Brian Hursey, funcionario superior de la FAO especialista en enfermedades transmitidas por vectores, habla sobre la epidemia del gusano barrenador en Iraq
La situación de urgencia que hay en Iraq en estos momentos se debe a la introducción de un insecto llamado gusano barrenador del Viejo Mundo, que está afectando muy seriamente al ganado y la población de animales domésticos en todo el país. ¿Qué es el gusano barrenador y como afecta al ganado? El gusano barrenador es un parásito forzoso (que no puede vivir independiente, sin un huésped) del ganado y de todos los animales de sangre caliente. Deposita sus huevecillos en un animal que tenga una herida, y después se convierten en larvas que penetran en el animal y literalmente se lo comen vivo. A menos que reciban tratamiento, las heridas se hacen tan grandes y tienen tantas larvas que el animal queda expuesto a infecciones bacterianas y luego muere. ¿Hasta dónde se ha extendido la infestación en Iraq? El gusano barrenador primero se presentó en Iraq en 1995. Hacia diciembre de 1996 la cantidad de casos registrados había llegado a una media de cinco mil mensuales. Un año más tarde, en diciembre de 1997, la cifra había aumentado a cerca de 50 mil casos mensuales. Y esos son sólo los casos de que se tiene noticia. Sin que sea oficial, creo que se puede duplicar la cifra y decir que están infectándose unos 100 mil animales mensuales. Estas cifras reflejan una situación de urgencia y probablemente se deba en cierta medida a la situación de Iraq, ya que no sólo este país está infestado sino también la frontera occidental de Irán. Pero Irán ha podido controlar la enfermedad utilizando insecticidas y porque cuenta con la infraestructura necesaria. Iraq carece de insecticidas adecuados y de transporte que le permitan hacer gran cosa para resolver este problema. De modo que ahora hay una situación en la que todos los meses se presenta un número cada vez mayor de casos de infección. ¿Qué consecuencias tiene la infestación de Iraq para otros países de la región? Hemos tenido consultores observando los efectos de la situación de Iraq en Irán. Llevaron los resultados que obtuvieron a un curso regional convocado por la FAO junto con la Organización Arabe de Fomento Agrícola (OAFA), que se llevó a cabo en Damasco en diciembre del año pasado. Las autoridades veterinarias de todos los países vecinos de Irán e Iraq asistieron como invitados al curso. Hubo representantes de unos ocho países. A partir de los estudios quedó claro que los dos principales elementos naturales que están manteniendo bajo control la difusión de la enfermedad son las temperaturas medias y la cantidad de cubierta vegetal. En otras palabras, tiene que haber cierto nivel de vegetación y cierta temperatura para que florezca la enfermedad. Si la temperatura es demasiado baja, no hay moscas, lo que significa que en altitudes más elevadas es probable que no exista este insecto. Además, si no hay suficiente vegetación tampoco hay estas moscas. Al comparar la distribución actual de la infección de gusano barrenador en Iraq con la prevista por el sistema de información mundial, se advirtió que la correlación del planteamiento teórico con la situación real fue de alrededor de 91 por ciento. Esto permite confiar en que los países considerados de alto riesgo pueden resultar afectados. ¿Entonces dónde creen que haya mayor riesgo de infección? Las tierras bajas de la Península Arabe reúnen las condiciones para infestarse de la mosca del gusano barrenador. Esto es muy probable que ocurra y, de hecho, la zona que se encuentra entre los ríos Eufrates y Tigris es la más infestada de Iraq, a la vez que en Irán las tierras bajas de la parte sudoccidental son la zona más infestada del país. No se prevé que la plaga se difunda hacia el oriente debido a las montañas y a las altas temperaturas de ese medio. Pero existe un riesgo de que la mosca se extienda por las tierras altas a través de ciertos pasos más bajos hacia los países vecinos de Siria y tal vez Jordania. Esa es la zona de riesgo que estamos atendiendo en estos momentos. Por este motivo, la FAO y la OAFA están tratando de iniciar un planteamiento regional de este problema, para poder ocuparse de la enfermedad no sólo donde está sino asegurar que no se extienda por toda la región. ¿Cómo se está extendiendo esta epidemia? Uno de los riesgos principales es el desplazamiento de animales. No es tanto el desplazamiento de la mosca lo que constituye