DECLARACION DEL DIRECTOR GENERAL AL 29º PERIODO DE SESIONES DE LA CONFERENCIA

Señor Presidente de la Conferencia,
Señor Presidente Independiente del Consejo,
Señoras y Señores Ministros,
Excelentísimos Señores,
Señoras y Señores :
Hace un año se celebraba en esta misma sala la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.
No hace falta destacar la importancia de ese acontecimiento para la realización
del mandato de la Organización, pero es preciso rendir homenaje una vez más
a todos los que permitieron que la Cumbre fuera un gran éxito: a los gobiernos,
a los parlamentarios, a los representantes de las organizaciones intergubernamentales,
no gubernamentales y del sector privado, y al personal de la Organización. Se
trata ahora de hacer lo más importante, con determinación, tenacidad y
coherencia, es decir, poner en práctica los compromisos contraidos por los 186
países. Esta es la perspectiva en la que conviene situar los trabajos de este
29º período de sesiones de la Conferencia.
(Situación de la agricultura y la alimentación en el mundo)
La situación de la agricultura y la alimentación mundiales presenta
hoy aspectos contrastantes. Gracias a las buenas cosechas de 1996, se han absorbido
ahora las fuertes tensiones existentes en los mercados de productos alimenticios
en 1995-96. Sin embargo, persisten las dificultades en numerosos países y, según
las primeras estimaciones para 1997, el aumento de la producción agrícola
mundial será sólo del 1,1 por ciento. Además, las existencias de cereales,
cuyo volumen total se estima en 285 millones de toneladas, es decir, algo más
del 15 por ciento de la utilización prevista en 1997/98, no alcanzan el nivel
de seguridad fijado entre el 17 y 18 por ciento de las necesidades anuales. Para
muchos países de bajos ingresos y con déficit de alimentos, el costo elevado
de las importaciones de alimentos constituye un grave problema financiero y un obstáculo
para su progreso para la seguridad alimentaria.
En el plano mundial, las perspectivas son buenas, ya que el crecimiento de la economía
mundial en 1997 y 1998 deberían ascender al 4,2 por ciento aproximadamente,
frente al 4,1 por ciento en 1996. Pero la situación sigue siendo preocupante
en muchas partes del mundo. Numerosos países en desarrollo, agobiados por su
deuda exterior, cuya totalidad ascendía a 2 billones 177 000 millones de dólares
en diciembre de 1996, corren el riesgo de verse cada vez más marginalizados.
Muchos de ellos encuentran dificultades para dotarse de un entorno capaz de atraer
capitales extranjeros y mejorar su competitividad con rapidez suficiente para afrontar
el avance del libre intercambio y la globalización. La asistencia para el desarrollo
sigue reduciéndose en términos reales, ya que en los últimos años
se ha mantenido en torno al valor nominal de 60 000 millones de dólares. En
cambio, la destinada al sector agrícola ha disminuido notablemente, de 16 000
millones de dólares en 1988 a unos 10 000 millones en 1995, si bien afortunadamente
parece vislumbrarse un cambio de tendencia. En estas condiciones, no puede sino crecer
el abismo entre los ricos y pobres, tanto entre los países como dentro de ellos.
Además, persisten los conflictos armados y las urgencias alimentarias que, en
muchos casos, se refuerzan mutuamente. Si la paz es una de las condiciones previas
indispensables para la seguridad alimentaria, es imposible prever una vida fácil
para los pueblos hambrientos.
(Aplicación del Plan de Acción de la Cumbre)
Para alcanzar los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, se
han emprendido varias iniciativas:
La elaboración de documentos, realizada junto con 150 Estados Miembros en desarrollo
y en transición, sobre las estrategias nacionales para la agricultura y la seguridad
alimentaria hacia el año 2010 permite disponer de un marco para la colaboración
de la FAO con esos países. Es de esperar que los países desarrollados,
miembros de la FAO, participen en esta actividad preparando documentos análogos
lo antes posible, a fin de lograr un planteamiento mundial de los problemas de la
seguridad alimentaria.
