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La piscicultura en los arrozales vietnamitas combate el caracol de la manzana amarilla
Un proyecto de la FAO en Vietnam ha encontrado que la piscicultura en los arrozales -cría de peces en los campos de cultivo de arroz paddy- es una de las mejores formas de control de un caracol latinoamericano que ha invadido casi la totalidad de las zonas arroceras de Asia. El caracol de la manzana amarilla se ha convertido en una seria amenaza para la producción de arroz en los dos últimos decenios. En experimentos en el terreno que está llevando a cabo el proyecto, se ha encontrado que la carpa común reduce en un periodo de tres meses hasta en un 90 por ciento la población de caracoles, en particular los más jóvenes cuya concha mide menos de 1 cm. de altura, en los arrozales.
Estudios realizados a principios del decenio de 1990 en las Filipinas, diez años después de que se hubiera introducido el caracol para cría, reveló que casi todos los productores de arroz entrevistados consideraban que este molusco era su principal problema de plagas. Los campesinos asiáticos productores de arroz han tratado con diversos métodos de combatir la infestación de caracoles: recogerlos a mano, transplantar plantas de arroz más maduras que ya no son vulnerables al molusco y criar patos en los arrozales. Sin embargo, con frecuencia sólo replantar era efectivo. Por esa época se demostró en experimentos que dieron resultados positivos en el campo en las Filipinas que los peces, que se alimentan de caracoles, pueden mantener bajo control la población de esta plaga en los arrozales. La piscicultura en los campos de arroz tiene dos funciones. Mantiene bajo control a los caracoles y contribuye a la seguridad alimentaria de los campesinos productores de arroz al complementar sus regímenes alimentarios y generar ingresos. Cerca del 40 por ciento de los campesinos entrevistados en las Filipinas estaban utilizando plaguicidas para combatir el caracol. Sin embargo, aparte de ser costoso, casi todos los plaguicidas aplicados no estaban registrados para combatir moluscos en ecosistemas de agua dulce, y producían graves repercusiones en el medio ambiente y la salud humana. Los campesinos de las Filipinas que utilizan sustancias muy socorridas elaboradas a partir de aluminio, con equipo dorsal de aspersión, sin protección, posteriormente padecían problemas en los dedos de los pies y en las uñas, dolores de cabeza, problemas dermatológicos y ceguera. En Viet Nam el gobierno prohibió la cría de caracoles tras una reunión de carácter urgente celebrada en julio de 1992, y hasta el descomunal aumento de la población de caracoles en 1996 había gastado millones de dólares EE.UU. en campañas de información sobre los caracoles y para controlar manualmente su propagación. Cuando se pidió a la FAO que interviniera, se señaló el MIP como método más adecuado para combatir el caracol. Las actividades del proyecto de la FAO en Viet Nam se están desplegando en tres ámbitos:
Hasta el momento y al amparo del programa de capacitación se ha capacitado a 52 funcionarios de fitosanidad para impartir capacitación en materia de tratamiento del caracol, que incluye: función de los peces en el manejo integral de la plaga, cómo los peces pueden combatir los caracoles en los arrozales y qué tratamiento es necesario para utilizar con eficacia los peces para combatir los caracoles. Estos funcionarios han impartido 168 cursos para campesinos en el campo, de tratamiento integral del caracol, que han beneficiado a unos 4 900 agricultores.
Se han determinado los sitios donde está la infestación de caracoles en Viet Nam y el SIG se utiliza cada vez más como medio importante para evaluar tanto la propagación del molusco como los resultados de las medidas de control (ver el mapa). Matthias Halwart, experto de la FAO en piscicultura en arrozales, afirmó: ìLos resultados del proyecto hasta el momento parecen muy estimulantes. El control biológico del caracol es una prioridad importante, tanto como solución efectiva a largo plazo para la infestación, como para reducir la utilización excesiva de plaguicidas común cuando se introduce una plaga desconocidaî. 30 de abril de 1998 Más información: |
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