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ANEXO 1

ESTUDIOS DE CASO

LISTA COMPLETA DE LOS ESTUDIOS DE CASO PRESENTADOS EN ESTA PUBLICACIÓN

Las referencias completas de cada uno de los estudios de caso presentados a continuación se encuentran en la bibliografía.

ESTUDIOS DE CASO GLOBALES

Tran, D. y Nguyen, N. Disminución de la Productividad y Disparidad en los Rendimientos de Arroz.
Le, H. Potencial de la Biotecnología Agrícola.

ÁFRICA SUB-SAHARIANA

Brinkman, R. Desarrollo en la Zona de Sabana Húmeda de Africa Occidental.
Mitti, G. Sistemas de Provisión de Semillas Basados en la Comunidad, Zambia
Mascaretti, A. Tassas - Hoyos de Plantación Tradicionales Mejorados en Níger
Tanner, C. Reforma de la Tenencia de la Tierra Basada en la Comunidad en Mozambique.

MEDIO ORIENTE Y ÁFRICA DEL NORTE

Batello, C. Sistemas de Producción Agropecuaria en Zonas Aridas de Pastoreo en Siria y Jordán.
Bazza, M. Manejo Participativo Hídrico Mejorado en Finca Dirigido a Reducir el Agotamiento del Agua Subterránea en Yemen.
Fe'D'Ostiani, L. Manejo Integrado y Participativo de Cuencas Hidrográficas en las Areas Montañosas de Túnez.

EUROPA ORIENTAL Y ASIA CENTRAL

Meng, E. Servicios de Asesoría para las Fincas Reestructuradas y Fincas Cooperativas en las Regiones de Cultivo-Ganadería Extensivo.
Kopeva, D. Transferencia de Propiedad y Fragmentación de la Tierra en el Proceso de Transición hacia el Establecimiento de Fincas Familiares en Bulgaria.
Martinenko, A. Cómo la Transformación de los Sistemas de Producción Agropecuaria en Ucrania Meridional ha Influido sobre el Uso de los Recursos Naturales y Viabilidad Económica

ASIA MERIDIONAL

Agarwal, A. Captación de Aguas y Rehabilitación del Suelo en India: Potencial y Práctica.
Hoque, F. Sistemas de producción Agropecuaria de Producción Intensificada e Integrada de Arroz en Bangladesh.
Kiff, E. y Pound, B. Cómo Integrar las Interacciones Cultivo-Ganadería en los Sistemas de Producción Agropecuaria Mixtos de Colinas, Nepal.
Dugdill, B.T y Bennet, A. Diversificación de los Ingresos en un Sistema Basado en la Producción Intensiva de Arroz-Leche Vita en Bangladesh.

ASIA ORIENTAL Y PACÍFICO

Ishihara, Y. y Bachmann, T. Cómo Estabilizar los Cultivos Itinerantes en las Tierras Altas de Lao.
Wang, Z. Desarrollo de Sistemas de Producción Agropecuaria Innovadores Basados en la Producción de Arroz: Provincia de Zhejiang, China .

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

De Grandi, J. Generación de Ingresos Mejorada entre los Pequeños Agricultores en la Sierra Peruana.
Gulliver, A. Diversificación Dirigida por el Sector Privado entre los Productores Indígenas de Guatemala.
Spehar, C. Mejora de los Sistemas de Producción Agropecuaria en las Zonas de Sabana de Brasil.

ESTUDIOS DE CASO SELECCIONADOS

Aquellos estudios de caso marcados en negrita se han seleccionado para ser incluidos en el compendio de este volumen. Se han escogido pues tratan problemas clave cuya importancia para el desarrollo de los sistemas de producción agropecuaria y la reducción de la pobreza trasciende el nivel regional. Los dos estudios globales examinan problemas relacionados con la intensificación de la producción (disminución de la productividad y brechas en el rendimiento de la producción de arroz) y la posible contribución de la ciencia y la tecnología (biotecnología). Los estudios de caso regionales seleccionados consideran la expansión del área cultivada (explotación de nuevas áreas de sabana húmeda en Africa Occidental), mejor manejo de los recursos naturales (captación de aguas en India y tasas en Africa Occidental, presentadas de manera conjunta) y el proceso de desarrollo del mercado y diversificación (diversificación impulsada por el sector privado en América Central).

Cada uno de los 22 estudios de caso se encuentra, además, en forma electrónica en el sitio web de la FAO, destinado para el análisis de los Sistemas de Producción Agropecuaria, en: www.fao.org/FarmingSystems/

ANEXO 1: ESTUDIO DE CASO 1

DISMINUCIÓN DE LA PRODUCTIVIDAD Y DISPARIDAD EN LOS RENDIMIENTOS DE ARROZ1

INTRODUCCIÓN

La revolución verde permitió que la producción de arroz satisficiera el incremento de las demandas provenientes de poblaciones crecientes. Desde 1990, no obstante, el ritmo de crecimiento en la producción de arroz ha disminuido, lo que ha causado preocupación en términos de la seguridad alimentaria, en especial entre las poblaciones rurales más desfavorecidas. Se han llevado a cabo estudios para identificar las causas en esta desaceleración y las intervenciones potenciales que podrían apoyar una mayor producción sostenible de arroz y que pueda contribuir a la mitigación de la pobreza en áreas rurales.

Los recursos suelo e hídrico destinados a la producción de arroz, especialmente en Asia enfrentan una presión cada vez mayor, que se origina de la expansión urbana e industrial. Por lo que, las mejoras en la productividad y eficiencia parecen ser indispensables para incrementar la producción de arroz a futuro. En muchos países se presentan bajos rendimientos nacionales e importantes disparidades en el rendimiento de arroz; sin embrago, algunos países han conseguido acortar la brecha entre los rendimientos nacionales y potenciales. Esto sugiere que acortar la disparidad en el rendimiento puede ser una posibilidad de incrementar la productividad del arroz. No obstante, se ha aceptado que las razones para el bajo rendimiento del arroz se deben a un complejo conjunto de problemas biofísicos, técnicos, socioeconómicos y de políticas que operan en diferentes formas, en cada uno de los principales países productores de arroz. El éxito relativo de las medidas de apoyo para la producción que se han aplicado en muchos países durante los últimos 30 años han llevado a tener excedentes de arroz comercializados internacionalmente, seguidos por términos comerciales desfavorables y a una consecuente reducción en los precios obtenidos por los agricultores. Este factor en sí mismo podría tener un impacto importante en la disposición los agricultores en invertir en tecnologías dirigidas a aumentar el rendimiento.

En la actualidad existen aproximadamente 50 m de ha e incluso más, bajo sistemas de producción intensivos, irrigados arroz-arroz, arroz-trigo o arroz-otro cultivo. El descenso en los rendimientos y en la productividad, que se ha observado en estos sistemas de producción intensiva de arroz amenaza, no solamente a la producción sostenible de este rubro, sino también de manera indirecta a los ingresos de los pequeños agricultores.

SISTEMAS DE PRODUCCIÓN DE ARROZ

La tasa de crecimiento promedio anual (TCPA) del rendimiento mundial de arroz se ubicó en 2,2% durante el período 1962-1970, pero disminuyó a aproximadamente 1,6% entre 1971 y 1980, para luego volver a repuntar a 2,3% durante 1981-1990. La TCPA del rendimiento anual de arroz durante el período 1991-1998, no obstante, alcanzó apenas el uno por ciento. El arroz se cultiva en una amplia variedad de condiciones agroecológicas, desde las tierras bajas irrigadas hasta las tierras altas de drenaje libre; desde los climas templados hasta climas tropicales; y desde zonas influidas por mareas (arroz de manglar) hasta áreas inundadas que alcanzan una profundidad de varios metros, durante un período considerable (arroz de agua profunda). Los rendimientos varían según las condiciones agroecológicas durante los ciclos de producción. En 1999 los rendimientos nacionales de arroz en 80 países productores se ubicaban por debajo del promedio mundial que alcanzaba las 3,8 t/ha. En el mismo año la brecha entre el rendimiento máximo al nivel mundial y mínimo al nivel nacional alcanzó las 9 t/ha (Tabla 1).

Más de cuatro quintos del arroz mundial lo producen y consumen pequeños agricultores en países en desarrollo de bajos ingresos. En 1996 aproximadamente 3 000 millones de personas dependían del arroz como su fuente principal de ingesta diaria de calorías y proteínas.

El arroz y los sistemas de producción basados en el arroz, no solamente proveen de alimento, sino que también son la fuente principal de ingresos y de empleo para alrededor de mil millones de habitantes pobres en las áreas rurales de Asia, y para un número algo menor en Africa y América Latina. Los productores a pequeña escala y de bajos recursos se encuentran en su mayoría en los países en desarrollo. Por lo general no tienen acceso a cantidades adecuadas de insumos, especialmente fertilizantes, en el momento oportuno para obtener altos rendimientos, puesto que la dotación de insumos no se ha descentralizado adecuadamente hacia los mercados en los poblados. Además, los pequeños agricultores por lo general no tienen la habilidad necesaria para adquirir cantidades suficientes de fertilizante y para cubrir otros gastos derivados de las prácticas de campo, debido a la falta de crédito. El apoyo de la investigación y extensión que es esencial para asegurar la reducción efectiva de la brecha y un incremento en el rendimiento y productividad del arroz, tampoco está disponible de manera permanente.

Los importantes sistemas de producción intensiva arroz-arroz son característicos de áreas de clima tropical, mientras que los sistemas intensivos arroz-trigo son característicos de zonas subtropicales. La mayor parte de las fincas dedicadas a la producción de arroz con riego en Asia y Africa presentan un área reducida, y los hogares agropecuarios son por lo general pobres.

La extensión predial de la mayor parte de fincas dedicadas a la producción de arroz irrigado es reducida, y los hogares agropecuarios son por lo general pobres.


Tabla 1. Rendimiento Mundial del Arroz, Rendimiento Nacional Máximo y Rendimiento Nacional Mínimo de Arroz

Rubros

Valores

Rendimiento Mundial del Arroz

3,84 t/ha

Rendimiento de Arroz Nacional Máximo al nivel Mundial

10,07 t/ha

Rendimiento de Arroz Nacional Mínimo al nivel Mundial

0,57 t/ha

Número de Países que Presentan un Rendimiento Nacional de Arroz, por debajo del Promedio Mundial de Rendimiento de Arroz

80

Fuente: FAOSTAT

En áreas que no cuentan con riego el arroz se planta en condiciones de secano durante la estación húmeda y otros cultivos secundarios se producen durante la estación seca. Los sistemas de producción de secano de tierras húmedas son predominantes en Asia, mientras que en Africa Sub-Sahariana y Brasil predominan los sistemas de producción de arroz de secano en tierras montañosas. Estos sistemas de producción de arroz de secano; no obstante, no son estables y los agricultores de Africa Sub-Sahariana y Brasil desarrollan continuamente sistemas de producción de arroz de tierras húmedas.

Los agricultores de arroz de secano tanto en tierras altas como húmedas son por lo general más pobres que los agricultores situados en áreas irrigadas, debido a los rendimientos más bajos y menos estables que se obtienen bajo estos sistemas de producción. Los incrementos en la productividad de los sistemas de producción de arroz de secano requerirán de nuevas variedades y tecnologías. Recientemente, la Asociación para el Desarrollo del Cultivo del Arroz en el Africa Occidental (ABRAO) desarrolló nuevas variedades de arroz de secano, llamadas NERICA para su uso en el Africa Occidental y en otras áreas.

