Se requieren más importaciones de cereales que el año pasado en el Africa subsahariana

En el África subsahariana, 20 de 48 países afrontan situaciones excepcionales de urgencia en materia de alimentos, según el último informe de la FAO sobre la situación de las provisiones de alimentos y las perspectivas de los cultivos de esa subregión. Se anticipa que se requerirá hacer importaciones sustancialmente mayores de cereales en el África subsahariana en 1998, en comparación con el año pasado.

Los países del Africa Oriental han quedado devastados por las inundaciones y lluvias torrenciales asociadas al fenómeno del Niño. Se han dañado en gran medida las carreteras y las vías férreas, lo que ha interrumpido el transporte de bienes entre los distintos países, provocando dificultades económicas, sobre todo para los países que no tienen costas.

 

Se calcula que en Somalia han muerto dos mil personas y otras 250 mil se vieron obligadas a desplazarse durante las peores inundaciones del país en los últimos 30 años. Las lluvias torrenciales arrasaron los cultivos y los cereales almacenados. También se atribuyen directamente a las lluvias torrenciales los brotes de fiebre de Rift Valley y otras enfermedades contagiadas por insectos, ya que los mosquitos y demás insectos que pican han encontrado las condiciones perfectas para reproducirse. Los brotes de esas enfermedades dieron pie a que los países del Golfo prohibieran la importación de ganado y carne, región adonde se destinan las exportaciones de Somalia, según dice el informe. Esto reducirá la entrada de divisas en el país y también su capacidad de importar comercialmente alimentos.

En Kenya las abundantes lluvias duraron desde octubre hasta febrero inclusive, y aislaron a muchas aldeas u obligaron a muchas personas a abandonar sus casas. Entre las zonas más afectadas están la Provincia de la Costa, la Provincia del Nordeste y partes de la Provincia Oriental. La distribución de alimentos de socorro en estas zonas sigue obstruida porque los caminos están impracticables. Las dificultades del transporte también ponen en peligro la seguridad alimentaria de algunas comunidades aisladas de Tanzania, lo que genera preocupación de que se presenten graves situaciones de escasez de alimentos en algunas partes.

En Etiopía, la producción de cereales de 1997 fue 25 por ciento inferior que la del año anterior. En 1998 se requieren importaciones de 530 mil toneladas de granos para más de cinco millones de personas vulnerables, volumen que habrá de cubrirse principalmente con alimentos de socorro.

Las perspectivas alimentarias de los países de los Grandes Lagos siguen siendo precarias, según el informe. Los conflictos civiles, la escasez de insumos agrícolas y las lluvias torrenciales en combinación han obstaculizado las actividades agrícolas. En Burundi los precios de los alimentos siguen subiendo y está aumentando la desnutrición entre la población. En Rwanda también son altos los precios de los alimentos y están aumentando. Sigue habiendo altas tasas de desnutrición entre niños menores de cinco años y la situación se está deteriorando entre los recientes repatriados.

En la parte oriental de la República Democrática del Congo, donde persiste la inseguridad, la situación de las provisiones de alimentos es crítica y se informa de grave desnutrición. En la República del Congo, las intensas luchas han obligado a muchas personas a abandonar sus casas y una elevada proporción de pobladores de las ciudades han huido hacia las zonas rurales. Una comisión enviada en enero de 1998 por la FAO y el PMA para evaluar las condiciones de los cultivos y los suministros de alimentos, encontró que la producción pecuaria ha resultado muy perjudicada por los conflictos civiles a la vez que el alimento básico del país, la yuca, al ser un cultivo resistente ha soportado las condiciones adversas.

En Sierra Leona está mejorando la situación del suministro de alimentos en Freetown y en otras poblaciones que están bajo control del ECOMOG. Con todo, si la lucha se transfiere a las zonas rurales, habrá más personas desplazadas y las actividades agrícolas vitales, como la preparación de las tierras y la siembra del arroz, se verán interrumpidas. Este informe advierte que la producción agrícola podría caer, a menos que se restablezca plenamente la paz en todo el país.

Se anticipan dificultades en materia de provisiones alimentarias para los meses próximos en los países del Sahel por la reducción de las cosechas. Aunque los mercados están bien provistos en general, los precios son altos y están aumentando en las zonas afectadas. Harán falta ventas a precios subsidiados o distribución de alimentos durante la temporada de carestía. Los gobiernos de Burkina Faso, el Níger y el Senegal han pedido ayuda internacional.

En el sur del África hasta el momento han carecido de fundamento los temores de sequía por causa del Niño. Los cultivos tienen buenas perspectivas en Angola, Malawi, Mozambique, Swazilandia y Zambia, pero en casi todos los demás países de esta subregión hace falta que llueva durante las próximas semanas para que logren madurar los cultivos. La FAO calcula que el sur de África requerirá hacer importaciones de cereales conjuntas para 1998-99 de 4.7 millones de toneladas, alrededor de 30 por ciento más que el año anterior.

El informe enumera cuatro sectores de actividades prioritarias:

  • Primero: hace falta asistencia para reparar la infraestructura dañada del oriente de África, con el propósito de restablecer las conexiones de suministro no sólo de esta región, sino también para los Grandes Lagos.
  • Segundo: hará falta mayor ayuda alimentaria en diversos países del África Oriental, sobre todo en Somalia, Kenya, Etiopía y, según los resultados de las cosechas en junio y julio, en Tanzania.
  • Tercero: sigue haciendo falta ayuda alimentaria en Burundi, en Rwanda y en el oriente de la República Democrática del Congo. También es importante la necesidad de un suministro adecuado de insumos agrícolas esenciales para restablecer e incrementar la producción de alimentos en estos países y regiones.
  • Cuarto: es necesario restablecer rápidamente la paz y mantenerla en las zonas rurales de Sierra Leona para que se incremente la producción de alimentos durante la próxima temporada agrícola, que se inicia en abril.

28 de abril de 1998

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