Se suscribe en Rotterdam un convenio jurídicamente obligatorio para regular el comercio internacional de sustancias químicas peligrosas


Los ministros y representantes de 57 países y de la Comunidad Europea adoptaron y suscribieron un nuevo convenio jurídicamente obligatorio en materia de comercio internacional de sustancias químicas y plaguicidas nocivos, el día 11 de septiembre en Rotterdam. El Convenio de Rotterdam convenio protegerá la salud de los agricultores, trabajadores y consumidores de los países en desarrollo, además de reducir el peligro para el medio ambiente, según la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

"Numerosos plaguicidas prohibidos o de uso limitado en los países industrializados se siguen vendiendo y utilizando en algunos países en desarrollo. Estas sustancias son peligrosas para la salud de millones de campesinos y para el medio ambiente --explicó el Director General de la FAO, Dr. Jacques Diouf--. Este convenio es un importante paso adelante para ayudar a los distintos gobiernos a decidir si quieren utilizar e importar esas sustancias peligrosas o no".

El Convenio del procedimiento de información y consentimiento previos en el ámbito del comercio internacional en relación con algunas sustancias químicas y plaguicidas nocivos, exige que esta clase de productos, cuando hayan estado prohibidos o muy restringida su aplicación en por lo menos dos países, no se exporte a menos que el país importador lo requiera explícitamente. Cuando el gobierno de un país decida importar algún plaguicida o sustancia química nociva, el exportador tendrá la obligación de proporcionar abundante información sobre sus posibles peligros para la salud y el medio ambiente.

El convenio también incluye plaguicidas demasiado peligrosos para que los utilicen los campesinos de los países en desarrollo. Además, los países tendrán la obligación de dejar de producir esas sustancias nocivas.

"Como en el mercado existen alrededor de 70 mil diferentes sustancias químicas y todos los años se introducen otras 1 500, los gobiernos no consiguen supervisar y manejar adecuadamente las numerosas sustancias potencialmente peligrosas que llegan a sus países todos los días", explica el Director Ejecutivo del PNUMA, Klaus Töpfer.

El Convenio inicialmente se ocupa de 22 plaguicidas y cinco sustancias químicas de uso industrial, pero se prevé la inclusión de muchas otras en el futuro.

El Convenio del CIP entrará en vigor una vez ratificado por 50 países. Para evitar demoras y hacer que comience a aplicarse cuanto antes, los países han adoptado un procedimiento provisional de aplicación voluntaria del convenio hasta que éste entre en vigor y sea obligatorio jurídicamente.

11 de septiembre de 1998

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