Tanto el rendimiento como los niveles de productividad en los sistemas de producción de arroz, especialmente en aquellos que cuentan con riego podrían mejorarse sustancialmente empleando tecnologías modernas, pero con un manejo apropiado del cultivo. En el proyecto PNUD/FAO llevado a cabo en Bangladesh (BGD/89/045, Transferencia e Identificación de Tecnologías en Cereales Thana), por ejemplo, se descubrió que una combinación específica de apoyo en investigación y extensión dirigida a los agricultores ha incrementado los rendimientos de arroz y reducido los costos de producción. Los paquetes tecnológicos recomendados que hacen énfasis en el Manejo Integrado de Cultivos que emplean tecnologías disponibles en la actualidad, se difundieron de manera sistemática por medio de la capacitación eficiente y demostraciones que contaron con la participación de agricultores.

DESCENSO EN EL RENDIMIENTO DE LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN INTENSIVA DE ARROZ

Existen aproximadamente 50 m de ha o incluso más bajo patrones de cultivo intensivo basados en el arroz (arroz-arroz, arroz-trigo, y/o Arroz-otro cultivo) en los que se producen dos o tres cultivos al año. El rendimiento promedio alcanza los 4-6 t/ha por cultivo o aproximadamente 10-15 t/ha anuales. En varios países Asiáticos como Indonesia, China, Vietnam, y Bangladesh los agricultores producen de dos a tres cultivos de arroz, empleando variedades de maduración temprana, que presentan un ciclo de 90-100 días. En China, los agricultores produjeron tres cultivos de arroz en los primeros años, pero en la actualidad están adoptando la producción de dos cultivos de arroz y de un cultivo de invierno de ciclo corto como el maíz o el frijol. Esto se debe al hecho de que los tres sistemas de producción de arroz requieren de mucho tiempo y mano de obra y sus rendimientos son insuficientes para justificar el empleo de insumos y el esfuerzo requerido.

Se han presentado descensos en los rendimientos y en la productividad en varios sistemas de producción intensiva de arroz. En áreas de cultivo intensivo situadas en el valle de Chiang Mai en Tailandia, los rendimientos descendieron de 7 a 4 t/ha bajo condiciones normales de cultivo por razones desconocidas (Gypmantasiri et al., 1980). En India el rendimiento descendió durante un período de 10 años de aproximadamente 6 t/ha a 2-3 t/ha durante la estación seca llamada Rabi (Nambiar y Gosh 1984).

En la finca del Instituto Internacional de Investigación sobre el Arroz (IRRI) ubicada en Los Baños Luzon, en las Filipinas, los rendimientos de arroz descendieron de 8 t/ha en 1968 a 6 t/ha en 1990, a pesar de que la tasa de fertilizantes empleada se mantuvo constante (Greenland 1997). En otras tres localidades en las Filipinas los rendimientos han venido experimentando un descenso de 0,1 a 0,3 t/ha anuales durante un período de 20 años (Cassman et al., 1997). Ladha et al., (2000) reportó un descenso en el rendimiento de arroz en 4 de ocho sitios experimentales en sistemas arroz-trigo de ciclo largo en la región indogangética. Los rendimientos de trigo se mantuvieron más o menos estables o apenas incrementaron en los mismos sitios experimentales. En Africa, en Tanzania (Duwayri et al., 1999) y Burkina Faso, Camerún y Nigeria (Fagade y Nguyen 2000) se han reportado marcados descensos en los rendimientos de arroz en los sistemas que cuentan con riego, después de algunos años de cultivo intensivo. Dawe y Dobermann (2000) también observaron descensos en el rendimiento y productividad en los sistemas arroz-arroz, pero señalaron que estos ocurrieron en limitadas localidades.

En los experimentos a largo plazo en donde se observó el descenso de los rendimientos, este se recuperó incrementando la aplicación del fertilizante N. Esto sugiere que la provisión endémica de N del sistema inundado agua-suelo había disminuido con los años (Cassman et al., 1997). No obstante, el número de sitios de monitoreo a largo plazo es limitado. De ahí que, el suelo y tipos de suelo en el que se ubican puedan no representar en su totalidad a los diversos suelos empleados para la producción de arroz. Más aún, las causas en los descensos en el rendimiento documentadas varían según la localidad y el ecosistema. Por lo general las causas no se comprenden completamente debido a la falta de mediciones apropiadas. Aparte de la disminución en la dotación de nitrógeno del suelo, un sinnúmero de factores adicionales -como la deficiencia de zinc, fósforo y potasio, así como el incremento de la presión causada por insectos y enfermedades, el deterioro en el potencial de rendimiento de nuevos materiales genéticos y el cambio en la química de suelos de arroz bajo prolongada inundación -se situaron como factores responsables para los descensos en el rendimiento registrados en el cultivo intensivo arroz-arroz (Pulver y Nguyen 1999). De manera similar, la FAO/OIEA (2001) señalan los siguientes factores como problemas relacionados con el suelo en los sistemas arroz-trigo: disminución de la materia orgánica, disminución de la capacidad de provisión de nutrientes, deterioro de la calidad o saneamiento del suelo; deficiencia de micronutrientes y desequilibrios en los nutrientes.

Existen muy pocas dudas de que la intensificación de la producción tiene efectos profundos en los procesos biológicos y químicos, en los suelos dedicados a la producción de arroz. La disponibilidad de variedades modernas de maduración temprana y los bajos costos del fertilizante nitrogenado han estimulado la intensificación del cultivo, especialmente bajo riego. La presión de insectos y enfermedades aumenta bajo estos sistemas de cultivo. La intensificación y la aplicación desbalanceada de fertilizantes puede llevar también al agotamiento de los meso y micro elementos en el suelo. En Indonesia, Bangladesh y las Filipinas, la reducción drástica en la dotación de sulfuro, debido al incremento en el uso de los fertilizantes concentrados (reemplazo de sulfato de amonio por urea) y el cultivo intensivo de arroz ha llevado a una deficiencia creciente de S (Ponnamperuma y Deturck 1993). Además, la producción intensiva tiende a prolongar las condiciones anaeróbicas en los suelos. En la actualidad, la comprensión que se tiene acerca del manejo de la materia orgánica no se ha dado al mismo ritmo que la intensificación de los sistemas del cultivo de arroz.

Existen también importantes factores sociales y económicos que han afectado la disposición de los agricultores más pequeños y más pobres de continuar maximizando el rendimiento de los cultivos individuales y secuencias de cultivos. Esto puede relacionarse con la disponibilidad y con los rendimientos que se obtienen de la mano de obra, tierra, agua, poder de tracción o mecanización, acceso al riego y el manejo de estructuras de riego y agua, deterioro de los precios al productor y las amenazas al capital social que se derivan de las intervenciones modernizadoras.

La Consulta de Expertos sobre la Disparidad en el Rendimiento y El Descenso de la Productividad en el cultivo de Arroz, realizada en Roma en septiembre del 2000, analizó el descenso de los rendimientos2 en tres sistemas distintos, cada uno con causas específicas. En los sistemas irrigados de Africa los descensos registrados tanto en el rendimiento como en la productividad parecen deberse principalmente al deterioro de la infraestructura y problemas de manejo; en Asia se deben a la degradación de la base de los recursos naturales. En los sistemas de producción de secano, el descenso en los rendimientos que se registra con los años se debe a la deficiencia de nutrientes y a períodos de barbecho reducidos debido al crecimiento poblacional.

En las regiones tropicales de Africa y Asia los sistemas de producción intensiva de arroz proveen oportunidades de ingresos y empleo, no solamente a los agricultores dedicados a la producción de arroz sino también a los agricultores sin tierra de las áreas rurales. Los descensos en el rendimiento que se observaron en casos limitados, se pueden extender hacia áreas más amplias que se encuentran bajo cultivo intensivo en los próximas 30 años y así incrementar de manera sustancial el número de habitante afectados por la pobreza en áreas rurales de Asia y Africa, a menos que se haga frente a estos problemas, en el marco de un programas de desarrollo nacional integrado que de prioridad al sector agrícola, mejorando al accesos a insumos y a tecnologías de desarrollo reciente.

PRODUCTIVIDAD Y DISPARIDAD EN LOS RENDIMIENTOS

Se considera que la disparidad en los rendimientos de arroz tiene por lo menos dos componentes:

Figura 1. Componentes de la Disparidad en los Rendimientos (adaptado de de Datta, 1981)

Es ampliamente reconocido que del sinnúmero de estrategias empleadas para conseguir un crecimiento en la producción necesaria, para incrementar y mantener los niveles de rendimiento de arroz, la estrategia más práctica a corto plazo es la verificación en finca de una gran proporción del potencial del rendimiento genético disponible en la actualidad. Esto requiere de la evaluación de la disparidad del rendimiento, identificación de los principales limitantes tecnológicos, institucionales, socioeconómicos y de políticas clave y determinar sus soluciones apropiadas.

Los intentos de alcanzar una reducción en la disparidad del rendimiento de arroz han sido propugnados por muchos científicos y desarrolladores, como un medio para incrementar la producción de arroz empleando tecnologías existentes. Sin embargo, a pesar de este enfoque, este análisis no ha conducido a un `acortamiento de la disparidad' significativo. Los cientificos sociales han requerido de manera consistente que los cientificos técnicos hagan un análisis más holístico, incluyendo otros factores sociales y económicos y desarrollen un enfoque más sistémico para el análisis. Por ejemplo, está bien documentado que en una área dada de producción de arroz los rendimientos varían considerablemente entre agricultores, lo que sugiere la existencia de una variación considerable en los conocimientos, prioridades, condiciones económicas y sociales de los agricultores que afectan sus decisiones acerca de la asignación de recursos, no solamente en lo relacionado con la producción de arroz.

Se ha reconocido que únicamente una parte de la disparidad total en los rendimientos se puede remediar empleando tecnologías disponibles actualmente. El entorno de políticas y las intervenciones son consideradas como componentes esenciales de la estrategia a emplearse para acortar estas diferencias. Los grupos de intercambio de tecnologías y aprendizaje al interior de alianzas entre investigación-extensión-agricultor tienen un papel igualmente importante.

Factores que contribuyen a la disparidad del rendimiento

Existen algunos grupos de limitantes clave que contribuyen a la disparidad en los rendimientos; estos fluctúan desde los biofísicos hasta los institucionales.

El trabajo realizado por Ramasamy (1996) señala que la disparidad en los rendimientos existente en India Meridional se debe a diversos factores: físicos (suelos problemáticos, deficiencia de nutrientes y toxicidad, sequía, inundaciones inesperadas, estrés por temperatura), biofísicos o relacionados con el manejo (variedades, malezas, encame, desbalance en la aplicación de fertilizante) y en especial socioeconómicos (escasez de mano de obra, costo-beneficio, conocimiento de los agricultores, destrezas y otros).

Durante las próximas tres décadas el conocimiento de los agricultores también experimentará mejoras continuas y las tecnologías innovadoras prácticas estarán cada vez más disponibles, lo que debería llevar a la reducción en uno de los componentes de la disparidad de los rendimientos de arroz. No obstante, debido a que el rendimiento potencial de las plantas de arroz también incrementará gracias al surgimiento de las tecnologías antes mencionadas, inevitablemente continuará existiendo una disparidad en el rendimiento, que puede no obstante ser menor que la actual, en especial en países con sistemas de investigación agrícolas nacionales fuertes, que pueden involucrar a los agricultores de manera más eficiente en los procesos de investigación. Más importante aún, los científicos y extensionistas deben comprender el contexto de los distintos sistemas basados en la producción de arroz y aceptar que el arroz, a pesar de que puede ser predominante en la producción agrícola, no es sino un componente en el complejo sistema de subsistencia.

