Expertos en bananos celebran reunión histórica en la FAO


Ecuador: venta de bananos en un mercado indígena del pequeño poblado de Guamote, a 3000 metros por encima del nivel del mar
FAO/19280/R.Jones


La influencia del consumidor en la industria de la exportación del banano fue el tema de una reunión histórica celebrada en la sede de la FAO del 22 al 24 de marzo. Diecinueve expertos, comprendidos funcionarios de ONG, pequeños productores de bananos y consultores en materia de medio ambiente, discutieron la forma en que el consumidor puede hacer a la industria mejorar su comportamiento social y respecto al medio ambiente. El propósito de la reunión fue promover la colaboración entre diversos participantes con un objetivo en común: incrementar la sostenibilidad ambiental y social en la industria de la exportación del banano.

Para la FAO es una novedad esta clase de reunión. "Es la primera vez que la FAO celebró una reunión completa en materia de certificación ambiental y social en el sector del banano", afirmó el especialista de la FAO en productos, Pascal Liu, uno de los coordinadores de la reunión.

Este decisivo primer paso hacia la colaboración también fue un gran avance según muchos de los expertos que estuvieron presentes. El consultor danés, especialista en medio ambiente, Rolf Belling, afirmó: "La contribución de la FAO ha sido decisiva al ofrecer un espacio imparcial de reunión".

El cuarto cultivo alimentario más importante del mundo

Por el valor bruto de su producción, los bananos son el cuarto cultivo alimentario más importante del mundo, después del arroz, el trigo y el maíz. Los bananos son, a la vez, un producto básico y de exportación. Sólo el mercado de exportación tiene un valor de casi cinco mil millones de dólares EE.UU. anuales, y constituye una importante fuente de empleo e ingresos en numerosos países en desarrollo.

Colombia: niño en burro cargando bananos y leña
FAO/20007/J.Spaull


Los países latinoamericanos y del Caribe producen el grueso de los bananos que entran en el comercio internacional, unos 10 millones de toneladas, del total mundial de 12 millones de toneladas. Cientos de miles de personas de las zonas rurales trabajan directamente en la industria bananera de la región, y esas personas a su vez sostienen a otras industrias y trabajadores que se benefician indirectamente de la industria del banano.

Preocupación por las repercusiones ambientales de las plantaciones de bananos

Alrededor del 80 por ciento de la producción de bananos para exportación se lleva a cabo en extensas plantaciones y utiliza métodos agrícolas de gran consumo de fertilizantes y plaguicidas químicos.

Durante el último decenio, los consumidores se han percatado del daño ambiental producido por esa agricultura intensiva y las sustancias agroquímicas que utiliza, con creciente preocupación, a menudo dirigida en particular contra las plantaciones de bananos, porque muchas de ellas están en sitios que los grupos ambientalistas han clasificado como zonas de singular riqueza ecológica por su excepcional biodiversidad.

Al mismo tiempo, otros grupos de presión han descubierto las malas condiciones de trabajo de muchas de las plantaciones de bananos de todo el mundo. Se han establecido programas de certificación, como los creados por el programa llamado Better Banana Project de la Rainforest Alliance y la Organización de Etiquetado de Comercio Equitativo (FLO), que se han propuesto reducir "las repercusiones ambientales" de las plantaciones de bananos, promover los derechos de los trabajadores e informar a los consumidores de las cuestiones "éticas y ambientales" relativas a los bananos que consumen.

"Los consumidores de bananos no tienen claro los productos que hay en el mercado"

Diversos grupos han tomado posiciones distintas, y los consumidores de bananos de muchos países desarrollados afrontan una variedad relativamente amplia de opciones en la compra de su fruta amarilla predilecta: bananos biológicos, bananos "de precio equitativo", bananos "ecológicos". "Los consumidores de bananos francamente no tienen claro lo que encuentran en el mercado", explica el experto en agricultura orgánica Bo Van Elzakker, de los Países Bajos.

Los expertos reunidos en la FAO insistieron en la importancia de aclarar las dudas de los minoristas y los consumidores respecto a las diferencias de los sistemas de certificación, para que cada uno de éstos logre su propósito común: promover la responsabilidad ambiental y social en la industria del banano.

En la reunión se discutieron distintas opciones de comunicación, comprendida la posibilidad de reunir las actividades de investigación en materia de salud y seguridad de los trabajadores agrícolas, la realización de reuniones conjuntas de capacitación para inspectores y el intercambio de información sobre las mejores prácticas de producción. "También se habló de formar un manual o sitio en Web", explicó Harriet Lamb, de la FLO. Se hicieron planes para publicar un folleto descriptivo de los distintos programas de certificación vigentes.

Permitir que los pequeños productores sigan produciendo

Uno de los temas centrales de la FLO es facilitar el acceso al mercado a los pequeños productores "desfavorecidos" y a los trabajadores que, de otra manera, estarían perdiendo en la lucha por competir contra las grandes plantaciones capitalistas.

"Los bananos son un cultivo ideal para los pequeños productores", manifestó Wilberforce Emmanuel, pequeño productor de bananos de la isla de San Vicente, del Caribe. "El banano es un cultivo que se puede introducir y establecer muy rápidamente. En un tiempo mínimo puede comenzar a producirse y pueden pasar hasta 20 años sin necesidad de volver a plantar".

Los pequeños propietarios que se inscriben en un programa de certificación, como el de producción orgánica o equitativa, se comprometen a realizar una serie de mejoras en sus métodos de producción y en sus granjas. Por ello, pueden obtener los mejores precios por sus productos, lo que les permite seguir trabajando.

La FAO comparte los objetivos de fomentar los métodos sostenibles de producción y permitir a los pequeños agricultores sacar partido de las oportunidades que se dan en el mercado en la creación de nichos para los productos orgánicos y equitativos.

"No se trata de una intervención oportuna sólo para los pequeños productores -explicó Lamb- También lo es para el mercado. Los minoristas y los importadores preguntan por estos distintos programas y es muy útil decir que se ha celebrado una reunión internacional en el ámbito de las Naciones Unidas, que se ha discutido a fondo y se ha definido el lugar que corresponde a cada cual".

18 de abril de 2000 

 

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