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para la Agricultura y la Alimentación
 
Los países de la CEI responden a la variación de los mercados, afirma la FAO, pero la inversión en las fincas sigue teniendo muchas limitaciones

INFORMACION SOBRE LAS
COSECHAS

Se calcula la producción agregada de cereales y leguminosas de la CEI correspondiente a 1996 en 133 millones de toneladas, un 2% por encima de la producción del año pasado.


La producción de trigo de la CEI podría aumentar este año un 10%, a 70 millones de toneladas


Es probable que la cosecha de arroz con cáscara de 1996 se mantega estable, y que se compensen los rendimientos medios más bajos con el cultivo de zonas más extensas en los estados asiáticos centrales.


La producción ganadera a gran escala sigue en recesión, y es probable que esta situación se prolongue durante muchos años todavía.


La FAO informa que estos cálculos son preliminares y que se deben tratar con precaución.

Las reformas económicas han favorecido a la producción agrícola en muchos de los 12 países de la Comunidad de Estados Independientes durante el último año, según un informe especial de la FAO, que indica que la producción de cereales y leguminosas en toda la región ha aumentado ligeramente, pese a la sequía que se presentó en algunas partes.

La producción de cereales y leguminosas correspondiente a 1996 aumentó un 2%, a 133 millones de toneladas, de acuerdo al informe preparado por el Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO. Las cosechas fueron considerablemente mejores en la Federación Rusa y en Kazajstán, y compensan el mal rendimiento de Ucrania, segundo productor en importancia de la región.

“Hay indicios de que la caída de la producción de granos de muchos países de la CEI ya puede estarse superando”, afirma la economista de la FAO Marijke Drysdale. “Con todo, el clima sigue siendo un factor determinante y la producción está un 20% por debajo de la media quinquenal.”

Las medidas para controlar la inflación y los déficit del presupuesto -asegura el informe- no sólo han producido la liberalización de los precios del pan en casi todos los países, sino también un amplio proceso de privatización del sistema de comercialización de los cereales.

Esto ha conducido a un crecimiento de la inversión privada en la elaboración del trigo y en la industria de distribución. “En las esquinas de muchos poblados y ciudades se están abriendo nuevas panaderías comerciales con equipo nuevo, que a menudo abastecen los agricultores y los pequeños comerciantes”, afirma Drysdale.

Muchos agricultores están aumentando su superficie de cultivo de trigo y girasol, productos más comerciales. El trigo se vende a menudo a los pequeños comerciantes, que acumulan lotes comerciales. Ellos los venden después a los molinos y a los comerciantes que operan en los mercados internos y de exportación.

Las fincas también están respondiendo más a los costos en todos los países, pero particularmente en la Federación Rusa, Kazajstán y Ucrania. Muchas están utilizando los insumos escasos con mayor eficacia, están ocupando tierras marginales ociosas, reduciendo las pérdidas debidas a cosechas malas y, en algunos casos, avanzando de manera constante en la administración de las fincas.

El crecimiento del comercio de trueque de insumos agrícolas y la penetración en el mercado de plaguicidas y fertilizantes importados son indicios estimulantes de un aumento de la producción. Con todo, sin la reestructuración de las grandes fincas estatales y la privatización de las tierras, que permitiría a los agricultores utilizar las tierras como garantía y tener un mayor acceso al crédito agrícola y a la aseguración de las cosechas, es probable que la producción siga teniendo muchas limitaciones.

Informe especial sobre la CEI


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