El Senegal es un país costero de la zona sudano-saheliana, con una superficie de 197.000 km2 y una población estimada en 1995 en 8 347 000 habitantes, de los cuales el 52% son mujeres. La economía nacional está dominada por el sector agrícola (agricultura, ganadería, explotación forestal, pesca) en el que trabaja más del 60% de la población. La débil modernización del sector agrícola así como las condiciones climáticas aleatorias han determinado un descenso de la productividad y una fuerte presión sobre los recursos naturales.
A raíz de las dificultades económicas, el país ha debido aplicar políticas de ajuste estructural encaminadas a la reactivación del crecimiento, especialmente mediante una mejora del ambiente agroecológico. Es por eso que las actuales orientaciones de la política nacional de desarrollo económico y social hacen hincapié en una utilización sostenible de los recursos. Los ejercicios de planificación sobre los que se basa dicha política coinciden en proponer un proceso participativo con estrategias y métodos que promueven la participación de todos los actores. En este sentido, el sector forestal ha desempeñado una función de vanguardia. En efecto, desde 1990, la Dirección de aguas y bosques, caza y conservación de suelos (DEFCCS) saca partido de sus 15 años de experiencia de campo. Esta reflexión le permitió introducir una serie de innovaciones a nivel institucional y fomentar condiciones propicias para la aplicación del enfoque participativo. Hoy, la participación activa del conjunto de los actores en el proceso de planificación del desarrollo rural es un hecho aceptado por todos.
Las mujeres, que constituyen el 75 % de la población rural, ocupan un lugar preponderante entre los actores del desarrollo agrícola. Además de las actividades reproductivas, el 81 % de las mujeres participa en trabajos agrícolas, cumpliendo jornadas de 12 a 15 horas de trabajo. Existe, sin embargo, un consenso social en el sentido de que los hombres ayudan a las mujeres en los trabajos que demandan una cierta fuerza física.
En los últimos veinte años se han observado notables progresos en las políticas y los programas relativos a la promoción de la mujer. Los organismos multilaterales, bilaterales y las ONG han participado en iniciativas que contribuyeron a mejorar la condición de las mujeres y ampliar sus oportunidades de promoción económica y social. Entre los elementos que ilustran esta dinámica, cabe señalar los siguientes:
- la adopción, en 1972, de un código familiar que proporciona un marco jurídico propicio para la defensa de los intereses de las mujeres;
- la creación, en 1978, de un departamento ministerial encargado de la promoción de la mujer;
- la adopción, en 1982, de un primer plan de acción en favor de las mujeres;
- el apoyo a las iniciativas de creación y estructuración de asociaciones y grupos femeninos;
- la introducción de equipos que facilitan las tareas domésticas.
En el Plan Nacional de Acción en pro de la Mujer (PANAF), 1997-2001, se subraya que si bien en los discursos se reconoce el lugar central de la mujer así como su importante contribución al desarrollo sostenible, en la práctica todavía se subestima y subcuantifica su trabajo.
En los años setenta, el Senegal optó por un enfoque que promovía la integración de las mujeres en el desarrollo (llamado enfoque Mujer y Desarrollo -MyD), que todavía hoy se puede percibir. A mediados de los años ochenta, el país comenzó a hacer suyas la reflexión y las investigaciones sobre los resultados y límites de dicho enfoque. Se decidió adoptar en las estrategias y métodos el enfoque Género y desarrollo (GyD). Actualmente, tanto los coparticipantes al desarrollo como las instituciones nacionales incorporan en sus análisis las cuestiones relativas al género.
En las orientaciones políticas de diversos ministerios se considera que el eje estratégico de intervención consiste en tomar en cuenta dicha problemática. Además del PANAF, elaborado bajo la égida del Ministerio de la Mujer, el Niño y la Familia (MFEF), cabe citar el documento de estrategia política del Ministerio responsable de la Alfabetización y la Promoción de las Lenguas Vernáculas, el Ministerio de Salud y de la Acción social, y el Ministerio de la Enseñanza técnica y de la Formación profesional.
Uno de los proyectos del MFEF tiene por objeto promover la integridad física y moral de las mujeres, favorecer su acceso a las esferas de decisión y elaborar un marco legislativo favorable para el establecimiento de relaciones igualitarias entre el hombre y la mujer. El proyecto, intitulado "Promotion des droits et renforcement du pouvoir des femmes sénégalaises" (Promoción de los derechos y fortalecimiento del poder de las mujeres del Senegal) está financiado por el ACDI, apoyado por el CECI y ejecutado por medio de una red de organizaciones locales de mujeres "Siggil Jigèen" 5. El proyecto comenzó en 1993 y acaba de firmarse, en agosto de 1997, una fase de consolidación de 5 años, por un total de 1 500 millones de francos CFA.
