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Entrevista con David A. Harcharik
El Subdirector General de la Dirección de Montes de la FAO habla sobre la importancia de la silvicultura en el mundo actual y futuro, durante el primer día del 13o período de sesiones del Comité de Montes (COFO), programado del 10 al 13 de marzo. 1 No ha de subestimarse la contribución de los bosques y los árboles a la seguridad alimentaria. Se da a través de la protección de la base de recursos naturales, como los suelos y el agua, de los que dependen los sistemas de producción agrícola, al complementar las existencias de alimentos, proporcionar combustibles para prepararlos y generar ingresos que permiten adquirirlos. Es importante señalar la importancia de los sistemas agroforestales y lo mucho que se depende de los bosques, sobre todo los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos. Con todo, la necesidad de incrementar la producción agrícola y la creación de infraestructura, entre otras cosas, ejercerán presión sobre los bosques. La FAO calcula que la producción mundial de alimentos debe aumentar 1.8% al año a partir de ahora y hasta el año 2010, a fin de satisfacer la demanda creciente. Por lo tanto, la conversión de bosques a la actividad agrícola probablemente persistirá en países que no pueden intensificar la producción en sus tierras agrícolas actuales ni importar alimentos. Se prevé que ocurra así en partes del Africa subsahariana y en América Latina, donde hay oportunidades de expansión agrícola. La FAO calcula que otros 45 ó 50 millones de ha de superficies forestales pueden convertirse a la agricultura en los países en desarrollo para el año 2010. 2
En todo el mundo, la deforestación sigue avanzando a una tasa elevada. Entre 1990 y 1995 el mundo perdió 56 millones de ha de su superficie forestal (comprendidas plantaciones forestales), lo que equivale casi al doble del territorio de Italia. En este período, la superficie forestal de los países en desarrollo disminuyó 65 millones de ha, mientras que aumentó casi 9 millones en el mundo en desarrollo, debido en gran medida a la liberación de tierras marginales de la agricultura 3 A menudo se habla de causas directas y de causas de fondo del desmonte. Las pautas observadas indican que la expansión de la agricultura de subsistencia en Africa y Asia, así como los grandes programas económicos de desarrollo incluyen reubicación de sectores de la población, agricultura y creación de infraestructura en América Latina y en Asia como causas directas del cambio de la cubierta de la superficie forestal. Aunque la tala de árboles maderables no suele ser una causa directa del desmonte, se sabe que es un factor propiciatorio, o causa indirecta, en algunas zonas, en particular a través de la construcción de caminos que vuelven accesibles para los colonizadores agrícolas zonas anteriormente remotas. 4 Las causas de fondo del desmonte comprenden la explosión demográfica, la pobreza, pautas de consumo, directrices oficiales en materia de usos del suelo, política comercial, entre otras. 5 SOFO 1997 se adelanta en el estudio de esta cuestión. Los resultados preliminares del Estudio del panorama mundial elaborado por la FAO sobre las tendencias hacia el año 2010, indican que debería haber suficiente madera para satisfacer la demanda mundial hasta ese momento, sin que se den aumentos importantes de los precios. Sin embargo, lo adecuado de la oferta a largo plazo va a depender de una gestión sostenible de los recursos forestales. Habrá escasez en algunas zonas al mismo tiempo que excedentes en otras. Se prevén déficit importantes en Asia y una situación difícil en la oferta de madera de coníferas en los Estados Unidos. El comercio internacional, cuyo aumento general se prevé, mitigará esta escasez y corregirá el desequilibrio en otras partes. Algunos países en desarrollo, no obstante, no podrán importar productos industriales de madera y presentarán déficit de productos no comerciales como la leña. El Estudio de la oferta mundial de fibras, que se está elaborando en la FAO, complementará el del Panorama mundial, y en conjunto ofrecerán una perspectiva más clara del futuro de la demanda y la oferta de maderas. Los resultados habrán de darse a conocer en el próximo informe SOFO, correspondiente a 1999. 6 El crecimiento durante los últimos años de la cantidad y variedad de organizaciones que participan en discusiones, que toman decisiones y que realizan actividades de campo relacionadas con los bosques, refleja el interés de la sociedad civil y un enfoque más plural de la silvicultura. Destaca en especial la actividad de un Grupo intergubernamental de expertos en bosques, establecido por la Comisión para el Desarrollo Sostenible de la ONU para el bienio 1995-1997. También se han dado grandes pasos en la creación de criterios nacionales e indicadores de la gestión sostenible de los bosques. El sector privado y algunas organizaciones no gubernamentales han participado en muchas de estas iniciativas, han tenido que participar en el diálogo internacional y han presentado una serie de importantes iniciativas propias. En SOFO se mencionan numerosas de las principales actividades aludidas. Un importante caso no gubernamental es la labor de la Comisión Mundial de Bosques y Desarrollo Sostenible, organismo independiente establecido en 1995. El propósito de este grupo, en el que participan dirigentes políticos y científicos del mundo, es trabajar en el plano internacional para contribuir a la solución de conflictos, reforma de directrices y fortalecimiento de la investigación. 7 Está claro que los bosques de todo el mundo tienen grandes problemas conforme nos aproximamos al milenio. El crecimiento demográfico, las modificaciones de la distribución de la población, las presiones económicas y los esfuerzos por mitigar la pobreza y garantizar la seguridad alimentaria, intensificarán las presiones ejercidas sobre los bosques. Esto conducirá a un análisis todavía más detenido de la contribución efectiva y potencial de los bosques al desarrollo, y de los beneficios relativos de conservar las superficies boscosas o convertirlas a otros usos. Pese a estas dificultades, se prevé que las intensas discusiones y las iniciativas internacionales que están en marcha complementen y den apoyo a las actividades de los países encaminadas a incrementar la gestión forestal sostenible. Y, desde luego, existen casos notables de bosques que se están manejando mejor, donde está aumentando la superficie forestal y donde la tasa de pérdida de ésta está reduciéndose, de modo que el panorama general no es malo. En SOFO figura la información más reciente sobre los recursos forestales, el medio de la política sectorial, y el medio institucional que define hoy en día la silvicultura, en un esfuerzo por ofrecer una imagen más clara de las cuestiones, las tendencias y perspectivas de los bosques de mañana. 12 de marzo de 1997 Más información:
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