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LECCIONES DE NAMIBIA

Roma, Septiembre de 1997

Este estudio de caso fue escrito por Sally Sontheimer, Consultora del Servicio de Mujeres en Desarrollo de la FAO, con el auspicio de un proyecto interregional financiado por el Gobierno de Noruega, titulado "Mejora de la información sobre la contribución de la mujer en la producción agrícola para la planificación acorde con el género" (GCP/INT/602/NOR) que se implementó en Namibia, Tanzania y Nepal, entre los años 1995 y 1997. La versión en lengua original del documento fue editada por la autora misma.

Las opiniones expresadas en el presente documento pertenecen a la autora y no reflejan necesariamente la posición de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Prefacio

Este estudio de caso es parte de una serie de documentos que se están preparando para un "Taller sobre Participación y Género en la Planificación del Desarrollo Agrícola - Cosechando las mejores prácticas" que se realizará en Roma, en diciembre de 1997. El Taller brindará la oportunidad de reunir a personas de varios países en los que la FAO brindó asistencia a instituciones y comunidades con el fin de apoyar procesos de planificación que son participativos y que abordan las diferentes necesidades y prioridades de los hombres y mujeres de la zona rural. Los objetivos de este taller son:

· comparar y compartir las experiencias vividas en diferentes países y, de este modo, desarrollar las capacidades de las instituciones y organizaciones que trabajan en el sector agrícola para utilizar los enfoques participativos y acordes con el género en la planificación agrícola;

· a partir de las experiencias compartidas, desarrollar potencialmente un marco o modelo para la planificación participativa del desarrollo agrícola acorde con el género; y

· compartir lo aprendido de estas experiencias de campo con las divisiones técnicas interesadas de la FAO y explorar los vínculos que existen con los programas complementarios de la FAO, tales como el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (SPSF) y el Programa Socioeconómico y de Análisis de Género (SEAGA).

Se espera que este estudio de caso sea del interés de otras personas que trabajan en programas y proyectos que buscan maneras efectivas de incluir a la mujeres de la zona rural, sus experiencias y prioridades, en los procesos de planificación agrícola.

ABREVIATURAS Y ACRÓNIMOS

ACORD Acción y Cooperación en Investigación y Desarrollo
DARD Departamento de Agricultura y Desarrollo Rural
DEES División de Extensión e Ingeniería del MAWRD
DWA Departamento de Asuntos de la Mujer
FAO Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
GA Análisis de Género
GCP Programa de Cooperación del Gobierno
MAWRD Ministerio de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural
NAP Política Nacional Agraria
NAS Estrategia Nacional Agraria
NEPRU Unidad de Investigación de la Política Económica de Namibia
NGO Organismo No Gubernamental
NOLIDEP Programa de Desarrollo Ganadero del Norte
NPD1 Primer Plan de Desarrollo Nacional
PRA Evaluación Rural Participativa
RRA Evaluación Rural Rápida
SARDEP Programa de Desarrollo Sostenible de los Recursos Forrajeros de los Animales
SEAGA Programa Socioeconómico y de Análisis de Género de la FAO
SPSF Programa Especial para la Seguridad Alimentaria de la FAO
SSD Departamento de Ciencias  Sociales de la Universidad de Namibia 
TCP Programa de Cooperación Técnica de la FAO
TOT Programa de Formación de Capacitadores

I. INTRODUCCIÓN

Como Namibia es un país recientemente independizado, existe una atmósfera estimulante de cambio. Una doctrina fundamental de las nuevas políticas del gobierno es proporcionar un mayor equilibrio en la distribución de la riqueza de la sociedad, con lo que se busca rectificar los desequilibrios sociales que constituyeron un aspecto inherente del sistema apartheid establecido por la administración colonial sudafricana.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha venido trabajando con el Gobierno de Namibia en este crucial período posterior a la independencia, apoyando dos proyectos dirigidos al fortalecimiento de la capacidad del Ministerio de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural (MAWRD) para abordar de manera efectiva las necesidades, tanto de los agricultores como de las agricultoras y para incluir los problemas de género en sus políticas, estrategias y programas. El proyecto "Capacitación para la Integración de las Mujeres en la Agricultura y el Desarrollo Rural" estuvo dirigido al desarrollo de capacidades en el servicio de extensión relativas a cómo utilizar los enfoques participativos y acordes con el género en la planificación de actividades de extensión de agricultores de subsistencia en áreas comunales. Ello implicó la capacitación de técnicos de extensión agrícola en una combinación de técnicas de análisis de género y de evaluación rural participativa (PRA) y, posteriormente, la vivencia de una experiencia de campo práctica para permitirles investigar, sin intermediarios, las diferentes actividades, limitaciones y prioridades de los hombres y las mujeres. El resultado principal del proyecto es la creación de un grupo núcleo de capacitadores calificados para formar a otro personal de extensión agrícola en este enfoque.

