Los agricultores latinoamericanos se recuperan


El agricultor Ethiel Briones perdió todo en 1998, cuando se abatió el Niño sobre el Ecuador, pero ya se ha recuperado. (FAO/K.Iversen)

 

"Estoy produciendo de nuevo", afirma con una sonrisa Ethiel Briones, de 60 años de edad, contemplando sus tierras. Hace tres años cultivaba cacao, cocos y limones en sus dos hectáreas de tierras muy fértiles, pero en 1998, el fenómeno meteorológico El Niño se abatió con fuerza sobre la provincia de Manabi, en Ecuador, donde Briones vive con su esposa y sus cinco hijos.

"Llovió todos los días durante 10 meses. De los cerros bajaban agua y lodo -dice Briones, señalando las montañas próximas a su granja, en el pueblo de Sitio Mejía-, y casi llegaban hasta las ventanas de nuestra casa. Se murieron todos mis árboles".

Todos los canales de agua de la zona se llenaron del lodo estéril que también cubrió hectárea tras hectárea de las tierras. Después de la lluvia siguieron meses de sequía, y las tierras de Briones -así como todo el campo de la provincia- quedaron grises y duras como cemento. Muchos campesinos perdieron todo lo que tenían, y el año siguiente hubo muy poca producción.

Pero ahora Briones ya tiene de nuevo dos hectáreas de tierras verdes, cubiertas de papayos, pimientos, porotos, bananos y maíz. En respuesta a la reducción de la fertilidad del suelo y motivado por un proyecto iniciado en 1999 en esa provincia por la FAO a través de su Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, Briones y otros 530 campesinos han comenzado a producir nuevos cultivos con otras técnicas. El resultado ha sido que el año pasado Briones tuvo una cosecha muy buena y pudo producir más alimentos para su familia (haga clic aquí para obtener más información del proyecto del PESA en Ecuador).

 

 

Antes de que se presentara el Niño, Briones llegaba a vender parte de su excedente en el mercado local. Ahora produce principalmente para satisfacer las necesidades alimentarias de su familia. Con ayuda del proyecto del PESA ha instalado recientemente un sistema de riego en una pequeña parcela de sus tierras, que le permite producir cultivos más abundantes y mejores. En pocas semanas podrá recoger su primera cosecha de pimientos verdes de la parcela con riego. "Promete ser una buena cosecha", afirma señalando las plantas cargadas de abultados pimientos. Briones quiere vender estos pimientos para poder ampliar la superficie irrigada el año próximo.

El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2001
La situación del señor Briones refleja las condiciones generales de América Latina, según figuran en El estado mundial de la agricultura y la alimentación 2001 (SOFA 2001), el informe anual de la FAO sobre los acontecimientos en curso relativos a la agricultura mundial.

"Entre las regiones de los países en desarrollo, en 1999, los mejores resultados se registraron en América Latina y el Caribe, donde el crecimiento de la producción agrícola se reforzó considerablemente, hasta llegar a una cifra estimada en 4,6 por ciento, después de una tasa de crecimiento de sólo el 1,8 por ciento en 1998", dice el informe, que analiza el desempeño mundial y regional agrícola reciente. El índice de crecimiento latinoamericano en 1999 duplica el índice mundial de 2,3%. Brasil, Ecuador y Perú presentaron un desempeño particularmente positivo en 1999.

El futuro del entorno del comercio agrícola, el costo del hambre, así como las repercusiones económicas de las plagas y las enfermedades transfronterizas de las plantas y los animales, son otros temas interesantes que se presentan en el SOFA 2001.

La versión en CD de SOFA 2001, que también contiene información de los países, tiene un costo de 49.00$EEUU. Para pedirlo, haga clic aquí.

Boletin de prensa sobre SOFA 2001

 

11 de septiembre de 2001

 

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