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Nuevas perspectivas para el "Gran Lago" de Camboya y los millones de personas que sustenta
Un proyecto de la FAO ayuda al gobierno a revolucionar la gestión de los recursos naturales
21 de septiembre de 2005, Roma/Bangkok - La primera vez que Patrick Evans llegó al lago Tonle Sap de Camboya, hace ocho años, había días en los que parecía más una región militarizada que una de las zonas pesqueras de agua dulce más productivas del mundo.

"Se podían ver barcos llenos de personas con armas automáticas patrullando la zona pesquera. En ocasiones, el lago parecía un campamento militar", señala el especialista de la FAO en desarrollo.

Los abundantes recursos del Tonle Sap −desde hace mucho tiempo principal medio de sustento y de supervivencia de los millones de personas que viven a las orillas de este lago− se administraban de forma deficiente.

El pescado y la madera de los bosques circundantes se extraían en forma no sostenible, y el sistema centenario de concesiones pesqueras a sociedades comerciales, legado de la época colonial, sufría problemas de reparto desigual, corrupción y, en ocasiones, violentas disputas.

"Bajo el antiguo sistema, los derechos de pesca se asignaban a través de contratos de arrendamiento que en ocasiones se subarrendaban, incluso varias veces a personas diversas, por lo que las personas con derecho a pescar estaban obligados a defender su parte del pastel", explica Evans.

El exceso de pesca y la pesca ilegal también estaban afectando a su cuota en las poblaciones de peces. "Algunos pescadores utilizaban redes de enmallado pequeño, como las mosquiteras, capturando muchos peces que no habían terminado de desarrollarse, o pescaban con descargas eléctricas producidos con baterías de automóvil", añade Evans. De esta forma comenzó a disminuir el volumen de las capturas y el tamaño de los peces obtenidos, lo que se traducía en una menor cantidad de alimentos para todos.

Un proyecto de la FAO ayuda a modificar la situación

A causa de estos problemas, cada vez mayores, las autoridades camboyanas se unieron a la FAO para establecer un programa de gestión de los recursos naturales en una de las provincias más pobres en el área del lago: Siem Reap.

Este programa, denominado Gestión participativa de los recursos naturales en la región de Tonle Sap, inició sus actividades a principios de 1995, gracias al apoyo financiero del Gobierno de Bélgica.

En estrecha colaboración con personal del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Camboya, la FAO realizó estudios de la flora y la fauna del Gran Lago, a la vez que contactó con las comunidades ribereñas para determinar los problemas que era necesario resolver y establecer una lista de prioridades.

El equipo de la FAO y el Ministerio camboyano también evaluaron la forma en que se utilizaban los recursos naturales y comenzaron a elaborar planes para fortalecer la capacidad de gestión de las comunidades locales.

Las comunidades toman la iniciativa

Además del exceso de pesca, otra cuestión importante que se manifestó de inmediato fue la excesiva deforestación de los bosques que rodean el lago.

"El bosque es esencial para la productividad de la pesca en el lago −explica Evans−. Todos los años, cuando las aguas del lago suben de 7 a 9 metros, se inundan cientos de miles de hectáreas de bosque, lo que proporciona nutrientes, alimentos y hábitat a los peces, de los que dependen millones de personas. La deforestación estaba afectando a la productividad de la pesca en el lago."

La causa principal de la deforestación era la adquisición de nuevas tierras para la agricultura, ya que las orillas del lago son terrenos de aluvión muy fértiles. Una causa secundaria era la gran demanda de leña destinada a la próspera industria local de fabricación de ladrillos.

Afortunadamente, explica Evans, las comunidades de Siem Reap a orillas del lago ya se habían dado cuenta de que la deforestación estaba perjudicando la pesca.

En 1997 el equipo del proyecto comenzó a ayudar a los pobladores de las aldeas a crear organizaciones locales para la gestión de los recursos, y en 2 000 unas 10 000 hectáreas de tierras estaban sometidas a gestión planificada dirigida por la comunidad. Esta gestión armonizaba la defensa de los medios de subsistencia de la población con la sostenibilidad forestal y pesquera.

La gestión mejorada, combinada con la prohibición estatal de 1997 de los hornos para producir ladrillos en la región, eliminó la extracción excesiva de madera, y hoy está recuperándose gran parte del bosque en la zona de aluvión, señala Evans.