ACCIONES RECOMENDADAS

La seguridad alimentaria y la situación de los ingresos de los pequeños productores de arroz en el mundo, en especial en Asia Meridional y Africa Sub-Sahariana pueden mejorarse sustancialmente revirtiendo la tendencia a la baja en la productividad. El contar con políticas gubernamentales apropiadas dirigidas a mejorar la provisión de insumos, el crédito y los precios en finca, así como la infraestructura en los sistemas de arroz irrigado, constituirán una parte esencial de las acciones a realizarse a futuro. Estas medidas también deben complementarse mejorando los conocimientos de los agricultores acerca de prácticas de manejo más sostenibles, así como su acceso a las mismas.

A fin de revertir el descenso en la productividad

A fin de reducir la disparidad, rendimientos/productividad en el cultivo de arroz

Se reconoce que ninguna de estas medidas será efectiva sino existe un entorno de políticas favorable que incluya servicios de apoyo, comercialización y términos de intercambio equitativos. A esto se añade que, los gobiernos inevitablemente enfrentan la necesidad de equilibrar la demanda de la creciente población urbana, de suministros adecuados de arroz, a precios accesibles, con la necesidad de alcanzar intercambios internacionales provenientes de los mercados de exportación, así como responder a las necesidades de los productores de arroz de obtener recompensas e ingresos acordes a sus esfuerzos.

CONCLUSIONES

Este informe científico sugiere que los sistemas de producción de arroz enfrentan dos problemas clave:

El primero se relaciona con las diferencias conocidas durante muchos años, entre los altos rendimientos de arroz que se reconocen son posibles en las estaciones de investigación y los rendimientos promedio, por lo general menores, que se registran en muchos sistemas basados en la producción de arroz3. La tesis plantea en este estudio que esta `disparidad' se puede reducir mediante una combinación de la aplicación de medidas tecnológicas, sociales, económicas y de políticas, así como mediante el establecimiento de alianzas entre los distintos actores -investigadores, agricultores, extensionistas y planificadores.

El segundo se relaciona con la evidencia del estancamiento aparente, en ocasiones en descenso, de los rendimientos y productividad del arroz en muchas áreas en donde los rendimientos han sido altos durante varios años. Las razones para esto último son complejas y requieren de mayor investigación en muchas situaciones, pero también se sugiere que estos descensos se pueden revertir mediante una mejor comprensión del contexto social, económico, biofísico y tecnológico de los sistemas basados en la producción de arroz y su interacción en los entornos más amplios y mediante la combinación de las medidas anteriormente señaladas.

ANEXO 1: ESTUDIO DE CASO 2

POTENCIAL DE LA BIOTECNOLOGÍA AGRÍCOLA4

INTRODUCCIÓN

La FAO estima que durante los próximos 30 años, más de tres cuartos del crecimiento de la producción agrícola que se requiere para satisfacer la necesidad creciente de alimento, deberá provenir del aumento del rendimiento de los cultivos. Esto será posible únicamente si se da una innovación tecnológica sustancial. Las herramientas biotecnológicas más actuales de recombinación del AND, incluyendo la ingeniería genética ofrecen algunas oportunidades para generar este tipo de innovación.

A pesar de que el uso de fármacos y vacunas que han pasado por un proceso de ingeniería genética no ha sido causa de mayor controversia, el desarrollo de cultivos genéticamente modificados (GM) se han visto enfrentados a una resistencia férrea, en especial en Europa, en lo relacionado a la ética y a la preocupación que causan los impactos negativos percibidos que los cultivos GM pueden tener, tanto en el medio ambiente como en la inocuidad de los alimentos. Los reparos éticos que se presentan en su uso, giran en torno a temas como la condición `no natural' de la trasferencia de genes entre especies; los posibles impactos socioeconómicos causados por la expansión de la brecha existente entre agricultores ricos y pobres. Así como, de países ricos y pobres y el temor de que la biotecnología agrícola incremente la dependencia de la provisión mundial de alimentos en un puñado de compañías multinacionales que controlen la industria de semillas. Con toda la publicidad negativa que se hace a los cultivos GM existe la preocupación de que la resistencia hacia estos cultivos por parte de los consumidores en Europa, podría haber limitado la transferencia de estas innovaciones a los países en desarrollo, en donde el incremento de la productividad de los cultivos es urgente.

A pesar de la resistencia que ha surgido entre algunos grupos, la biotecnología está cambiando la forma de producción de los muchos productos básicos para la vida -alimentos, piensos, fibra, combustible, fármacos médicos. En el ámbito agrícola las herramientas biotecnológicas se han empleado para diagnosticar enfermedades de plantas y animales, para la producción de vacunas recombinadas en contra de enfermedades que afectan a los animales y para mejorar tanto los cultivos como la ganadería. La producción de cultivos GM ha aumentado de dos m de ha en 1996 a 44 m de ha en el 2000 (James 2000). Con el grueso del área predial transgénica limitado a tres países, a saber, los EUA, Canadá y Argentina (PNUD 2001). A pesar de que la tierra empleada para el cultivo de transgénicos en los países en desarrollo ha experimentado un crecimiento estable desde un 15% en 1999 a 23% en el 2000, este crecimiento se dio principalmente en Argentina con 10 m de ha. Si no se tomara en cuenta el área predial de Argentina, se habría dejado al área bajo cultivos transgénicos registrada en los países en desarrollo en menos del uno por ciento. Aparte de Argentina, un porcentaje significativo de los cultivos comerciales que se registran para los países en desarrollo son China, México y Sudáfrica. A esto se añade que en muy pocos cultivos, las variedades GM tienen importancia comercial, principalmente la soya, maíz, algodón, semilla de colza, papa, calabaza y papaya.

La falta de apoyo para el desarrollo de variedades genéticamente modificadas en la lucha por la seguridad alimentaria no ha pasado desapercibida. En junio del 2000, siete Institutos Nacionales de Ciencia publicaron un informe haciendo un llamado a un esfuerzo concertado por parte de todos los actores, público y privados para desarrollar cultivos GM, especialmente rubros alimenticios que beneficien a los consumidores y agricultores pobres, en especial en países en desarrollo. Convocaba también a compartir la tecnología GM desarrollada por compañías privadas, para usarla en la mitigación del hambre y para fortalecer la seguridad alimentaria en los países en desarrollo. El informe también proponía excepciones especiales para los agricultores pobres del mundo, a fin de protegerlos de las restricciones inapropiadas en la propagación de sus cultivos (INC 2000).

EL PAPEL DE LA BIOTECNOLOGÍA

En términos generales la biotecnología implica el uso de organismos vivos para el beneficio humano. Consiste de dos componentes: 1) cultivo de tejidos y células y 2) tecnologías de ADN incluyendo ingeniería genética. Ambos componentes son esenciales para la producción de plantas y animales GM.

El cultivo de tejidos y células vegetales son tecnologías relativamente poco costosas, de fácil aprendizaje y aplicación y son ampliamente practicadas en muchos países en desarrollo. El cultivo de tejidos vegetales ayuda en la mejora de los cultivos por medio de una gama de acciones, incluyendo: (a) propagación masiva de razas o variedades de élite; (b) la provisión de plántulas libres de virus, mediante el cultivo in vitro del meristema; (c) la selección y generación de variantes soma-clonales que presentan características deseables; (d) sobreponerse a las barreras de reproducción y a la transferencia de características deseables provenientes de parientes silvestres, debido a los cruzamientos abiertos; (e) facilitar la transferencia de genes empleando fusiones del protoplasto vegetal; (f) cultivo de anteras para obtener líneas homozigóticas en programas de fitomejoramiento; y (g) conservación in vitro de germoplasma vegetal.

El segundo componente biotecnológico, esto es, tecnologías de ADN, incluyendo ingeniería genética, emplea nuevos conocimientos de reciente aparición de los genes y del código genético, para mejorar los cultivos, árboles, ganado y peces.

Algunas aplicaciones importantes de las tecnologías del ADN incluyen el uso de pruebas de ADN específicas a patógenos y plagas, para su identificación, monitoreo y control. Los marcadores basados en el ADN son particularmente útiles para la construcción de mapas genéticos en aislamiento de genes. Esta tecnología no controversial se emplea para mejorar la eficiencia de los programas convencionales de fitomejoramiento y para caracterizar los recursos genéticos para su conservación y uso.

Una de las características importantes de la transformación del ADN es la habilidad de mover genes aún entre diferentes reinos, lo que ayuda a expandir el conjunto de genes para todos los organismos, incluyendo los cultivos. A pesar de que por el momento la ingeniería genética continúa siendo un tópico controversial, ésta permite transferir genes útiles de un organismo vivo de cualquier clase a cultivos o animales para mejorar su productividad. Las bacterias o árboles genéticamente modificados se pueden emplear para la recuperación del suelo. Más aún, también se pueden manipular canales biosintéticos para producir compuestos nutricionales mejorados en los cultivos, sustancias farmacéuticas de alto valor y otros polímeros, empleando las plantas como bioreactores. Los pocos ejemplos de tecnologías disponibles en la actualidad presentan de manera vaga las vastas implicaciones para la importancia potencial de la biotecnología en la agricultura en las próximas dos décadas.

A pesar de que los cultivos GM disponibles en la actualidad apuntan únicamente a características simples o a genes específicos, los avances tecnológicos permiten en la actualidad transferir hasta 12 genes a un sólo genoma vegetal (Zhang et al,. 1998), aunque no todos los genes se expresen. Esto puede permitir la manipulación de características más complejas pero también más valiosas, como el rendimiento y tolerancia a la sequía, la salinidad, al calor, al frío y las heladas, así como tolerancia a suelos problemáticos, que presenten por ejemplo salinidad y toxicidad proveniente del aluminio. Además, se están haciendo grandes avances al emplear cultivos GM para producir vacunas a bajo costo, y que además son aptas para las condiciones de almacenamiento en los países en desarrollo (Artzen, 1995, 1996; Landridge 2000).

La investigación acerca de la base fisiológica y bioquímica para la tolerancia abiótica ha tenido la ayuda de avances registrados en la biología molecular. Investigadores japoneses (Kobayashi, et al., 1999) y norteamericanos (Jaglo - Ottosen et al., 1998) aislaron de manera independiente un factor de transcripción que cuando se sobre expresaba en plantas GM tenía como resultado una tolerancia significativa al estrés causada por la sequía, la presencia de sal y por las heladas. Mediante un mecanismo completamente diferente, se alcanzó la tolerancia a la salinidad en Arabidopsis y tomate GM modificados para sobreexpresar un gen antiportal vacuolar Na+/H+ (Apse et al., 1999; Zhang y Blumwald 2001). Mejorar la tolerancia al estrés, a fin de incrementar la estabilidad del rendimiento, a la par que se remodele la fotosíntesis mediante la ingeniería genética, puede incrementar el potencial de rendimiento de los cultivos. La transferencia de los genes responsables de la fotosíntesis del maíz al arroz experimentalmente tuvo como resultado el incremento del 35% en el rendimiento de arroz, en comparación con líneas de un contenido genético similar (Maurice te al., 1999).

En el área de la forestería se han obtenido avances en la modificación genética de árboles en que se buscaba producir madera con contenidos reducidos de lignina para la industria de pasta y papel. Además, se están realizando investigaciones para manipular genes relacionados con el desarrollo floral, a fin de producir árboles sin florescencia, lo que mejoraría la productividad maderera (Rick Meilan, en comunicación personal).

