La fiebre de Rift Valley y otras enfermedades atacan con fuerza a los pastores del Africa Oriental


Los meses de lluvias torrenciales e inundaciones, seguidos de brotes de enfermedades entre los animales, han matado a decenas de miles de cabezas de ganado en el noreste de Kenya y el sur de Somalia. Los pastores han sufrido las pérdidas más cuantiosas. La FAO ha solicitado 2.5 millones de dólares EE.UU. para ayudar a combatir esas enfermedades.

 

Kenya: la leche de camella es un alimento básico de los pastores

La fiebre de Rift Valley se ha señalado como una de las causas de numerosos abortos y muertes de animales, así como de una enfermedad hemorrágica fatal que ha matado a cientos de personas en esa zona. Se están investigando las otras enfermedades que se han presentado. Las lluvias torrenciales han creado condiciones de reproducción para mosquitos, mosquillas y una variedad de moscas que pican y transmiten diversas enfermedades graves. También mezclar los rebaños y reunirse en grupos numerosos en tierras cercanas a las inundaciones favorecen la transmisión de estas enfermedades, de las que las más graves pueden ser la peste bovina y la peste de los rumiantes menores, una enfermedad parecida a la peste bovina con tasas muy altas de mortalidad, que ataca a los rumiantes pequeños, sobre todo a las cabras.

La solicitud de la FAO forma parte de un llamado a los donadores, coordinado por organismos de la ONU que colaboran para hacerse cargo de esta situación urgente. El llamado reza: "El ganado corre el riesgo de contraer muchas de las enfermedades transfronterizas infecciosas más peligrosas, que podrían adquirir dimensiones epidémicas si no se detienen".

El examen de la información obtenida por teleobservación "indica que hay condiciones adecuadas para que los mosquitos vectores se multipliquen explosivamente en extensas zonas de Kenya, el sur de Somalia, sudeste y sur de Etiopía, el oriente de Uganda, el sur de Sudán y el norte de Tanzania", de acuerdo a la FAO.

En Kenya y Somalia también ha afectado gravemente a los camellos lo que se piensa que sea una viruela de esta especie, además de numerosos abortos entre los rebaños debidos a otras causas. Esto producirá durante el año que viene una escasez crítica de leche de camello, alimento básico de los pastores, sobre todo cuando faltan otros alimentos. Eso y la pérdida de otros tipos de ganado, es un golpe fuerte para la seguridad alimentaria de la población vulnerable, en una zona donde las inundaciones han perjudicado de gravedad los cultivos de cereales.

El llamado conjunto trata de conseguir fondos para coordinar el tratamiento de los animales enfermos y controlar las enfermedades que pueden convertirse en epidemias, con el propósito de defender la salud del ganado restante y recuperar su plena productividad. La FAO y otros organismos de la ONU están colaborando con el Servicio Veterinario de Kenya, la CE, la Dirección Interafricana de Investigaciones de Zoología (IBAR) de la Organización de la Unidad Africana (OUA), y con las comunidades locales y organizaciones no gubernamentales en Kenya y Somalia.

Kenya y Somalia no son los únicos países preocupados por las repercusiones de El Niño en la sanidad del ganado. Las autoridades de Tanzania han advertido a la FAO de una frecuencia extraordinaria de enfermedades del ganado en el norte del país, sobre todo entre las ovejas y las cabras. Etiopía ha enviado grupos veterinarios al sur y sudeste del país para investigar las condiciones de salud del ganado de esas zonas. La FAO se propone enviar comisiones para evaluar con rapidez la medida y gravedad de la situación de las enfermedades de los animales en Eritrea, Etiopía, Rwanda, Somalia, Sudán, Tanzania y Uganda, a fin de poder proporcionar la asistencia adecuada.

17 de febrero de 1998

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