La epidemia de fiebre de Rift Valley ataca a las víctimas de las inundaciones del Africa Oriental


Una compleja epidemia que estalló en diciembre de 1997 ha golpeado con fuerza a las personas y el ganado de la provincia nororiental de Kenya y a la vecina Somalia. Los médicos y los trabajadores veterinarios han luchado contra los constantes aguaceros para determinar la difusión de la epidemia y reunir muestras para confirmar las particularidades de la enfermedad. Durante el siglo en curso Kenya no había tenido lluvias tan fuertes por un periodo tan largo.

Se ha informado a las autoridades kenyanas de Nairobi de alrededor de 300 muertes humanas, e informes incompletos de Somalia indican que ha habido menos de 100 muertes. Otras fuentes de información cuentan un total de muertes mucho más elevado. En ambos lados de la frontera, las pérdidas de ganado llegan a miles. La información y la investigación se topan con serios obstáculos debido a las condiciones predominantes, y no se podrá calcular pronto con precisión el número de pérdidas.

Los informes iniciales sobre el brote de la epidemia suscitaron temores de que se tratara del virus del Ebola, pero se ha descartado esta idea. Los Servicios Médicos y Veterinarios de Kenya, con apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y su Centro de Colaboración del Instituto Nacional de Virología que está en Sudáfrica, han reconocido el virus de la fiebre de Rift Valley en muchos casos de infección en personas y en algunos animales en los distritos de Garissa y Wajir en Kenya, así como en los pueblos del Río Shebelle de Somalia.

Si bien no cabe duda de que la fiebre de Rift Valley es la causa de la enfermedad veterinaria en la zona más afectada y en otras partes de Kenya, se han observado en ganado y en animales salvajes algunos síntomas que no coinciden con esta enfermedad. Se ha pensado que pudiera tratarse de carbunco, pero no se ha confirmado. Las condiciones favorecerían el desarrollo de muchas enfermedades, inclusive de las trasmitidas por la amplia variedad de insectos que pican y que se multiplican cuando hay humedad. Se sospecha que uno de éstos, el lengua azul, esté causando la enfermedad en las ovejas mejoradas fuera de la zona de la epidemia. La contagiosa pleuroneumonia de las ovejas, enfermedad letal de las cabras, se ha confirmado cerca de Garissa.

La FAO advierte del alto riesgo de que se propague la enfermedad

 

Imágenes del índice de vegetación muestran focos de reproducción en diciembre de 1997

La FAO considera la epidemia como situación de urgencia internacional y advierte que podría extenderse. Se ha trasmitido un mensaje de alerta del Sistema de Prevención en Situaciones de Urgencia de la FAO (EMPRES) y de la Red Regional de Vigilancia y Control de Enfermedades Animales (RADISCON), que hace hincapié en que "hay riesgo de que la fiebre de Rift Valley pudiera extenderse considerablemente desde su foco de infección actual, relativamente limitado, de Kenya y Somalia". Las zonas del sur y sureste de Etiopía corren un riesgo muy grave e inmediato de que se propague la enfermedad.

Prosigue la advertencia: "También cabe pensar que la enfermedad podría atravesar incluso el Mar Rojo y afectar al ganado y las personas de la Península Arábica, por primera vez que se sepa, si hay condiciones allá para que se reproduzca el mosquito".

Peter Roeder, funcionario de Sanidad Animal de la FAO, viajó a Kenya el 16 de enero para trabajar con los Servicios Veterinarios de Kenya y los expertos de la OMS, a fin de elaborar un panorama más claro de la situación. También acudirá a Etiopía para poner sobre aviso a las autoridades.

La predicción de la epidemia de fiebre de Rift Valley es la mejor forma de prevención

Resulta casi imposible contener con eficacia la actual epidemia, dadas las limitaciones de vacunas disponibles y las condiciones del país, donde han comenzado de nuevo los aguaceros tras una calma pasajera en diciembre, y muchas zonas simplemente han quedado inaccesibles. Los expertos consideran que la vacunación de frente a las epidemias de fiebre de Rift Valley por lo común se ha realizado demasiado tarde para evitarla o evitar pérdidas considerables. La inmunización profiláctica sigue siendo el único medio efectivo de protección del ganado. Con todo, debido a los prolongados intervalos entre las epidemias &endash;en algunas zonas de entre cinco a diez años, más en otras- es difícil convencer a los campesinos y a las autoridades de la necesidad de continuar la vacunación preventiva, aunque se pudiera justificarla desde el punto de vista financiero.

La FAO está defendiendo la predicción del brote de epidemia de fiebre de Rift Valley como mejor forma de prevención. La vigilancia de los datos meteorológicos y de teleobservación (imágenes del fenómeno conocido como Cold Cloud Duration y del índice de vegetación) en un sistema de información geográfica puede reconocer condiciones anormales que favorezcan una muy numerosa reproducción de mosquitos. Vigilar el ganado puede indicar periodos de incremento de la actividad viral. La inmunización preventiva del ganado entonces se podría realizar oportunamente para evitar las consecuencias más graves.

22 de enero de 1998

 

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