El conocimiento de los genes, de la agrupación de genes con patrones de expresión similar y su organización en el Arabidopsis, una dicotiledonia y arroz, una monocoltiledonea se puede emplear para aislar y caracterizar los genes correspondientes y para comprender la organización de los genes y patrones de expresión en otros cultivos (Somerville y Somerville, 1999). Estos conocimientos, sumados a las oportunidades de transferir genes, cruzando las barreras de las especies, amplía la reserva genética de los cultivos, lo que ha sido imposible, o se ha conseguido con grandes dificultades, empleando enfoques convencionales. La biotecnología agrícola, en especial aquella relacionada con cultivos y árboles se está beneficiando en gran manera del Arabidopsis y de los proyectos de secuenciación del genoma del arroz.

ESCENARIOS REGIONALES EN BIOTECNOLOGÍA

Se han hecho esfuerzos para clasificar a los países en categorías, basándose en su capacidad biotecnológica, útil para determinar una asistencia de desarrollo apropiada (Byerlee y Fischer 2000). La revolución genética, como se la ha denominado, se inició en los países desarrollados y se ha difundido ha países en desarrollo como Argentina, Brasil, China, India, México y Sudáfrica. Estos países no solamente han conseguido beneficiarse de la `difusión' tecnológica sino que además se han convertido en generadores de tecnología. Estos cuentan con programas tradicionales de mejoramiento fitogenético bien establecidos, así como con la experticia necesaria para el cultivo de tejidos y células vegetales. Por lo tanto, es factible, fortalecer la experticia en las tecnologías de recombinación, tomando como base estos sólidos fundamentos. Esto se debe a que los conocimientos tecnicos especializados en el cultivo de tejidos y células es necesaria para la transformación de ADN. Las células transformadas con genes deseados, se deben regenerar en plantas completas y luego ser evaluadas, para determinar la expresión genética estable en niveles aceptables de generaciones subsiguientes. A pesar de que los avances obtenidos en la transformación del polen pueden llevar a que la fase de cultivo de tejidos sea innecesaria (Burke et al., 1999; Saunders et al., 1997), el contar con un programa de mejoramiento fitogenético funcional es un prerequisito para todo programa de biotecnología vegetal. Todavía se necesita probar la adaptabilidad y desempeño de las plantas GM en condiciones locales, de manera previa a su liberación comercial a gran escala.

África

Se han dado algunas iniciativas nacionales e internacionales en biotecnología vegetal. Recientemente, Kenia empezó a probar en finca un camote GM modificado con la cápsida proteica del virus del moteado (Wambugu 2000). En Sudáfrica se ha estado llevando a cabo una investigación sofisticada en biología molecular por más de 20 años. Recientemente, se han hecho esfuerzos por aislar y caracterizar los genes de la planta de la resurrección Xerophyta viscosa, que son funcionalmente importantes para la tolerancia osmótica, con el objetivo de modificar cultivos, para que presenten una mayor tolerancia a los factores causantes de estrés medio ambiental, como la sequía. Sudáfrica ya cuenta con una legislación de bioseguridad que permite la producción comercial de varios cultivos GM como el algodón Bt y el maíz Bt5. Tanto en Kenia como en Zimbabwe, se están empleando vacunas recombinantes para combatir enfermedades de los animales con gran éxito. Es interesante notar que a pesar de que la reacción europea a la ingeniería genética no ha sido muy entusiasta, los oficiales de gobierno de Africa, particularmente Nigeria y Kenia han expresado su deseo de tener acceso a la biotecnología (Amadu 2000).

Asia

En Asia existen reglamentaciones para las pruebas en campo y para la aprobación de cultivo GM en China, India, Indonesia, Japón, Filipinas, Taiwan y Tailandia. China cuenta con la mayor área de cultivos GM (Teng 2000), al haber liberado variedades de tabaco y tomate GM resistentes a virus en 1990. Desde entonces China a llevado a cabo 31 pruebas de campo de cultivos GM, en su mayoría para la resistencia a virus, con canola, algodón, papa, arroz y tabaco. Se están llevando a cabo experimentos restringidos con cultivos GM en India, Filipinas, Tailandia, Vietnam, Singapur, Malasia, Indonesia y China, mientras que se ha dado inicio a experimentos en campo con cultivos GM en Indonesia, Filipinas, Tailandia, India y China.

Tailandia ha tenido éxito en emplear enfoques moleculares en el diagnóstico y control de las enfermedades virales del camarón. El gobierno de Filipinas ha reconocido a la biotecnología como una estrategia importante para incrementar la productividad agrícola, si bien las pruebas en campo y el uso comercial de cultivos GM se ha visto limitado debido a la preocupación pública (De la Cruz 2000). En India el apoyo gubernamental a la biotecnología ha sido generalizada y el país cuenta con una capacidad de investigación impresionante. No obstante, no se ha dado ninguna liberación comercial de cultivos GM en India. Sri Lanka prohibió recientemente la importación de todo tipo de cultivos y alimentos GM.

Oriente Medio

En Oriente Medio, Egipto con su instituto de Investigación en Ingeniería Genética Agrícola (AGERI, por sus siglas en Inglés), es probablemente el país más avanzado en la aplicación de biotecnología. Ha llevado a cabo pruebas de campo en Asia Occidental y Africa del Norte para un sinnúmero de cultivos GM. Gracias al trabajo conjunto con el sector privado, bajo el USAID-ABSP administrado por la dirección de la Universidad Estatal de Michigan, AGERI aisló y patentó sus propios genes nativos Bt -lo que constituye un caso exitoso de colaboración público-privada entre países desarrollados y en desarrollo (Lewis 2000).

América Latina y el Caribe

La región se ha beneficiado en gran medida de la REDBIO patrocinada por le FAO, que incorpora a 619 laboratorios de 32 países en una sola red de información. La región también puede enorgullecerse de contar con varios países que presentan una capacidad biotecnológica avanzada como México, Brasil, Argentina, Costa Rica y Cuba. La investigación llevada a cabo en México en la biología molecular de la tolerancia al aluminio en las plantas tiene gran potencial en el desarrollo de cultivos GM que sean productivos en este tipo de suelos problema. Desde 1998, México ha evaluado en campo los siguientes cultivos GM: maíz, algodón, papa y tomate. Este es un estudio de caso interesante para la bioseguridad, pues el país es el centro de origen del maíz. México también ha desarrollado la plantación comercial de algodón Bt. A pesar de que Brasil ha ido a la cabeza en la investigación y desarrollo, así como en las pruebas de campo de cultivos GM, un caso legal reciente que prohibe su cultivo y pruebas puede frenar el progreso alcanzado por el Brasil (Amstalden Sampaio 2000). Brasil es el primer país de los países en desarrollo que completó la secuenciación del genoma de sepas de bacterias de Xylella fastidiosa, que ataca los árboles de naranja. Este proyecto de secuenciación se ha financiado en parte por la industria brasileña de producción de naranja (Simpson et al., 2000; Yoon 2000). Costa Rica está empleando la biotecnología para caracterizar y conservar la biodiversidad. El país también está buscando reducir el uso de químicos tóxicos en el control de enfermedades del banano (Sittenfield et al., 2000). Cuba ofrece un modelo excelente para los países en desarrollo en la utilización de la biotecnología para el desarrollo agrícola y en biotecnología médica. Una docena de cultivos GM han pasado por pruebas en laboratorio y/o en campo. Cuba se ha abstenido de emplear tabaco GM, no obstante, por temor a poner en peligro sus industrias de exportación de cigarros y tabaco (Lehman 2000).

IMPACTOS

Altos beneficios obtenidos a partir de cultivos GM

A pesar de que han existido argumentos de que la primera generación de cultivos GM, que se concentraba en características simples y aquellas relacionadas con el empleo de insumos, diseñados para la agricultura industrial de los países desarrollados, podrían no beneficiar a los pequeños agricultores de los países en desarrollo, sin embargo existe evidencia creciente de que éste puede no ser el caso. La producción de cultivos GM en países en desarrollo que cuentan con alta capacidad biotecnológica, demuestra que ésta está teniendo impacto en estos países, mediante la reducción en los costos de plaguicidas y riesgos de envenenamiento por su empleo, beneficios medio ambientales y mejoras en la productividad.

En China, Pray et al., (2000) ha presentado evidencia de mayores retornos económicos para los pequeños agricultores que plantaron algodón Bt y que tuvieron menor frecuencia de hospitalización debido a envenenamiento por plaguicidas que aquellos que cultivaron algodón no Bt. El empleo de algodón Bt ha reducido el uso de plaguicidas en un 80% en la Provincia Hebei en China. Puesto que el uso de plaguicidas en el cultivo de algodón representa el 25% del consumo global de plaguicidas de los cultivos, esto tiene un importante beneficio medio ambiental y de salud. La experiencia obtenida en Sudáfrica demuestra que los pequeños agricultores también pueden beneficiarse del algodón Bt. El número de pequeños agricultores que toman parte en el cultivo de algodón Bt, en este país, ha aumentado de 4 a 400 en apenas cuatro años, lo que indica que existe una creciente conciencia de los beneficios de producir cultivos GM (Webster 2000). En Kenia se ha proyectado que dos biotecnologías para camote, resistencia GM al virus y al gorgojo, generarán un beneficio anual bruto de US$5,4 m y US$9,9 m, respectivamente. Debido a la naturaleza de semi-subsistencia del camote, los hogares agropecuarios encargados de su producción serán los principales beneficiarios. El alto grado de eficiencia de los proyectos de investigaciones se confirma por la obtención de retornos significativos a sus inversiones (Qaim 1999).

En Argentina la alta tasa de adopción de cultivos GM demuestra que estos han tenido un impacto en este país. El contrabando de semillas GM de Argentina hacia el Brasil con fines agrícolas indica que los agricultores brasileños, en su mayoría productores comerciales, aprecian los beneficios de los cultivos GM, por sobre las variedades convencionales. En México el cultivo de algodón Bt durante dos años ha producido un excedente económico estimado de US$5,5 m, de los cuales aproximadamente 84% beneficiaron a agricultores y un 16% a los proveedores de semillas (Traxler et al., 2001). En Cuba la estrategia para aplicar biotecnología que requiere conocimientos intensivos promete rendir altos beneficios provenientes de las regalías por derechos de propiedad tecnológica. Cuba está desarrollando paquetes de herramientas para el diagnóstico de enfermedades de plantas. Las vacunas cubanas genéticamente modificadas para combatir las garrapatas del ganado y un tipo de Enterotoxic E. coli han sido vendidas en el mercado internacional y se ha reducido la importación de plaguicidas (Borroto 2000). La producción de un bionematicida patentado permitirá la reducción del empleo de nematicidas tóxicos empleados en las plantaciones bananeras (Lehman 2000). El uso de vacunas recombinantes para hacer frente a la garrapata del ganado ha reducido la importación de plaguicidas de Cuba de US$2,5 m a apenas US$O,5 m anuales (Borroto 2000).

Las herramientas biotecnológicas también se emplean para investigar un mecanismo de apomixys en plantas por sus aplicaciones potenciales en la agricultura6. Esta característica importante tiene un enorme potencial de impacto, siempre y cuando la tecnología pueda hacerse disponible a agricultores de bajos recursos, que podrían replantar las semillas híbridas que mantienen el vigor híbrido de manera permanente en variedades híbridas apomicticas.

Los trabajos experimentales que han tenido como resultado el aumento en los rendimientos entre el 10 y 35% para arroz GM empleando encimas fotosintéticas derivadas del maíz (Maurice et al., 1999) y cuadruplicando los rendimientos de arroz GM en el que un gen transferido de la cebada provee de tolerancia a la deficiencia de hierro en el suelo en tierras alcalinas (Takahashi et, al 2001), sugiere que es posible conseguir mayores ganancias.

