Madagascar: las langostas avanzan hacia el norte, a las principales zonas agrícolas


La langosta migratoria africana, amenaza los cultivos de arroz de Madagascar, que son de primera necesidade African Migratory Locust - now threatening Madagascar's staple rice crops

Una enorme plaga de langostas pone en peligro la cosecha de arroz en Madagascar, donde es un alimento básico. El año pasado, los campesinos del sur de esa isla -la zona más pobre- perdieron hasta el 80 por ciento de sus cultivos de cereales por las plagas de la langosta migratoria africana. Los expertos predicen que este año, cuando se inicie la estación seca y fría en mayo, grandes nubes de langostas se encaminarán al norte, hacia la zona productora de arroz del país, las fértiles llanuras centrales. El arroz no estaría listo para cosecharse sino hasta julio.

Las nubes de langostas adultas -formadas por millones de insectos en acción- devoran las plantas donde se posan, sin dejar más que las varas. Los cultivos locales de arroz son críticos para la seguridad alimentaria de los 15.5 millones de personas de la isla, de los que el 75 por ciento vive por debajo del umbral de pobreza. Los cereales constituyen un 55 por ciento del régimen alimenticio medio y se prevé que el consumo de arroz correspondiente al ciclo 1997-98 alcance la cifra sin precedentes de 1.7 millones de toneladas.

Los expertos que han ido a Madagascar informan que más de 5 millones de hectáreas están gravemente infestadas. Esta superficie es el quíntuple de la que se había calculado en febrero de 1997.

Las langostas jóvenes devoran una planta de maíz en el sur de Madagascar, donde más de cinco millones de hectáreas están gravemente infestadas

A principios del año en curso, la FAO hizo un llamamiento internacional para recabar 12 millones de dólares EE.UU. con el fin de combatir la plaga. Hasta el momento, se han comprometido ocho millones de dólares y ya se han iniciado las actividades para controlar la plaga. Se han fletado cinco aeroplanos y un helicóptero, y se han suministrado plaguicidas. Parte de la ayuda se proporciona de manera bilateral, otros donadores la entregan a través de la FAO.

El gobierno ha reclutado al ejército para que tome el mando, en colaboración con técnicos del Servicio de Protección Fitosanitaria del Ministerio de Agricultura. Pero el territorio es escarpado y hay pocas carreteras. Hasta el momento, apenas se han rociado 10 por ciento de los cinco millones de hectáreas infestadas. Las langostas se reproducen cinco veces al año, y cada generación puede quintuplicarse o decuplicarse.

La prioridad absoluta en estos momentos es rociar la mayor cantidad de bandadas de insectos que sea posible. Se trata de los ejemplares que todavía no son maduros y no pueden volar. En estas condiciones, aunque puedan extenderse en vastas superficies, es posible tratarlos con cantidades muy inferiores de insecticidas que lo necesario para los ejemplares adultos que se agrupan en nubes. Las zonas donde hay grandes bandadas de ejemplares jóvenes, se rocían desde el aire en franjas separadas por un kilómetro. Los plaguicidas surten efecto durante tres semanas, tiempo en el que los insectos que se están desplazando se toparán con una franja de tierra cubierta de insecticida. Grupos de personas rocían desde la tierra las bandas más pequeñas de ejemplares jóvenes, con equipo que llevan en la espalda. Cuando maduran las langostas y comienzan a volar, la única posibilidad es desinfectar desde el aire cubriendo toda la superficie infestada.

7 de abril de 1998

 

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