Proyecto precursor de cultivo de hongos para personas impedidas en Tailandia

 

Proyecto precursor de cultivo de hongos para personas impedidas en Tailandia, novedad para la FAO




Hongos en cambio de dinero: una tecnología sencilla será introducida en Tailandia para ayudar a las personas impedidas.
Los países de la región de Asia y el Pacífico han designado el periodo 1993-2002 como Decenio de las Naciones Unidas para los Impedidos, diez años para sensibilizar a la región sobre los problemas de millones de hombres, mujeres y niños impedidos. Es difícil obtener estadísticas pero la información existente muestra que entre uno y tres por ciento de la población adulta de la región padece algún tipo de impedimento. Sólo en China, en 1985 había 50 millones de personas impedidas, más de 8 millones de ellas menores de 14 años de edad.

Se calcula que entre el 80 y el 90 por ciento de la población impedida de Asia vive en zonas rurales, muchos de ellos en condiciones de pobreza extrema. Se ha individualizado a las empresas agroindustriales como un campo de actividad en que esas personas podrían ganar dinero, que tanto necesitan. La FAO y el Gobierno de Tailandia están estableciendo un proyecto precursor para capacitar a personas impedidas a fin de que cultiven y comercialicen hongos.

Lawrie Jacobson, funcionario de Recursos Humanos de la FAO para asuntos relacionados con la incapacidad, afirmó: "Es muy interesante porque es una novedad para la FAO. Si tiene éxito, no hay razón de que no funcione bien en otras partes de Tailandia y en otros países de la región". Jacobson, él mismo impedido, ha venido trabajando en pro de las personas impedidas desde hace 17 años.

Tailandia se ocupa de su población impedida

Tailandia, donde se calcula que la población impedida es de alrededor de 1 100 millones de personas, es uno de los pocos países de Asia que está tomando medidas concretas para dar apoyo y rehabilitar a este vulnerable sector de la sociedad. Muchas personas impedidas trabajan en centros de capacitación vocacional, pero el gobierno también está utilizando incentivos fiscales y jurídicos para estimular a las ONG y al sector privado a capacitar y dar empleo a las personas impedidas.

Los hongos casi son un alimento básico en Tailandia, se consumen tradicionalmente en la mayor parte de los alimentos. Su precio comercial está muy por encima del de casi todos los otros productos hortícolas. Se ha definido el cultivo de hongos como actividad adecuada para personas con una amplia variedad de impedimentos, en particular para los que utilizan sillas de ruedas. Un estudio de fondo elaborado por un consultor especialista en hongos ha confirmado la idoneidad del proyecto, al mostrar que:

  • los hongos se pueden cultivar en todas las zonas de Tailandia;
  • las semillas y el medio de cultivo se pueden obtener a un costo razonable;
  • la mayor parte de las variedades empieza a producir a la vuelta de dos a cuatro meses;
  • si la comercialización constituye un problema en las zonas apartadas, el producto se puede secar y vender cuando haya transporte;
  • como la mayor parte de los hongos crecen mejor en la oscuridad, la persona a cargo de cultivarlos no trabaja a la intemperie y está protegida de las condiciones del clima.

Otra razón de peso para la importancia del proyecto es la satisfacción psicológica de los cultivadores.

Se discuten en una reunión actividades que generen ingresos para las personas impedidas que viven en las zonas rurales

En una reciente reunión de mesa redonda para la integración de las personas impedidas en los sistemas agrícolas y agroindustriales, celebrada en mayo en Bangkok, se discutieron las oportunidades de obtener ingresos para la población rural impedida de la región. Patrocinados por la FAO, nueve especialistas de seis países -Bangladesh, Camboya, Japón, Sri Lanka, Tailandia y Viet Nam- participaron en la reunión y presentaron trabajos sobre una variedad de asuntos. Eiichi Takada, de Japón, tiene problemas auditivos y habló de las personas con impedimentos de los sentidos, de las zonas rurales de Japón. Cyril Siriwardene, de Sri Lanka, tiene un impedimento motriz y se ocupó del tema de las personas con impedimentos motrices y de los miembros superiores, que están en la industria agrícola de la región. Y Prayat Punong-ong, que padece deficiencia visual, habló sobre las personas ciegas en la economía rural tailandesa. También se trató el tema de la condición de persona con impedimento motriz en Camboya, donde decenios de guerra, millones de minas terrestres y la pobreza han producido una de las proporciones más elevadas de personas impedidas del mundo.

10 de julio de 1997


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