Calidad nutricional y medicinal mejorada

Con 800 millones de personas malnutridas en los países en desarrollo existe un potencial considerable para genomas nutricionales que emplean ingeniería genética para manipular los micronutrientes de las plantas para la salud humana (della Penna, 1999; Li y della Penna 2001): estos se han denominado nutracéuticos. A pesar de que su producción puede enfocarse inicialmente en consumidores adinerados de los países desarrollados, se pueden modificar genes en cultivos producidos y consumidos por agricultores pobres para mejorar sus requerimientos dietéticos. Una variedad GM derivada que se cuenta en la actualidad es el Arroz Dorado que tiene un contenido de vitamina A enriquecida en el endosperma del arroz (Ye et al., 2000). La calidad de los alimentos también se puede mejorar al eliminar la producción de ciertas sustancias. La yuca GM cuenta con niveles reducidos de glucocidios cianógenicos (Sayre 2000). Lo que permite evitar los problemas de toxicidad asociados con las variedades actuales. En la actualidad existe evidencia de que los cultivos GM Bt tienen un papel importante en la provisión de alimentos más seguros en relación a los cultivos tradicionalmente mejorados, mediante la reducción de micotoxinas producidas por la infección de hongos por medio de ataques de insectos. Para aquellos cultivos que se emplean como bioreactores para producir fármacos el uso genético de tecnologías restringidas (GURT, por sus siglas en Inglés) incluyendo las tecnologías denominadas `terminator' pueden ser muy útiles para prevenir la contaminación del medio ambiente con los fármacos y vacunas, debido a la filtración de genes, al restringir el flujo transgénico no deseado. La disponibilidad de vacunas poco costosas de plantas comestibles en contra de enfermedades endémicas de los países en desarrollo, como la Hepatitis B, Cólera y Malaria, ofrece a los habitantes pobres la oportunidad de llevar una vida sana y productiva. Probablemente en un futuro se puedan desarrollar una vacuna de plantas comestibles para contrarrestar el SIDA.

Uso y rehabilitación de tierras marginales y degradadas

Existen áreas importantes en muchas regiones en desarrollo que no son aptas para la agricultura, debido a los limitantes de suelo y afines, por lo que se utilizan otras áreas, pero los rendimientos se ubican por debajo de lo requerido. El trabajo realizado por investigadores mexicanos que busca dilucidar el mecanismo molecular de la tolerancia al aluminio y desarrollar plantas GM resistentes a este ion tóxico podrían tener un gran impacto en la explotación de los suelos ácidos en los países en desarrollo (de la Fuente et al., 1997) en especial, la habilitación de vastas áreas para cultivos más intensivos en los Serrados brasileños y en la sabana húmeda de Africa Occidental. Debido a que los suelos ácidos ocurren en alguna medida en aproximadamente 43% de las áreas tropicales, los cultivos tolerantes al aluminio ayudarían a extender la producción de los cultivos en muchas zonas. Un 30% de la tierra cultivada es alcalina, lo que hace que el hierro no esté disponible para una optima producción de los cultivos. Trabajadores japoneses demostraron recientemente que el arroz GM, modificado con genes de cebada, presentó una mejor tolerancia a la baja disponibilidad de hierro y rindió cuatro veces más que las plantas no modificadas en suelos alcalinos (Takahashi et al., 2001). También se están obteniendo resultados prometedores en el área de la tolerancia a la salinidad. En la presencia de 200 mM NaCl las plantas de tomate y canola GM alcanzaron su madurez con una muy buena producción de fruto y calidad de aceite, respectivamente (Apse et al., 1999; Zhang y Blumwald, 2001 y Eduardo Blumwald, en comunicación personal, 2001). A esto se añade que la variabilidad climática como la sequía o las heladas repentinas puede tener severas consecuencias para los agricultores de bajos recursos ubicados en entornos marginales. Las aplicaciones biotecnológicas de la investigación en tolerancia al estrés medio ambiental, pueden asegurar a los a agricultores pobres una cosecha estable.

Las aplicaciones biotecnológicas también pueden tener impactos positivos en un medio ambiente degradado mediante la aplicación de prácticas convencionales, v.g. restauración de los suelos degradados empleando fito-remediación con cultivos genéticamente modificados y/o microorganismos. Como una fuente de energía renovable, los cultivos GM se pueden modificar para producir combustible directa o indirectamente mediante el procesamiento de su biomasa. La producción de biomasa para combustibles como el alcohol, no necesariamente contribuiría a generar bióxido de carbono adicional, en desmedro de la atmósfera y podría ser especialmente beneficiosa si este tipo de combustible, en lugar de los combustibles basados en el petróleo, pudieran suplir las necesidades crecientes del Tercer Mundo (Guy et al., 2000).

Cómo reducir la sobreutilización del medio ambiente marginal

Así como sucede con otras tecnologías que fomentan la productividad, el incremento en la productividad de los cultivos debido a la biotecnología puede reducir la presión de incorporar nuevas tierras, lo que reduce la necesidad de sobre producir en frágiles medioambientes de las regiones tropicales y subtropicales. Por lo general se afirma que gracias a los incrementos en el rendimiento, la tierra ha sido resguardada al disminuir la presión sobre el medio ambiente, como por ejemplo una menor tasa de deforestación que de otra manera se habría llevado a cabo (FAO 2000). También se ha deducido que un incremento en la productividad de apenas 1% anual, equivalente a un incremento acumulativo del 69% en el período 1997-2050 podría reducir el porcentaje de nuevas tierras de cultivo, para suplir la demanda futura de 325 m de ha comparada con una pérdida del hábitat de 1 600 m de ha adicionales, si la productividad se mantiene en el nivel registrado en 1997 (Goklany 2000), esta meta no es inalcanzable gracias a que la investigación biotecnológica está avanzando aceleradamente.

Reemplazo de insumos

Una de las principales críticas a la Revolución Verde fue que pasó por alto a los agricultores pobres ubicados en entornos marginales y aquellos que no tienen los recursos para cubrir los costos de insumos como plaguicidas, fertilizantes y el costo de la infraestructura de riego. La revolución `genética' está en alguna medida compensando este desbalance desarrollando cultivos que producen sus propios plaguicidas. La investigación en la absorción de nutrientes de los cultivos y en la fijación biológica del nitrógeno es promisoria para los agricultores de bajos recursos que no pueden costear la aplicación de fertilizantes. Esto también podría ayudar a proteger el medio ambiente mediante el ahorro del combustible fósil necesario para producir el fertilizante nitrogenado. Los cultivos no leguminosos como maíz y arroz pueden ser modificados para fijar su propio nitrógeno. De manera alternativa, la expansión de una gama de bacterias simbioticas fijadoras de nitrógeno podrían permitir a un mayor numero de cultivos mantener relaciones simbióticas con estas bacterias. En lo que respecta al fósforo, los investigadores mexicanos han demostrado que las plantas de tabaco genéticamente modificadas presentaron un incremento significativo en su capacidad de absorber el fósforo en comparación con la planta control (Shmaefsky 2000). A esto se añade que un equipo de investigación de la Universidad dePurdue ha clonado a un gen transportador de fosfatos de la Arabidopsis. Estos genes también se encontraron en otros cultivos como tomate, papa y alfalfa. También se están desarrollando plantas GM que tengan una absorción más eficiente de fosfatos (Prakash 2000).

Crianza de animales

De manera paralela a la biotecnología agrícola los agricultores pobres también pueden beneficiarse de los avances alcanzados en biotecnología animal, debido a la revolución ganadera que está teniendo lugar en la mayor parte de países en desarrollo. La investigación ha demostrado que los pobres rurales y agricultores sin tierra obtienen un porcentaje más alto de sus ingresos a partir de la ganadería, que los habitantes rurales más acomodados. De ahí que un incremento en el consumo de productos de origen animal podría de hecho ayudar a incrementar el poder de compra de alimentos de los pobres; además, esta revolución ganadera podría convertirse en un medio clave para mitigar la pobreza en los próximos 20 años, siempre y cuando existan las políticas e inversiones adecuadas (IIPA 1999). La biotecnología animal puede proveer una abundante y más saludable proteína animal a menor costo. Se está trabajando para obtener cerdos genéticamente modificados que presenten menos grasa, pollos diseñados para resistir las bacterias causantes de enfermedades y ganado vacuno que puede crecer dos veces más rápido con menos alimento. Los agricultores pobres que poseen una cuantas cabezas de ganado tendrían sus inversiones más protegidas debido a una mejora en la salud animal, mediante mejores vacunas de menor costo producidas con el ADN recombinante. La detección de tales enfermedades empleando diagnósticos moleculares, también beneficiará a los hatos locales, al controlar la difusión de estas enfermedades y mejorar la salud animal, lo que ayudaría a las comunidades rurales en general y prevería de seguridad alimentaria a los hogares agropecuarios al nivel familiar.

Impactos inmediatos del cultivo de tejidos y de la micropropagación

A pesar de que las tecnologías de ADN han empezado a beneficiar a los pequeños agricultores de los países en desarrollo, el impacto inmediato para muchos países en especial aquellos que tienen un bajo capital técnico, se dará en la producción y distribución de plántulas libres de enfermedades y de alta calidad de clones nativos de las plantas propagadas vegetativamente. Estas incluyen banano, plátano yuca, ñame, papa, camote, piña, caña azucarera, varios árboles frutales como manzana, pera ciruela, palma datilera, mango y litchi y un sinnúmero de arbustos y flores ornamentales. Los beneficios de la micropropagación son inmediatos y la disponibilidad de contar con mano obra de bajo costo en los países en desarrollo permiten un margen competitivo en el uso de esta tecnología. La micropropagación del banano y la caña de azucarera a permitido la creación de empleos rurales en Cuba y promovido las exportaciones de propágulos de plantas ornamentales de la India hacia Europa. En los últimos 5 años aproximadamente 100 compañías privadas de microprogación vegetal se han establecido en India. En Cuba, si la capacidad de micropropagación se puede incrementar para satisfacer la demanda doméstica, el país puede ahorrar US$15 m anuales por gastos en la importación de semillas de papa. La industria casera cubana, basada en el cultivo de tejidos provee de oportunidades de empleo a medio tiempo a las amas de casa rurales. En China, la micropropagación de semillas de camote libres de virus en Shandong, que tuvo como resultado un incremento en el rendimiento promedio de por lo menos 30%, y que permitió registrar una tasa interna de retorno del 202% y un valor neto de US$550 m (Fuglie et al., 2001). En Kenia, las plántulas de banano libres de enfermedades han incrementado sustancialmente los rendimientos de 8-10 a 30-40 t/ha (Anónimo 2000).

ACCIONES RECOMENDADAS

En toda tecnología, sea esta antigua o nueva, existe un riesgo inherente. El incremento en la resistencia a las plagas como consecuencia de los cultivos Bt, que puede resultar en la pérdida del Bt como plaguicida importante ha causado preocupación. Se puede hacer frente a estos riegos mediante el análisis científico y manejo de riesgos, incluyendo el monitoreo poscomercial, sumado al manejo adecuado de los sistemas de cultivo. Las experiencias recientes con cultivos GM Bt a gran escala en los Estados Unidos apoyan esta visión. Tabashnik et al., (2000) reportó que en contra de toda expectativa no se ha observado un incremento en la resistencia en los insectos en la región de producción de algodón Bt situada en Arizona. Además, se espera que se identifiquen más genes para la resistencia a los insectos además del Bt, lo que puede reducir los riesgos potenciales futuros.