Estos logros impresionaron tanto a las autoridades belgas que decidieron ampliar la financiación del proyecto hasta 2005. Según Evans, este tipo de apoyo sostenido de los donantes es decisivo para que los proyectos como el de Tonle Sap puedan producir resultados tangibles.

Revolución de la gestión

Al arraigar en la provincia la gestión sostenible de los recursos a cargo de la comunidad, en 2000 se presentó otra oportunidad de transformar la gestión del lago, incluso a mayor escala, gracias a una iniciativa de reforma dirigida por las autoridades de Camboya.

Durante una visita del Primer Ministro Hun Sen a Siem Reap, tras una serie de devastadoras inundaciones, funcionarios y pescadores locales participantes en el proyecto de la FAO le pusieron al corriente de la intensidad cada vez mayor de los conflictos que surgían entre las comunidades de pescadores y las sociedades de pesca comerciales.

Sus argumentos convencieron al Primer Ministro a dar apoyo a la creación de una comisión investigadora que celebró reuniones abiertas en las aldeas de pescadores, primero en Siem Reap y después en torno a la totalidad del lago.

Lo que quería la población estaba claro: una transformación completa de la gestión de la pesca en el lago. "La reforma pesquera se convirtió en el tema de actualidad de aquellos días", recuerda Evans.

Las peticiones de reforma aumentaron sin cesar, y a principios de 2001 el gobierno autorizó el acceso público a más de 500 000 hectáreas, equivalentes al 56 por ciento de la zona que antes estaba en manos de las sociedades comerciales a través del viejo sistema de gestión de la pesca vigente desde la época colonial.

Organizaciones comunitarias de gestión

La intención de estas reformas era que la gestión de las zonas que acababan de abrirse estuviera a cargo de las comunidades de pescadores, bajo la supervisión del Departamento de Pesca de Camboya.

Las comunidades donde trabajaba la FAO estaban bien emplazadas para asumir la gestión de las nuevas zonas pesqueras públicas. Al finalizar el proyecto, en abril de 2005, se habían establecido 15 diferentes organizaciones comunitarias de gestión de los recursos naturales en 116 aldeas de Siem Reap, ocupadas activamente en la gestión de 108 000 hectáres en la zona del lago.

Estas organizaciones toman sus decisiones de forma democrática, y han recibido el reconocimiento oficial por su transparencia y eficacia. Gestionan los recursos que tienen bajo su control de acuerdo a planes quinquenales detallados y con visión de futuro.

Con todo, muchas comunidades en Tonle Sap carecen del nivel de capacidad que el proyecto de la FAO contribuyó a establecer en Siem Reap y están luchando por lograr una gestión eficaz de los recursos en sus propias zonas.

El gobierno está extendiendo los beneficios del proyecto a toda la zona del lago

La situación debería mejorar gradualmente ya que el gobierno ha incorporado en sus programas y en la legislación del país el concepto de planificación del desarrollo y gestión de los recursos a cargo de la comunidad.

Según las autoridades camboyanas, en todo el país ya se han establecido unas 320 organizaciones comunitarias de pesca.

Y si bien el proyecto original de Tonle Sap apoyado por la FAO ha concluido, su labor prosigue bajo la dirección del Ministerio de Agricultura camboyano y gracias a un programa financiado con 10 millones de dólares EE.UU. del Banco Asiático de Desarrollo en apoyo al desarrollo sostenible en la región del lago.

La FAO sigue participando activamente en la zona y colabora con las autoridades camboyanas en una parte del programa mencionado: un proyecto de 3,8 millones de dólares orientado a crear capacidad en las comunidades del lago para la gestión sostenible de los recursos naturales que constituyen su principal medio de subsistencia.

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Contacto:

George Kourous
Oficial de información, FAO
george.kourous@fao.org
(+39) 06 570 53168

FAO/P. Evans

La población de Tonle Sap dependen de la riqueza del lago para su subsistencia.

Vidéo

Arroz y pescado (8min, 20seg) (mpg)

FAO/R. O'Connor

Las aldeas de pescadores del lago figuran entre las comunidades más pobres de Camboya.

La pobreza en las provincias que lindan con Tonle Sap.

Sources: FAO, ADB

FAO/P. Evans

El ecosistema de Tonle Sap es una de las zonas de pesca continental más productivas del mundo y proporciona a Camboya el 60 por ciento del total de sus capturas.

FAO/P. Evans

Con ayuda de las autoridades camboyanas y la FAO, las aldeas de pescadores de la provincia de Siem Reap participan activamente en la gestión de los recursos naturales de los que dependen.

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