Desde el comienzo de este año, se ha empezado a desarrollar el Sistema de Información
y Cartografía sobre la Inseguridad y la Vulnerabilidad Alimentarias, en estrecha
colaboración con numerosos organismos del sistema de las Naciones Unidas, así
como instituciones internacionales y nacionales que trabajan en este sector. En una
consulta de expertos organizada por la FAO el pasado marzo, se definieron las medidas
que han de adoptarse para emprender este programa. Estas medidas fueron aprobadas
por el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial en su período de sesiones
de abril de 1997 y se ha formado un grupo de trabajo interorganismos para llevarlo
a la práctica.
Sin embargo, para reducir a la mitad en el año 2015 la cifra de 800 millones
de personas cuyo acceso a la nutrición es insuficiente, hay que ir más
allá de los discursos, los seminarios, los estudios y los informes de consultores.
Por esta razón, se han centrado los esfuerzos en acciones concretas sobre el
terreno. El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, punta de lanza de la
acción concreta a nivel de comunidades rurales de los países pobres, está
funcionando ya en 24 países y, en otros 44, se halla en curso el proceso de
formulación que se espera finalizar antes de que termine el año. Si bien
los fondos previstos en el programa ordinario de la Organización son modestos,
han ejercido un efecto catalizador permitiendo movilizar recursos bilaterales y multilaterales,
gracias a los cuales este programa vital se desarrollará progresivamente para
abarcar a los 86 países de bajos ingresos y con déficit de alimentos.
Por otra parte, el programa de lucha contra las plagas y enfermedades transfronterizas
de los animales y las plantas cuenta ya en su activo con numerosos éxitos: intervenciones
tempranas para afrontar situaciones de urgencia, sobre todo la peste bovina en cinco
países y lucha contra la langosta del desierto en las regiones más amenazadas
por esta plaga, Africa del norte, el Sahel y en las costas del Mar Rojo y Golfo de
Adén. El desarrollo de este programa permitirá establecer una red mundial
de unidades nacionales y fortalecer la capacidad de intervención rápida
y asistencia a los países para eliminar epizootías y combatir las enfermedades
de las plantas.
La FAO ha mantenido y fortalecido su apoyo a los Estados Miembros en la aplicación
de los acuerdos de Marrakech a nivel normativo y operacional. Esta asistencia, facilitada
por medio de 18 seminarios regionales y 44 proyectos nacionales, se ha centrado en
las políticas agrarias, las perspectivas abiertas por la “Decisión sobre
medidas relativas a los posibles efectos negativos del programa de reforma en los
países menos adelantados y en los países en desarrollo importadores netos
de productos alimenticios”, los derechos de propiedad intelectual, las medidas sanitarias
y fitosanitarias, los obstáculos técnicos al comercio y las normas internacionales
del Codex Alimentarius, cuya Comisión Mixta FAO/OMS cuenta con 158 miembros.
No obstante, la Organización deberá fortalecer su capacidad para contribuir
a la preparación de las negociaciones comerciales futuras, en colaboración
estrecha con la OMC, el Banco Mundial y la UNCTAD.
La Cumbre puso de relieve con vigor la necesidad de asociar a la sociedad civil en
la lucha contra el hambre y la malnutrición. Por esta razón, la FAO ha
estimulado la realización de las campañas de “Alimentos para todos”. Algunos
países, tanto desarrollados como en desarrollo, han emprendido ya un proceso
de concertación a nivel nacional a tal efecto. Deseo reiterar mi llamamiento
a todos los gobiernos para que emprendan su campaña nacional , sobre todo mediante
la organización de foros nacionales en los que se agrupe a todos los actores
y asociados en el desarrollo (parlamentarios, ONG, sector privado, asociaciones femeninas
y de juventud, medios de difusión, universidades, etc.). En el marco de esta
apertura a la opinión pública mundial, se organizó la operación
“Telefood” con ocasión del Día Mundial de la Alimentación, que ha
permitido sensibilizar sobre los problemas del hambre y la malnutrición a unos
500 millones de telespectadores de un centenar de emisoras de televisión de
más de 70 países.
