Fertilizar "en verde" los suelos


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Seto de Leucaena leucocephala, leguminosa que fija el nitrógeno, intercalado con el maíz para mejorar la fertilidad del suelo en Wenchi, Ghana
Ghana/18309/P. Cenini

Los cultivos consumen más nitrógeno que cualquier otro nutriente de los suelos. La acelerada difusión de los fertilizantes industriales nitrogenados ha sido uno de los principales factores del veloz crecimiento de la productividad agrícola en los últimos 50 años. Pero la preocupación cada vez mayor por los posibles efectos nocivos de esos fertilizantes en el medio ambiente, así como su alto costo para los pequeños campesinos de los países en desarrollo, han puesto de relieve la importancia de difundir otros métodos de producción agrícola, sostenibles agronómica y económicamente.

Para atender a estas cuestiones la FAO reunió en fecha reciente a importantes expertos técnicos a fin de analizar los conocimientos actuales en materia de fijación biológica del nitrógeno (FBN) en la agricultura. La reunión además tenía como propósito especificar las tecnologías de FBN que ofrecen el mayor provecho ambiental y económico a los agroecosistemas específicos de los países en desarrollo. A partir de las recomendaciones derivadas de la consulta, la FAO espera obtener financiación de los donantes para un programa de promoción de las tecnologías de FBN.

Beneficios ambientales

Para numerosos campesinos pobres la FBN es una opción viable y económica o una solución complementaria a los fertilizantes nitrogenados industriales -explica Eric Kueneman, asesor técnico superior del Departamento de Agricultura de la FAO-. La mayor parte de las tecnologías de FBN tienen posibilidades de generar beneficios ambientales mundiales al reducir las emisiones de gases que producen el efecto invernadero y la contaminación del agua, proteger la biodiversidad y promover una utilización más sostenible de las tierras agrícolas". Al contribuir a que haya una mejor cubierta vegetal de los suelos y a la acumulación de la materia orgánica de los mismos -prosigue- los sistemas previstos de FBN también fomentan la infiltración de la lluvia, protegen los suelos de la erosión y mejoran la fijación del carbono.

En los sistemas de FBN, el nitrógeno se fija por la acción de una variedad de algas y bacterias. Algunas de estas especies viven en libertad en los suelos, pero las principales son las bacterias que viven en simbiosis con las leguminosas, como la soja, la alfalfa, los frijoles y los cacahuetes, así como una serie de árboles y arbustos leguminosos. Esas bacterias, en asociación con especies vegetales específicas, convierten directamente el nitrógeno gaseoso, que compone hasta un 78% de la atmósfera, en formas de este nutriente que aprovechan las plantas.

"La fijación biológica del nitrógeno ya desempeña un importante papel en la agricultura -explica Rabindra Nath Roy, Funcionario Superior de la Dirección de Fomento de Tierras y Aguas-. Se calcula que en todo el mundo los cultivos fijan unos 40 millones de toneladas de nitrógeno al año a través de la FBN, casi la mitad de los 90 millones de toneladas de la producción con fertilizantes".

Necesidad de más investigación

Los participantes en la consulta de la FAO concluyeron que existen numerosas oportunidades viables pero desaprovechadas de difundir las tecnologías relacionadas con la FBN en los sistemas agrícolas de los países en desarrollo, en especial donde predomina el cultivo del maíz, el arroz y el trigo. La consulta hizo hincapié en que si bien se está investigando el proceso de fijación del nitrógeno por la caña de azúcar y las posibilidades de que las especies no leguminosas sean capaces de fijar este nutriente, probablemente hacen falta muchos años de investigación antes de que los cultivos cerealeros puedan adaptarse y sean capaces de fijar una gran parte de sus necesidades de nitrógeno tomándolo del aire. Mientras tanto, el cultivo mixto de especies leguminosas y la rotación con estas especies en los sistemas agrícolas productores de cereales brindan la mejor oportunidad de incrementar la disponibilidad de nitrógeno para los cultivos de cereales.

Incluir leguminosas que fijan el nitrógeno en los sistemas agrícolas podría reportarle importantes beneficios a los pequeños agricultores: incremento de la producción, mejores medios de sustento y mayor seguridad alimentaria. Los cultivos mixtos y la rotación de cultivos con leguminosas además reducen los riesgos de plagas y enfermedades, e incrementan la sostenibilidad del ecosistema.

Como las técnicas de FBN exigen la compra de pocos insumos y son adecuados para su utilización a gran escala, resultan particularmente apropiados para los campesinos con recursos limitados. Con todo, según los participantes en la consulta, las políticas nacionales a menudo desalientan la utilización de técnicas de FBN, por ejemplo a través de subsidios a los fertilizantes inorgánicos, que reducen la competitividad de las técnicas de FBN y pueden contribuir al desperdicio de fertilizantes sintéticos o a una aplicación inadecuada de los mismos.

La consulta concluyó que deben promoverse más los sistemas agrícolas basados en la FBN en el marco del planteamiento de los Sistemas integrados de nutrición de las plantas (SINP). Se habló en la reunión de los métodos de extensión agrícola participativa, en particular los que fomentan la experimentación conducida por los campesinos, por su particular eficacia en la promoción de las técnicas de FBN para las diversas necesidades y en vista de las limitaciones afrontadas por los agricultores de los países en desarrollo.

17 de abril de 2001

 

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