las remesas provenientes del exterior tienen un papel fundamental en la seguridad alimentaria. Algunas de las áreas más áridas con suelos más livianos experimentan importantes problemas de erosión causadas por el viento durante la estación seca.
A pesar del importante flujo migratorio externo se prevé que se conseguirá reducir en algo la pobreza mediante la intensificación de la producción y del incremento del ingreso extra-predial -este último, en especial proveniente de la migración estacional. Las prioridades se deben enfocar en crear medidas regulatorias para el acceso y uso de los recursos tierra y agua, así como, respecto al desarrollo y difusión de tecnologías destinadas a ayudar a los más desfavorecidos.
En este contexto, la concentración parcelaria y el desarrollo de tecnologías de conservación es de importancia capital: incluyendo el desarrollo y adaptación de tecnologías apropiadas y económicamente accesibles para la agricultura de conservación en áreas escarpadas y suelos frágiles. En muchas zonas esto se puede conseguir únicamente mediante el cambio significativo de los patrones de propiedad y distribución de tierras, por medio de la concentración parcelaria. Las intervenciones que requieren de acción colectiva por parte de los grupos de usuarios de los recursos incluyen el desarrollo de métodos de conservación, como por ejemplo: el control de la erosión causada por el viento mediante barreras rompevientos; métodos de captación de aguas; aplicación de mulch de rastrojo o métodos de labranza mínima o cero, prácticas que son posibles para todos los agricultores, así como, el uso de arbustos que pueden ser empleados como forraje.
A pesar de que los sistemas irrigados continúan siendo de alta prioridad política, existe la necesidad de reconocer que un cambio en la asignación de recursos de la agricultura con riego hacia la agricultura de secano es esencial, si se pretende conseguir un enfoque regional realista para la mitigación de la pobreza. Existe una fuerte interacción entre los sistemas de riego y de secano y no es una medida adecuada el fortalecer a uno dejando de lado los problemas del otro. Se debe además, fomentar una perspectiva centrada en las actividades de planificación del manejo de los recursos suelo e hídrico, actividades que deben ser adoptadas por parte de los organismos de planificación provinciales y distritales. Tales organismos podrían beneficiarse al expandir su membresía representativa para incluir a todos los actores aptos para participar en la toma de decisiones.
Las intervenciones realizadas por medio de los organismos de referencia encargadas de la extensión y distribución que pueden tener un impacto positivos en los más desfavorecidos incluyen: (i) la generación y distribución de una amplia gama de nuevas variedades de los principales cultivos; (ii) capacitación en la conservación del agua; (iii) la identificación y recuperación de técnicas tradicionales de manejo de agua; (iv) hacer mayor énfasis en cultivos intercalados; (v) aplicación adecuada de nuevas tecnologías; (vi) capacitación en la organización y manejo de estas tecnologías en su manutención y operación (O y M).
Se requiere un nuevo enfoque de investigación, a fin de desarrollar variedades precoces, resistentes a la sequía y una mejora de la calidad de grano y paja. Los estudios piloto deben tener en cuenta los impactos socioeconómico y cultural de las características de los nuevos cultivos, para cerciorarse de que estos suplan las necesidades de la sociedad a la que han sido introducidos. También se requiere un nuevo enfoque en cuanto a la organización y manejo de la investigación, a fin de mejorar el servicio que está prestando a estos sistemas. Es necesario además, contar con una investigación más proactiva, que cuente con la participación activa de los pequeños productores -en especial mujeres- en cuanto al desarrollo de estas intervenciones. Es muy probable que el establecimiento de la investigación participativa en finca, relacionada con la integración cultivo-ganadería y con la conservación de recursos, con un enfoque en la reducción de riesgos y en la sostenibilidad de los sistemas, tenga como resultado beneficios a largo plazo para las familias de bajos ingresos de estos sistemas.