Asimismo, bajo la dirección del Comité Administrativo de Coordinación
de las Naciones Unidas, se ha establecido un dispositivo de cooperación entre
organismos para la aplicación del Plan de Acción de la Cumbre mediante
la creación, a propuesta de la FAO y del FIDA, de una red sobre el desarrollo
rural y la seguridad alimentaria.
Por último, la FAO ha establecido un dispositivo para el seguimiento de la aplicación
del Plan de Acción de la Cumbre, de conformidad con las orientaciones del Comité
de Seguridad Alimentaria Mundial, el cual examinará en su próximo período
de sesiones los resultados obtenidos.
(Otras realizaciones)
Señor Presidente:
La FAO ha proseguido e intensificado sus esfuerzos para la ejecución del programa
de reformas aprobado por el Consejo en su 106º período de sesiones de junio
de 1994 a nivel de políticas, prioridades y estructuras de la Organización.
Además, ha adoptado medidas en otros sectores importantes de su mandato.
Ante todo, las iniciativas para la utilización sostenible de los recursos naturales
han permitido:
aprobar el Plan de Acción Mundial de la Conferencia técnica internacional
sobre los recursos fitogenéticos, celebrada en Leipzig en junio de 1996;
revisar la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria;
realizar con éxito el programa de lucha integrada contra las plagas en Asia
y empezar a aplicarlo en Africa.
Por otra parte, en el sector forestal la FAO ha seguido desarrollando un programa
centrado en la contribución de ese sector a la seguridad alimentaria, la ordenación
eficaz y responsable de los recursos y el equilibrio entre los valores económicos,
ecológicos y sociales de los bosques. Ha contribuido también a la elaboración
de programas forestales nacionales, especialmente mediante la preparación de
un esquema de planificación para el desarrollo sostenible de todos los tipos
de bosques y actividades forestales. Durante los dos últimos años, la FAO
ha contribuido en forma sustancial al diálogo sobre las cuestiones forestales
a nivel internacional y ha desempeñado plenamente su función de coordinador
apoyando los trabajos del Grupo Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre los
Bosques y presidiendo el equipo interinstitucional que ha preparado un plan de trabajo
para la aplicación de las decisiones de dicho Grupo. Además, hace menos
de un mes se celebró en Antalya el 11º Congreso Forestal Mundial por invitación
de Turquía y con el apoyo de la Organización.
Por último, en los sectores de la pesca y la acuicultura, la FAO ha seguido
trabajando en el marco del Plan de Acción de Kyoto sobre la contribución
sostenible de la pesca a la seguridad alimentaria, del Código de Conducta para
la Pesca Responsable y del fortalecimiento de los órganos regionales, en particular
la Comisión del Atún para el Océano Indico, creada recientemente,
y el Consejo General de Pesca del Mediterráneo. Después de la última
Conferencia, se han celebrado, en el marco de los órganos regionales, 21 consultas
técnicas sobre la ordenación de los recursos pesqueros marinos. Asimismo,
se han intensificado los trabajos relacionados con los recursos genéticos acuícolas
y se han hecho estudios sobre las consecuencias del fenómeno “El Niño”
para la pesca en América Latina y en Africa.
