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Cuando se puso en marcha el proyecto de la FAO en Lempira Sur casi todos los campesinos de la zona utilizaban el viejo método agrícola de corta y quema. Despejaban una parte del bosque cortando la vegetación y quemando los desechos, esa parcela se cultivaba de uno a tres años, hasta que las cosechas comenzaban a disminuir por la falta de humedad y fertilidad de los suelos. Entonces los campesinos tenían que avanzar hacia otras parcelas, despejarlas, quemar los restos y sembrar de nuevo.
En colaboración, los campesinos locales y el personal de extensión crearon un sistema agroforestal, aprobado por los expertos de la FAO. Se llamó sistema Quesungual en honor a la aldea de Lempira Sur donde se llevó a cabo. El sistema se utiliza en parcelas que están entre 200 y 900 metros sobre el nivel del mar, y supone el cultivo de maíz, sorgo y porotos, intercalados con árboles. En vez de quemar la vegetación, los campesinos la quitan manualmente con machetes. Los árboles más altos, que antes se talaban o quemaban, hoy se conservan, ya que proporcionan fruta, leña y madera para muebles, además de proporcionar sombra a los cultivos que tienen debajo de sus frondas. Una parcela común y corriente, de entre una y tres hectáreas de superficie, suele tener de 15 a 20 árboles grandes, frutales o de madera, así como numerosos otros árboles y arbustos. Los árboles y arbustos se podán anualmente a una altura de 1,5 a dos metros, con el fin de eliminar las ramas que impidieran a la luz llegar a los cultivos. Las ramas más grandes se utilizan como leña, las más pequeñas se dejan en el suelo para contribuir a revitalizarlo. Así mejora la fertilidad de las tierras para el maíz, los porotos, el sorgo, el café y otros cultivos sembrados entre los árboles. El nuevo sistema agrícola tiene numerosas ventajas: las cosechas casi se han duplicado; se necesita menos mano de obra para formar y mantener las parcelas; los suelos conservan mejor la humedad, lo que permite a los cultivos tolerar la sequía regular que hay en la zona y reducir al mínimo el riesgo de erosión y deslaves. Se está elaborando un informe sobre el sistema agroforestal Quesungual, que pronto se difundirá.
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