Este sistema aparece en la mayor parte de países de la región; contienen una población total estimada en 30 m y una población agrícola de 8 m (ver Cuadro 3.11). Cubre un área de 250 m de ha, lo que equivale a aproximadamente un cuarto del área regional. Algunos pastores nómadas también cultivan pequeñas áreas en donde existe disponibilidad de agua. No obstante, la precipitación anual en este sistema se ubica en menos de 150 mm, lo que limita las oportunidades. Los pastores nómadas por lo general crían ganado ovino, pero pueden también tener ganado caprino, camélidos y asnos. Existen aproximadamente 60 m de cabezas de ganado ovino y caprino y tres m de ganado bovino al interior del sistema.
Cuadro 3.11. Características Principales del Sistema de Producción Agropecuaria De Pastoreo | |
Población total (m) |
30 |
Población agrícola (m) |
8 |
Area total (m de ha) |
250 |
Zona agroecológica |
árida- semiárida |
Area cultivada (m de ha) |
3 |
Area irrigada (m de ha) |
3 |
Población bovina (m) |
3 |
El sistema se basa en la migración de los hatos y rebaños, cuyo patrón de migración depende de la disponibilidad de forraje -que está relacionada con la distribución estacional de las precipitaciones- y con la disponibilidad de agua. El patrón de migración se da entre áreas de más humedad y áreas bajas más secas, o entre las planicies y las tierras altas. En el pasado, la obtención de agua se limitaba a sistemas establecidos de almacenamiento de agua; no obstante, el uso de cisternas móviles de agua ha permitido a los ganaderos recorrer mayores distancias en cada estación. Los requerimientos alimenticios del ganado se complementan con el rastrojo, los granos subsidiados y con los cultivos forrajeros comerciales. Los pastores nómadas, por lo general, están parcialmente financiados por capital urbano, o en su defecto se encargan del cuidado del ganado perteneciente a habitantes urbanos. La aplicación de tecnologías asociadas con el manejo de modernos sistemas de pastoreo ha tenido como resultado un incremento en la presión en las tierras de pastoreo en las Estepas. En el Cuadro 3.12 se presenta una descripción breve de una familia típica de este sistema de producción agropecuaria.
Cuadro 3.12 Un Hogar Agropecuario Característico del Sistema de Producción Agropecuaria de Pastoreo Un hogar agropecuario característico tiene acceso a una área muy reducida de cultivo (1 a 2 ha) cultivadas en base a oportunidades favorables. La familia por lo general tiene acceso a 100 ha de tierra de pastoreo y en ocasiones a áreas mucho mayores por medio de acuerdos tradicionales o de renta, lo que le permite sustentar a un número fluctuante de cabezas de ganado ovino, caprino y bovino. La familia agropecuaria también puede estar a cargo del ganado de inversionistas urbanos, ya sea de manera estacional o por acuerdos a largo plazo. |
Los pastores nómadas continúan siendo un importante grupo nexo en los principales sistemas de producción agropecuaria de la región; debido a la constante y creciente demanda de productos cárnicos provenientes de las áreas urbanas. Los sistemas de pastoreo seguirán siendo importantes, incluso frente al incremento de la importancia de los lotes de pastoreo urbanos.
El principal problema a largo plazo que enfrentan los pastores nómadas de la región es la desertificación. La degradación de los recursos es la causa del descenso paulatino del ingreso proveniente de las actividades de pastoreo, que tiene como resultado complejos cambios demográficos, económicos y sociales. El promedio total de las precipitaciones es el principal factor limitante en las tierras de pastoreo secas. La sequía disminuye la productividad de las tierras de pastoreo, además, de afectar negativamente la calidad del pienso y de la diversidad de especies. La sequía también causa cambios en la composición y tamaño de los rebaños; si esta continúa hasta el punto de desecar los pastizales, los pastores nómadas abandonan el área.
No obstante, se cree que el sobre pastoreo de las praderas es la causa más generalizada de la degradación de la vegetación y de los suelos en la región. En las zonas extremadamente áridas, el ganado sobrevive durante un período de tiempo alimentándose de plantas xerófitas y pastos temporales; una vez que las plantas son consumidas es necesario movilizar al ganado. Por esta razón parece existir un balance entre la capacidad de carga y la ganadería en las zonas extremadamente áridas. En las zonas áridas y semiáridas la carga ganadera excede el potencial de carga durante gran parte del año y estas son las áreas más afectadas por la desertificación.