(Elaboración, análisis y difusión de la información)
En todos los sectores, la compilación, el análisis y la difusión
de información figuran siempre entre las actividades más importantes de
la FAO. La publicación del informe anual sobre El Estado Mundial de la Agricultura
y la Alimentación sigue siendo el principal vehículo de información
general acerca del sector. Este informe incluye ya una sección dedicada a la
evolución de la seguridad alimentaria después de la celebración de
la Cumbre. Se han iniciado dos nuevas publicaciones para ofrecer un análisis
en profundidad de la situación y los problemas específicos de los sectores
pesquero y forestal. “El Estado Mundial de la Pesca y la Acuicultura” y “La situación
de los bosques mundiales”. Además, en 1996, se publicó la Sexta Encuesta
Alimentaria Mundial, incluyendo por primera vez datos sobre China y los países
de Asia Central en transición, con una metodología perfeccionada y una
información antropométrica más completa.
La FAO continúa sirviendo también de referencia para seguir la evolución
a largo plazo de la agricultura y seguridad alimentaria mundiales. Después del
estudio “La agricultura mundial hacia el año 2010”, publicado en 1993 , se iniciará
una actualización de la evolución probable hasta el 2015 que incluirá
una evaluación menos detallada hasta el 2030.
(Técnicas modernas de información y telecomunicación)
Durante estos últimos años, la Organización ha elaborado y aplicado
estrategias y planes para la utilización eficaz de tecnologías modernas
de información y telecomunicación. La instalación o sustitución
del equipo y los programas y aplicaciones informáticos, la mejora del flujo
de información a través de la red interna Internet y la introducción
de instrumentos multimediales han permitido racionalizar y modernizar los sistemas,
reduciendo a la vez los costos. La Organización utiliza ya las videoconferencias
en sustitución de las reuniones y consultas interinstitucionales tradicionales.
También las técnicas de la difusión de la información han evolucionado
siguiendo el paso de los tiempos, gracias a las posibilidades de estos medios electrónicos.
El Centro de Información Agraria Mundial (WAICENT) permite ya a los gobiernos,
a las instituciones y al público en general acceder fácilmente a toda una
serie de informaciones esenciales para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural
sostenible: FAOSTAT para los datos estadísticos, FAOINFO para las informaciones
textuales y FAOSIS para el acceso a sistemas de información especializados,
principalmente sobre los recursos genéticos animales y los plaguicidas. Se han
establecido también tres formas diferentes de acceso al Sistema Mundial de Información
y Alerta sobre la Alimentación y la Agricultura.
Estos esfuerzos están dando sus frutos. El “sitio” FAO en Internet registra
más de un millón de visitas al mes y ha contribuido a reforzar como nunca
la capacidad de la Organización de difundir su información a los usuarios
en árabe, español, francés e inglés. Para asegurar el acceso
al WAICENT en las zonas donde la utilización de Internet no es todavía
fácil ni generalizada, se han distribuido 2 000 CDRom en todos los Estados Miembros.
El Programa de Labores y Presupuesto para 1998-99 permitirá ampliar aún
más los distintos servicios de información que se facilitan a los Estados
Miembros. En particular, se prevé facilitar en Internet y CDRom una serie de
documentos técnicos de la FAO, pero también ayudar a los Estados Miembros
a desarrollar su propia capacidad de utilizar toda la riqueza documental de la FAO.
(Participación popular y función de la mujer)
Señor Presidente,
La FAO atribuye una importancia capital a la plena participación de todos los
miembros de la sociedad en la consecución del objetivo común: Alimentos
para todos. Con la voluntad firme de estimular un enfoque participativo en todos
los programas y actividades de la Organización, se ha dado un trato prioritario
a la realización de actividades en favor de la mujer. Dentro de la Secretaría,
el “Comité sobre la Mujer y el Desarrollo” estimula con éxito a todos los
departamentos técnicos de la FAO a tener en cuenta la paridad entre el hombre
y la mujer en la elaboración de sus programas y proyectos. Para fomentar la
toma de conciencia sobre la importante función de la mujer en la seguridad alimentaria,
se publicó un estudio detallado con ocasión del Día Mundial de la
Mujer Rural en octubre de 1997. En el sector de la información, el programa
de análisis socioeconómico y de género, que se está realizando
desde junio de 1996, ha prestado ayuda a más de 2 000 especialistas en 60 países.
