La FAO coordina la red de socorro agrícola en Burundi


"Burundi puede considerarse un ejemplo de manual que sustenta la decisión de establecer una dependencia de coordinación central para las operaciones de urgencia del sector agrícola", afirma Daniele Donati, coordinador de la FAO de las actividades de socorro agrícola en ese país.

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Las ONG CARE (de Canadá) y el Comité Internacional de Rescate (IRC) distribuyen semillas y herramientas manuales entre campesinos que regresan a Burundi

En el decenio de 1980, ese pequeño país de la región de los Grandes Lagos era relativamente autosuficiente en cuanto a seguridad alimentaria. Más del 90 por ciento de la población económicamente activa de Burundi trabajaba en el sector agrícola, y aportaba alrededor del 50 por ciento del PIB.

Los acontecimientos de octubre de 1993 transformaron todo. El conflicto civil hundió a Burundi en el caos, que persiste, cobrando cientos de miles de vidas, desplazando a muchas más familias campesinas de sus tierras y trastornando todas las actividades agrícolas.

Fue vital una actividad bien coordinada de todos los organismos humanitarios para poner en marcha de nuevo la actividad agrícola y otras en Burundi, que estaban destrozadas. Las familias campesinas que volvían a sus tierras asoladas necesitaban desesperadamente insumos agrícolas, semillas y herramientas necesarias para devolver a la vida sus tierras alguna vez prósperas.

En abril de 1996, la FAO estableció una Dependencia de Coordinación de las Actividades Agrícolas de Urgencia en Bujumbura, capital de Burundi. Su objetivo era coordinar la intervención en el sector agrícola y ofrecer asistencia técnica a las ONG y a los organismos internacionales presentes en el país.

La falta de cooperación obstaculiza las actividades de socorro

A principios de 1996 había un sinnúmero de ONG y organismos de las NU activos en el sector agrícola de Burundi, que brindaban ayuda humanitaria a los campesinos afectados, pero, según Donati, sus actividades carecían de coordinación, ya sea vertical -el gobierno no estaba informado de las actividades que se realizaban ni de quiénes participaban en las mismas- u horizontal, pues había actividades sobrepuestas entre las organizaciones que operaban en el campo.

En consecuencia se creó la Comisión de Coordinación Agrícola, coordinada por la FAO e integrada por representantes de 25 ONG, seis organismos de la ONU -el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Oficina de Servicios para Proyectos de las Naciones Unidas (OSP) y LA Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios-, la Cruz Roja, y los representantes de dos ministerios del Gobierno (el Ministerio de Agricultura y Ganadería, y el de Reinserción y Reasentamiento de las Personas Desplazadas y los Refugiados). "La FAO es como un sastre que elabora una colcha de parches de asistencia que cubre todo el país", explicó Donati.

El Comité de Coordinación Agrícola, que se reúne semanalmente, asegura el suministro oportuno de insumos agrícolas de temporada, determina la población a la cual ha de encauzarse la asistencia agrícola, reúne información estadística y distribuye insumos agrícolas básicos. Uno de los logros principales del CCA fue establecer una definición común de los beneficiarios que aceptaran todos sus integrantes. La definición aprobada fue muy sencilla: "...todas las familias rurales que, debido a las crisis, se hayan apartado de sus tierras por periodos prolongados".

"Gracias a la aceptación de esa definición de beneficiarios por todos los integrantes del CCA se aseguró nuestro acceso a la población vulnerable sin discriminación ni interferencias", afirmó Donati.

La FAO se convierte en dirigente natural del sector agrícola, pero todos tienen su función

La FAO se convirtió en dirigente natural de esta campaña humanitaria coordinada debido a su considerable ventaja en capacidad técnica y de recopilar información. Pero todos los participantes del CCA tienen una función importante. Cuando se creó la dependencia de coordinación, la organización más fuerte de cada provincia pasó a ser el organismo dirigente de esa región. Los organismos dirigentes tienen la reponsabilidad de mantener relaciones con el gobierno local y recopilar información local del gobierno, las iglesias y la sociedad civil, para informar mejor el proyecto nacional, y coordinar las actividades de otras organizaciones humanitarias activas en la región.

"Las distintas ONG se alegraron de la oportunidad de participar en esta actividad dinámica y coordinada, porque ninguna de ellas era capaz de abarcar por sí misma la totalidad del país -explicó Donati-. Además, la participación proporciona la máxima presencia ante la comunidad internacional de donantes, que no obtendrían las ONG trabajando por su cuenta".

Los integrantes del CCA también acordaron unir sus recursos. Todos los fondos recibidos por las organizaciones participantes se depositan en un fondo común para comprar insumos agrícolas que necesitan los campesinos. La oficina de la FAO administra esos insumos y los distribuye de acuerdo al método de primera entrada-primera salida. La oficina de la FAO también colabora en las compras, el control de calidad y los estudios de mercado para que todos distribuyan productos de la misma calidad y el mismo precio.

Se dan raciones de alimentos antes que los suministros de semillas

El CCA está presidido por la FAO y el Programa Mundial de Alimentos. La colaboración entre estos organismos fraternos es fuerte y sus competencias están claras. "El PMA proporciona a los beneficiarios raciones alimentarias al inicio de las actividades, para proteger las semillas que más tarde se entreguen", según Donati. "Así los refugiados, que han sufrido largos períodos de hambre, no se comen las semillas antes de sembrarlas para producir". El PMA procede primero con la distribución de alimentos de socorro y la FAO queda detrás para comenzar el largo proceso de restablecimiento. El objetivo general consiste en asegurar que las necesidades de alimentos de urgencia se satisfagan de modo tal que se incremente la capacidad local de autosuficiencia alimentaria.

El éxito de esta vigorosa colaboración se ha reconocido ampliamente. Pese a los reveses, como los efectos de El Niño y las sanciones económicas impuestas a este país sin litorales por los países vecinos, la FAO y su asociado siguen ayudando a los campesinos de Burundi a volver a sus tierras y producir alimentos para sí mismos y para sus familias.

"El mismo planteamiento coordinado se lleva a cabo en Rwanda y en la República Democrática del Congo, y la FAO está tratando de reunir fondos para establecer una estructura de este tipo también en Uganda y en Tanzania, debido al alcance regional de la crisis de los Grandes Lagos", dijo Donati. "Esperamos proporcionar alivio a quienes necesitan de nuestra ayuda a través de la colaboración con las ONG, otros organismos internacionales y en estrecha colaboración con las autoridades del gobierno".

22 de enero de 1999

 

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