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Datos y estadísticas

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Mujer malauí de 65 años, con seis de sus nueve nietos cuyos padres padecen sida (UNICEF/HQ93-0757/Andrew)

El peligro del sida está aumentando más en las zonas rurales que en las ciudades del mundo en desarrollo, pese a lo previsto. Una comunicación cada vez mayor entre las zonas rurales y urbanas a través del comercio, la emigración y mejores redes de transporte, ha hecho aumentar más aceleradamente los índices de prevalencia del VIH en las zonas rurales. Esta hoja de datos resume algunos de los principales resultados de esta tendencia devastadora, con información del África subsahariana, donde están los países más afectados. Las conclusiones principales también se aplican a otros países en desarrollo.

El sida es sobre todo un problema rural

  • Más de dos tercios de la población de los 25 países africanos más afectados vive en zonas rurales.
  • En las zonas rurales hay menos información y servicios de salud que en las ciudades. La población rural, en consecuencia, tiene menos posibilidades de saber protegerse del VIH y, en caso de enfermar, de obtener atención.
  • Los costos del VIH/SIDA corren en gran parte a cargo de las comunidades rurales ya que los habitantes de las ciudades de origen rural que contraen el VIH a menudo regresan a sus comunidades al enfermar.
  • El VIH/SIDA afecta desproporcionadamente a sectores económicos como la agricultura, el transporte y la minería, donde abundan los trabajadores migrantes.

El sida socava la sostenibilidad del desarrollo

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  • La población muere antes de poder transmitir sus conocimientos y experiencia a la siguiente generación. Un estudio realizado en Kenya reveló que sólo el siete por ciento de las familias campesinas encabezadas por un huérfano cuentan con conocimientos suficientes de producción agrícola.
  • En el Ministerio de Agricultura de Kenya, el 58 por ciento de muertes del personal es por sida, y en el Ministerio de Agricultura e Irrigación de Malawi, por lo menos el 16 por ciento del personal padece esta enfermedad. Un estudio reveló que hasta un 50 por ciento del tiempo del personal de extensión agrícola se pierde a causa del VIH/SIDA en el África subsahariana.
  • En los primeros diez meses de 1998, murieron de sida 1 300 maestros en Zambia, equivalente a dos tercios del total de profesores formados al año.
  • La venta de recursos productivos para atender a los enfermos y pagar funerales, apartan fondos que se destinarían al desarrollo a largo plazo.

El SIDA es un peligro para la seguridad alimentaria

  • La pérdida de personas productivas en la sociedad afecta gravemente a la capacidad de las familias de producir y comprar alimentos.
  • Acoger a huérefanos del sida y cuidar a parientes enfermos reduce los alimentos disponibles para cada miembro de la familia.
  • En Namibia la información demuestra una extendida venta y matanza de ganado para dar apoyo a enfermos y ofrecer alimentos a los participantes en los funerales. Esto pone en peligro la industria ganadera y la seguridad alimentaria a largo plazo, así como las opciones de supervivencia.

El SIDA debilita la agricultura por la cuota que cobra entre la mano de obra

  • El sida ha matado a unos siete millones de trabajadores agrícolas desde 1985 en los 25 países más afectados de África. Podría cobrar otros 16 millones de vidas antes de 2020.
  • Más de un tercio del producto nacional bruto de los países más afectados procede de la agricultura.
  • A diferencia de otras enfermedades, el sida devasta sobre todo a la población en edad productiva, de entre 15 y 50 años de edad.
  • Para el año 2020 podría perderse hasta el 25 por ciento de la mano de obra agrícola podría perderse en países del África subsahariana (ver mapa, a la derecha).
  • El sida reduce la productividad al enfermar la población, debido a que unas personas se enferman y mueren, y otras pasan tiempo atendiendo a los enfermos, guardando luto y asistiendo a funerales. El resultado es una gran escasez de mano de obra agrícola y doméstica.
  • Los sistemas agrícolas de mano de obra intensiva con poca mecanización e insumos agrícolas son particularmente vulnerables al sida.

El VIH/SIDA afecta desproporcionadamente a las mujeres

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Mujer de Zimbabwe enferma de sida, en su aldea. Vive con su suegra, que la cuida (ONUSIDA/Szulz-Kryzanowski)

  • Las mujeres cuyos esposos son trabajadores migrantes son en especial vulnerables al sida, ya que ellos pueden tener otras parejas sexuales. Las propias mujeres pueden ejercer el sexo comercial en temporadas de presiones económicas.
  • Algunos de los mecanismos tradicionales para asegurar que las viudas tengan acceso a tierras contribuyen a la propagación del sida, por ejemplo el levirato, esa costumbre que obliga a los hombres a desposar a la viuda de su hermano. Desgraciadamente las iniciativas para poner fin a estas prácticas pueden hacer que muchas viudas se queden sin tierras ni alimentos.
  • Hay factores biológicos y sociales que exponen más a las mujeres al sida, en especial en la adolescencia y la juventud. En muchos lugares se han encontrado índices de infección de VIH de tres a cinco veces más altos entre las jóvenes que entre sus coetáneos.
  • En muchos países se han realizado estudios en los que se ha encontrado que las mujeres rurales cuyos maridos murieran de sida se vieron obligadas a practicar el sexo comercial para sobrevivir, por la falta de derechos jurídicos a las propiedades de sus difuntos esposos.

 

Para más información se ruega contactar a la Sra. Marcela Villarreal (marcela.villarreal@fao.org), coordinadora de la FAO en materia de VIH/SIDA