Vigilancia Mundial FAO

 

Una misión conjunta FAO/PMA enviada a Irak advierte que la desnutrición sigue siendo extensa


En los meses de junio y julio una delegación de la FAO y el PMA realizó un viaje a Irak donde encontró que la desnutrición sigue siendo un gran problema en todo el país, pese al acuerdo de intercambio de petróleo por alimentos establecido en la resolución 986 del Consejo de Seguridad de la ONU. Según este acuerdo, que entró en vigor el 10 de diciembre de 1996, Irak tiene permitido exportar cantidades limitadas de petróleo para financiar las importaciones de alimentos y de otros insumos de primera necesidad para la población. En el primer período de seis meses, se permitió a Irak que vendiera hasta dos mil millones de dólares EE.UU. de petróleo, de cuyo importe podrían utilizarse 805 millones de dólares para importar alimentos y 44 millones de dólares para importar insumos agrícolas urgentes. El Consejo de Seguridad aprobó una extensión de seis meses el 8 de junio de 1997, hasta el 8 de diciembre del mismo año. El plan de distribución de la fase II fue aprobado por el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, el 4 de agosto.


Las hierbas invanden los sembrados de trigo en Irak

En un informe especial dado a conocer el 3 de octubre, dicha misión afirma que "si bien las raciones de alimentos establecidas por la resolución 986 del Consejo de Seguridad aportarán una proporción considerable de la energía y las proteínas necesarias en conjunto, las provisiones siguen careciendo de muchos otros elementos nutritivos, en particular vitaminas A y C, que casi están por completo ausentes, así como el calcio, zinc, riboflavina y vitamina B6, que están por debajo del 40 por ciento de las cantidades consideradas necesarias". El grupo de trabajo observó muchos casos de las enfermedades Kwashiorkor y marasmus, debidas a la desnutrición.

Según este informe, para mejorar la calidad nutritiva de las raciones establecidas por la resolución 986 del CS, que consisten principalmente en cereales, hacen falta fruta, hortalizas y productos animales. También se recomienda enriquecer los productos alimentarios que se están importando, sobre todo la harina de trigo.

Antes de la Guera del Golfo Pérsico de 1990, Irak importaba dos terceras partes de sus alimentos. Sin embargo, las sanciones de la ONU, impuestas en agosto de 1990, limitaron considerablemente la capacidad de Irak de ganar divisas, necesarias para importar cantidades suficientes de alimentos para satisfacer sus necesidades. En consecuencia, la escasez de alimentos y la desnutrición se fueron agravando y se hicieron crónicas en los años siguientes. Sólo se ha evitado la hambruna mediante un sistema público de racionamiento que proporciona cantidades mínimas de alimentos a la población.

Es esencial invertir en agricultura

El sector agrícola de Irak se ha deteriorado considerablemente en los años 90 debido a la falta de inversión y a la escasez de insumos básicos, según el informe. Tal vez la recomendación de mayor alcance para la agricultura y la nutrición atañe a la necesidad de recuperación económica y de fomento en todo el país. A menos que se genere un mayor poder adquisitivo y se invierta más en la agricultura, las proteínas de alta calidad y los microelementos nutritivos de origen biológico adicionales y necesarios quedarán fuera del alcance de muchas personas y persistirán los problemas de nutrición, pese a la ración mejorada establecida por la resolución 986 del CS.

La superficie calculada en 2.76 millones de hectáreas de cultivos de cereales correspondiente a 1997 es la más reducida desde 1981. Se observaron extensas superficies sin cultivar en las zonas central y del sur, donde se han abandonado alrededor de 300 000 hectáreas de tierras anteriormente saneadas, debido al aumento de la salinidad de los suelos y por la falta de agua de regadío, maquinaría agrícola e insumos. La escasez de piensos y de vacunas ha golpeado duramente la industria pecuaria.

Las redes de agua potable y de saneamiento también se han deteriorado, al grado de que enfermedades transmitidas por el agua, inclusive el marasmus de la nutrición, siguen siendo un problema importante pese a que hay más alimentos al alcance. Además, la seguridad alimentaria se ha convertido en un problema de grandes dimensiones: "los alimentos contienen muchos aditivos peligrosos y la industria alimentaria en conjunto se ha deteriorado mucho en los últimos años.

16 de octubre de 1997

Informe especial del SMIA

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