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Combatir el SIDA: los retos para la FAO pp Marcela
Villarreal, coordinadora de la FAO en materia de
VIH/SIDA (FAO/G.Diana) "El VIH/SIDA ya no es una mera cuestión de salud -explica Marcela Villarreal, coordinadora de la FAO en materia de VIH/SIDA-. Sus efectos en la seguridad alimentaria y el desarrollo rural están siendo devastadores. La mano de obra agrícola se está perdiendo aceleradamente a la vez que se debilitan los medios de transmisión de conocimientos y técnicas". La FAO tiene que reflexionar sobre la forma de proporcionar muchos de sus servicios, como la extensión agrícola, para responder a las nuevas necesidades que surgen en las zonas rurales afectadas, añade Villarreal. "Es necesario aplicarse en la reflexión sobre las consecuencias de la epidemia en la política agrícola y modificar nuestras actividades en consecuencia". Villarreal señala que la lucha contra el VIH/SIDA ha de abordarse desde todos los ángulos en forma coordinada: desde la agricultura, la medicina, la cultura, la socioeconomía y demás. "La migración y la urbanización, por ejemplo, influyen mucho en la propagación del virus, igual que las costumbres en materia de herencia. La política agrícola puede repercutir en todos esos factores", concluye. La FAO y el
SIDA El compromiso de la FAO respecto a esta enfermedad también se subrayó en la reunión celebrada en septiembre de 2000 del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, en el que se pidió a la FAO "informar de la incidencia de los casos de VIH/SIDA y supervisar sus repercusiones en la seguridad alimentaria". Las secciones técnicas de la FAO están incorporando el problema del VIH/SIDA en sus programas vigentes. Las actividades se dirigen a dos sectores principales:
"Las actividades de la FAO están motivadas por la demostración cada vez mayor de que el VIH/SIDA -sobre todo en África, intensifica los cuellos de botella actuales de la agricultura e incrementa la inseguridad alimentaria y la malnutrición de las familias. También se suma a la carga de trabajo de las mujeres rurales, porque ellas cuidan por tradición de los enfermos", explica Villarreal. El sida además exacerba las diferencias vigentes por razones de sexo, desde el punto de vista del acceso a los recursos productivos, como las tierras. "Por ejemplo, las viudas a menudo dejan de tener acceso a las tierras, que obtuvieran a través de sus esposos, con lo que pierden sus medios de supervivencia", añade. Estudios sobre el
terreno y análisis Otro estudio se concentra en las repercusiones del VIH/SIDA en la organización de la extensión agrícola y las actividades sobre el terreno en una selección de países del África subsahariana. La FAO además se aplica a incrementar el reconocimiento de la importancia de una buena nutrición para las personas que tienen VIH/SIDA, y ayudar a las familias a mejorar su nutrición. La epidemia de sida sigue una curva exponencial. "Al pasar cierto umbral de prevalencia, alrededor del cinco por ciento, el crecimiento exponencial hace difícil y muy costoso tratar sus consecuencias. Por lo tanto es crítico elaborar medidas de intervención antes de que la epidemia cunda en determinado país", explica Villarreal. Según las proyecciones actuales de la FAO, los países más afectados podrían perder hasta el 26 por ciento de su mano de obra agrícola en dos decenios. Se necesita aprovechar la experiencia de los países en que está avanzada la epidemia para que otros puedan actuar con rapidez y evitar la misma devastación. La prevención es compleja y rebasa la utilización de preservativos, afirma la especialista. "Me refiero a la educación, a una política agrícola que tome en cuenta las repercusiones posibles de la propagación de la epidemia, a tratar las raíces económicas de las costumbres rurales, como compartir esposas, y a abordar las relaciones desiguales entre los sexos asociadas a la difusión del virus." El éxito no se logra de golpe. "Estudios recientes demuestran que cuando un país considera tener la epidemia bajo control, como sucedió en Tailandia y Uganda, comienza a disminuir la atención y se dedican menos recursos a la información y los programas de prevención. Entonces la epidemia se incrementa aceleradamente de nuevo. El sida no es algo que se 'supera', es un problema que exige una estrategia integral a largo plazo, dirigida a todos los sectores de la sociedad, con un fuerte compromiso político", afirma Villarreal. p p La especialista piensa que las instituciones de Naciones Unidas deberían emprender una evaluación coordinada de las repercusiones de las políticas sectoriales en la pandemia. "La FAO debería abordar cuestiones relacionadas con la agricultura, mientras que otros organismos deberían hacerlo en su propio terreno. Así se puede combatir la enfermedad desde muchos ángulos", concluye.
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