Los donantes han formado una red extraoficial llamada "Femmes et développement" (Mujeres y Desarrollo), que cuenta con la colaboración activa de los Países Bajos, que apoya también numerosas iniciativas de información y formación sobre la problemática hombre/mujer. Asimismo, el sistema de las Naciones Unidas, más concretamente el PNUD, UNIFEM y la OIT, contribuye notablemente a incrementar la información al respecto. Además, la estrategia de intervención de la Unión Europea para la ordenación de los recursos naturales incluye expresamente dicha problemática en el análisis del ciclo de los programas. Cabe citar, asimismo, las siguientes instituciones que se ocupan de la problemática "Género y Desarrollo": CONGAD, Bristish Council, CECI, Fundación Friedrich Ebert, IDEP, CIID, OXFAM/UK, etc. Es digno de mención, por último, el programa SAGA (Social and Gender Analysis) del Instituto de Desarrollo Económico /Banco Mundial.
Este programa de capacitación sobre el análisis social y de género se apoya sobre las enseñanzas de los programas nacionales de extensión agrícola (PNVA), financiados por el Banco Mundial durante los últimos veinte años en diferentes países africanos. El programa SAGA ha identificado las contradicciones y diferencias existentes entre los contenidos de los programas de extensión y las expectativas y necesidades de los productores, más particularmente de las productoras. Por eso, el programa de capacitación SAGA tiene por objeto armonizar los contenidos, los métodos y las herramientas de extensión con la realidad social y productiva de los agricultores y agricultoras. En mayo de 1996 se ha organizado en Ouagadougou (Burkina Faso) un taller de capacitación de capacitadores de Burkina Faso, Mauritania y Senegal. Actualmente se está verificando el material pedagógico en situaciones reales, y se prevé que se terminará para fines de 1997.
Las investigaciones fundamental y aplicada se interesan también por el tema del "género". Desde 1993, algunos investigadores y otros actores del desarrollo de varios países de Africa occidental han formado una red llamada REGECA (Réseau Genre et Créativité en Afrique) 6. Se abrió una reflexión sobre la "tropicalización" de ciertos conceptos del enfoque "Género" cuya utilización crea problemas por su carga cultural y su significado. Algunos miembros (de Côte d'Ivoire y Burkina Faso) de la red han escrito monografías al respecto, para cuya publicación se ha solicitado la colaboración de los Países Bajos.
Por lo que se refiere a los puntos de contacto entre los temas Género /Desarrollo sostenible /Ordenación de los recursos naturales, que constituyen la base de la intervención del PREVINOBA, objeto de la presente monografía, cabe mencionar una iniciativa de la DEFCCS, apoyada por la embajada de los Países Bajos en Dakar y por la representación de la FAO en Senegal.
En marzo de 1995 se ha organizado un taller con unos treinta participantes (agentes de campo, responsables del diseño de proyectos, responsables de la toma de decisiones, coparticipantes del desarrollo). En el taller se ha reflexionado en profundidad sobre el concepto de género y las herramientas correspondientes, se han analizado las actividades de dos proyectos forestales teniendo en cuenta la problemática hombre/mujer, y se han realizado trabajos de grupo. Estas actividades permitieron diseñar los primeros elementos de un plan de acción para utilizar e incorporar el análisis de género en la ordenación sostenible de los recursos naturales.
Después del taller, la DEFCCS, mediante el proyecto "Appui au programme de développement de la foresterie rurale au Sénégal" (Apoyo al programa de desarrollo de las actividades forestales rurales en Senegal -- GCP/SEN/037/NET - Cooperación FAO/Países Bajos), ha financiado en agosto de 1996 un estudio para llegar a una mayor comprensión de:
- los beneficios directos e indirectos que obtienen las mujeres al participar en los proyectos forestales;
- las capacidades reales de participación de las mujeres en la ejecución de los proyectos.
Los resultados del estudio deberían aprovecharse para los ejercicios de planificación del sector forestal en las seis zonas ecogeográficas del país, incluida la asignación de los recursos, por ejemplo los humanos.
5 Siggil Jigèen: literalmente "alzar la cabeza de las mujeres o honrar a las mujeres"; red de asociaciones activas en el ámbito de la promoción de la mujer, sobre todo en las ciudades.
6 Las actividades de dicha red han comenzado en 1993, con miembros provenientes de Benin, Burkina Faso, Côte d'Ivoire, Malí, Níger y Senegal. La asamblea constituyente ha tenido lugar en octubre de 1996 en el Níger. La adhesión a la red es de carácter individual y voluntario. El Senegal cuenta con un centenar de miembros.