El incremento de la producción de cereales mejora las perspectivas alimentarias


Sistema mundial de información y alerta sobre la alimentación y la agricultura (SMIA):


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Las reservas mundiales de cereales siguen aumentando, y las últimas cifras correspondientes a la producción de 1996 muestran un incremento aún mayor de lo previsto, según informa la publicación autorizada de la FAO Food Outlook en su primer número de 1997.

La relación de las reservas de finales de la campaña agrícola respecto al consumo previsto para 1997-98, aunque corresponde casi al 16%, todavía sigue por debajo del margen del 17 al 18% que la FAO establece como mínimo necesario para salvaguardar la seguridad alimentaria mundial, según un informe del Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO (SMIA). Hará falta otra buena cosecha en 1997 para evitar la necesidad de recurrir a las limitadas reservas existentes y, hasta el momento, los primero indicios son satisfactorios, según este informe.

El último cálculo elaborado por la FAO establece la producción mundial de cereales de 1996 en 1872 millones de toneladas (inclusive arroz elaborado), 23 millones de toneladas más de lo previsto a fines de 1996 y más del 8% por encima del reducido nivel de 1995. Esto se debe sobre todo a una producción más voluminosa de trigo en los países claves de Sudamérica y Australia, donde acaba de terminar la cosecha, y a un ajuste ascendente considerable del cálculo final de la cosecha de granos secundarios (sobre todo maíz) de los Estados Unidos. Estas cosechas abundantes deberían producir una reposición sustancial de las reservas por vez primera en cuatro años.

Pese al panorama en general positivo, persisten las graves dificultades del abasto de alimentos en sitios conflictivos de todo el mundo. En Africa, las perspectivas alimentarias son particularmente sombrías para numerosas personas de la región de los Grandes Lagos, sobre todo en Burundi, Rwanda y Uganda, debido a una combinación de agitación civil, desplazamiento demográfico y malas cosechas. El panorama del oriente de Zaire, donde la distribución oportuna de alimentos constituirá un problema difícil para la comunidad internacional, también es motivo de gran preocupación.

En Asia, las inundaciones de 1996 dañaron los cultivos en Camboya, Laos y Viet Nam. En Corea del Norte, que ha sufrido durante dos años seguidos considerables daños por causa de las inundaciones, se requerirá en 1997 una gran cantidad de ayuda alimentaria para satisfacer las necesidades mínimas de alimentos.

El programa de intercambio de alimentos por petróleo establecido en Irak debería mejorar la situación alimentaria y de la nutrición de su población, aunque se calcula que la distribución de alimentos apenas abarca poco más de la mitad de la cantidad necesaria de importaciones de alimentos. La FAO está elaborando un proyecto de misión para acudir a Irak en mayo y junio, a fin de evaluar la situación de la nutrición y alimentaria en ese país.

Las condiciones del abasto de cereales siguen siendo precarias en muchos países vulnerables con déficit de alimentos de la Comunidad de Estados Independientes, en particular Armenia, Georgia y Tayikistán.

3 de marzo de 1997


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