La crisis obstaculiza la producción y distribución de alimentos en Kosovo


La crisis que está atravesando la Provincia de Kosovo de la República Federal de Yugoslavia, iniciada en marzo de 1998, impide el funcionamiento normal de su agroindustria y agricultura, con una consecuente grave reducción de la producción, suministro y disponibilidad de alimentos, informa un boletín especial del Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO (SMIA).

Desde el 7 de abril, fecha en que se cerraron todas las fronteras de Kosovo, se calcula que unas 620 mil personas han huido del conflicto civil de la Provincia, dejando atrás miles de fincas agrícolas destruidas y abandonadas. Las dificultades de desplazamiento en el país también han limitado las actividades de distribución de alimentos, lo que agrava la situación alimentaria.

La explosión del conflicto civil en Kosovo a principios de 1998 tuvo efectos devastadores para la cosecha de ese año, según el informe. No se cosecharon o se incendiaron numerosos campos de trigo, alimento básico de esa provincia. Gran parte de la cosecha que llegó a recogerse, fue destruida cuando se quemaron las casas, almacenes y graneros que fueron objeto específico de los ataques. Se desconoce el volumen de la cosecha que pudo rescatarse, según el informe: "pero es probable que las reservas estén muy mermadas y a la fecha casi agotadas".

Según el informe del SMIA, las perspectivas del ciclo agrícola en curso 1998/99 son "sombrías". El pasado otoño no se sembró trigo en gran parte por la inseguridad y la falta básica de equipo y semillas. Es probable que no se haya llevado a cabo en absoluto la siembra normal de primavera de grano y hortalizas. La violencia, las enfermedades y el abandono también han producido grandes pérdidas pecuarias, añade el informe, lo que agrava los problemas del suministro de alimentos para la población que se ha quedado en la provincia.

"La situación es motivo de gran preocupación ya que gran parte de la población ya dependía de la ayuda de socorro a fines de 1998, y la intensificación del conflicto en las últimas semanas ha obligado a suspender las actividades de socorro en la Provincia", dice el informe.

Se prevé un agudo deterioro de la situación del suministro de alimentos para la población que ha quedado en la Provincia

En respuesta a la intensificación de la crisis en las últimas semanas, la FAO y el Programa Mundial de Alimentos han aprobado la extensión de una Operación de Emergencia que ha proporcionado ayuda alimentaria a la población desplazada internamente y a los refugiados de la región, para movilizar un mayor volumen de ayuda para la población afectada. Con todo, si no mejora sustancialmente la seguridad, las actividades de socorro en Kosovo sólo podrán encauzarse a los refugiados que ya han huido de esa provincia. En consecuencia, se prevé un agudo deterioro de la situación de la reserva de alimentos de los desplazados y del resto de la población de la región, con profundas repercusiones a largo plazo en la seguridad alimentaria. El informe advierte que, dada la devastación de la vivienda, las tierras agrícolas y la infraestructura, hará falta un gran volumen de ayuda internacional para volver a establecer la producción agrícola y el comercio en la región, probablemente durante más de un ciclo.

Actualmente una misión de la FAO está en Albania y en la ex República Yugoslava de Macedonia, para evaluar la situación de los refugiados en esos países, en constante y veloz transformación, y determinar la ayuda urgente necesaria para restablecer la agricultura en el futuro inmediato.

14 de abril de 1999

 

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