Según el informe sobre los posibles efectos de El Niño, Africa Meridional hace planes contra la sequía


 

Los países del Africa Meridional están apremiando a los agricultores para que siembren con anticipación y se preparen para la sequía que muchos expertos están pronosticando como posible en esta subregión a consecuencia de El Niño. “Se prevé que las peores consecuencias de El Niño se presentarán en los meses próximos”, según un Informe Informe especial sobre las repercusiones de este fenómeno en la producción agrícola de esta subregión, presentado por el Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO (SMIA) a fines de noviembre.

Muchas personas consideran el fenómeno de El Niño del año en curso –calentamiento de las aguas superficiales del Océano Pacífico en la zona de Perú, con frecuencia asociado a situaciones extremas del clima- como uno de los más graves de este siglo.

Se han pronosticado condiciones de sequía para la mayor parte de los países del Africa Meridional, incluidos Botswana, Lesotho, Madagascar, Malawi, Mozambique, Namibia, Sudáfrica, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe. Para reducir los posibles efectos adversos, los gobiernos de esta subregión están alentando a los campesinos a sembrar variedades resistentes a la sequía con la mayor anticipación posible y a adoptar mejores métodos de conservación del agua. Otros planes de contingencia se ocupan de la distribución de porciones de semillas e insumos y de la conservación de las existencias de alimentos. El informe más reciente del SMIA sobre la Situación del suministro de alimentos y las perspectivas de los cultivos en el Africa subsahariana, advierte que los informes sobre una posible sequía podrían hacer que algunos agricultores reservaran más cereales para consumo familiar, obligando a los países a importar del extranjero más granos.

Muchas personas en el Africa Meridional recuerdan los efectos de El Niño de 1991-92, causante de una devastadora sequía que amenazó de hambruna a cerca de 18 millones de personas. Con todo, una alerta confiable, ponderaciones locales, una respuesta regional rápida y la ayuda internacional en gran escala salvaron muchas vidas.

El SMIA de la FAO ha estado vigilando atentamente el clima y los acontecimientos relacionados con los cultivos en el sur de Africa, valiéndose de imágenes obtenidas de los satélites en combinación con la observación directa en los distintos países, a fin de cortarle el paso a cualquier catástrofe posible debida a El Niño en una región que ya ha padecido un clima adverso en los últimos meses. La sequía y las inundaciones han golpeado a Malawi, y cientos de personas de las zonas meridionales de Madagascar están recibiendo ayuda alimentaria tras una devastadora combinación de plagas de langostas y escasez de lluvias que redujeron agudamente las cosechas del año en curso.

En enero de 1998 se iniciará el periodo crítico de las posibles consecuencias de El Niño para el próximo ciclo agrícola, al principio del proceso de polinización, según este informe, al que anteceden otros dos informes sobre las repercusiones de El Niño y otras anomalías del clima en América Latina y en Asia. El SMIA de la FAO seguirá vigilando atentamente estos acontecimientos y presentando informes según convenga, para poner al día la información sobre dichas situaciones.

El Niño: el fenómeno


El Niño (se refiere al Niño Jesús), es el nombre que los pescadores peruanos le dan al calentamiento de las aguas superficiales del Océano Pacífico que tiende a verificarse cerca de la Navidad. Se trata de un fenómeno natural recurrente con ciclos más o menos regulares (en promedio cada cuatro o cinco años). El Niño afecta al Pacífico desde Perú hasta Indonesia. El calentamiento local del océano más grande del mundo también produce repercusiones en la circulación atmosférica mundial de los vientos y las corrientes.
Aunque algunos de sus efectos puedan ser benéficos, el fenómeno es más conocido por los estragos que es capaz de causar; pueden perderse las cosechas, reducirse la pesca y peligrar los ecosistemas oceánicos, lo que constituye una amenaza para la seguridad alimentaria en muchas regiones. La perturbación puede producir sequías en el sur de Africa, en partes de la India, en Indonesia, Australia y en ciertas regiones del continente americano, inundaciones en Kenya, Argentina y en los Estados Unidos, monzones erráticos en el sur de Asia y temperaturas en extremo elevadas en Japón y en algunas regiones de Canadá.
Aunque el calentamiento del agua puede durar de 12 meses a 5 años, un desfase entre el fenómeno mismo y muchas de sus consecuencias climáticas más importantes significa que las repercusiones son a largo plazo. El intenso El Niño de 1982-83 devastó a más de 15 países.
Cada vez más expertos han criticado la información de prensa y la interpretación de las predicciones científicas del Niño en curso, calificándolas de alarmistas. El agrometeorólogo de la FAO René Gommes, afirma “Es importante no restar importancia a los riesgos, pero también recordar que han habido "El Niño" sin que hubiera catástrofes y que han habido catástrofes sin El Niño”. Regresar al artículo

28 de noviembre de 1997

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