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Las grandes cantidades de plaguicidas que están sin utilizar constituyen una grave amenaza para el medio ambiente y la salud pública en los países en desarrollo, según un estudio de la FAO presentado a principios de junio.
La FAO calcula que los países en desarrollo mantienen existencias de más de 100 000 toneladas de plaguicidas obsoletos, de las cuales 20 000 están en Africa (véase el mapa).
Muchas de estas sustancias químicas son tan tóxicas que unos cuantos gramos podrían envenenar a miles de personas o contaminar una vasta superficie. Entre las sustancias muy tóxicas y persistentes están el DDT, la dieldrina y el HCH (hexaclorociclohexano). La mayor parte de estos plaguicidas son sobrantes de donaciones de de estas sustancias, proporcionadas por programas externos de asistencia. Esas existencias crecen constantemente, a falta de medios para eliminarlas, seguros desde el punto de vista ecológico. La FAO está solicitando un esfuerzo mundial concertado para deshacerse de estos sobrantes peligrosos y evitar una acumulación futura.
"Las existencias obsoletas de plaguicidas son bombas de tiempo potenciales", afirmó Niek van der Graaf, jefe del Servicio de Protección Vegetal de la FAO. "Las fugas, filtraciones y diversos accidentes relacionados con los plaguicidas son muy comunes y ocurren en muchas partes. Las condiciones de almacenamiento pocas veces cumplen las normas internacionales establecidas. Muchos recipientes que contienen plaguicidas se deterioran y su contenido se fuga y cae al suelo, contaminando las aguas subterráneas y el medio ambiente. La mayor parte de los almacenes está en el centro de las zonas urbanas o próxima a las zonas habitadas".
En Africa y en el Cercano Oriente, los plaguicidas obsoletos se han convertido en motivo de gran preocupación ambiental, añade el informe. Algunas existencias tienen 30 años y se mantienen en malas condiciones, con pocas medidas de seguridad o sin ellas. No existe país alguno que no se vea afectado por los graves peligros ambientales que suponen los plaguicidas obsoletos. A menos que se tomen medidas cuanto antes, la situación puede ser catastrófica e irreversible, asegura la FAO.
Con el paso de los años, los países en desarrollo han importado una enorme variedad de plaguicidas, donados por organizaciones de asistencia o por otros países. "De la cifra total oficial de 627 millones de dólares de plaguicidas que se importaron en Africa en 1993-94, por lo menos el 40 por ciento, o un equivalente a 269 millones de dólares, tal vez se haya desperdiciado", agrega el informe. La información correspondiente a otras regiones muestra que el problema no se limita a Africa, sino que también está presente en Europa del Este, Asia y América Latina.
De acuerdo a la FAO, las razones comunes de que sobren plaguicidas son:
Documentos disponibles
La FAO ha publicado diversos trabajos que proporcionan recomendaciones sobre cómo evitar la acumulación de plaguicidas obsoletos y cómo tener bajo control y desechar las existencias que ya no se desee conservar. Entre estos documentos figuran:
Si se desea obtener mayor información, ponerse en contacto con
Alemayehu.Wodageneh@fao.org
¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org
© FAO,1996