La FAO y ONUSIDA luchan juntos contra el SIDA


La FAO ha firmado un memorandum de entendimiento con el Programa Conjunto de las Naciones Unidas contra el SIDA (ONUSIDA) que fortalecerá la cooperación entre ambas organizaciones en la lucha contra la epidemia de SIDA. "El acuerdo representa un importante reconocimiento de la labor de la FAO, anterior y actual, de creación de consciencia de que la epidemia de SIDA es un asunto del desarrollo", afirmó Jacques du Guerny, Jefe del Servicio del Programa de Población del Departamento de Desarrollo Sostenible de la FAO y Coordinador de los asuntos relativos al SIDA.

Fuente: UNAIDS, diciembre 1998
La mejor forma de contener la propagación del VIH/SIDA en todo el mundo consiste en un planteamiento que integre las relaciones de los aspectos médicos de la enfermedad, sus consecuencias para el desarrollo y los factores socioculturales que contribuyen a su transmisión, afirmó du Guerny. La FAO y ONUSIDA emprenderán una serie de actividades conjuntas, inclusive programas integrales de prevención, que ayudarán a difundir información, sobre todo entre los jóvenes, acerca de la vulnerabidad ante el VIH, la reducción de riesgos y el desarrollo rural sostenible.

El SIDA atrofia la agricultura y a las comunidades rurales

La FAO se ha concentrado en las limitaciones que el SIDA representa para la agricultura y las comunidades rurales, particularmente en el África subsahariana. Ahí, casi 21 millones de personas -alrededor del 63 por ciento del total mundial- están infectadas de VIH, el virus que causa el SIDA. Son particularmente vulnerables al VIH/SIDA los sistemas agrícolas de mano de obra intensiva con poca mecanización, debido a la elevada tasa de mortalidad entre la población en edad de trabajar. Además, las personas infectadas de SIDA cada vez son menos capaces de realizar sus labores agrícolas conforme avanza la enfermedad.

En África, el VIH suele transmitirse a través de las relaciones heterosexuales, de modo que es frecuente que en las parejas ambos estén contagiados. La carga del cuidado de los enfermos, que suele recaer en las mujeres, significa menos tiempo para atender a los cultivos. Los niños, de ambos sexos, pueden dejar de ir a la escuela para ayudar a la familia, lo que aisla a este grupo vulnerable de la útil información sobre el SIDA e hipoteca su futuro. Las tareas agrícolas importantes, como desyerbar y combatir las plagas, quedan sin realizarse y las tierras producen menos. Se reducen cada vez más los ingresos de las familias campesinas justamente cuando más los necesitan.

La disminución de los ingresos puede obligar a algunas personas de las familias campesinas a buscar trabajo en las ciudades, y esta emigración del ámbito rural a las ciudades atiza la propagación de la enfermedad. La pobreza puede inducir en las personas conductas que incrementan su riesgo de infectarse. Se forma un círculo vicioso, ya que el VIH/SIDA incrementa la pobreza rural, lo que a su vez contribuye a la transmisión del SIDA.

"Está comenzando a manifestarse una posible función indirecta, aunque muy importante, de la política y los programas agrícolas en la contención de los efectos del VIH/SIDA en las comunidades rurales, mediante la disminución de la pobreza rural, la consolidación de los derechos de las mujeres del medio rural y el fomento a la modificación de los movimientos migratorios", señala du Guerny. "Se trata de un sector en el que la FAO podría realizar una aportación crítica en la lucha contra el SIDA, a la vez que promueve la seguridad alimentaria".

Un informe de la FAO recientemente publicado: HIV/AIDS and the commercial agriculture sector of Kenya: Impact, vulnerability, susceptibility and coping strategies, muestra que esta enfermedad no sólo afecta a las pequeñas explotaciones campesinas, sino también a las grandes fincas agrícolas. El sector agrícola comercial de Kenya está perdiendo a numerosos trabajadores calificados, yh las empresas están invirtiendo cada vez más dinero en gastos médicos y en capacitación a la mano de obra.

"La juventud contra el hambre" destaca el peligro para los jóvenes

La mitad de los casos más recientes de infección de VIH afecta a personas menores de 25 años, con graves consecuencias para la seguridad alimentaria, ya que los jóvenes desempeñan una importante función en la producción agrícola. El tema del año en curso del Día Mundial de la Alimentación: "La juventud contra el hambre", está creando consciencia de la amenaza que el SIDA significa para los jóvenes, y cómo puede contrarrestar los esfuerzos mundiales por reducir el hambre. El Sr. William Seiders, Oficial de asuntos de la Juventud Rural del Servicio de Extensión, Enseñanza y Comunicación del Departamento de Desarrollo Sostenible de la FAO, afirma: "Con capacitación y apoyo, los jóvenes pueden participar activamente en la reducción de la incidencia del VIH/SIDA en sus ciudades y en sus aldeas. Pueden llegar a ser los dirigentes de sus comunidades el día de mañana, en la lucha por el desarrollo rural y contra el hambre".

27 de octubre de 1999

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