La adopción generalizada de un sistema seguro y sencillo de conservación de la leche podría llevar más de este producto al mercado

Un comité de normas alimentarias de la leche y los lácteos ha confirmado de nuevo su apoyo a un método para conservar la leche, que podría dar a los campesinos pobres de localidades aisladas la posibilidad de comercializar su leche lejos de sus fincas. Con la adopción del Sistema Lactoperoxidasa (SLP) los campesinos podrían disponer de cinco horas para transportar la leche a instalaciones de refrigeración. 

El SLP consta en añadir una cantidad pequeña de tiocianatos a un bote de leche, luego otro poco de peróxido de hidrógeno. Ambas sustancias químicas se dan naturalmente en la leche, pero en cantidades que sólo inhiben las bacterias durante una o dos horas. Al reforzar este proceso natural, la leche puede conservarse tres horas más, lo suficiente para transportarla al punto de acopio donde haya refrigeración.. 
 
Pakistán: campesino llevando leche en una carreta tirada por un burro al centro de acopio 
Solamente en Africa Occidental, la subregión tiene el sistema menos adecuado de acopio de leche. El Banco Mundial calcula que se tiran anualmente cinco millones de litros de leche porque no hay forma de conservarla mientras se transporta a centros de refrigeración o a las lecherías. 

La adopción generalizada de este sistema de bajo costo significaría que aumentarían los ingresos de los campesinos pobres, que a menudo dependen del ganado para obtener la mayor parte de sus ingresos, pero carecen de medios para comercializar la leche fuera de sus aldeas. 

El SLP volverá a confirmarse como método preferido, en caso de que se adopte la recomendación del Comité del Codex de la Leche y Productos Lácteos. Este comité abrió de nuevo la discusión sobre la utilización del peróxido de hidrógeno para conservar la leche durante una reunión celebrada en Montevideo, Uruguay, del 18 al 22 de mayo. El comité está a las órdenes de la Comisión del Codex Alimentarius, organismo conjunto de la FAO y la OMS, que produce normas, directrices y principios para salvaguardar la calidad y seguridad de los alimentos mundiales, y facilitar el comercio mundial de productos alimentarios. 

La reunión de Montevideo aceptó que había llegado el momento de comenzar a eliminar gradualmente un método de conservación de la leche que utiliza 10 veces más peróxido de hidrógeno en la leche y confirma de nuevo que –a falta de refrigeración- la dosis baja del sistema SLP es el método preferido. La Comisión del Codex Alimentarius aprobó la utilización del SLP en 1991 junto con un Código de Prácticas, y someterá a consideración las últimas recomendaciones del Comité durante su reunión bienal que ha de celebrarse en Roma, en junio de 1999. 

En caso de aprobarse el método de utilización de cantidades bajas de peróxido de hidrógeno, esto impulsaría las actividades de la FAO encaminadas a promover el SLP en el mundo en desarrollo. La FAO ya ha celebrado cursos regionales para su utilización en Egipto, el Oriente Medio, y Cuba, en América Latina. Ochenta países han solicitado a la FAO que haga demostraciones del SLP en sus países. 

El Programa para el Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) está financiando un proyecto de la FAO en el que China, que ya trata cinco millones de litros de leche diarios con el SLP, introduce esta tecnología en Mongolia, Corea del Norte y Corea del Sur. 

El especialista de alta jerarquía de la FAO, Jean-Claude Lambert, recuerda la entusiasta recepción que tuvo al visitar las demostraciones de la nueva tecnología en las pequeñas fincas de Mongolia, a 150 km. de la capital, Ulan Bator, demasiado lejana para transportar la leche. 

“Antes de que se introdujera el método del SLP, los campesinos sólo producían quesos muy tradicionales con la leche -afirma el Dr. Lambert-. Cuando llegaban con la leche a los centros de refrigeración, ya estaba descompuesta. El centro se negaba a recibirla. De modo que este nuevo sistema ha sido muy bien recibido. Han podido alcanzar un mercado mucho más amplio y casi de inmediato se han duplicado sus ingresos”. 

17 de junio de 1998 

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