El pastoreo intensivo que tiene lugar alrededor de los asentamientos humanos por lo general está relacionado con la sedentarización de los pastores nómadas; esto implica la concentración de los hatos en tierras de pastoreo alrededor de su nuevo hogar. Bajo condiciones de sequía, estos pastores se ven obligados a pastorear sus animales en áreas donde se encuentra la mayor parte del agua disponible, lo que por lo general conduce a la erradicación de la cobertura herbácea más palatable, en especial alrededor de los pozos entubados, que suplen de agua a la población humana como animal durante al año.
La disponibilidad de puntos de abrevaderos más seguros también influye en la decisión de los pastores nómadas de cambiar la composición de los rebaños a favor del ganado ovino, lo que contribuye a aumentar la presión de pastoreo en áreas circundantes a los abrevaderos. A pesar de que se requiere un incremento de las fuentes de agua en las áreas secas, para un uso adecuado de los recursos naturales y para palear las condiciones adversas de vida, la consecuencia casi inevitable es la concentración de la población y del ganado alrededor de estas fuentes de agua, lo que provoca un desequilibrio de este frágil ecosistema.
Una de las recomendaciones más importantes aprobadas por la Convención de Lucha Contra la Desertificación de las Naciones Unidas llevada a cabo en 1977, se relaciona con la degradación del suelo en áreas de producción agropecuaria de secano. La recomendación sugería el establecimiento de límites legales al cultivo realizado con arado mecánico en tierras secas marginales, que son más aptas para el pastoreo. Esta sugerencia se basaba en el hecho de que estas áreas son particularmente vulnerables frente al desbroce generalizado y a un cultivo mecanizado excesivo. No obstante, esta recomendación no se ha aplicado en cuenta en la región. El arado efectuado aprovechando condiciones favorables en áreas marginales de secano puede producir algunas cosechas abundantes a corto plazo, pero a largo plazo conduce a la erosión. La vegetación natural de tales áreas, por lo general se constituye en la más apropiada para los pastores nómadas. Como resultado de la erosión, la tierra se pierde tanto para fines agrícolas como para el pastoreo. Como consecuencia de esto, los animales son llevados a áreas de pastoreo menos productivas, las que se empobrecen aún más como resultado del pastoreo. La adopción de esta recomendación podría conllevar importantes beneficios ecológicos.
Las economías centralizadas continúan marginando y excluyendo a los pastores nómadas de los programas de apoyo; esto es lamentable debido a que los sistemas de pastoreo que cuentan con un manejo de pastoreo bien equilibrado son la opción más apropiada para que los recursos naturales de áreas de precipitaciones limitadas se pueden manejar y conservar.
Se espera que la reducción de la pobreza provenga de cuatro puntos principales: intensificación de la productividad ganadera; diversificación; incremento del ingreso extra-predial y abandono de la agricultura. La prioridad más importante para el sistema es conseguir una flexibilidad e integración mayores en los sistemas de agropastoreo. El incremento en la capitalización y especialización ha conducido a la marginación y abandono de muchos grupos dedicados al pastoreo y es posible que muchos de estos desaparezcan a consecuencia de la falta de atención, protección y apoyo. El mantenimiento a largo plazo de la base de recursos en áreas semiáridas solamente puede ser asegurado con la existencia de una fuerte responsabilidad colectiva. Esto probablemente requerirá de arreglos contractuales formales -entre pastores nómadas y agricultores- en lo relacionado a los tipos de interacción, que serían adecuados desde la perspectiva de equidad y manejo medio ambiental.
Las áreas de pastoreo (estepas) podrían manejarse de manera sostenible mediante la reestructuración y apoyo a las instituciones más antiguas encargadas del control de las áreas de pastoreo comunal y llevadas a cabo por los mismos pastores nómadas (el sistema Hema). Sin embargo, esto implicaría una solución parcial, puesto que los ganaderos urbanos, que por lo general tienen prioridades opuestas a aquellas de los pastores nómadas, en la actualidad financian el mantenimiento de muchos de los hatos. Se requieren distintas intervenciones a fin de monitorear los sistemas de manejo -incluyendo a grupos conformados por los distintos actores, tanto propietarios urbanos como pastores- y para establecer códigos de conducta y de manejo, que aseguren la sostenibilidad a largo plazo de los recursos naturales en las tierras de pastoreo. Esto requerirá de la aplicación de programas de capacitación tanto para los participantes urbanos como de los pastores en cuanto al monitoreo y manejo de la condición de hatos y pastizales. EL Cuadro 3.13 describe brevemente un caso sucedido en Siria, en que una área degradada de la estepa se ha rehabilitado mediante de la introducción de plantas y animales nativos, en conjunto con la recuperación de antiguos sistemas de manejo basados en la comunidad.
