Lucha contra la maleza acuática en África Occidental


La maleza acuática es una pesadilla ambiental. Impide la navegación en las vías navegables, reduce la capacidad de producción de las centrales hidroeléctricas y obstruye los canales de riego. Al atascar las cañerías y los sistemas de desagüe, puede causar inundaciones, contaminar el agua potable y crear un medio propicio para la proliferación de insectos y bacterias nocivos.

La maleza acuática también favorece la escasez de agua porque la absorbe y luego la libera mediante el proceso de transpiración, en virtud de lo cual la pérdida de agua puede ser hasta tres veces mayor en las masas de agua dulce infestadas.

a

En África Occidental, los sistemas fluviales atraviesan muchas fronteras, por eso es vital la cooperación internacional en la lucha contra la maleza acuática


a

a

Embarcadero infestado de jacinto acuático en la laguna de Tano, Ghana
FAO/22203/R. Labrada

a

A

El jacinto acuático con las hojas dañadas por los gorgojos
FAO/22205/R. Labrada

A

a

Haga click para ver más fotos del jacinto acuático en los países en desarrollo

a

El Dr. Ricardo Labrada, oficial de Agricultura del Servicio de Protección Vegetal de la FAO, dice: "Prevenir la propagación de la maleza acuática se ha convertido en prioridad del desarrollo en todo el mundo". Esta dependencia de la FAO está proporcionando ayuda en África Occidental a un proyecto de gestión de la maleza acuática en las aguas continentales de Burkina Faso, Ghana y Togo. Este proyecto, de dos años de duración, se inició en julio de 2000 y lo financia la FAO a través de su Programa de Cooperación Técnica.

En África Occidental las infestaciones de maleza acuática han perjudicado particularmente a los pescadores, porque hacen más lento el desplazamiento de sus embarcaciones, dificultan el desembarque y, en consecuencia, gran parte de la pesca se descompone. Los pescadores necesitan utilizar más combustible, hasta el triple de lo normal, para hacer avanzar sus embarcaciones a través de la tupida maleza. El incremento de sus gastos se refleja posteriormente en los precios al consumidor.

La maleza que causa más problemas es la lechuga de agua, originaria de África, así como el helecho y el jacinto acuáticos, procedentes de América del Sur. Los expertos sospechan que botánicos y jardineros hayan llevado a África Occidental el jacinto de agua, quizá la maleza acuática más nociva para el medio ambiente, como planta de ornamento en el decenio de 1980. "Se trata de un caso en que una flor muy bonita ha logrado producir un mal enorme", explica el Dr. Labrada.

Insectos contra la maleza acuática

El proyecto se organiza en torno al control biológico de estas especies de maleza acuática. Esto supone liberar insectos que se alimentan de estas hierbas malas, en las masas de agua dulce afectadas. Durante otro proyecto anterior de la FAO de tratamiento de maleza acuática en Ghana, realizado de 1994 a 1997, los insectos liberados lograron controlar tanto el helecho como la lechuga acuáticos. Pero el jacinto de agua representa un problema mayor. Pueden necesitarse de cinco a seis años controlar con métodos biológicos esta hierba en extremo invasiva.

"Es importante tener claro lo que puede lograrse -explica el Dr. Labrada-. Una vez que se establece el jacinto de agua, es casi imposible erradicarlo por completo. Nuestro propósito es utilizar métodos biológicos para contener su difusión así como la de otras especies de maleza acuática y reducir al mínimo los daños que producen".

Problema internacional

La maleza acuática no reconoce fronteras, de modo que la cooperación internacional resulta fundamental para controlarla. Anteriormente, la lucha de Ghana contra la maleza acuática, en particular contra el jacinto, ha tenido el problema de que a menudo la maleza acuática llega por los ríos que vienen desde Burkina Faso y Togo. Se han infestado de jacinto acuático tanto el Volta Negro como el Blanco.

Ni Burkina Faso ni Togo tienen programas vigentes de control de la maleza acuática. Uno de los objetivos del proyecto es establecer comités nacionales de control de la maleza acuática en esos dos países, y fortalecer el comité nacional que ya tiene Ghana. También se establecerán en estos tres países centros para la cría de los insectos utilizados para controlar la maleza acuática.

A través del Programa de cooperación técnica entre países en desarrollo de la FAO, se contratará a especialistas que ya hayan trabajado en programas de la Organización, de control de la maleza acuática en la región, con el propósito de impartir capacitación al personal técnico de esos países en materia de control biológico.

Es básico el apoyo de la comunidad

El Dr. Labrada señala que "el éxito regional sólo puede lograrse con participación local". En consecuencia, el proyecto realizará una campaña de sensibilización en las zonas rurales, sobre el peligro de la maleza acuática para la salud pública y los medios de vida de la población local. Uno de los objetivos de esta campaña es alentar a las comunidades locales a participar en la supervisión de la presencia de maleza en la zona y a reunir pescadores locales para ayudar a liberar insectos en las zonas afectadas.

A

Lago Victoria: éxito en la lucha contra el jacinto acuático

A fines de los años ochenta, el jacinto acuático invadió el lago Victoria, uno de los depósitos de agua dulce más grandes del mundo. La maleza, que flotaba en apretados conjuntos, estorbaba la pesca y el transporte, obstruía el paso de agua a la central eléctrica de Owen Falls y creaba un medio propicio para los mosquitos que transmiten la malaria. El lago Victoria afrontaba una grave crisis ambiental. En 1995, la FAO fue uno de los principales organismos técnicos de ejecución de un proyecto de cinco años de duración para combatir el jacinto acuático en el lago Victoria con métodos biológicos. Este proyecto ha logrado reducir más de 60 por ciento del volumen del jacinto en el lago.

A

Embarcadero invadido de jacinto acuático, lago Victoria, Uganda
FAO/22204/R. Labrada

A

A

16 de agosto de 2000

 

Más información:


Página inicial de la FAO 

 Búsquedas 

¿Sugerencias?: Webmaster@fao.org

©FAO, 2000