Los países de América Latina y el Caribe cuentan las pérdidas causadas por el Niño y se preparan para lo peorSe calcula que los países de Centroamérica y el Caribe han cosechado entre 15 y 20 por ciento menos de cereales y frijoles en 1997, en comparación con 1996, debido a las anomalías del clima producidas por El Niño, según un Informe especial dado a conocer por el Sistema Mundial de Información y Alerta sobre Agricultura y Alimentación de la FAO (SMIA). Las pérdidas en muchos países han sido muy grandes. En Nicaragua, por ejemplo, se perdió cerca del 80 por ciento de la producción prevista de maíz en las zonas más afectadas por la sequía. Alrededor de 9 500 familias de 27 municipios de la Costa del Pacífico necesitan ayuda alimentaria y para rehabilitar las actividades agrícolas. Los países latinoamericanos y del Caribe son particularmente vulnerables a los efectos de El Niño, fenónmeno que se inicia con un calentamiento de las corrientes superficiales del Océano Pacífico en la región de Perú. Esto afecta las pautas del clima y produce condiciones más erráticas y extremas que constituyen un riesgo para la región, de inundaciones y sequía en diferentes sitios y etapas del ciclo. Los cultivos que se están cosechando del segundo ciclo en los países de Centroamérica y el Caribe fueron dañados por las fuertes lluvias de septiembre, estación normal de huracanes, y luego por un clima anormalmente seco, común de El Niño. "Las perspectivas de recuperación de las pérdidas anteriores son casi nulas para casi todos los países", se explica en el informe. "Además, hay un grave riesgo para la siembra del primer ciclo de cereales, que se inicia en marzo, si el clima seco se prolonga hasta marzo y abril". Muchos países de esta subregión están preparándose por si empeora la situación. En Guatemala, según el informe, se están financiando pequeños sistemas de riego, se están mejorando los caminos rurales, se está ejerciendo control sobre las reservas estratégicas de granos y se está mejorando la información meteorológica. En América del Sur se prevé que los efectos de El Niño se sentirán con más fuerza durante los primeros meses de 1998. Bolivia, que tuvo lluvias torrenciales en septiembre, ahora anticipa inundaciones en la zona oriental del país y sequía en el altiplano. El gobierno está tomando medidas de protección. Brasil también ha sufrido inundaciones y el informe advierte que se prevén "más lluvias en los meses venideros, que podrían significar una grave amenaza para el crecimiento de los cultivos de maíz, mientras que en el nordeste, por el contrario, se informa que llueve menos de lo normal y se prevé un clima seco en los meses próximos". Las condiciones de sequía en esta región también han dañado los pastizales, lo que ha reducido la producción de leche y propiciado incendios en diversos países, en particular en Colombia. Se informa de graves inundaciones y mareas altas en ciertas zonas de Ecuador, con daño para los cultivos y para la vivienda e infraestructura. 15 de diciembre de 1997 Más información:
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