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Luchar contra el hambre hoy para prevenir la obesidad de mañana
Si la nutrición no mejora, los costes sanitarios serán muy altos
11 de febrero de 2004, Roma - Reducir el hambre y la malnutrición en las mujeres embarazadas y en los niños podría evitarles el exceso de peso y la obesidad en futuro y limitar además los costes ligados a los cuidados sanitarios en etapas posteriores de la vida, según un estudio publicado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El estudio se basa en una nutrida colección de datos empíricos de los que se desprende que el hambre durante el embarazo "programa" el tejido fetal para que éste se haga con la mayor cantidad de energía posible, lo que predispone a la hipernutrición en la edad adulta cuando se tenga acceso a mayores alimentos y el estilo de vida sea más sedentario.

Muchos países en desarrollo se enfrentan en la actualidad con este estado de cosas y el impacto en su situación sanitaria puede ser dramático. Hambre hoy y más alimentos disponibles mañana, significa que muchas personas pasarán de estar hambrientas a ser obesas y encontrarse expuestas a enfermedades no transmisibles, como la diabetes y las enfermedades coronarias.

La dieta está empeorando

La alimentación en nuestros días, y en el futuro previsible, no obedece a las recomendaciones dietéticas fruto de una consulta de expertos sanitarios convocados el año pasado por la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por ejemplo, afirma el estudio, el 36 por ciento del total de países en el mundo cuenta ya con una población que consume más del nivel máximo de colesterol recomendado: 300 miligramos por persona al día; más del doble del promedio de los primeros años 60.

Del mismo modo, el 34 por ciento de las naciones sobrepasan el límite del 30 por ciento de grasas en la dieta, frente al 18 por ciento de hace cuarenta años. Según las perspectivas de la FAO, de aquí al 2030 la situación empeorará aún más ya que en futuro el 40 por ciento de las calorías consumidas procederá de las grasas.

La doble carga del hambre y de la obesidad

Debido al descenso del precio real de los alimentos, al aumento de los ingresos y al progreso de la urbanización, la dieta alimentaria en muchos países en desarrollo se acerca al nivel de ingesta de energía y proteínas que hasta ahora era patrimonio exclusivo de los consumidores de los países desarrollados, dice el estudio.

Estos cambios en curso en la nutrición significan que un número cada vez más grande de países en desarrollo se enfrenta con "la doble carga" de la subnutrición y la hipernutrición, con los costes económicos y sanitarios que ello implica. Siempre según las previsiones de la FAO para el 2030, esta "doble carga" está destinada a aumentar rápidamente.

La obesidad es una de las causas principales de las enfermedades no transmisibles. Los costes económicos y sanitarios de este tipo de enfermedades ya son muy altos en numerosos países desarrollados. Sólo en Estados Unidos suponen más de 120 000 millones de dólares al año.

El aumento del gasto sanitario, un problema para los países pobres

Para el estudio, los problemas económicos ligados a esta transición alimentaria serán más agudos en los países en desarrollo. En los países ricos, la obesidad, la diabetes y otras enfermedades no transmisibles representan una cuota importante de los gastos sanitarios. Si bien los habitantes de los países ricos pueden hacer frente al aumento de este tipo de gastos, las cosas son muy distintas en las naciones en desarrollo donde muchos no pueden pagar los tratamientos médicos.

Sin tratamiento, las personas de los países en desarrollo se convertirán en obesos y serán propensos a enfermedades no transmisibles, mientras hoy pasan hambre.

El mensaje es claro, dice el informe: Todo esfuerzo que hoy contribuya a luchar contra el hambre y a mejorar la situación nutricional de las mujeres durante su edad reproductora, tiene el potencial de rendir fuertes dividendos el día de mañana. Esto asume particular importancia en los países en desarrollo, donde la "programación prenatal" probablemente llevará al exceso de peso, la obesidad y la propensión más acentuada a las enfermedades no transmisibles en etapas posteriores de la vida menos austeras.



Contacto
John Riddle
Oficial de información de la FAO
john.riddle@fao.org
(+39) 06 570 53259




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Si la nutrición no mejora, los costes sanitarios serán muy altos
11 de febrero de 2004 -- Un nuevo estudio sugiere que combatir el hambre y la subnutrición en las mujeres embarazadas y en los niños podría evitar el exceso de peso y la obesidad, disminuyendo así los costes sanitarios derivados.
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