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Destacar la presencia de las campesinas: consulta de alto nivel en Roma
Gran parte del mundo en desarrollo depende de los alimentos cultivados por las mujeres en pequeñas fincas. Con todo, las estadísticas de los países no registran la contribución de las mujeres rurales a la seguridad alimentaria. Iluminar el valor de la labor agrícola de las mujeres es el propósito de la Consulta de alto nivel sobre la mujer rural y la información, reunión de tres días de duración que se celebra en la sede de la FAO en Roma, del 4 al 6 de octubre. La consulta reunirá a titulares de numerosos ministerios de agricultura y de igualdad de oportunidades, observadores de las organizaciones de las Naciones Unidas e integrantes de organizaciones no gubernamentales. Su mandato consiste en elaborar formas de obtener información fiable sobre la función de las mujeres en la producción agrícola, para los encargados de elaborar las políticas del sector agropecuario, los medios de información y el público en general. Tanto las mujeres como los hombres participan en la producción de alimentos. En los países en desarrollo, los hombres tienden a trabajar en grandes granjas muy mecanizadas donde se cultivan productos de exportación, mientras que las mujeres producen alimentos para sus familias o para venta en los mercados locales, con tecnología simple. No obstante, diversos factores æinclusive las recientes crisis económicas, los programas de ajuste estructural, los conflictos armados y los desastres naturalesæ han incrementado la carga que llevan las mujeres rurales en la producción de alimentos. "Aunque las mujeres hacen una enorme aportación en la producción de alimentos, gran parte de su trabajo forma parte de la economía 'subterránea', y como tal se ha subestimado tradicionalmente o incluso resulta invisible en las estadísticas económicas", explica Sissel Ekaas, titular de la Dirección de la Mujer y la Población, de la FAO. "Conducir un tractor por un salario por horas se considera 'trabajo', mientras que cuidar de un huerto o de los animales domésticos para alimentar a la familia no se considera igual." "Debido a este sesgo de género, los encargados de elaborar las políticas tienen muy poca información o instrumentos de análisis para medir el verdadero valor social y económico de la actividad agrícola de las mujeres", explica Marie Randriamamonjy, Jefe del Servicio de la Mujeres en el Desarrollo. "En consecuencia, no se toma en cuenta a las mujeres rurales a la hora de elaborar las políticas agrícolas." Para las agricultoras, el costo de ser 'invisibles' será particularmente elevado durante las actuales negociaciones comerciales internacionales, que favorecen la liberalización económica y la privatización. A la larga, se prevé que estas reformas producirán una mayor seguridad alimentaria mundial, pero en el corto plazo es probable que creen dificultades para las campesinas en pequeña escala y pobres. Consulta para estudiar una estrategiaDurante la consulta de alto nivel celebrada en Roma, los participantes analizarán una estrategia preparada para ayudar a los encargados de elaborar las políticas a crear métodos adecuados de acopio y análisis de información de las contribuciones económicas y sociales de los agricultores de ambos sexos. No se trata de una tarea fácil ya que los sesgos de género que han hecho que se descuide la ponderación del trabajo de las mujeres también han afectado a la forma en que se recopila e interpreta la información. Es una prioridad urgente crear nuevos métodos de acopio de información que fomenten la participación de los agricultores de ambos sexos en el plano local. Proporcionar información útil y precisa a los encargados de elaborar las políticas del sector agropecuario es uno sólo de los objetivos de la estrategia. Los medios impresos y electrónicos de comunicación han adquirido mucha fuerza en la formación de opinión y tienen gran influencia en la política del Estado. De modo que resulta esencial que los hombres y las mujeres que trabajan en el sector de la comunicación tomen consciencia de la importancia del trabajo de las mujeres rurales. De esta manera, los participantes someterán a examen las formas de crear entre el público una mayor consciencia de la contribución de las campesinas al desarrollo económico rural, y movilizar el apoyo público a las políticas que reconozcan el valor del trabajo de ellas. Es más, no sólo los encargados de elaborar las políticas y los medios de comunicación necesitan esta información. Los propios pequeños campesinos, hombres y mujeres, requieren una mejor información de las tendencias agrícolas y las decisiones en materia de políticas. El avance de las tecnologías de la comunicación ha enriquecido las oportunidades de un intercambio efectivo de información en diversos niveles, y para dar más facultades a las comunidades agrícolas. Al analizar la estrategia, los participantes tratarán de encontrar formas de fortalecer los canales de comunicación entre las poblaciones rurales y los encargados de elaborar las políticas, con la esperanza de que esto dé pie a un desarrollo agrícola más equitativo y sostenible. Las pequeñas campesinas de los países en desarrollo afrontan enormes dificultades, pero con acciones bien dirigidas, en particular campañas públicas de información, se puede crear el impulso necesario para transformar la política agrícola. El propósito de esta consulta internacional consiste en poner en marcha esta iniciativa. 4 de octubre de 1999
Escuche Ud. o consulte un comunicado radio de Liliane Kambirigi (2'29") del Servicio de radio de la FAO, con extractos de las declaraciones del Director General de la FAO, Jacques Diouf, y de la Presidenta del Comité Ejecutivo Internacional para el Avance Económico de las Mujeres Rurales, Sra. Elizabeth Diouf, Primera Dama del Senegal (disponible soló en francés):
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