El Comité de Pesca analiza la situación de la pesca y la acuicultura mundiales


Delegados de más de 100 naciones,
de organismos de la ONU y organizaciones especializadas, así como de otras entidades gubernamentales internacionales y organizaciones no gubernamentales, se reunieron en la sede de la FAO el 17 de marzo para celebrar la 22ª reunión del Comité de Pesca de la FAO (COFI).

El programa del Comité consistía, durante los cuatro días de la reunión, en analizar un estudio recién presentado por la FAO: Situación de la Pesca y la Acuicultura Mundiales, 1996 (SOFIA). Este estudio informa de una producción pesquera récord y afirma que la demanda creciente de pescado podría satisfacerse mediante una mejor administración de la pesca y una mayor expansión de la acuicultura, pese a la presión sobre los recursos pesqueros de superficie.

La FAO calcula que la pesca mundial podría incrementarse por lo menos en 10 millones de toneladas y acaso hasta 20 millones siempre que:

  • se rehabiliten los recursos degradados;
  • se exploten más los recursos que no están bien aprovechados, sin pescar en exceso dichos recursos ni los que ya han tocado su nivel más alto de explotación sostenible o lo han rebasado;
  • reducir los desechos y desperdicios.


SOFIA establece la producción pesquera correspondiente a 1995 en una cifra récord de 112.3 millones de toneladas, superior a los 109.6 millones de toneladas de 1994. Este aumento obedece sobre todo al veloz crecimiento sostenido de la producción de la acuicultura, particularmente en China, así como a la rápida expansión de las existencias tan fluctuantes de peces de las especies que nadan en las superficies del mar abierto, como las anchoas, en Sudamérica. (Más información en el informe SOFIA).

Además de analizar el nuevo informe de la situación de la pesca mundial, el programa de la reunión del COFI de 1997 incluye la discusión sobre muchas otras cuestiones importantes, como:

  • la sobrepesca,
  • el desperdicio producido por el desecho de especies no deseadas que se capturan junto con los peces buscados (denominada captura accidental);
  • contaminación y modificación del ecosistema acuático;
  • subsidios;
  • biodiversidad; y
  • cumplimiento de las medidas internacionales de conservación y control de las embarcaciones pesqueras con licencia para pescar en mar abierto.


El Subdirector General Moritaka Hayashi, jefe del Departamento de Pesca de la FAO, informó a la reunión de que las fuerzas del mercado no pueden resolver por sí mismas los peligros que corre la capacidad a largo plazo de la pesca para proporcionar alimentos y una forma de ganarse la vida."En el caso particular de la sobrepesca, la experiencia muestra que es causa de la sobrecapitalización de la pesca industrial, y de la presión excesiva en el caso de la pesca a pequeña escala y de pesca imprudente en busca de capturas más voluminosas. Esto ha producido el colapso de algunas pesquerías y existencias de peces".

SOFIA, al examinar la dinámica de los principales 200 recursos de la pesca marina del mundo, demuestra el rápido incremento de la presión que esta actividad ejerce. El informe señala que la cantidad estimada de reservas sujetas a control, ha incrementado gradualmente desde haber casi desaparecido en 1950 hasta más del 60% en 1994, y destaca la urgencia de medidas efectivas de control y reducción de la pesca.

"Respecto a los recursos que están hoy por debajo de los niveles máximos de producción que hayan presentado, sería posible recuperar esos niveles reduciendo la pesca y, en casi todos los casos, mejorando al mismo tiempo el rendimiento por reclutamiento -se explica en SOFIA-. Esto se puede lograr aumentando considerablemente la edad en la primera captura, prohibiendo la explotación de ejemplares que no han alcanzado su pleno desarrollo, ampliando la dimensión de las redes y cerrando temporal o permanentemente las zonas donde se concentran los ejemplares jóvenes".

"Si bien las provisiones de pescado pueden mantener el ritmo de la demanda mundial, esto no quiere decir que se satisfagan las necesidades de todos los consumidores", explica el Sr. Hayashi, aludiendo al importante papel de la pesca en la seguridad alimentaria, puesto de relieve en la reciente Cumbre sobre la Alimentación celebrada en Roma. “Puede concebirse -aunque no es inevitable- que las personas que padecen crónicamente de pobreza e inseguridad alimentaria empeorarán a corto plazo. Conforme aumentan los precios y los problemas de distribución, el pescado, y otros alimentos ricos en proteínas podrían quedar fuera de su alcance”. El Sr. Hayashi instó al Comité para que analice una combinación de soluciones tecnológicas, económicas y jurídicas para estas cuestiones.

Entrevista con Moritaka Hayashi, Subdirector Adjunto del Departamento de Pesca de la FAO

Más información:


17 de marzo de 1997


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