Hacer un mayor énfasis en las limitaciones agrícolas y ganaderas relevantes para los pequeños productores

A fin de comprender completamente los beneficios de la biotecnología agrícola, para contribuir a la mitigación de la pobreza y a conseguir un crecimiento equitativo en las naciones en desarrollo, es crucial que se realice un esfuerzo concentrado, para asegurar que los beneficios de la biotecnología estén disponibles a un amplio espectro de pequeños agricultores, en un sinnúmero de países en desarrollo. Aún a pesar de los logros y avances descritos anteriormente, la mayor parte de la investigación financiada se ha dedicado a cultivos como la soya, maíz y canola, que son primordialmente de interés para los grandes productores comerciales en los países industrializados. Esto último cambiará únicamente si un incremento sustancial de los recursos públicos tanto nacionales como internacionales se dedican a cultivos `para pobres' como el sorgo, banano, frijol y lenteja, así como a incrementar la resistencia a las enfermedades en los rumiantes menores y en las aves de corral; y a características de especial importancia para los productores de bajos ingresos (v.g. fijación biológica del nitrógeno). La difusión de la información relacionada con la secuencia del genoma del arroz por parte del sector privado hacia investigadores de países en desarrollo (IIPA 2000) y el anuncio reciente de la secuenciación del genoma del banano (http://www.inibap.org/new/genomics_eng.htm) son pasos certeros hacia emplear la biotecnología para el beneficio de las naciones en desarrollo.

Sin duda alguna, la preocupación pública en los países industrializados respecto a la seguridad y al impacto ambiental de la biotecnología constituye un limitante clave para el incremento del financiamiento internacional. Esta preocupación debe ser resuelta mediante una mejor comunicación de la evidencia real de los riegos y beneficios del uso y adopción de la biotecnología y por la creación de medidas de seguridad mejoradas. Debido a que la introducción de GMs puede conllevar diferentes riesgos según el país, es importante que las organizaciones internacionales, el sector público y privado, los organismos donante y otros actores de los países en desarrollo respondan de manera adecuada a la preocupación pública y aseguren el monitoreo efectivo y la presencia de marcos de regulación.

Desarrollar marcos de regulación

Apoyar la planificación económica

Promover asistencia técnica entre las instituciones nacionales, regionales e internacionales

CONCLUSIONES

El impacto que la biotecnología tendrá en los próximos 30 años dependerá en gran medida de las estrategias que los países adopten para mejorar su capacidad técnica y así captar los beneficios de la biotecnología. A pesar de que la biotecnología en si misma no puede estimular el crecimiento económico y mitigar la pobreza, esta innovación ciertamente se constituye en una herramienta adicional en la lucha contra el hambre. Theodore Schultz demostró hace más de 30 años, que los agricultores pobres son personas de negocios muy eficientes, que emplean recursos y tecnología a su disposición para obtener el máximo retornos posibles a sus inversiones. El problema es que alcanzan un equilibrio a un nivel muy bajo; a fin de elevar este equilibrio a niveles más altos, se requiere de innovaciones recientes.

En la revolución verde, muchos pequeños productores fueron dejados de lado debido a su falta de acceso a los insumos requeridos, así como debido a políticas inapropiadas. La `revolución genética' podría finalmente ofrecerles la oportunidad de compartir los beneficios de la tecnología, siempre y cuando existan políticas adecuadas y se cuente con inversiones. Es importante reestructurar las estrategias propuestas (Byerlee y Fisher 2000; Spillane 1999), aprender de los estudios de caso (Paarlberg 2000) e idear una estrategia global para captar los beneficios de la biotecnología agrícola para los pobres. En esta estrategia, las instituciones internacionales (organismos donantes, los sectores público-privado, instituciones de investigación avanzada y ONGs), con sus diversos mandatos, combinan sus escasos recursos y coordinan sus actividades por Redes regionales técnicas, como la REDBIO, para el desarrollo y transferencia de tecnologías. Estas actividades, dirigidas a maximizar los beneficios, a la par que se minimizan los riesgos por medio de la aplicación de medidas de bioseguridad, económicamente viables descansan sobre varios pilares: ética, diálogo público y bioseguridad. A este respecto, FAO estaría en la posición de colaborar con socios para asistir a Países Miembros. Desde 1999, la Asamblea de la FAO y el Comité de Agricultura de la FAO (COAG, por sus siglas en Inglés) han recomendado que la agencia fortalezca su capacidad de apoyar a los Países Miembros en asegurar el beneficio del poder de la biotecnología (FAO 1999; http://www.fao.org/unfao/bodies/COAG/COAG15/X0074E.htm y http://www.fao.org/biotech /index.asp?lang=en). No obstante, el éxito de esta estrategia dependerá en gran medida de los gobiernos nacionales que, en última instancia son responsables del desarrollo de políticas apropiadas y de asignar recursos suficientes a la investigación agrícola en sus respectivos países.

ANEXO 1: ESTUDIO DE CASO 3

DESARROLLO EN LA ZONA DE SABANA HÚMEDA DE ÁFRICA OCCIDENTAL7

INTRODUCCIÓN

La zona de la Sabana de Guinea situada en Africa Occidental, ubicada al interior del Sistema de Producción Agropecuaria Cultivo Mixto Cereales-Raíces Comestibles se seleccionó como uno de los estudios de caso debido al potencial de desarrollo de este importante y subutilizado recurso natural, en el que la productividad e ingresos familiares son bajos. Debido a la complejidad de los sistemas de uso de la tierra, y la gama de intervenciones requeridas, este caso se ha presentado en un formato general.

Clima, recursos hídricos y de suelos

Las sabanas Septentrionales y Meridionales de Guinea se extienden en una amplia franja que atraviesa la mayor parte de países de Africa Occidental. Estos presentan un régimen de temperatura tropical caliente. El ciclo de cultivo (mayo/junio a septiembre/octubre) fluctúa entre 150 días -por lo general con la presencia de períodos cortos de sequía a inicios del ciclo cerca del límite con el Sahel- hasta aproximadamente 210 días en la parte meridional. Durante la mayor parte del ciclo de cultivo la probabilidad de sequía es escasa, si bien puede ocurrir un corto período seco a mediados de estación, cerca del límite sur, con las zonas derivadas de sabana y bosque, en donde la sequía de medio ciclo afectan a la agricultura. La duración del ciclo de cultivo y el total de precipitaciones varía no solo cada año, sino también en un patrón de varias décadas (relativamente húmedo en la década de los 1930-1960, seco en el período 1970 e inicios de la década de 1980, y relativamente húmedo desde entonces). La precipitación anual promedio en el área varía de 800 mm en el norte a 1 200 mm en el sur. La evapotranspiración potencial fluctúa entre 1 500 y 2 000 mm, lo que excede las precipitaciones anuales. El excedente de precipitaciones durante la estación húmeda, generalmente se ubica por debajo de los 300 mm. El agua subterránea se encuentra a distintas profundidades en los valles y en las planicies fluviales.

Varios ríos surcan la zona de la Sabana de Guinea. El Río Gambia es de naturaleza primordialmente estacional; durante la estación seca el agua salina irrumpe incluso a 250 km. río arriba. Sin la construcción de una represa de dimensiones considerables, se estima que no más de 2 400 ha se podrían irrigar durante la estación seca. Las fuentes del río Senegal se encuentran en la zona de sabana de Guinea, la descarga anual que abandona la zona se estima en 8 km3, sin embargo, durante la estación seca, el río por lo general se seca. El potencial de riego en el área comprendida en la zona de sabana de Guinea se estima en 15 000 ha. El flujo del Níger que fluye desde el sur hacia la zona de sabana de Guinea se estima en 40 km3. En Malí varios afluentes con una descarga conjunta de aproximadamente 16 km3, confluyen con el Níger antes de que éste abandone la zona de sabana húmeda en el norte hacia el delta interior, en donde mucha agua se pierde debido a la evaporación. La descarga se ubica en alrededor de 30 km3 en donde el Níger vuelve a entrar en la zona de sabana húmeda y en aproximadamente 40 km3 en donde abandona la sabana de Guinea en dirección sur. Es difícil estimar el potencial de riego para la zona de sabana húmeda, no obstante, el potencial total de riego para el Níger es de aproximadamente 2, 8 m de ha.

Las fuentes del río Volta se ubican en la zona de la sabana húmeda, en el área en que el Volta abandona la zona en dirección sur, la descarga se estima en aproximadamente 8 km3. El potencial de riego se estima a grosso modo en 0,7 m de ha. El área que en la actualidad está equipada para riego en la zona se ubica en el orden de 84 000 ha, excluyendo las áreas de tierras húmedas bajo cultivo y el fondo de los valles interiores.

Los suelos más importantes en la zona (Lixisoles) contienen arcillas de baja actividad pero presentan una base de saturación relativamente alta. Asociadas con éstos, están suelos similares pero de mayor acidez con una limitada base de saturación (Acrisoles) en las zonas más húmedas y suelos arenosos ácidos (Arenosoles) en la parte septentrional más seca de la zona. Existen suelos muy pobres en su mayoría improductivos con un pan laterítico en bajas profundidades que se encuentran dispersos por el área que predomina al nivel local, como en ciertas partes al norte de Ghana. Los suelos arenosos son relativamente fáciles de trabajar pero son deficientes en nutrientes y retienen muy poca humedad. Los suelos ácidos del área más húmeda por lo general presentan una fertilidad natural limitada, y muchos requieren de aplicaciones de limo y fosfato para incrementar los rendimientos. En los valles y principales planicies fluviales, los suelos son por lo general fértiles; no obstante, en muchas áreas se producen de manera intensiva, por lo que pueden agotarse en un corto período de tiempo si no reciben una reposición regular de nutrientes.

Las sabanas de Guinea forman parte de una zona agroecológica generalizada que también ocurre en Africa Oriental y Meridional y en la región de los Serrados al noreste de Brasil, así como en áreas de varios países de Asia Meridional y sudoriental. La tecnología agrícola proveniente de otras áreas de esta zona podría ser explorada provechosamente, para su posible adaptación y uso en las sabanas de Guinea, en vista de las condiciones similares de la tierra al nivel general8.

Uso general de la tierra y sistemas de producción agropecuaria

Las sabanas de Guinea, cuya densidad poblacional es menor que en áreas aledañas a la costa, todavía cuentan con tierras cuya producción es escasa, en especial en áreas distantes de las carreteras. La tierra de más fácil acceso se emplea en su mayoría para cultivos anuales, generalmente con una baja aplicación de insumos externos y presentan rendimientos también bajos. Los cultivos incluyen maíz y sorgo; mijos en la parte septentrional, algodón, yuca soya y caupi; ñame cerca del límite meridional y arroz de tierras húmedas en algunas zonas de las planicies fluviales y valles. La finca familiar por lo general cuenta con vegetales y fruta. En muchas fincas se cría ganado bovino, en especial N'Dama, con fines de tracción y para la producción de leche, pero son menos frecuentes cerca de límite meridional, debido a la amenaza del tsetse. Los hogares agropecuarios también crían ganado menor. Se emplea estiércol para mantener la productividad del huerto familiar y también éste se aplica en los campos más cercanos. Parte de las fincas cuentan con poder de tracción, en especial búfalos, algunas de las fincas más extensas cuentan con un tractor. La mayor parte de los agricultores cultivan su tierra con azadas, por lo que la extensión de su tierra cultivada es extremadamente reducida. Por lo general, el hogar agropecuario consume una gran parte de la producción de la finca; algo se vende en tiempo de cosecha.

