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Al analizar el progreso alcanzado en la reducción de la incidencia del hambre pocas veces se descubren cambios pronunciados de un año para otro. A veces, una importante conmoción de origen natural o de carácter histórico (como puede ser un ciclón, una depresión económica o una guerra), puede desencadenar una crisis de seguridad alimentaria. Los efectos de este tipo de sucesos suelen ser transitorios, y quedan reflejados como un punto que sobresale entre las otras cifras sin llegar a alterar la trayectoria a largo plazo. Si se desea conseguir el objetivo fijado en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación habrá que esforzarse por modificar de forma efectiva las tendencias a largo plazo, y será necesario comprender los numerosos factores que dan origen a éstas. Las circunstancias varían bastante de un lugar a otro, al igual que la amalgama de factores que conducen a que ciertos grupos de población sean vulnerables al hambre y la pobreza. Por lo general, intervienen numerosos factores de tipo demográfico, ambiental, económico, social y político. Con posterioridad a la Cumbre, se han realizado importantes esfuerzos con objeto de elaborar métodos e indicadores efectivos para vigilar estos factores. En esta sección se presentan algunos resultados preliminares de esta labor, al examinarse ocho países que han experimentado cambios muy significativos en la prevalencia de la subnutrición desde 1980. Se resaltan dos países de cada una de las cuatro regiones del mundo en desarrollo: el país donde se ha conseguido reducir la prevalencia del hambre con más rapidez y el país que ha sufrido los peores reveses.
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