La ayuda internacional ahora se orienta a la seguridad alimentaria a largo plazo en Bosnia y Herzegovina


Las actividades internacionales de socorro en Bosnia y Herzegovina, devastadas por la guerra, están gradualmente orientándose a la ayuda para el desarrollo, conforme entran en vigor las iniciativas de paz, si bien una considerable proporción de la población sigue estando muy vulnerable en lo que atañe a la calidad y disponibilidad de los alimentos.



Receptor de semillas cuidando su nuevo cultivo

El sector agrícola ha sido de los más afectados por los tres años de guerra. El gran desplazamiento de la población ocurrido desde que se inició la guerra en 1992, además del daño causado al equipo agrícola, al ganado, los cultivos y a las existencias de insumos, han devastado la producción en la finca. Siguen escaseando los insumos agrícolas esenciales para producir y conservar los alimentos -inclusive semillas de alta calidad, fertilizantes, herramientas manuales y conservadores para los alimentos-, su abasto es irregular y su costo está fuera del alcance de quienes más los necesitan.

Las iniciales actividades de ayuda se concentraron en la distribución urgente de insumos entre los sectores más vulnerables de la población, en las zonas afectadas por la guerra. Durante tres años, el Servicio de Operaciones Especiales de Socorro de la FAO distribuyó entre los campesinos vulnerables más de 15 mil toneladas de semillas (de trigo, patata, cebada, cebolla), 300 mil paquetes de legumbres y hortalizas y siete mil toneladas de fertilizantes, a través de proyectos financiados por los gobiernos de Finlandia, Italia, los Países Bajos, Noruega, Suecia, el Reino Unido y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Desde 1994, la FAO ha sido la entidad principal que ha estado a cargo de la coordinación de las organizaciones, los donadores y las ONG que ofrecen ayuda e intervención a corto plazo para la recuperación agrícola del país.

En 1997, la Organización sigue ocupándose de las necesidades más inmediatas de las personas desplazadas y de las familias pobres de las zonas de Gorazde, Sanski Most y Kulen Vakuf, cerca de Bihac, así como de los grupos de mujeres desplazadas de Srebrenica.

Las actividades internacionales de auxilio más recientes están tratando de pasar del socorro agrícola a la rehabilitación y el desarrollo, a fin de mejorar la seguridad alimentaria. Por ejemplo, el proyecto de la FAO de producción urgente de semillas de alta calidad para las zonas de Bosnia y Herzegovina afectadas por la guerra, iniciado en julio de 1996, está ocupado en la creación de una red de producción y mantenimiento de semillas en todo el país. Con financiamiento de Japón y del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el objetivo del proyecto consiste en incrementar la producción local de semillas comerciales de alta calidad.

Un objetivo inmediato del proyecto es instalar en Sarajevo un laboratorio de control de calidad de las semillas, con financiamiento del gobierno de Suiza. El programa de competencia técnica en control de calidad de las semillas puesto en marcha en Sarajevo para Bosnia y Herzegovina se propone establecer un laboratorio acreditado que se ocupe del control de calidad de las semillas, que satisfaga las normas internacionales.

Las actividades de control de calidad de las semillas se interrumpió en Bosnia y Herzegovina cuando las instalaciones competentes fueron por completo destruidas durante el primer año de la guerra. Todo el equipo del laboratorio fue saqueado o quedó destruido, el personal calificado se fue y ningún laboratorio provisional se hizo cargo de sus funciones. Las muestras de semillas del país actualmente se están enviando al extranjero para someterse a pruebas de calidad.

El Centro de Inversiones de la FAO también ha estado participando intensamente en actividades encaminadas a reanimar la agricultura y la seguridad alimentaria a largo plazo en Bosnia y Herzegovina.

Inmediatamente después de haberse firmado el Acuerdo de Paz de Dayton, en diciembre de 1995, la FAO envió un grupo de evaluación para identificar las zonas de Bosnia y Herzegovina donde se necesitara más financiamiento de urgencia. A consecuencia del trabajo de ese grupo, se puso en marcha un proyecto de 50 millones de dólares, de reconstrucción agrícola urgente para incrementar la producción del sector, mejorar la seguridad alimentaria y crear empleos que generasen ingresos para la población rural afectada por la guerra. Este proyecto, con financiamiento del Banco Mundial, la Unión Europea y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), proporcionó una contribución urgente para restablecer la ganadería, el equipo y otros bienes fundamentales de las fincas privadas. Se proporcionaron e importaron más de cuatro mil tractores y cosechadoras, así como cuatro mil novillas preñadas y 1 400 cabras, que beneficiaron a ocho mil de los agricultores más necesitados del país. Hacia junio de 1996, apenas a seis meses de su elaboración, el proyecto logró comenzar a distribuir el ganado y el equipo, y actualmente está en vigor. La FAO, organización responsable de la elaboración del proyecto, de su supervisión y evaluación, sigue vigilando sus actividades y ya está por dar inicio a su segunda fase.

El Centro de Inversiones también ha puesto atención al sector forestal de Bosnia y Herzegovina, que de algún modo salió relativamente intacto del conflicto civil. Pero no había equipo para transportar los árboles desde los bosques a los aserraderos a fin de dar inicio a esta empresa cuyas ganancias son tan necesarias. Actualmente ya hay más de 400 unidades de equipo de transporte listas para movilizarse al amparo de un proyecto silvícola urgente, que también se propone elaborar materiales para la reconstrucción de casas dañadas, financiado por el Banco Mundial y la Unión Europea. "Estas actividades ponen de manifiesto la participación de la FAO que no se limita a donar semillas y otros insumos agrícolas, sino cuyo planteamiento del desarrollo es mucho más amplio", afirmó Lennart Ljungman, experto en silvicultura que estuvo al frente del grupo que el Centro de Inversiones envió para evaluar los daños de los cuatro años de guerra.

Las autoridades de Bosnia y Herzegovina han manifestado su interés en ampliar la participación de la FAO y del Centro de Inversiones. En julio del año en curso, el Gobierno solicitó oficialmente participar en el Programa especial de seguridad alimentaria de la FAO. Como es un país de bajos ingresos y con déficit de alimentos, Bosnia y Herzegovina califica para recibir asistencia de ese programa, cuyo propósito consiste en mejorar la seguridad alimentaria nacional a través de un incremento veloz de la producción y asequibilidad de alimentos. Actualmente está en marcha un viaje de investigación de un grupo del Centro de Inversiones, solicitado formalmente por el Ministro de Agricultura de ese país.

El Centro de Inversiones ayuda a los países en desarrollo a movilizar inversiones para la agricultura y el fomento rural, proporcionando ayuda para definir y formular proyectos de financiación de instituciones nacionales y multilaterales.

Más información sobre el Centro de Inversiones de la FAO

2 de septiembre de 1997

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