Además de la recuperación y desarrollo de las instituciones locales existe la necesidad de crear una nueva legislación que proteja el medio ambiente de la estepa y que asegure la aplicación de un manejo adecuado a largo plazo de los recursos suelo y pastizal. Tal legislación es de importancia crítica para la sostenibilidad del sistema de producción agropecuaria; debe reforzar o crear las condiciones necesarias para asegurar que los intereses a largo plazo de los grupos que dependen de los pastizales como fuente de subsistencia, prevalezca sobre los intereses a corto plazo de individuos o grupos foráneos a las tierras de pastoreo.
Debe también existir un nivel más alto de apoyo a las instituciones de investigación encargadas de la introducción de arbustos y pastos forrajeros para uso intercalado, adaptadas a las condiciones locales de las tierras de pastoreo (v.g. el Centro Internacional de Investigación Agrícola en las Zonas Secas [ICARDA] y sus colaboradores al nivel nacional en investigación y extensión). Se conocen varias técnicas y enfoques mejorados, pero estos no están disponibles de manera generalizada. La investigación local adaptativa realizada con agricultores y pastores nómadas -si se fomenta y apoya- contribuirá a generalizar su aplicación.
Cuadro 3.13 Rehabilitación de las Zonas de Pastoreo de los Sistemas de Producción Agropecuaria de Pastoreo13 El área de la estepa de Al Badia ubicada en Siria recibe menos de 200 mm de precipitación anuales y ha sido objeto de un deterioro generalizado de las áreas de pastoreo y de la pérdida de los hábitats (y por ende de la vida silvestre). Un proyecto de la FAO ha estado en ejecución en el área desde 1996 y ha cubierto 108 000 ha de tierras de pastizales y 22 000 ha de reserva de vida silvestre. Su enfoque principal ha sido revertir la degradación de las áreas de pastoreo y rehabilitarlas con la participación de los habitantes beduinos y la reintroducción del órix (Oryx leucoryx) y de la gacela de arena (Gazella subgutturosa marica) a la reserva faunística de Talila. Además, de rehabilitar aproximadamente 10 000 ha usando semilla de especies nativas (Salsola vermiculata y Atriplex leucoclada) y de desarrollar tecnologías de siembra innovadoras económicamente viables. El proyecto ha iniciado estrategias de manejo de pastoreo; introducido un sistema de monitoreo medio ambiental; recolectado datos sobre la producción ganadera; identificado e implementado opciones para la generación de ingresos y de puestos de trabajo para los miembros de la comunidad local, en particular de la mujer; mejorado las destrezas y capacidades técnicas de los funcionarios nacionales del proyecto, capacitado a los técnicos, a los oficiales de extensión y a los promotores beduinos y ha sensibilizado a la comunidad beduina. Los principales impactos y lecciones aprendidas incluyen: la posibilidad de la rehabilitación de áreas de pastoreo mediante su repoblación con especies nativas, la importancia de la participación de la comunidad, la flexibilidad en la implementación del proyecto, asistencia a largo plazo para asegurar la sostenibilidad, la necesidad de desarrollar estrategias tanto locales como nacionales para hacerle frente a las sequías y la necesidad de enfocarse en problemas relacionados con la tenencia de la tierra. |
El análisis de las características, tendencias y potenciales de los principales sistemas de producción agropecuaria del Medio Oriente y Africa del Norte pone de manifiesto la estrecha interdependencia existente entre los recursos población, hídrico y aquellos basados en la tierra. Existen también importantes nexos entre los diferentes sistemas de producción agropecuaria, en especial entre lo