El Niño amenaza el suministro de alimentos en Asia


Es probable que el fenómeno natural conocido como "El Niño" haya desencadenado las condiciones de extrema sequía que están poniendo en peligro la seguridad alimentaria en muchos países de Asia, según un informe especial presentado por el Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO (SMIA).




Las condiciones extremas de sequían han contribuido a los cientos de incendios forestales que se han presentado en Indonesia

El informe advierte que no se puede establecer asociación definitiva alguna entre la ocurrencia de El Niño y los cambios del clima. Con todo, a partir de las tendencias irregulares del clima observadas en Asia y en la región de la costa asiática del Pacífico, el informe concluye que “Es muy probable que la actual sequía de Indonesia, Papua Nueva Guinea, Filipinas y Tailandia pueda atribuirse a ese fenómeno”.

Se denomina El Niño al calentamiento local de las aguas superficiales del Océano Pacífico central y oriental, a la altura de Perú, que afecta la circulación atmosférica en todo el mundo (ver recuadro). El informe sobre las anomalías del clima en Asia y en la región del Pacífico es el segundo de una serie sobre las posibles consecuencias de El Niño para la situación del suministro de alimentos en diversas partes del mundo. El primer informe centró su atención en los efectos climáticos de dicho fenómeno en América Latina.

La reciente sequía —la peor en 50 años— ha golpeado duramente Indonesia. El sur de Sumatra y Kalimantán, en la isla de Borneo, Java y zonas orientales del país, han padecido condiciones de sequía extemporánea durante varios meses. Aunque las lluvias recientes han ofrecido un respiro, las precipitaciones que traen los primeros monzones no llegarán hasta noviembre, cuando suelen comenzar en septiembre. Los cultivos más afectados por esta sequía probablemente serán los de alimentos básicos, como el maíz y el arroz. Los cálculos oficiales indican que la sequía podría afectar a unas 426 mil hectáreas de arroz. Otros cultivos importantes que generan ingresos y no son productos básicos, como el café, el cacao y el hule, también se prevé que resultarán afectados.

Las condiciones de sequía que prevalecen también han exacerbado los incendios forestales que ponen en peligro la agricultura y las plantaciones forestales, además de que reducen las reservas de agua. Un ambiente sofocante está afectando la salud de millones de personas en Indonesia, así como en los vecinos países de Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia.

Si la producción nacional se reduce como se ha previsto, el año que viene aumentarán la importación de alimentos y los precios de los productos agrícolas. Si bien actualmente hay suficientes reservas alimentarias en el país, las entidades oficiales están elaborando planes de reserva para proporcionar raciones alimentarias de urgencia a los segmentos vulnerables de la población, en caso de que apremiara la situación del suministro de alimentos.

En Papua Nueva Guinea las autoridades han declarado un estado de emergencia, conforme aumenta la preocupación por la situación alimentaria. Hasta el momento, los informes oficiales indican que hasta un millón de personas han sido afectadas por las condiciones extremas del clima y padecen escasez de alimentos. Numerosos pobladores de las montañas, que dependen de sus huertos familiares, están abandonando sus poblaciones para ir a buscar alimentos, conforme la sequía ha producido numerosos incendios de matorrales que han destruido casas, cultivos, pastizales y bosques. Asimismo numerosas comunidades de los atolones y de las islas pequeñas de diversas provincias necesitan ayuda.

En las Filipinas podrían empeorar los problemas del clima si llueve menos en lo que queda del año. El Ministerio de Agricultura ha puesto en marcha programas para limitar las consecuencias en los cultivos, inclusive campañas para promover la utilización de variedades de arroz que maduran con anticipación respecto a los tipos tradicionales, y de distribución de fertilizantes orgánicos e inorgánicos para mejorar los rendimientos. Aunque las reservas de alimentos existentes se consideran suficientes para el resto del año, la situación alimentaria se está supervisando atentamente. A mediados de septiembre las autoridades del país recibieron autorización para importar 300 mil toneladas de maíz, a fin de mitigar las repercusiones de una posible escasez.

En Tailandia se prevé que la sequía prolongada que se presentó de abril a julio, y las inundaciones de agosto producirán una reducción de las cosechas del año en curso. La sequía afectó sobre todo a los cultivos alimentarios, de caña de azúcar y de café, mientras que las inundaciones redujeron la producción de hule, aceite de palma y camarón. Las inundaciones también produjeron numerosas pérdidas humanas y dejaron sin hogar a miles de personas.

El informe cubre también otros países de la región que han padecido graves anomalías climáticas durante este año, inclusive sequías importantes y prolongadas en algunas partes de China y de la República Popular Democrática de Corea. El deterioro consecuente de la situación alimentaria de la RPD de Corea es causa de particular preocupación.

El tercer informe de la serie sobre las repercusiones de El Niño en la producción agrícola en todo el mundo se dedicará al sur de Africa.

El Niño: el fenómeno

El Niño (se refiere al Niño Jesús), es el nombre que los pescadores peruanos le dan al calentamiento de las aguas superficiales del Océano Pacífico que tiende a verificarse cerca de la Navidad. Se trata de un fenómeno natural recurrente con ciclos más o menos regulares (en promedio cada cuatro o cinco años). El Niño afecta al Pacífico desde Perú hasta Indonesia. El calentamiento local del océano más grande del mundo también produce repercusiones en la circulación atmosférica mundial de los vientos y las corrientes.
Aunque algunos de sus efectos puedan ser benéficos, el fenómeno es más conocido por los estragos que es capaz de causar; pueden perderse las cosechas, reducirse la pesca y peligrar los ecosistemas oceánicos, lo que constituye una amenaza para la seguridad alimentaria en muchas regiones. La perturbación puede producir sequías en el sur de Africa, en partes de la India, en Indonesia, Australia y en ciertas regiones del continente americano, inundaciones en Kenya, Argentina y en los Estados Unidos, monzones erráticos en el sur de Asia y temperaturas en extremo elevadas en Japón y en algunas regiones de Canadá.
Aunque el calentamiento del agua puede durar de 12 meses a 5 años, un desfase entre el fenómeno mismo y muchas de sus consecuencias climáticas más importantes significa que las repercusiones son a largo plazo. El intenso El Niño de 1982-83 devastó a más de 15 países.
El Niño de este año -originalmente citado como el más fuerte del siglo, por la época del año- ahora se está debilitando y se dice que ha sido el más fuerte desde principios de la década de 1950. Cada vez más expertos han criticado la información de prensa y la interpretación de las predicciones científicas del Niño en curso, calificándolas de alarmistas. El agrometeorólogo de la FAO René Gommes, afirma “Es importante no restar importancia a los riesgos, pero también recordar que han habido "El Niño" sin que hubiera catástrofes y que han habido catástrofes sin El Niño”. Regresar al artículo

14 de octubre de 1997

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