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Combatir la malnutrición con el conocimiento

La mayor parte de los problemas de nutrición se presentan, en todo el mundo, porque las personas no pueden obtener alimentos suficientes para satisfacer sus necesidades diarias de nutrición. Pero que la familia tenga suficientes alimentos no quiere decir que se satisfagan las necesidades alimentarias de todos sus integrantes. El pleno disfrute del derecho a los alimentos requiere que los miembros de la familia entiendan las necesidades nutricionales de cada persona y cómo satisfacerlas con los recursos disponibles.

Entre los pobres, este conocimiento puede significar la diferencia la enfermedad y la salud, entre la vida y la muerte. Dado el incremento de las enfermedades relacionadas con la alimentación en numerosos países ricos, los conocimientos de nutrición son importantes también para las familias con más recursos.

Para atender las necesidades de información clara y equilibrada sobre nutrición de la población mundial, la FAO está ayudando a los Estados Miembros a elaborar programas de educación en materia de nutrición.

Aproveche al máximo sus alimentos

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Una iniciativa es "Saque el máximo provecho de los alimentos que come", se trata de un conjunto de materiales que imparten conceptos básicos de nutrición a través de mensajes sencillos que se pueden adaptar para utilizarse en campañas locales apropiadas. Este conjunto contiene un boletín con orientación sencilla para el público general, una guía técnica más completa para todos los que participan en los programas de capacitación en nutrición y un cartel que destaca los mensajes básicos de la campaña: Disfrute comiendo alimentos variados; Coma lo justo para cubrir sus necesidades; Preserve la calidad e inocuidad de sus alimentos; Manténgase activo y en forma.

El cambio: enfoque integral en Viet Nam
A través de programas que asocian la capacitación en nutrición, con la horticultura y la cría doméstica de ganado se pueden producir mejoras duraderas para la nutrición y la seguridad alimentaria de las familias. En las zonas rurales de Viet Nam, alrededor del 45% de los niños y el 40% de las mujeres están subnutridos. Para mejorar la nutrición y la seguridad alimentaria de las familias, la FAO realizó un proyecto piloto de tres años de duración, que concluyó en junio de 2000. Este proyecto combinó la horticultura doméstica -para brindar alimentos e ingresos- con la educación en nutrición para las familias de niños malnutridos menores de cinco años. Se prestó asistencia a 12 000 familias pobres a través de capacitación y con donativos muy reducidos para que esas familias iniciaran sus huertos. También se impartió capacitación a 1 800 trabajadores y personal (de todos los niveles) de los ministerios de agricultura y salud, así como del sindicato de mujeres.

Se realizaron encuestas periódicas durante el proyecto para medir la eficacia de éste, y se verificó mensualmente el crecimiento de los niños. Las muestras comprendían a 40 niños de las familias beneficiarias de las comunidades del proyecto, y a otros 20 niños de una comunidad de control. Se entrevistó mensualmente a las personas encargadas de cuidar a los niños, a fin de determinar su conocimiento de la mejora de los niños. Las entrevistas indagaban el grado de malnutrición, la frecuencia del consumo de alimentos, los tipos de alimentos que se preparaban, los cambios en las prácticas alimentarias, la conciencia de la situación nutricional y el peso de los niños, la comprensión de los diagramas del crecimiento y otros instrumentos, así como el conocimiento de lo que constituye un alimento nutritivo. El personal del proyecto además proporcionó a las personas encargadas de atender a los niños información de temas como la lactancia materna, alimentos para el destete, higiene y cuidado infantil. Incluso, se realizaron demostraciones de cocina.

Un proyecto piloto de la FAO combinó con éxito la horticultura doméstica con capacitación en materia de nutrición para las familias de los niños malnutridos menores de 5 años
FAO/K.Vliegen

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Los trabajadores del proyecto descubrieron que cuando las familias entendían los beneficios económicos y en materia de nutrición que aportaba la horticultura doméstica, se sentían más motivados para preparar sus huertos familiares y mejorar las prácticas alimentarias de los niños.

"Antes, trabajábamos en los arrozales todo el día -explica Thi, campesino que participó con su esposa, Thanh, en el proyecto, y con su hija de tres años de edad-. Ahora hemos aprendido a organizar mejor nuestro tiempo. Además de trabajar en el campo, atendemos nuestro huerto familiar y, al mismo tiempo, cuidamos a nuestra hija".

Contó que al principio no habían creído en la utilidad de la horticultura doméstica. Pero cuando hubo las semillas, los frutales y los fertilizantes que proporcionó el proyecto, decidieron hacer la prueba. "Ahora nos damos cuenta de que nuestro huerto familiar nos puede proporcionar un alimento bueno y económico todos los días -señala-. Además, si vendemos lo que se produce obtenemos más ingresos. Muchos de nuestros vecinos nos han pedido consejo para hacer sus propios huertos. Pero lo más importante es que nuestra niña se está haciendo más fuerte, más saludable y feliz".

Medir el éxito
Una evaluación realizada en 1999 demostró que 15 de los 40 niños de la muestra de la encuesta mejoraron de una malnutrición grave a una malnutrición moderada, o de una malnutrición moderada a condiciones normales, en otras palabras, el 90% o más de las normas del peso aceptable correspondiente a distintas edades. La evaluación además descubrió que el proyecto redujo el índice de malnutrición un 12.8% en los primeros dos años. En cambio, no mejoraron las condiciones de nutrición de ninguno de los niños del grupo de control.

Otro proyecto parecido de seguridad alimentaria y nutrición familiar está en marcha en el valle de Luapula, en Zambia, donde más de la mitad de los niños menores de cinco años padecen malnutrición crónica. Este proyecto de cinco años de duración, iniciado en abril de 1997, se propone mejorar el acceso durante todo el año a una alimentación equilibrada que suministre suficiente energía, vitamina A, hierro y otros elementos nutritivos.

A las familias afectadas no sólo les falta acceso suficiente a una alimentación adecuada, sino que viven en condiciones carentes de higiene, sin atención médica suficiente, ni agua potable, información y educación adecuadas. De modo que el proyecto hace énfasis en un enfoque múltiple que comprende elementos agrícolas, de sanidad, fomento de la comunidad y educación. Además alienta la participación de la comunidad, con el propósito de habilitar a la población para elaborar y llevar a cabo sus propias actividades de desarrollo.

 

Dirección de Alimentación y Nutrición de la FAO
Oficina Jurídica de la FAO
Sitio web: El derecho a la alimentación (en inglés)
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