Semillas de primera derrotan la sequía en Zambia

Miren, el maíz prematuro ofrece buenos resultados

Una grave sequía que duró tres años calcinó la vida en la provincia meridional de Zambia. Los pozos se secaron, los campesinos se vieron obligados a vender su ganado, familias enteras tuvieron que abandonar sus hogares en busca de agua y los cultivos perecieron. Salvo muchos campos de caupí.

Esta leguminosa resistente a la sequía se ha convertido en parte importante del Programa Especial sobre Seguridad Alimentaria de la FAO en ese país. Y los campesinos del distrito de Kalomo respondieron con rapidez al programa. “Están abiertos a las ideas nuevas. Sufrieron durante los tres años de sequía y perdieron mucho maíz”, explica Chris Ndiyoyi, coordinador del Programa Especial en esa zona.

Cerca de 30 campesinos están participando actualmente en el programa, que les proporciona semillas nuevas, plaguicidas y fertilizantes. Cada explotación sembró siete parcelas de demostración durante el breve periodo de lluvias de octubre y noviembre de 1995. De esas parcelas, una se dedicó a maíz de maduración breve y media, dos a mijo candela o mijo perla, dos a cacahuetes y una a caupís.

Esta mezcla de cultivos permite una mejor rotación de los mismos. Por ejemplo, el maíz sembrado en un campo antes usado para producir legumbres, que fijan nutrientes en los suelos, crecerá mejor que en un campo utilizado constantemente para cultivar maíz, y así se reducen la necesidad y los costos del fertilizante con nitrógeno.

A unos 70 km. al sudeste de Kalomo, en Kanchele Block, Samuel Mono cultiva 10,5 hectáreas de cultivos mixtos en el chaparral. Siempre ha cultivado variedades tradicionales de maíz, cacahuetes y caupís. Luego sembró las variedades nuevas proporcionadas por el programa. A mediados de junio del año en curso, su maíz ya llegaba a la altura de las rodillas y Mono estaba contento por el vigor de las semillas.

“Los vecinos se han interesado en ver algo nuevo”, afirmó Mono. “Me gusta que estamos plantando en filas en lugar de al azar. Así es más fácil deshierbar. Antes sembraba detrás del arado y la germinación no era pareja, mientras que con un almocafre (herramienta que hace huecos uniformes para sembrar) obtengo una germinación mejor”.

Pero su esposa, Jane Kalyangile, tuvo algunos problemas en su campo de maíz. Una variedad (GV610) se marchitó tras germinar, atacada por orugas. Con todo, otra variedad (GV408) está creciendo bien. “La germinación se dio al 100 por cien en comparación con mis campos comerciales, donde llegó a 80 y 90 por ciento”, señaló.

Cabe preguntarse si en caso de que tengan éxito las demostraciones, otros campesinos podrán reproducir los resultados de manera sostenible. Desde luego que todavía es pronto y están en juego diversos factores, pero lo que queda claro es que las nuevas semillas tienen la posibilidad de ayudar a los agricultores de esta zona proclive a las sequías.

Chris Ndiyoyi, el coordinador, afirma: “En principio para diversificarse pueden utilizar la misma cantidad de dinero que hoy gastan en cultivar sólo maíz. Si compran menos semillas de maíz pero mejores, también pueden permitirse cultivar leguminosas como caupís y cacahuetes. Si los campesinos toman más riesgos cultivando diversos productos, es menos probable que la siguiente sequía los golpee con la fuerza de la anterior”.