La sequía consume los cultivos y el ganado en Pakistán


Una prolongada sequía en algunas zonas de Pakistán ha diezmado el ganado y mermado seriamente la producción de fruta y de cereales de riego, según un reciente informe de la FAO y el Programa mundial de alimentos (PMA). Las zonas más dañadas son Baluchistán y algunas partes de las provincias de Sindh y el Punjab, donde ya es el tercer año consecutivo de sequía.

Las lluvias del pasado ciclo agrícola del invierno (enero-marzo) fueron entre 50% y 80% inferiores a la media en la mayor parte del país. Además, los monzones del año pasado produjeron un 40% menos de lluvia que de costumbre.

En algunos distritos se perdió hasta un 60% de cabezas de ganado, respecto a la cabaña ganadera de 1999. Los productores de fruta de la provincia de Baluchistán afrontan la ruina económica ya que grandes cantidades de frutales se han secado y el resto está sin producir debido a la grave escasez de agua. La producción de trigo de riego está alrededor del 70% por debajo de la media de los últimos cinco años, y 62% por debajo del cultivo ya reducido del año pasado. La producción total de trigo, de aproximadamente 18,7 millones de toneladas, es 11% inferior al total de la de 2000. Se prevé una producción de arroz de 3,9 millones de toneladas, cerca del 24% por debajo de la del año pasado, según el informe, producido por una misión conjunta FAO/PMA que visitó el país del 23 de mayo al 18 de junio de 2001.

Si bien las reservas de cereales deberían bastar para cubrir el déficit de la producción de este año, hará falta importar trigo para reabastecer las reservas. A la fecha, la intervención del gobierno para amortiguar las repercusiones de la sequía ha logrado evitar un extendido sufrimiento entre la población. Con todo, el informe calcula que las 349 mil personas afectadas por la sequía -que son campesinos que perdieron la mayor parte de sus frutales, pastores y familias sin tierras- necesitarán ayuda de urgencia hasta la próxima cosecha, de abril de 2002. También se necesita ayuda urgente para mitigar la grave escasez de agua en las zonas más golpeadas, proporcionar alimentos y vacunas para el ganado y semillas para el próximo ciclo agrícola.

El sector ganadero desempeña una función de extrema importancia en la economía del país, porque proporciona a muchas personas el principal ingreso familiar. Además, el ganado es decisivo para la seguridad alimentaria de las familias ya que satisface las necesidades de nutrición básicas mediante la carne y la leche que proporciona, en particular en las alejadas zonas donde viven los pastores y donde es difícil disponer de otros alimentos. Por esto, las grandes pérdidas de ganado repercuten con fuerza en la seguridad alimentaria de las familias.

Las consecuencias de la sequía en las explotaciones donde se produce fruta han sido intensas, con daños irreversibles para grandes superficies agrarias, sobre todo en zonas del norte de la provincia de Baluchistán. Como las aguas artesianas ya tienen niveles muy bajos y están retrocediendo a tasas alarmantes, la recuperación de las granjas productoras de fruta de estas zonas puede verse comprometida. Según el informe, habría que asegurar el despliegue de estrategias de mediano a largo plazo para responder a estas circunstancias.

17 de julio de 2001

 

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