Mientras que el proyecto de capacitación se centró en el desarrollo de capacidades para la planificación a un nivel micro, el proyecto "Mejora de la Información sobre la Contribución de las Mujeres en la Producción Agrícola para la Planificación Acorde con el Género" se centró en brindar información a los planificadores a un nivel micro y a los responsables de la formulación de políticas a un nivel macro. Las evaluaciones rurales participativas se llevaron a cabo en varias localidades de toda Namibia (conjuntamente con las actividades de la PRA del proyecto de capacitación), para enriquecer la base de información sobre los problemas de género en la agricultura. Posteriormente, se compartió esta información con el personal del Ministerio y con otros actores importantes en un proceso de consulta, discusión, y sensibilización. Finalmente, todas estas actividades culminaron con la formulación de un Plan de Acción para la Política de Desarrollo Agrícola Acorde con el Género.

Estos dos proyectos fueron bastante interesantes en varios aspectos. Ambos coincidieron con un período de actividad en el que el Ministerio estaba preparando sus propias políticas y estrategias agrícolas y, de este modo, los proyectos pudieron contribuir en el proceso de formulación y, lo más importante, pudieron desarrollar las capacidades necesarias para la aún más desafiante labor de implementación. Los proyectos también fueron innovadores en cuanto a la utilización de los enfoques y métodos participativos y, de esta manera, representaron una experiencia relativamente nueva tanto para la FAO como para el Ministerio de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural.

La participación en estos dos proyectos representó una experiencia de aprendizaje muy importante para aquéllos que se vieron involucrados - para los técnicos de extensión, quienes recibieron capacitación en evaluación rural participativa y en análisis de género; para los responsables de la toma de decisiones, los cuales no habían pensado lo suficiente en las implicancias que podría tener el compromiso de una política orientada a las agricultoras y a las familias rurales dirigidas por mujeres; y, así también, para la FAO, el personal del Ministerio y los consultores, quienes establecieron el marco de base, brindaron la capacitación y otros servicios de apoyo. El hecho de documentar la experiencia e intercambiar información sobre lo que resultó y lo que tal vez no resultó, también proporcionan una experiencia de aprendizaje no sólo para aquellos que se encuentran directamente involucrados, sino también para las personas interesadas en apoyar procesos participativos similares. Por lo tanto, el propósito del presente documento sólo es el siguiente: revisar la experiencia conjunta de los dos proyectos de "género" a fin de compartir lo aprendido en términos de:

· cómo desarrollar las capacidades de los servicios de extensión para utilizar enfoques participativos acordes con el género;

· cómo hacer uso de la Evaluación Rural Participativa para mejorar el aprendizaje sobre los problemas de género en la agricultura, al igual que, cómo recolectar información que pueda orientar el análisis de la política; y

· cómo incluir de manera efectiva los problemas de género en el programa de trabajo del Ministerio a través de una combinación de la capacitación en el análisis de género, la sensibilización y la formulación de políticas y estrategias acordes con el género.

En lo referente a la organización del documento, se necesita conocer algunos antecedentes de Namibia, pues contar con una comprensión básica de las características agroecológicas del país (especialmente en el caso de Namibia) y del contexto histórico ayudan a poner en perspectiva lo sucedido. Continuando con esta discusión, se hace una explicación sobre la necesidad de los proyectos y su diseño. La siguiente sección describe brevemente cómo se implementaron los proyectos en el campo. Como en otros estudios de esta serie, la quinta sección del documento analiza las lecciones aprendidas a partir de la implementación, en especial los puntos fuertes y los puntos débiles de los enfoques utilizados, en términos de seis "retos" que fueron inherentes al proceso o que surgieron durante su realización:

· el punto de partida, es decir, determinar dónde comenzar y las implicancias que éste tuvo en la manera en que se estructuró y apoyó el proceso.

· los instrumentos y métodos que se utilizaron y cómo funcionaron en términos de aprendizaje y documentación sobre los problemas de género en la agricultura, así como en términos de las facilidades que se concedió a la participación de hombres y mujeres en la planificación del desarrollo agrícola.

· la información de género, es decir, un breve análisis de los datos más importantes encontrados a partir del AG/PRA y el impacto que tuvo esta nueva información.

· el desarrollo de capacidades, es decir, las capacidades de qué personas o de qué instituciones fueron mejoradas y qué estrategias y métodos funcionaron mejor para lograr dicha tarea.

· los vínculos, es decir, de qué manera los proyectos promovieron los vínculos con los procesos de planificación en curso.

· la institucionalización, es decir, qué cambios se hicieron o deberían hacerse con el fin de crear un ambiente más adecuado para los enfoques participativos acordes con el género para lograr la planificación del desarrollo agrícola.

En la sección final, se destacan las principales lecciones aprendidas en forma de consejos para aquellos que estén interesados en el apoyo de procesos similares.

A la autora le gustaría poner énfasis en el hecho de que la metodología que se siguió para escribir este estudio de caso no incluyó un proceso de evaluación formal. El documento se basa más bien en los conocimientos que adquirió la autora a través de su participación regular en ambos proyectos, en las muchas discusiones con otras personas que han participado en ellos y en la revisión de los informes relacionados con los proyectos así como de otra documentación importante.

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