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Animales marinos de ornato: ¿qué tiene que ver la FAO?
Es fascinante admirar los acuarios llenos de peces de vivos colores y otras criaturas marinas, pero habría que tener presente que la vida acuática de ornato es un gran negocio y constituye una importante fuente de ingresos para muchas comunidades rurales y de las costas de los países en desarrollo. En 1996, el valor de exportación de los peces e invertebrados de ornato fue superior a 200 millones de dólares EE.UU. Más del 60 por ciento de ese dinero, alrededor de 130 millones de dólares, se dirigió a las economías de los países en desarrollo. Desde 1985, el comercio internacional de vida acuática con fines de ornato ha venido aumentando a una tasa media de 14 por ciento anual. Aunque los organismos de origen silvestre representan apenas un porcentaje reducido del comercio con fines de ornato, este aspecto de la industria es el que más probabilidades tiene de afectar directamente a las comunidades pesqueras de los países en desarrollo.
"Con la estabilización o disminución de la producción de muchas pesquerías, las personas están tratando de explotar la biodiversidad acuática de otras formas", explicó Devin Bartley, funcionario de Recursos Pesqueros del Departamento de Pesca de la FAO. "Una opción es la cría y pesca sostenible de peces de ornato". Todos los participantes en el comercio internacional de peces de ornato: pescadores, exportadores, importadores, vendedores y consumidores, comparten la responsabilidad de hacer de esta industria una actividad sostenible para el medio ambiente. Su crecimiento se beneficia de la conciencia y el entusiasmo de los consumidores. Las personas que disfrutan y ostentan con orgullo la recreación de los hábitat acuáticos en acuarios, también tienden a interesarse en la conservación del medio ambiente y a promover prácticas responsables de pesca. La influencia de los consumidores, vendedores y exportadores en la promoción de las prácticas pesqueras respetuosas del medio ambiente se aprecian en el uso menor de sustancias químicas, como el cianuro, para "aturdir" a los peces marinos que viven en los arrecifes de coral. Este método no sólo mata con frecuencia a otras especies marinas, comprendido el coral, sino que además produce altos índices de mortalidad de los especímenes pescados durante el transporte y posteriormente. Al darse cuenta los exportadores, vendedores y consumidores de los problemas que había, se hizo un esfuerzo por informar a los pescadores de los beneficios de otras técnicas de pesca, proporcionarles mejor equipo y enseñarlos a utilizar redes y trampas para atrapar los peces. En la actualidad, los pescadores pescan la mayoría de los peces marinos silvestres con redes pequeñas que dañan poco los arrecifes de coral.
Los peces de ornato no sólo se pescan en los arrecifes de coral, sino también en otros hábitat de agua dulce. En el noroeste de Brasil, la pesca para obtener especímenes de ornato a mitad del Río Negro ha sido productiva durante los últimos 50 años sin destrucción del medio ambiente. En algunas comunidades costeras del Río Negro, la pesca de ejemplares de ornato, sobre todo el pez neón cardenal, representan alrededor del 60 por ciento del ingreso local. Una industria más fuerte de peces de ornato podría contribuir a la gestión sostenible de los productos silvícolas del Brasil. Una cooperativa de peces de ornato de ese país ha adoptado el lema: "Compre un pez y salve un árbol". Los expertos de la FAO y de otras organizaciones internacionales, como el International Center for Living Aquatic Resources Management (ICLARM), en comercio de peces de ornato señalan que al aumentar los ingresos y reducir la degradación ambiental, esa industria contribuye significativamente a la seguridad alimentaria local. Por ejemplo, en 1994, las Maldivas exportaron menos de 250 kilogramos de peces de ornato al Reino Unido y recibieron, por peso neto del pescado, más de 496 000 dólares EE.UU. por tonelada. Por el contrario, el pescado silvestre para alimento obtenido en las Seychelles se exportó a un valor por tonelada de apenas 6 000 dólares EE.UU. Los desafíos que afronta la industria de peces de ornato incluye las pérdidas posteriores a la pesca, asegurar que los pescadores obtengan ingresos adecuados por su actividad y conseguir información fiable sobre los índices de sostenibilidad de la pesca y de las especies vulnerables. "Numerosos asuntos del ejercicio sostenible del comercio de especímenes acuáticos de ornato son parecidos a los de otros recursos acuáticos renovables", explica Krishen Rana, del Departamento de pesca de la FAO. "Muchos peces e invertebrados de ornato tienen un elevado valor en el mercado y no deberían pasarse por alto al considerar las posibilidades de crear formas de sustento sostenibles en las comunidades rurales y costeras". 2 de septiembre de 1999
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