![]() |
|
Las dificultades de Corea del Norte con las reservas de alimentos es probable que aumenten después de que graves inundaciones arrollaron las zonas agrícolas decisivas del país a fines de julio, lo que ha venido a ejercer una presión mayor sobre el sistema de racionamiento del Estado, que de por sí ya opera con porciones menores que los criterios mínimos.
Un equipo de trabajo en el terreno FAO/PMA evaluó el daño que causaron las tormentas a la producción agrícola y a las reservas alimentarias. Estimó de manera provisional que la pérdida total de cereales de este año en la zona meridional, productora del 60% de los granos que consume el país, es de alrededor de 373 mil toneladas (el equivalente de arroz pulido).
El alcance pleno de las pérdidas y las consecuencias para las reservas alimentarias del año que viene -se informa en un Alerta Especial FAO/PMA- dependerá considerablemente de la posible recuperación de los cultivos en las zonas afectadas y de las condiciones meteorológicas de aquí a la cosecha de octubre.
Es inevitable que las inundaciones acentúen la gravedad de los actuales problemas de las reservas de alimentos, añade el informe. Las dificultades del abasto, causadas en gran medida por anteriores inundaciones de 1995, han supuesto que el racionamiento que se lleva a cabo a través del Sistema Público de Distribución (SPD), del que depende la mayoría de la población, se haya corregido introduciendo considerables reducciones.
Hoy en día la ración de cereal del SPD es de cerca de 6 kg. mensuales o 200 gr. al día para una gran cantidad de personas. Las raciones hoy están muy por debajo de los niveles históricos y para muchas personas son muy inferiores a las cantidades mínimas requeridas, informa el documento.
Pero como la distribución actualmente depende casi por completo de las importaciones, es probable que aun esta ulterior reducción no se haya mantenido constante; las raciones sólo se surten y de manera irregular cuando llegan las importaciones. Y los informes indican que en ocasiones las asignaciones de cereales se han limitado a una vez por mes en lugar de dos.
Mientras tanto, las autoridades han permitido a las provincias intercambiar productos por alimentos directamente con los países vecinos, sobre todo con China. Entre los productos que figuran en la lista de intercambios hay crustáceos, metal de desecho, mármol y madera, a cuya obtención se atribuye haber contribuido a la deforestación y erosión de los suelos.
También se ha autorizado a las provincias para recurrir a las reservas financieras locales a fin de adquirir alimentos. Y las zonas del país que han tenido éxito importando alimentos con este método están excluidas de la asignación central del SPD por el tiempo calculado de duración de las importaciones.
Las autoridades están muy limitadas para hacer importaciones comerciales de alimentos al contado, pero han tenido éxito para conseguir provisiones a cambio de acero, cemento y oro. También han tratado con ahínco de obtener reservas de alimentos a través de donaciones bilaterales o sobre la base de pagos diferidos.
Pese a estos esfuerzos, la cantidad de importaciones de cereales y de ayuda alimentaria proporcionada o prometida hasta el momento -848 300 toneladas- apenas llega a la mitad del 1 471 000 de toneladas necesarias para 1995/96, según lo define el informe FAO/PMA de mayo del año en curso. Esto deja un déficit global de 622 700 toneladas, que debe cubrirse para mantener los niveles mínimos de las raciones.
¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org
© FAO,1996