Se han identificado cinco principales de sistemas de producción o variantes (SP)9 en la zona de sabana de Guinea, que presentan diferentes densidades poblacionales, porcentaje de tierra bajo cultivo y diferentes cargas ganaderas (Tabla 1.). El primer sistema (SP1) cubre la mayor parte del área de Nigeria comprendida en la zona, un área importante de Burkina Faso, partes de Togo y de Benin y una parte de Senegal. Es un sistema de producción agropecuaria mixto en donde las densidades poblacionales, proporción del área cultivada, y carga ganadera se ubican en promedios medio altos. Todavía existe capacidad de expansión, así como de intensificación. El sistema tiende a ocupar un alto porcentaje de tierra cerca de los límites de naturaleza gradual existentes con los dos sistemas intensivos mixtos cultivo-ganadería, que se practican en áreas densamente pobladas y alrededor de centros urbanos (v.g. la meseta de Jos y en los alrededores de Kano en Nigeria, Ouagadougou en Burkina Faso y Dakar en Senegal). En uno de éstos (SP2) la alta densidad poblacional todavía permite una alta proporción de cultivos, así como una alta densidad de ganado bovino; en los otros sistemas (SP3) el porcentaje de tierra bajo cultivo y el número de cabezas de ganado bovino evidencian los impactos de los centros urbanos y la altísima densidad poblacional urbana y peri-urbana. En estos dos sistemas, los incrementos de la producción agrícola deberán ser el resultado de una mayor intensificación en lugar de la expansión.

El SP4 cubre extensas áreas de Benin, Ghana, Côte d'Ivoire, Malí, Guinea, Guinea-Bissau, Senegal y el restante de países mencionado anteriormente. Como se puede esperar de una menor densidad poblacional, la proporción de tierra cultivada y la densidad de ganado bovino es también baja. El sistema comprende agricultura mixta en áreas circundantes a poblados y agro-pastoreo nómada y pastoreo nómada en áreas circundantes. Además de los hatos N'Dama locales tolerantes a la Tripanosomiasis (v.g. en Guinea), existen importantes cantidades de ganado Cebú en áreas donde la presión del tsetse es relativamente baja. Éstos migraron hacia el sur con sus propietarios nómadas durante las sequías registradas en la década de 1980 (v.g. hacia Côte d'Ivoire) y muchos se han asentado en esta zona. El creciente asentamiento de personas en el área norte del Sahel, en donde existe disponibilidad de agua ha venido restringiendo las posibilidades de pastoreo durante la estación lluviosa y ha inducido aún más a los pastores nómadas a asentarse en esta área. La producción agrícola y la cría de ganado frecuentemente coexisten con muy poca integración, lo que ha dado origen a conflictos frecuentes. La falta de tenencia formal de la tierra o arreglos inciertos de tenencia son también factores que contribuyen a esto último. En el borde más húmedo de la zona de Guinea existe un área que presenta un sistema aún más extensivo mixto y un poco más orientado a la ganadería (SP5).

Las áreas de estos dos sistemas de producción agropecuaria extensiva tienen un importante potencial, en especial para la expansión de sistemas integrados cultivo-ganadería, en cuanto a que factores como la presencia generalizada de condiciones de suelos pobres al nivel local o la prevalencia de la oncocercosis o tripanosomiasis animal, no inhiben el desarrollo futuro de estos sistemas de agricultura mixta.

Tabla 1. Sistemas de Producción Agropecuaria de la Zona de Sabana de Guinea, Africa Occidental

Densidad Poblacional (habitantes/km2 )

Tierra Bajo Cultivo (%)

Carga de ganado Bovino (cabezas/km2)

Hectárea Cultivada/100 personas

Población de Ganado Bovino/100 personas

Nivel de Explotación

SP1

63

18

11

29

17

Medio

SP2

142

84

39

59

27

Alto

SP3

238*

37*

20*

16*

8*

Alto

SP4

23

5

8

22

35

Bajo

SP5

13

2

4

15

31

Bajo

* Valores no ajustados para la presencia de áreas y población urbana.

Infraestructura, servicios e instituciones

En los países de la zona de sabana de Guinea las inversiones públicas en transporte rural se han concentrado en mejorar las principales carreteras -un estimado de 50-70% de la red de caminos vecinales en la zona de sabana de Guinea se encuentran en condiciones precarias o malas. Además, las vías de acceso que conectan por lo general no tienen mantenimiento y carecen de estructuras menores pero básicas como alcantarillas, lo que las hace inaccesible a vehículos, especialmente durante la estación lluviosa. Estas condiciones hacen que la transportación de la producción a mercados locales o más distantes sea costos, lenta y en ocasiones imposible.

Un sinnúmero de deficiencias afecta al sistema de comercialización agrícola, en particular a los mercados rurales más pequeños y los mercados secundarios, que forman el nexo entre éstos y las principales áreas de consumo. Además de los problemas de transporte, éstas incluyen una falta de instalaciones comunes, lo que resulta en el desperdicio y deterioro, distorsiones en el flujo de producción y una fijación inadecuada de precios y transparencia de mercado. A consecuencia de esto el sistema de comercialización no responde con suficiente rapidez a las demandas de productores y consumidores, tiene altos costos de transacción y un alto margen de pérdidas, especialmente de productos básicos perecibles, incluyendo la yuca.

Únicamente un porcentaje reducido de la población rural de la sabana de Guinea cuenta con una fuente segura de agua de fácil acceso. La mayor parte de las provisiones tradicionales de agua, usualmente provenientes de arroyos y estanques requiere de considerable tiempo y esfuerzo para poder ser utilizadas, muchas se secan durante los períodos de sequía y producen agua de muy mala calidad durante la estación seca. Son prevalentes las enfermedades transmitidas por el agua. En la mayor parte de los países de la zona de la sabana de Guinea, menos del 15% de los poblados se encuentran conectados a las redes de electricidad nacionales. La falta de electricidad limita las oportunidades de educación, provisión rural de agua, riego y procesamiento local.

En la mayor parte de los países de la zona el sistema de extensión C&V se introdujo incluyendo la unificación de subservicios como el ganadero, forestal y pesquero. El sistema ha traído consigo algunas ventajas, pero por lo general ha demostrado ser económicamente insostenible y frecuentemente su funcionamiento es inadecuado en el contexto de una estructura gubernamental descentralizada. En las áreas recientemente restablecidas y liberadas de la oncocercosis el flujo de la información de extensión es frecuentemente muy limitado o incluso inexistente.

En general la zona carece de servicios de fácil acceso para el ahorro y crédito. Se presentan facilidades de crédito ocasionales relacionadas con el cultivo de algodón. El crédito informal, por lo general, tiene altas tasas de interés.

En la zona de sabana de Guinea las organizaciones agrícolas son por lo general débiles o inexistentes. Debido a que varias áreas se han abierto para la urbanización hace poco tiempo, después de la erradicación de la oncocercosis, los poblados se encuentran alejados y las comunicaciones son menos eficientes que cerca de la costa. No obstante, la mayor parte de poblados presentan algún grado de cohesión social basada en estructuras y relaciones tradicionales. En este contexto las organizaciones de agricultores rurales podrían ser promovidas.

Limitaciones y potencial para la sedentarización y el cambio en el uso de la tierra

Históricamente el desarrollo de esta área ha sufrido de dos limitantes principales: la oncocercosis y la tripanosomiasis. El Programa de Control de la Oncocercosis (PCO), un esfuerzo importante que se ha venido realizando desde 1974 para erradicar la ceguera de los ríos en el Africa Occidental ha impedido que se den cientos de miles de casos de ceguera y ha liberado a aproximadamente 25 m de ha de tierra de cultivo anteriormente infestada. La mayor parte de la sabana de Guinea está ahora libre de oncocercosis, el programa está trabajando para erradicarla del las áreas endémicas restantes, por ejemplo, en áreas de Nigeria. El programa, por lo tanto, ha venido retirando uno de los principales limitantes para el desarrollo socioeconómico y ha abierto nuevas oportunidades económicas para la población en la región. Un gran porcentaje de la tierra agrícola adicional que se incorpora gradualmente como resultado del control de la oncocercosis (la llamada `tierra nueva') muy probablemente será relativamente fértil y tendrá acceso a aguas de superficie o subterráneas, debido a que la oncocercosis era más prevalente en áreas cercanas a los ríos, en donde el vector simuliidae ponía sus huevos.

A pesar de que la oncocecosis ha sido controlada en más del 60% de la zona, la tripanosomiasis animal africana transmitida por el tsetse (TAA) continúa siendo un limitante importante para el desarrollo agrícola. La distribución del tsetse y por lo tanto el riesgo de tripanosomiasis no se distribuye de manera uniforme por toda la zona. Además, de la presencia de diferentes especies adaptadas ya sea a la vegetación de sabana o en las riveras de los ríos. La distribución del tsetse se ve influida por el clima, por lo tanto en la franja norte menos húmeda de la sabana de Guinea el tsetse por lo general estará presente únicamente a lo largo de los principales sistemas de drenaje. Esto permite a los ganaderos minimizar la exposición del ganado bovino al tsetse, empleando patrones de pastoreo adaptados. Sin embargo, en la franja sureña más húmeda, el tsetse coloniza no solamente los sistemas de drenaje, sino que también se expande hacia la sabana colindante de manera estacional y el riesgo de tripanosomiasis aumenta hacia el sur.

La respuesta histórica de los agricultores a esta amenaza ha sido contar con ganado resistente a la tripanosomiasis, esto es, ganado resistente a los tripanosomas, los parásitos causantes de la TAA. A pesar de que se ha demostrado que el ganado resistente a la tripanosomiasis de hecho contribuye a la reducción de este problema, la tolerancia al tripanosoma en si mismo no permite a los agricultores criar a los animales de la manera y en el tiempo deseado. La presencia de la mosca tsetse sigue siendo un obstáculo importante para la cría de ganado bovino e inhibe el desarrollo e intensificación de la agricultura particularmente mixta. La TAA por lo general, limita a los agricultores para dar el paso en la transición de la agricultura de subsistencia hacia sistemas más avanzados de crianza de ganado. Un estudios recientes de la FAO10 resaltara las áreas en donde la erradicación del tsetse tendría el mayor beneficio para el ganado. Las principales áreas en la zona de sabana de Guinea incluyen el triángulo algodonero de Africa Occidental (Burkina Faso - Malí - Côte d'Ivoire) y la franja central de Nigeria. Un estudio en ejecución evalúa a más detalle los beneficios económicos de las operaciones de control a gran escala.

El tsetse también transmite la enfermedad del sueño a humanos. Esta no es una preocupación importante en esta área, ya que esta enfermedad está confinada a áreas limitadas en las partes más húmedas, al sur de la zona de sabana de Guinea.

PRINCIPALES PROBLEMAS, OPORTUNIDADES E INTERVENCIONES CLAVE

Las oportunidades e intervenciones de desarrollo que tienen una mayor influencia en la mitigación de la pobreza y en la productividad y sostenibilidad de los sistemas agrícolas y hogares agropecuarios en la zona de sabana de Guinea, se enfocan en la intensificación de los sistemas de producción agropecuaria mixtos cultivos-ganadería, incluyendo: riego focalizado; mejora de la dotación de servicios al sistema de pastoreo/agro-pastoreo; mejora de la integración cultivo-ganadería (animales de tiro, piensos obtenidos a partir de cultivos de cobertura y subproductos de las cosechas, estiércol de la ganadería intensiva); diversificación por medio de la introducción y rotación de cultivos; promoción de las empresas locales de valor agregado en poscosecha; y mejora de la infraestructura, servicios e instituciones diseñados para servir a los habitantes y empresas de la zona.

