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Inseguridad alimentaria entre la población pobre del campo y las ciudades en Indonesia
La agitación económica que comenzó a abatirse sobre Indonesia a mediados de 1997 ha dejado a millones de personas en peligro de inseguridad alimentaria, por carecer de suficiente dinero para comprar los alimentos necesarios. Según el informe especial de una misión enviada a ese país por la FAO y el Programa Mundial de Alimentos, si bien no hay escasez de alimentos, cada vez más personas pobres tienen dificultades para comprarlos. "Los precios de los alimentos han subido mucho, a la vez que el poder de compra ha disminuido espectacularmente por el incremento del desempleo y la caída de los salarios reales", dice el informe. La mayoría de los emigrantes no tienen tierras y les quedan pocos ahorros o bienes. En realidad, se calcula que más de la mitad de la población no tiene tierras, y el informe prevé una aguda disminución de los bienes económicos de estas familias y pide una atenta supervisión de la situación alimentaria en las zonas rurales. Sin embargo, el informe pone de relieve que "A pesar del aumento de la pobreza rural, preocupa todavía más el estado de nutrición de la población urbana desempleada". El programa de asistencia alimentaria del Gobierno prevé subsidiar el arroz para aproximadamente 19 millones de familias en 1999-2000. La agitación civil obstaculiza el comercioAdemás de los graves problemas económicos, la falta de seguridad y la intensificación de la agitación social en algunas partes del país también repercuten en las reservas de alimentos. La misión FAO/PMA descubrió que, en consecuencia: "se ha observado que los mercados no están funcionando bien, ya que los comerciantes se niegan a almacenar existencias o a transportar envíos de gran volumen, debido a los problemas de seguridad". Estas deficiencias, junto con la pérdida de fuerza del Organismo Nacional de Planificación (BULOG), hacen variar mucho los precios y el suministro en todo el país, y las zonas aisladadas son las más desprotegidas. Como se comercializa cerca del 70 por ciento del arroz que se produce en Indonesia, que los mercados funcionen adecuadamente es fundamental para la seguridad alimentaria de las zonas rurales y urbanas. Si bien las perspectivas de la producción de arroz de 1999 son positivas, y se prevén lluvias abundantes y buenos precios para los productores, no es probable que ésto mejore mucho la situación alimentaria de la gran mayoría de la población vulnerable. El informe advierte que: "La solución a la inseguridad alimentaria de largo plazo en Indonesia está en la recuperación económica. Si bien se están tomando medidas nacionales e internacionales para estimular esa recuperación, no es probable que sus beneficios se perciban en el corto plazo. En consecuencia, el Gobierno mientras tanto tiene enormes dificultades para brindar una mayor seguridad alimentaria a su población..." Deficiencias de la nutrición cada vez mayores entre la población urbana pobreEstudios recientes realizados en el país han encontrado deficiencias de nutrición cada vez mayores entre los sectores vulnerables de la población urbana, como los niños pequeños y las mujeres embarazadas o lactantes. El documento informa de "alarmantes problemas relacionados con los alimentos... en las zonas rurales", y cita niveles más elevados de desnutrición materna, ceguera noctura y anemia maternas, además de falta de micronutrientes y consunción entre los niños. El informe advierte que: "estas tendencias son graves e indican con claridad la disminución del acceso a una alimentación adecuada". Los problemas de nutrición se deben sobre todo a la mala calidad del régimen alimenticio y no a la falta de consumo de calorías. Las familias pobres quizá estén consumiendo una cantidad suficiente de arroz, pero han reducido mucho otros alimentos más caros pero nutritivos, como la carne, el pescado y los huevos. 16 de abril de 1999
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