Asimismo, las actividades realizadas en el marco del Programa Especial para la Seguridad
Alimentaria mejoran el acceso de la mujer rural a las tecnologías, los insumos
y el crédito, haciendo especial hincapié en la avicultura y la horticultura,
tareas que competen generalmente a las mujeres.
Otra actividad necesaria es la movilización de los jóvenes: por esta razón,
en una primera etapa se ha establecido una red de instituciones gubernamentales responsables
de programas para la juventud rural en 15 países anglófonos de Africa,
con el fin de intensificar la contribución de la juventud a la seguridad alimentaria
y al desarrollo sostenible. Esta experiencia se extenderá próximamente
a otros países.
(Acuerdos de asociación)
Señor Presidente,
La Organización aplica también una política enérgica de búsqueda
de acuerdos de asociación y coordinación, en particular:
con el Banco Mundial y los bancos regionales, por medio de nuevos acuerdos, especialmente
la ejecución del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria;
con las instituciones agrícolas y alimentarias que tienen su sede en Roma, el
FIDA y el PMA, mediante contactos periódicos y más frecuentes en todos
los niveles;
con el Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional, su
Comité Asesor Técnico y sus institutos;
con otros organismos del sistema de las Naciones Unidas, en el marco del Comité
Administrativo de Coordinación;
con el sector privado y la comunidad de organizaciones no gubernamentales.
Igualmente, se están multiplicando distintas formas de cooperación con
numerosos Estados Miembros: desde hace tres años, unos 750 expertos participan
en la ejecución de programas de la FAO en virtud de acuerdos de cooperación
entre países en desarrollo o en transición; unos 150 investigadores han
participado en el programa de cooperación con las instituciones académicas
y de investigación; y se ha empleado a más de 400 expertos con arreglo
al programa para la utilización de jubilados. Las economías, sin pérdida
de calidad, que se han conseguido gracias a estos acuerdos son considerables en relación
con los costos de los consultores internacionales. Además, con el fin de apoyar
el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, varios acuerdos de cooperación
sur-sur han permitido a los países en desarrollo más adelantados suministrar,
con el apoyo de la Organización, una masa crítica de técnicos sobre
el terreno a nivel de las comunidades rurales de otros países en desarrollo.
Por último, para fortelecer la capacidad nacional, la FAO ha emprendido una
encuesta sobre las posibilidades de formación que ofrecen los Estados Miembros
para realizar estudios y prácticas a nacionales de países en desarrollo
en los sectores de su mandato. También con este espíritu la FAO empleará,
en la medida de los recursos disponibles, a jóvenes profesionales para permitirles
valorizar, mediante la experiencia práctica, su formación teórica
de alto nivel.
(Inversión)
El fomento de la inversión en el sector agrícola, tema del Día
Mundial de la Alimentación de este año, constituye otro de los aspectos
importantes de las actividades de la FAO. El Centro de Inversiones ha colaborado
especialmente con los organismos de financiación para preparar en 1995 y 1996
proyectos de inversión por un valor total de 6 000 millones de dólares,
de los que 3 500 millones son de créditos externos. Las actividades realizadas
en 1997 podrían movilizar un total de 2 500 millones de dólares.
catalizadora muy importante. Desde enero de 1996, se han emprendido 350 nuevos proyectos
a petición de los Estados Miembros en los sectores donde se requieren acciones
preliminares, urgentes o imprevistas. El programa conserva sus características:
rapidez de aprobación, duración limitada de los proyectos, bajos costos
y orientación práctica. La cooperación con el Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo que había sufrido un notable retroceso en los últimos
años, muestra una tendencia a la recuperación. La función de la FAO
en la ejecución de proyectos financiados por el PNUD se ha reforzado con un
total de 40 millones de dólares EE.UU. de nuevos recursos aprobados en los nueve
primeros meses de 1997, suma que es ya superior a la de todo el año anterior.
