La FAO define actividades futuras en materia de nutrición: la higiene

Alimentos en venta en la vía pública: pequeños empresarios, gran negocio



La higiene básica, como lavarse las manos, es un factor importante en la preparación y distribución de alimentos en la vía pública. Muchos niños en edad escolar dependen de éstos para obtener una alimentación saludable fuera de casa.

Los alimentos preparados y listos para comer que se venden en las calles de las ciudades del mundo en desarrollo contribuyen de manera importante a la seguridad alimentaria y la nutrición. Casi todas las personas tienen acceso a estos alimentos, física y económicamente, que les aportan parte de la energía y elementos nutritivos básicos necesarios. Millones de personas preparan y venden alimentos en la vía pública para ganarse la vida. Con todo, para que el sector de vendedores ambulantes de alimentos mantenga el ritmo veloz de urbanización y a fin de superar los problemas de calidad y seguridad de los alimentos, urge establecer nuevas disposiciones y tomar medidas.

El Comité de Seguridad Alimentaria de la FAO, que se reunió del 14 al 18 de abril en Roma, ha recomendado medidas para mejorar esta situación, en el marco de los compromisos para combatir el hambre adquiridos en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación celebrada en Roma el pasado mes de noviembre.

“Dado el crecimiento urbano del mundo en desarrollo, los alimentos en venta en la vía pública han llegado para quedarse- afirma John Lupien, Director de la Dirección de Alimentación y Nutrición-. Tienen grandes ventajas aunque también muchos riesgos posibles. Entre sus beneficios, está que ofrecen alimentos nutritivos a precios bajos y empleo a muchas personas. Sus problemas tienen que ver con los posibles riesgos asociados a la alimentación, los desechos que producen y los embotellamientos de tránsito que pueden causar”.

Los estudios realizados por la FAO muestran que, desde Bogotá a Bombay, vender aperitivos y alimentos completos en las calles es una forma importante de obtener ingresos, sobre todo entre las mujeres pobres. Los alimentos que se venden en las calles son una actividad comercial importante. En Calcutta, los 130 mil vendedores ambulantes de alimentos obtienen una ganancia calculada en casi 100 millones de dólares E.E.U.U. anualmente. En América Latina y el Caribe, los estudios realizados muestran que la venta mensual promedio por vendedor va de 140 a 500 dólares E.E.U.U. En Bangkok, se estimó que 120 mil vendedores compran entre 16 y 41 dólares E.E.U.U. de materia prima todos los días, lo que estimula la economía local.

Los vendedores ambulantes son personas que de otra manera, casi con seguridad estarían desempleados. Las mujeres, a menudo propietarias o empleadas de los expendios ambulantes de alimentos, representan en ciertas regiones del 70 al 90% del total de vendedores ambulantes. La mayoría de las mujeres entrevistadas en los estudios afirmaron que empezaron a vender alimentos en lal vía pública sobre todo para mejorar la seguridad alimentaria de sus familias y para tener cierta independencia económica.

Los consumidores de alimentos que se expenden en las calles pertenecen a todos los niveles sociales. En Kinshasa, Zaire, un estudio reciente encontró que si bien el 38% de los consumidores pertenecen a los grupos de bajos ingresos, el 62% vive en departamentos y casas individuales. En Abidjan, Côte d'Ivoire, un estudio reciente sobre consumidores de alimentos que se venden en las calles, mostró que si bien el 15% de ellos están desempleados, el 51% son personas con instrucción y empleo.

“Incluso los niños en edad escolar dependen de los alimentos que se venden en la vía pública. Los comedores de las escuelas en Chonburi, Tailandia e Iloilo, en Filipinas, recurren a los vendedores ambulantes de alimentos para obtener el almuerzo ligero que proporcionan todos los días. En Ile-ife, Nigeria, el 96 por ciento de los niños que están cursando la escuela primaria normalmente compran su desayuno con los vendedores ambulantes.

El último número de Alimentación, nutrición y agricultura, publicación de la FAO, está dedicado a la expansión de la venta ambulante de alimentos en todo el mundo. Siete documentos se ocupan de este tema en Africa, América Latina, Calcuta y Bangkok, de la importancia de la mujer en este sector, del consumo infantil de alimentos vendidos en la vía pública, y de la tecnología adecuada para que estos alimentos sean seguros. Esta publicación es gratuitay se puede ordenar directamente en la FAO (ISSN 1014-806X).
También se puede ordenar por correo otra publicación de la FAO que informa de una reunión técnica sobre la venta ambulante de alimentos en la vía pública en Calcuta en 1995. En esta reunión se analizó el avance logrado en cuanto a la calidad y seguridad de los alimentos que se expenden en las calles, y en las directrices actuales para seguir trabajando en este campo.
El título de la publicación es Alimentos que se venden en la vía pública, Documento 63 de la Dirección de Política Alimentaria y Nutrición de la FAO, ISBN 92-5-003959-X, y su costo es de 10 dólares EE.UU.