un riesgo, sino el de los animales. Hay mucho desplazamiento de ganado en estos momentos, sobre todo por la economía del comercio pecuario en la región. El precio de los animales en Iraq está muy deprimido, de modo que hay un gran incentivo para exportar animales y venderlos en los países vecinos donde los precios son mejores. Hay que tener presente esto. ¿Qué medidas se están tomando para detener la epidemia? La FAO se dio cuenta de la situación de Iraq a principios del año pasado y tomó medidas para tratar de prestar ayuda. La Organización estableció un Programa de Cooperación Técnica y proporcionó a Iraq el equivalente a 40 mil dólares EE.UU. de ayuda para obtener sustancias químicas, para hacer diagnósticos e impartir capacitación e instrucción sobre cómo detener la enfermedad. No se trató de una gran cantidad de dinero para un problema de esa magnitud. Pero luego se sumaron otros 600 mil dólares donados por el gobierno de los Países Bajos. Esto ha permitido importar más insecticidas en el país y se está deteniendo la infestación en cierta medida, aunque sigue habiendo un gran problema de distribución del insecticida y de suministro de equipo para rociarlo en gran escala, necesario para llevar a cabo cualquier tipo de prevención. De modo que por el momento, sólo se está pudiendo mantener vivos a los animales infectados, pero todavía no se logra detener la enfermedad y mantenerla en niveles manejables. Respecto a la actual ayuda financiera a través del Programa de Cooperación Técnica de la FAO, se han apartado algunos fondos para preparar una reacción en caso de urgencia a este problema, que revista la forma de un proyecto de dos años de duración para vigilar la ulterior propagación de la enfermedad, la reducción inmediata del problema en Iraq y la creación de mejores sistemas de diagnóstico así como una mayor colaboración en la región. Esta es nuestra situación por el momento. Bien podría suceder que durante la siguiente fase de dos años de duración -que según nuestros cálculos podría costar en la región entre siete y ocho millones de dólares- pudiera indagarse la justificación para considerar la erradicación del problema y esto condujera a introducir la técnica del insecto estéril, similar a lo que se hizo en Libia y en el Norte de Africa. ¿En qué consiste la técnica del insecto estéril? El único método cuya eficacia se haya demostrado para erradicar la mosca del gusano barrenador, la técnica del insecto estéril, consiste producir una gran cantidad de insectos -millones de millones- en un laboratorio. Los machos que se producen se separan y esterilizan con radiación. Luego se liberan en la zona donde viven estos insectos y compiten con los otros machos para aparearse con las hembras. Desde luego que las hembras con las que se aparean no se reproducen. Al hacer esto con regularidad, la capacidad reproductora se reduce gradualmente y la población disminuye hasta que, más tarde, si se continúa durante suficiente tiempo, se erradica el insecto. Este sistema fue preparado por científicos en los Estados Unidos, donde el gusano barrenador afectaba considerablemente a las zonas ganaderas de Texas y Florida. De modo que se creó este método para erradicar y sacar la mosca de los Estados Unidos, hacia México y hasta la estrecha península del Istmo de Panamá, donde se podía establecer una barrera constante de liberación de insectos estériles para detener cualquier nueva invasión por Sudamérica. Este programa se inició hace alrededor de 30 años y sigue en marcha. Ha costado muchos miles de millones de dólares y ha resultado muy eficaz desde el punto de vista de los costos, en virtud de las pérdidas que ha contenido y evitado a la industria ganadera de esa parte del país. ¿Cómo y cuándo se utilizó esta técnica en Libia y en el Norte de Africa y qué comparación hay entre esa situación y la actual de Iraq? Hay dos especies de gusano barrenador, el del Viejo Mundo y el del Nuevo Mundo. En Libia se introdujo el del Nuevo Mundo a principios de 1990. En esos momentos la FAO inició una amplia campaña para erradicar la plaga de las costas de Libia con la técnica del insecto estéril. Esta campaña tuvo éxito y duró tres años, con un costo para la región de 75 millones de dólares. La actual situación de Iraq es similar en que también se ha introducido el insecto, pero ahora se trata del gusano barrenador del Viejo Mundo y es probable que haya llegado de Africa o del oriente del continente. |
|
|