[Reestructuración y descentralización]
Señor Presidente:
En el curso de este bienio se ha procedido decididamente a la reestructuración
de la FAO con arreglo a esos mismos principios rectores: de tratar de conseguir economías
y mejorar la eficacia por medio de la descentralización. Sin embargo, estos
esfuerzos han debido realizarse en unas condiciones de gran rigor presupuestario.
• La descentralización se ultimará en diciembre de este año: se han
abierto todas las nuevas oficinas subregionales y de enlace, se han reforzado las
oficinas regionales, se han trasladado los últimos equipos de operaciones, y
en 1998-99 debería mejorar los servicios que presta la red de representantes
de la FAO a los Estados Miembros gracias a las acreditaciones múltiples, así
como al empleo de Oficiales del Programa y Corresponsales nacionales. Proseguirán
las medidas que se vienen adoptando desde 1994 para mejorar la rentabilidad de las
oficinas en los países. En enero de 1998, el 31 por ciento de los puestos de
categoría profesional y superiores y el 38 por ciento del total de la plantilla
se asignarán a las oficinas descentralizadas. La descentralización de las
actividades de asistencia en materia de políticas y de ejecución de proyectos
permitirá a la FAO atender mejor las necesidades de sus miembros y de sus comunidades
rurales en las diferentes zonas geográficas.
• Ha proseguido la reducción de la plantilla, de 4 185 puestos en enero de 1994
a 3 682 puestos propuestos en enero de 1998, lo que representa una reducción
del 12 por ciento, o 503 puestos, manteniendo el cuadro orgánico que sólo
se ha reducido en 7 puestos. La pirámide de los grados se ha ampliado mediante
la supresión de 37 puestos de director, es decir, una disminución del 15,6
por ciento. La transparencia y la consulta con los representantes del personal, a
quienes deseo expresar mi agradecimiento en esta ocasión, han reducido al mínimo
el traumatismo social. Paralelamente, se ha prestado una atención creciente
a la capacitación del personal, al aumento del número de mujeres que ocupan
puestos directivos y a una representación equitativa de los países miembros
entre el personal. El número de países no representados en el personal
ha pasado de 54 en enero de 1994 a 31 en octubre de 1997, habida cuenta de las contrataciones
en curso. Al tiempo que se ha reducido la plantilla, se han realizado economías
anuales de 25 millones de dólares EE.UU. en gastos de viajes, traducciones,
publicaciones y reuniones.
[Reforma administrativa y financiera]
La reestructuración ha ido acompañada de reformas igualmente importantes
en los ámbitos administrativo y financiero, que ha entrañado una nueva
delegación de atribuciones operacionales, administrativas y financieras en favor
de los departamentos de la Sede y de los equipos sobre el terreno. En este contexto
se inscribe la creación de las dependencias de apoyo a la gestión en los
departamentos y las oficinas regionales. La delegación de atribuciones ha ido
unida a un control más estricto de la gestión en todas las oficinas regionales,
subregionales y en los países.
Durante el ejercicio en curso, la FAO se ha esforzado también por simplificar
los trámites administrativos y financieros y ha iniciado la sustitución
del sistema informático de gestión financiera y del personal por un sistema
moderno, Oracle.
En lo que respecta a la planificación, se han renovado los métodos de programación
y de coordinación y se ha mejorado el Plan a Plazo Medio. Además, se está
experimentando una programación por objetivos para el Programa de Labores y
Presupuesto.
[Programa de Labores y Presupuesto]
La elaboración del Programa de Labores y Presupuesto para 1998-99 ha sido
objeto de un examen interno minucioso y de un proceso largo y delicado de consultas
con los Estados Miembros. Se han analizado las repercusiones de las diferentes opciones
presupuestarias sobre los programas teniendo en cuenta las orientaciones del Consejo
y de sus Comités Técnicos. Por consiguiente, para responder a la petición
del Consejo, el Programa de Labores y Presupuesto que se somete a la consideración
de la Conferencia combina dos hipótesis: las propuestas asociadas a la hipótesis
de crecimiento real cero, presentadas de manera detallada, que ascienden a un total
de 675,3 millones de dólares, y los cambios que serían necesarios para
conseguir un presupuesto de crecimiento nominal cero de 650 millones de dólares.