Las oportunidades específicas y las intervenciones promisorias analizadas individualmente a continuación no se deben ver de manera aislada, pues están diseñadas para apoyar a los hogares agropecuarios y comunidades, para mejorar sus formas de subsistencia, tomando como base los recursos y sistemas de producción agropecuaria de los habitantes del área, entre los cuales existen importantes sinergias. Por ejemplo, la agricultura de conservación reduce el porcentaje del poder de tracción requerido para la preparación del suelo, de manera que los animales de tiro pueden emplearse para preparar más terreno. La agricultura de conservación podría reducir el pastoreo sin costo durante la estación seca, que tiene lugar en tierras cultivadas, pero producirá cultivos de cobertura y mayores cantidades de subproductos de los cultivos que pueden ser empleados para mejorar la nutrición del ganado, durante la estación seca. A pesar de que algunas de las intervenciones tendrán beneficios considerables en la situación actual, la mayor parte tendrán mejores efectos si se ven acompañadas por mejoras en la infraestructura, servicios e instituciones como los mencionados en la sección anterior.

PRODUCCIÓN DE CULTIVOS INTENSIFICADA, RENTABLE Y SOSTENIBLE

Los hogares agropecuarios pueden alcanzar mejoras significativas en su estatus económico y nutricional mediante modificaciones en el enfoque de suelos, cultivos y manejo de plagas. Estos cambios en el sistema de producción agropecuaria disminuye los costos de insumos, permite una distribución más equitativa de la carga de trabajo durante el año, mejoran el efecto de los fertilizantes y materia orgánica aplicados, reducen la presión de malezas y la necesidad de realizar actividades de control de insectos y plagas y permitir obtener rendimientos más altos y más estables. Existen tres elementos o aspectos principales en estos cambios.

La agricultura de conservación se basa en métodos de labranza mínima o cero, siembra directa y cobertura continua del suelo11, mejora la resiliencia a sequía y reducir gradualmente la presión de malezas. El manejo integrado de nutrición vegetal, basado en la rotación de cultivos incluyendo leguminosas, cobertura continua del suelo, máximo reciclaje de nutrientes -incluyendo estiércol, residuo poscosecha o desechos- mejora el balance de nutrientes y la condición de las plantas e incrementa la eficiencia de los fertilizantes minerales aplicados. El manejo integrado vegetal y de plagas se basa en el manejo de los cultivos, para incrementar su resiliencia a las presiones causadas por malezas y plagas y una observación periódica sistemática de poblaciones de plagas y predadores por parte de los agricultores. Por lo tanto el MIVP reduce y puede eliminar la necesidad de aplicación de plaguicidas, lo que lleva a la disminución de los costos de producción y la condición y rendimiento de los cultivos. Un ejemplo de estos tres elementos es el cultivo de cobertura mucuna para control de malezas, la mejora de la fertilidad del suelo y de los piensos para el ganado. Esta práctica está generalizada en algunas áreas de la zona de sabana de Guinea Meridional pero es todavía desconocida en grandes áreas.

Tales mejoras en el sistema de producción existente, así como otros cambios analizados a continuación no pueden ser simplemente empaquetados y entregados, necesitan ser explorados, probados y adaptados, por medio de la experiencia práctica para el análisis y aprendizaje participativo, a fin de ser comprendidos y aplicados exitosamente. Los métodos que siguen las líneas de dirección que rigen a las Escuelas de Campo para Agricultores, Comités de Investigación Agrícola Local, desarrollo de tecnologías participativas, Promotores, innovadores agricultores y campesino a campesino han demostrado ser efectivas en levantar y mantener el interés activo de los agricultores, su cooperación e iniciativa. Las organizaciones de agricultores, ONGs y proveedores de servicio de extensión privados a pequeña escala, pueden ser vistas como responsables por parte de las comunidades locales por permitirles tomar mejores decisiones basadas en una comprensión científica eficaz, en lugar de utilizar recetas estándar.

Un punto de partida adecuado para las mejoras podría ser la introducción, mediante el aprendizaje participativo y el descubrimiento, de métodos de labranza cero y de cobertura continua del suelo con rotaciones de cultivos adecuadas, pues éstos pueden incrementar marcadamente los rendimientos y la tolerancia a la sequía en un período de dos a tres años, incluso con la baja aplicación de insumos externos. A partir de este éxito inicial se pueden explorar mejoras a futuro.

Inversión en maquinaria agrícola de conservación

La disponibilidad del poder de tracción, en especial para llevar a cabo operaciones de labranza y siembra se ha convertido en un cuello de botella para incrementar o incluso mantener la producción agrícola. La falta de mano de obra debido a la migración y a las epidemias, la falta de poder de tracción animal debido a la ocurrencia de la tripanosomiasis o a la falta de piensos y a la escasez de tracción mecanizada, debido a las deficiencias de capital y servicios, son todos factores del retraso en la siembra y por ende de la obtención de bajos rendimientos, o están restringiendo el área que pueden emplearse con fines agrícolas. La agricultura de conservación provee una opción para llevar a cabo operaciones de siembra oportuna que requieren de mucho menos poder de tracción, alcanzando rendimientos más altos y liberando la mano de obra para otras actividades mejor remuneradas.

El apoyo en inversión puede ser necesario para la introducción de esta tecnología, si bien en la forma de crédito en lugar de entregar donaciones. La principal inversión en equipo deberá dirigirse a maquinaria de siembra. Además, puede existir la necesidad de contar con una sola operación de preparación del suelo empleando rastras o subsoladores en suelos altamente degradados y de pulverizadores, especialmente para el control de malezas, en especial durante los primeros dos o tres años. Los cultivos de cobertura y el rastrojo se pueden manejar con un equipo como el rodillo cortador a cuchillas (knife roller) Esto es fácil de manufacturar localmente a bajo costo12.

Inversión en el desarrollo ganadero

Como ya se indicó, se prevé que la erradicación del tsetse, tendrá un impacto importante en el desarrollo agrícola general en el área. Por lo que, los resultados de los estudios sobre el control y erradicación del tsetse en marcha y cuyo costo/beneficio lo cubre de manera conjunta la FAO y DFID pueden preparar el terreno par atraer inversiones al área. La privatización de los servicios y extensión veterinarios es una perspectiva futura, pero se debe basar en una reestructuración de este sector en toda la región, que enfatice los éxitos y fallas para identificar las necesidades presentes y oportunidades de inversión.

Los pastores nómadas de la zona, se han sedentarizado cada vez más y ocupan áreas distantes de los poblados que no se emplean aún para cultivos con fines agrícolas. Algunos países todavía necesitan formular políticas y legislaciones para establecer una titulación o tenencia legal para tener predios bien demarcados, ocupados tanto por pastores nómadas como por agricultores. Los enfoques participativos serán esenciales para resolver los problemas de tenencia de tierras. Un buen punto de partida será proveer de apoyo legal a los patrones de ocupación y sedentarización existentes, en lugar de dirigir a los pastores nómadas hacia zonas de pastoreo recientemente establecidas.

Los sistemas de pastoreo y aquellos que tienden a ser agro-pastoriles se harán más rentables y sostenibles por medio de las inversiones estratégicas, sumadas a la promoción del establecimiento de organizaciones y capacitación de pastores nómadas. Específicamente el establecimiento de mercados de reces bien distribuidos de fácil acceso, y de mataderos estratégicamente localizados es fundamental para asegurar que los propietarios del ganado obtengan beneficios del valor agregado de sus reces. El cuidado veterinario accesible, la vacunación e instalaciones de cuarentena mejorarán tanto la salud animal como su productividad y también permitirán la certificación de animales para carne de exportación, y de esta manera se abrirán nuevos mercados y se incrementará la aceptación generalizadas de los productos. Estos servicios, así como los mercados y mataderos, podrían estar a cargo de empresas privadas, si se establecen controles gubernamentales para la calidad sanitaria e inocuidad.

La promoción del poder de tracción animal es un factor clave para mejorar la integración cultivos-ganadería. Este tema no se debe hacer frente de manera aislada, sino como parte de un paquete completo que permita el uso sostenible del poder de tracción animal al interior de una región. Los animales deben ser tomados de hatos locales en lugar de los ranchos gubernamentales. Puede existir la posibilidad de introducir razas mejoradas en aquellos hatos, pero el énfasis se debe centrar en la selección apropiada.

En los sistemas de producción agropecuaria mixto se deben introducir técnicas ganaderas mejoradas, incluyendo la estabulación nocturna para la recolección de estiércol, o estabulación permanente con la alimentación adecuada y la maximización en el uso de rastrojo y subproductos de los cultivos, así como de cultivos forrajeros. La introducción de una mejor nutrición mediante el uso de cultivos forrajeros y subproductos de los cultivos podría ser altamente rentable en el contexto de producción lechera o de alimentación por estabulación durante la estación seca. Se puede fomentar la producción ganadera de ciclo corto al nivel local, por ejemplo de aves de corral y producción de huevos para los mercados locales, y el engorde de rumiantes para festividades anuales, empleando insumos mínimos. No obstante, la introducción de prácticas de crianza mejoradas es más compleja en la producción semi-intensiva de aves de corral, rumiantes menores y de cerdos. Estas requieren de servicios de extensión y veterinarios que estén en funcionamiento, acceso a los piensos y aditivos de piensos, así como servicios de reproducción. Estos servicios se pueden prestar en respuesta a una demanda bien organizada por parte de las asociaciones de agricultores y con inversión complementaria para permitir un mejor acceso a los mercados locales.

Las cooperativas lecheras situadas en áreas peri-urbanas no siempre han tenido resultados positivos. Por lo general, se puede mencionar dos razones para esto: la competencia existente con la leche en polvo importada de fácil almacenamiento y de menor costo y el hecho de que los propietarios/productores no toman parte activa en los sistemas de procesamiento, venta al por menor y de entrega. Si bien, el precio de la leche en polvo continuará siendo un limitante importante, involucrar completamente a las asociaciones de ganaderos desde el inicio de estos proyectos podría formar parte de la respuesta. Si estos son exitosos, un siguiente paso podría ser la mejora genética de las razas locales. Los sistemas de producción intensiva peri-urbana de aves de corral, cerdos y leche se han constituido en el foco de inversión del sector privado en varios lugares. Las áreas agrícolas cercanas pueden beneficiarse del establecimiento de redes comerciales en estos sistemas, mediante la venta de cultivos forrajeros y subproductos de los cultivos, así como por medio del uso del estiércol obtenido en estos sistemas intensivos.

Instalaciones de riego a pequeña escala económicamente accesibles

En los últimos años se han desarrollado y aplicado ampliamente equipos simples para riego de precisión por goteo a un costo accesible en varios países. Los sistemas han demostrado ser exitosos en varias escalas, que comprenden entre 20 m2 empleados en fincas familiares o patios traseros hasta varias hectáreas, y han beneficiado a un sinnúmero de productores hortícolas. Estos sistemas que ya han sido probados en algunos países africanos, permitirán el cultivo de vegetales y frutas durante la estación seca -para consumo local, así como destinada al mercado- cerca de fuentes de agua superficial o en donde el agua subterránea esté disponible a poca profundidad. Unos pocos baldes de agua al día son suficientes para 20 m2 de vegetales; una bomba de pedal de modelo suizo, puede suplir los requerimientos para varios cientos de metros cuadrados. Los sistemas más grandes requerirán de equipos de bombas de motor. La bomba de pedal, ya empleada en Senegal y Tanzania, por ejemplo, puede ser manufacturada localmente, empleando materiales estándar de bajo costo.

Introducción de cultivo y procesamiento de palmas aceiteras

El desarrollo reciente de clones de palma aceitera precoces de alto rendimiento adaptados a ciertos entornos fuera de su contexto tradicional, provee una oportunidad para su introducción en áreas de la zona de sabana de Guinea, específicamente en valles y planicies fluviales que presentan agua subterráneas de acceso moderado.

La importancia económica de