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El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria Desde 1994 el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) de la FAO se ha dedicado a mejorar la seguridad alimentaria de los países que padecen escasez crónica de alimentos y carecen de los recursos necesarios para importar alimentos a fin de compensar el déficit.
Ayudar a los campesinos a aprovechar las oportunidades El principio de base es que en casi todos esos países hay medios viables y sostenibles para incrementar la disponibilidad de alimentos, pero una serie de limitaciones le impiden a los campesinos responder a las necesidades y aprovechar las oportunidades. El PESA se propone abrir el paso a una mayor productividad y a un acceso más amplio a los alimentos colaborando con los agricultores y otros integrantes del medio rural para determinar y eliminar esas limitaciones -sean de carácter técnico, institucional, económico, social o político- y demostrar formas de incrementar la producción,. El programa se basa en los principios de propiedad nacional, reducción de la pobreza y participación local. Se da prioridad a los pequeños campesinos, a la sostenibilidad económica y ambiental, así como a la equidad de género y social. En abril de 2001 el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria ya está trabajando en 62 países, que comprenden alrededor del 72% de los países clasificados como PBIDA. El programa se encuentra en distintas etapas de formulación en otros 18 países. Además, cada vez más países no clasificados como PBIDA -como Perú, Sudáfrica, Uganda y Zimbabwe- solicitan participar en el PESA y están en busca de recursos para hacerlo. El PESA se concentra en cuatro sectores relacionados entre sí y complementarios: mejorar le gestión del agua, intensificar la producción vegetal, diversificar los sistemas de producción, así como analizar los obstáculos socioeconómicos para la seguridad alimentaria y encontrarles soluciones. Planteamientos sencillos, comprobados Al inicio el programa hace énfasis en planteamientos sencillos y comprobados, como el acopio de agua en pequeña escala y sistemas de irrigación y avenamiento; participación popular en todas las etapas, desde la formulación a la ejecución del proyecto; y en la Cooperación Sur-Sur, para aprovechar la experiencia de otros países en desarrollo respecto a la forma de superar los obstáculos. En el ámbito de la iniciativa de Cooperación Sur-Sur, países en desarrollo más avanzados envían expertos de campo y técnicos a trabajar directamente durante dos o tres años con las comunidades rurales y los campesinos de otros países en desarrollo. En Tanzania, por ejemplo, donde casi la totalidad de la superficie agrícola es de secano, expertos y técnicos egipcios están trabajando con los campesinos locales en materia de riego, nutrición vegetal, fertilidad de los suelos, comercialización, crédito y finanzas rurales, agronomía, y producción de semillas, de cultivos y pecuaria. Actualmente están en marcha acuerdos de
cooperación Sur-Sur en 21 países, y se
están preparando otros 17 del mismo tipo.
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