Además, en un breve documento suplementario se describen las reducciones necesarias
para llegar a un presupuesto por debajo del nivel de crecimiento nominal cero. No
obstante, conviene recordar que el presupuesto aprobado para 1994/95 fue de 673 millones
de dólares.
La hipótesis de crecimiento real cero permitiría mantener la capacidad
de la Organización en las esferas prioritarias. Se trata en primer lugar del
sector normativo, en el que destacan la Convención Internacional de Protección
Fitosanitaria, el Código de Conducta para la Distribución y Utilización
de Plaguicidas, el Codex Alimentarius, la conservación y ordenación de
recursos genéticos, la pesca responsable y la evaluación de los recursos
forestales. Se trata también de las actividades de asistencia técnica proporcionada
a los Estados Miembros que la solicitan, por ejemplo para la aplicación de los
acuerdos de Marrakech, el fomento de la acuicultura no contaminante, la conservación
y ordenación de los bosques, la lucha contra enfermedades y plagas, los sistemas
de alerta en casos de escasez de alimentos y la participación de la mujer en
el desarrollo rural. Por último, la hipótesis de crecimiento real cero
permitiría mantener el apoyo directo de la FAO a los países en forma de
asesoramiento en materia de política, ayuda para la aplicación del Plan
de Acción de la Cumbre, apoyo a la inversión y actividades sobre el terreno,
en particular el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria.
Por el contrario, en la hipótesis de crecimiento nominal cero, y a pesar de
los esfuerzos particulares, no sería posible preservar estas esferas prioritarias
salvo en ciertos casos: actividades forestales, Codex, PCT, Programa Especial.
Hay que insistir en que, por debajo del crecimiento nominal cero, se agravarán
sin duda los efectos negativos sobre programas que tienen una gran prioridad para
los Estados Miembros.
Tras pasar revista a las propuestas del presupuesto, no puedo menos de establecer
algunas comparaciones instructivas:
El presupuesto de la FAO equivale a algo más de dos días de consumo de
tabaco en América del Norte y a menos de dos meses de consumo de champaña
en un solo país de Europa.
¿Qué importancia se concede pues a la lucha contra el hambre de 800 millones
de seres humanos en las prioridades de los países prósperos?
[Conclusión]
Señor Presidente, Excelentísimos Señores, Señoras y Señores:
Como Director General consagrado a los objetivos de la Organización de todos
ustedes, me siento a la vez confortado por la movilización histórica que
ha generado la Cumbre Mundial sobre la Alimentación y preocupado por mantener
la capacidad de la Organización para alcanzar los objetivos que ustedes le han
asignado, especialmente en la Declaración de Roma y el Plan de Acción de
dicha Cumbre.
Estoy convencido de que la responsabilidad fundamental en esta empresa incumbe a
los Estados Miembros y que la función de la FAO consiste en prestarles los servicios
y el apoyo que solicitan. Yo sólo puedo hacerme eco de la amplitud de las necesidades
que expresan informando a los dirigentes del mundo y a la opinión pública
internacional. Por lo que a mí respecta, seguiré haciendo todo lo posible
para que los recursos que tengo a mi disposición se utilicen con la mayor economía,
eficacia y transparencia posible. Quiero esperar con sus decisiones velarán
ustedes porque la FAO esté en condiciones de responder a las inmensas y urgentes
necesidades que ha puesto de manifiesto la Cumbre y a las legítimas expectativas
que ha suscitado entre los más vulnerables y los más pobres de la aldea
global.
Muchas gracias.
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