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Ante los desafíos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación
El último período de sesiones del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA), celebrado en la sede de la organización en junio de 1999, dio dos pasos fundamentales para hacer viable el objetivo principal de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA) de 1996. El período de sesiones de 1999 del CSA suscribió acciones encaminadas a mejorar los medios de evaluación, así como la capacidad de supervisión e información, al ponderar las condiciones que producen la falta de seguridad alimentaria, además de vigilar el avance, e informar del mismo, relativo a la reducción del número de personas que padecen desnutrición.
La última reunión del CSA se dedicó inicialmente a mejorar la capacidad de evaluar con precisión el número y características de las personas que padecen de inseguridad alimentaria o son vulnerables a ésta, y que son el objetivo de las acciones de seguimiento de la Cumbre. Los delegados estudiaron un documento que ofrece una mejor estructura para supervisar la situación de la seguridad alimentaria en todos los niveles, y sugirieron diversas mejoras para los indicadores que se utilicen. Mundialmente, además de los indicadores de la oferta, se incluyeron otras indicaciones: composición del régimen alimenticio, un índice de pobreza, distribución del ingreso y capacidad de compra, posición comercial, condiciones comerciales, deuda externa, corrientes de capital privado y ayuda extranjera para el desarrollo. También se formularon diversas recomendaciones para mejorar la supervisión de la disponibilidad de alimentos y el acceso a los mismos en los ámbitos nacional, familiar y aun personal. El Comité decidió hacerse cargo de la pregunta ¿Quiénes carecen de seguridad alimentaria?, como tema principal de su 26º período de sesiones para el año 2000. La reunión además estudió el modelo para la presentación de información, elaborado por la Secretaría, para supervisar el avance hacia el objetivo del año 2015. Algunos delegados manifestaron preocupación sobre la utilidad de resumir los informes nacionales, y sugirieron que, en cambio, el CSA estudie voluntariamente dichos informes. Otros delegados no se opusieron a la síntesis de los informes, pero recomendaron que los países pongan sus informes a disposición de otros países que pudieran estar interesados en conocerlos. Se aprobó un modelo para la presentación de informes, que especifique las actividades que se estén llevando a cabo para aplicar los compromisos uno, dos y cinco, y se convino en que este modelo sea la base de toda presentación futura de informes sobre el avance del Plan de Acción de la Cumbre. También respecto al seguimiento de la Cumbre, el Comité formuló además un nuevo planteamiento sobre la función de las ONG y la sociedad civil en sus actividades. La FAO está revisando las políticas y los criterios de cooperación con las ONG y las OSC, y pronto se darán a conocer los resultados de ese análisis. Extraordinariamente, durante la discusión del punto correspondiente del programa, se concedió la palabra a los representantes de las ONG y las OSC que manifestaran el deseo de intervenir. Respecto a los resultados de la reunión en estos aspectos, Barbara Huddleston, Jefa del Servicio de Seguridad Alimentaria y Análisis de Proyectos Agrícolas de la FAO, declaró: "Todas estas innovaciones se deben a la necesidad de dar una nueva orientación al CSA para satisfacer los nuevos planteamientos establecidos por la Cumbre". El programa del CSA contiene un punto permanente en materia de nutrición, y la reunión del año en curso se ocupó de la importancia de la calidad de los alimentos y de la inocuidad de los mismos, como elementos integrales de la seguridad alimentaria, asunto que en los últimos años hace noticia de primera plana cada vez más a menudo. La reunión hizo hincapié en la importancia de fomentar la participación de los países en las actividades de la Comisión del Codex Alimentarius FAO/OMS, encaminadas a mejorar la calidad e inocuidad de los alimentos en todo el mundo, a través de cuestiones críticas como la clasificación de los alimentos, establecimiento de niveles de residuos inocuos de medicamentos, aditivos alimentarios, etc. El CSA señaló que la participación de los países en desarrollo en el Codex ha aumentado en los últimos años, pero hizo hincapié en que se requiere un mayor esfuerzo, inclusive el apoyo de los países donantes, para mejorar la calidad y las repercusiones de su participación. 15 de junio de 1999
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