Tal vez lo más sorprendente es que estos alimentos pueden ser nutritivos. Un estudio realizado en Calcutta mostró que un alimento promedio (de 500 gr) que se puede comprar en la calle por apenas 0.25 dólares E.E.U.U. contiene entre 20 y 30 gr de proteínas, de 12 a 15 gr de grasa, de 174 a 183 gr de carbohidratos y aporta alrededor de 1 000 calorías. En Bogor, Indonesia, otro estudio mostró que era posible obtener casi la mitad de la cantidad diaria recomendada de proteínas, hierro y vitaminas A y C de un alimento con un precio de alrededor de 0.25 dólares E.E.U.U.

En efecto, los alimentos que se venden en las calles pueden ser la forma más económica y mejor de obtener una alimentación equilibrada fuera de casa, siempre que el consumidor esté informado y pueda escoger la combinación adecuada de alimentos.

Desde luego que el panorama no es todo color de rosa. Los vendedores ambulantes de alimentos a menudo carecen de permisos y obstruyen el paso peatonal o del tráfico. A menudo carecen de capacitación en materia de higiene alimentaria o de sanidad, y trabajan en condiciones muy difíciles y sin higiene. Esto puede causar envenenamiento por contaminación de microbios. En Selangor, Malasia, en 1993, se presentaron dos brotes de cólera asociados a los alimentos que se expenden en las calles.

Desde 1989 la FAO ha emprendido una serie de actividades con el propósito de mejorar el sector de venta ambulante de alimentos, en cooperación con la Organización Mundial de la Salud, otras organizaciones de la ONU y con una amplia gama de entidades no gubernamentales interesadas.

“Pensamos que estos problemas pueden resolverse y aprovechar al máximo los beneficios de la industria de los alimentos que se venden en la vía pública -explica el Sr. Lupien-. Instamos a las autoridades municipales para que cooperen con los vendedores ambulantes de alimentos de modo que se pueda crear un mejor sistema para que los alimentos sean de calidad y seguros, que la basura se deseche adecuadamente, se utilice agua potable y se reduzca la interferencia con el tráfico”.

La FAO se ha ocupado de poner al día las normas de higiene así como otras recomendaciones de seguridad en materia de alimentos, y de informar y capacitar al personal encargado de hacer valer estas normas sobre la aplicación de las mismas. También se realizan actividades para organizar a los vendedores ambulantes para impartirles capacitación, facilitar su acceso al crédito e incrementar su cooperación con las autoridades locales. Además se instruye a los consumidores en materia de nutrición.

La Cumbre Mundial sobre la Alimentación, a la que asistieron representantes de 186 países, inclusive 82 jefes de Estado, celebrada en Roma en noviembre de 1996, señaló que en los próximos 10 a 20 años la distribución de alimentos en las zonas urbanas de muchos países habrá de incrementarse al menos 3% anualmente en promedio. Por lo tanto, los alimentos que se venden en la calle tienen una perspectiva de crecimiento.

Con el propósito de dar apoyo al objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, de reducir por lo menos a la mitad para el año 2015 el número de personas que padecen hambre en el mundo, el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la FAO, órgano de consulta compuesto por representantes de los países miembros de la FAO, suscribió las siguientes recomendaciones referentes a los alimentos que se expenden en las calles:

  • realizar evaluaciones del sector de alimentos que se expenden en la vía pública en todas las ciudades, para reunir la información necesaria para formular una política pública
  • continuar la investigación encaminada a mejorar la calidad nutritiva de los alimentos que se expenden en las calles
  • tomar medidas inmediatas para mejorar la calidad y la seguridad de los alimentos que se venden enla vía pública
  • dar apoyo a los programas de capacitación e instrucción para los vendedores ambulantes de alimentos en materia de higiene alimentaria
  • fomentar la creación de bases de datos regionales sobre alimentos que se venden en las calles para que las autoridades públicas puedan aprovechar la experiencia de los países vecinos.


Más información:


21 de abril de 1997


>

 FAO Home page 

>

 Búsquedas 

Comments?: Webmaster@fao.org

©FAO,1997