La lucha por el derecho a la alimentación


 

"Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes a su voluntad"
- Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
A cincuenta años de la Declaración Universal de Derechos Humanos, persiste la lucha por defender uno de los más básicos entre éstos: el derecho a la alimentación. En una nueva publicación, presentada en el 50 aniversario de la declaración, el 10 de diciembre de 1998, la FAO considera  la “La teoría y la práctica del derecho a la alimentación”.

“Los derechos relacionados con los alimentos son de especial interés para la FAO y para otras organizaciones que se ocupan de alimentación, agricultura y desarrollo rural” manifiesta en este nuevo libro el Director General de la Organización, Dr. Jacques Diouf. El prólogo de la Constitución de la FAO determina como uno de los propósitos básicos de la Organización “garantizar la liberación humana del hambre”.

El hambre es una violación de la dignidad humana. Es un impedimento para el progreso social, político y económico. El hambre impide a los agricultores sembrar sus tierras. A los padres, cuidar de sus hijos. A los niños, aprender a leer y escribir. El derecho a la alimentación es, sin duda, uno de los derechos humanos fundamentales.

En la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA), celebrada en noviembre de 1996 en la sede de la FAO en Roma, dirigentes mundiales prometieron consagrar su voluntad política y su dedicación común a luchar por la seguridad alimentaria para todos y para erradicar el hambre. Uno de los objetivos del Plan de Acción de la CMA es mejorar la definición y aplicación de los derechos relacionados con la alimentación.
 

Los gobiernos nacionales desempeñan la función principal en la defensa del derecho a la alimentación

Los gobiernos de los países son los principales responsables de garantizar el derecho a una alimentación adecuada y el derecho fundamental a no padecer hambre, según un artículo sobre la función de la legislación nacional en materia de aplicación de los derechos relacionados con la alimentación, publicado por la Oficina Jurídica de la FAO.

Hasta el momento, 20 países han consagrado el derecho a la alimentación en su constitución. “Sin embargo, hasta el momento ningún país ha adoptado una legislación nacional que aplique expresamente este derecho. Tampoco se ha llevado a cabo una actividad sustancial para establecer cómo la legislación de un país puede aplicar ese tipo de compromisos”, según el artículo.

“La teoría y la práctica del derecho a la alimentación” analiza los derechos relacionados con la alimentación desde la perspectiva de los derechos humanos y desde el punto de vista operativo. La introducción de esta publicación fue elaborada por Mary Robinson, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Entre los artículos del libro hay un análisis del derecho de las mujeres a los alimentos, una síntesis de la acción de seguimiento de la CMA, así como una presentación del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, iniciativa de la FAO para ayudar a los países más pobres del mundo a mejorar su seguridad alimentaria mediante un incremento acelerado de la productividad y la producción de alimentos. También se comenta el Sistema de información y cartografía sobre la seguridad alimentaria y vulnerabilidad (SICIAV), un instrumento para definir donde se encuentra la población que padece hambre y las razones de esa hambre.

La Organización no gubernamental FoodFirst Information and Action Network, así como el Programa Mundial de Alimentos y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola también colaboraron en la publicación.

10 de diciembre de 1998

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