En Bangladesh, una extensionista explica recibir y manejar los créditos
FAO/17552

El crédito y el capital son requisitos básicos para incrementar la producción agrícola. Los agricultores y agricultoras necesitan créditos a corto plazo para comprar semillas mejoradas, fertilizantes, insecticidas y herbicidas, así como para contratar braceros para trabajar los campos y ayudar en las actividades post-cosecha. Y necesitan créditos a largo plazo para invertir en tecnologías más eficientes - en riego, herramientas y aperos que permiten ahorrar mano de obra, y transportes - y para crear nuevas empresas si las condiciones son propicias. Sin embargo, en los países en desarrollo las mujeres, incluso en los casos en que hacen las veces del cabeza de familia, no gozan de plena personalidad jurídica, que les habilitaría para la obtención de créditos. Este acceso limitado, cuando no totalmente inexistente, a los servicios financieros rurales dificulta los esfuerzos de la mujer por mejorar o ampliar sus actividades agrícolas a fin de obtener ingresos en efectivo.

Mujeres mercadeando en las calles de Haití
FAO/18757/ G. Bizzarri

Aunque en los países en desarrollo todos los pequeños agricultores, ya sean hombres o mujeres, encuentran problemas para conseguir créditos, la situación a que se enfrentan las mujeres es más grave porque carecen de garantías. Como los hombres son los propietarios de la tierra reconocidos por la ley, son ellos quienes proporcionan los avales. Cuando emigran a los pueblos y las ciudades, dejando a las mujeres encargadas de la administración de la explotación familiar, el problema obviamente se agrava. Un análisis de los sistemas de crédito en Kenya, Malawi, Sierra Leona, Zambia y Zimbabwe reveló que las mujeres reciben menos del 10% del volumen de crédito concedido a pequeños agricultores y tan sólo el 1% de la cuantía total de los créditos destinados a la agricultura. En Jamaica, las mujeres reciben únicamente el 5% de los préstamos del Banco de Crédito Agrícola. La ironía de esta situación es que, como demuestran diversos estudios y la experiencia, cuando las mujeres logran créditos son más de fiar que los hombres por lo que respecta al reembolso de sus deudas.

Una transacción en Zambia
FAO/17873/ A. Conti

Varios factores determinan la renuencia de los bancos y las asociaciones de crédito a conceder préstamos a las mujeres:

  • suelen tener poca experiencia como prestatarias, lo que es al tiempo causa y efecto de este problema;
  • normalmente piden préstamos de pequeña cuantía;
  • por lo general no participan en los programas o estructuras de desarrollo o extensión que proporcionan un vínculo con las instituciones de crédito;
  • la elevada tasa de analfabetismo entre las mujeres entraña que muchas de ellas sean incapaces en ocasiones de cumplimentar los procedimientos de solicitud.

La limitada participación de las mujeres en las asociaciones y cooperativas de agricultores, dominadas por los varones, reduce asimismo la probabilidad de que reciban créditos cuando éstos se distribuyen.

Pero la inversión en las mujeres produce resultados considerables, como ha demostrado un reciente programa de la FAO en Malí. Estableciendo fondos y sistemas de crédito rotatorio, es posible aprovechar el potencial de las mujeres para participar en igualdad de condiciones en el desarrollo sostenible.

         Más información 
La inversión en las mujeres
Las cuestiones de género en el contexto de las políticas y la planificación

  Subcategorias
crédito
la mujer en el desarrollo y las políticas de género
planificación del desarrollo rural
políticas económicas

Departamento de Desarrollo Sostenible de la FAO